El llamado a evangelizar puede estar relacionado con un cambio geográfico. Pero, puede no ser necesario salir, y sí ayudar personalmente a un emprendimiento misionero local. Además, puede ser que recibamos la invitación a hacer un esfuerzo financiero para ayudar a personas vulnerables. En cualquier situación, estamos siendo llamados para salir de la zona confortable.
¿Usted tiene dificultad de salir de su zona confortable? ¿Qué ha impedido
que usted se involucre más en la misión de salvar personas y se
convierta en un multiplicador del evangelio?




