Jonathan Gallagher Lección 6. – Me levantaré (1T 2024— El libro de los Salmos)

Lección 6. Me levantaré(1T 2024— El libro de los Salmos)

Textos bíblicos:Salmos 18:3–18, Salmos 41:1–3, Deut. 15:7–11, Salmos 82, Salmos
96:6–10, Salmos 99:1–4, Rom. 8:34; Salmos 12:5.

Citas
• En los primeros siglos del cristianismo se alimentaba, se vestía y se cobijaba a los pobres con un sacrificio personal y los paganos decían de los cristianos: “Mirad cómo se aman”. Hoy los pobres son alimentados, vestidos y cobijados por los políticos a costa de los contribuyentes. Y como los pobres ya no son alimentados, vestidos y cobijados con un sacrificio personal sino a costa de los contribuyentes los paganos dicen de los cristianos: “Mira cómo se pasan la pelota”. Peter Maurin
• Olvidamos que el Reino de Jesús incluye derechos económicos y sociales en el aquí y ahora y que el Mesías Jesús vino a inaugurar este reino. Liz Theoharis
• Dios nos dice que seamos generosos con los pobres. Dice que quien es amable con el pobre le está mostrando honor, y quien maltrata al pobre le está mostrando desprecio. Él está personalmente al lado de los necesitados, los defiende de los que quieren dominarlos. Los eleva y los sienta con la realeza. Dios llama
“bienaventurados” a los pobres y los elige como herederos del reino. Barbara Comito
• Así como llega un cálido rayo de sol a la ventana de cada cabaña, así llega un
rayo de amor del cuidado y la piedad de Dios para cada necesidad. Nathaniel Hawthorne

Para debatir
¿Por qué preocuparse por los pobres cuando Jesús dice que siempre estarán con nosotros? ¿Cómo se levanta Dios para defender a los desfavorecidos? Si Dios es todopoderoso, ¿por qué no arregla los problemas de este mundo? ¿Qué conclusiones podemos sacar de este estudio sobre la justicia social? ¿Cómo se levanta Jesús para defendernos ante el universo? ¿Cómo encaja todo esto en el tema de la gran controversia?

Resumen bíblico
Sal. 18:3-18 es una descripción espectacular del poder de Dios. El Salmo 41:1-3 nos dice que el Señor cuida de los que cuidan de los pobres y los ayuda cuando están enfermos (¡fíjate que no dice que no enfermarán!) Deut. 15:7-11 nos llama a hacer el bien a los pobres. El Salmo 82 es un llamamiento a Dios para que se levante y juzgue a los jueces injustos. El Salmo 96:6-10 nos dice que alabemos y demos gloria a Dios. El Salmo 99:1-4 afirma que Dios siempre hace lo que es justo. “Es Cristo Jesús quien murió -más importante aún, quien resucitó de entre los muertos- quien está a la diestra de Dios, presentando nuestro caso”. Rom. 8:34. “’A causa de la violencia que han sufrido los desvalidos, y a causa de los gemidos de los pobres, me levantaré para defenderlos’, dice el Señor. ‘Les daré la protección que han estado anhelando’“. Salmo 12:5.

Comentario
La promesa de Dios de que se levantará es la garantía de que defiende a los indefensos y cuida de los que no son cuidados. A lo largo de la Escritura se menciona con frecuencia la importancia de cuidar a los marginados de la sociedad. Velar por que las viudas y los huérfanos no se vean desfavorecidos es un tema habitual, como lo es cuidar de los pobres y los necesitados. ¿Por qué? Porque es la naturaleza misma de Dios.
Además, es Jesús quien presenta nuestro caso ante el universo que nos mira. No para convencer al Padre, que ya nos ama (Juan 16:26, 27), sino para asegurar a todos los seres pensantes que Dios ha actuado correctamente al salvarnos y poner fin al pecado. En el fondo, este estudio trata del carácter y la naturaleza de Dios: que siempre obra para el bien desde una iniciativa de amor. “Pero ahora se ha demostrado el carácter de bondad y rectitud de Dios. No tiene nada que ver con la observancia de la ley, aunque de ella hablaran la ley y los profetas. Este carácter de Dios que es bueno y recto llega a todos los que confían en Jesucristo, a los que ponen su confianza en él… En este momento Dios demuestra que es justo y que hace lo que es recto, y que hace rectos a los que confían en Jesús.” Romanos 3:21, 22, 26. Cuando se trata de cuestiones de “justicia social” (entendiendo bien este término), Dios hace hincapié en cómo nuestras acciones hacia los menos afortunados reflejan nuestra relación con Él. Dios habla más de tratar correctamente a los pobres, a las viudas y a los huérfanos, a los extranjeros, que de cumplir los mandamientos. No es que estos últimos carezcan de importancia, pero pueden conducir a una religión basada en normas que no tenga compasión por los pobres, como se ilustra en la interacción de Jesús con el joven rico.

Como Iglesia, es interesante que hayamos tendido a centrarnos en los Diez Mandamientos de Éxodo 20 y decir poco sobre no maltratar a los extranjeros y no aprovecharse de las viudas y los huérfanos (véase, por ejemplo, Éxodo 22:21-23). Del mismo modo, Éxodo 23:2-9 extiende la ley a la presión de grupo, el favoritismo, la consideración por los demás y sus bienes, la denegación de justicia, el soborno y la opresión. Amós 8:4-7 también aborda cuestiones de justicia social para los pobres y necesitados, y condena las prácticas comerciales engañosas y la explotación. En Isaías 1:13-17, Dios dice que está cansado de la adoración sin sentido, y le dice a su pueblo que no lo escuchará a menos que haga lo correcto. En Isa. 58:1-14 Dios explica lo que significa el verdadero ayuno en contraste con el mero formalismo. Pablo recuerda las palabras de Jesús acerca de que dar es más bienaventurado que recibir en Hechos 20:35. En todo esto debemos ver nuestras acciones y actitudes como reflejo del Dios que surge para garantizar la verdadera justicia, para aliviar el sufrimiento de los pobres, para asegurarse de que no haya discriminación contra los “que no tienen”. Los Salmos mencionan con frecuencia estos aspectos en relación con Dios, y nos animan a pensar y actuar como él.

Comentarios de Elena de White
Sé que lo que voy a decir me llevará a un conflicto. Esto no lo deseo, porque el conflicto ha parecido ser continuo en los últimos años; pero no quiero vivir como un cobarde, o morir como un cobarde, dejando mi trabajo sin hacer. Debo seguir los pasos de mi Maestro. Se ha puesto de moda despreciar a los pobres y a la raza de color en particular. Pero Jesús, el Maestro, era pobre, y se compadece de los pobres, de los descartados, de los oprimidos, y declara que todo insulto que se les haga es como si se lo hicieran a Él mismo. {SW 10-11} Cualquiera que sea la nacionalidad o el color, cualquiera que sea la condición social, el misionero de Dios considerará a todos los hombres como compra de la sangre de Cristo, y comprenderá que no hay castas para Dios. Nadie debe ser mirado con indiferencia, o ser considerado sin importancia; porque cada alma ha sido comprada con un precio infinito…”. {Review and Herald,3 de diciembre de 1895} El nombre de color negro está escrito en el libro de la vida junto al hombre de color blanco. Todos son uno en Cristo. El nacimiento, la posición, la nacionalidad o el color no pueden elevar o degradar a los hombres. {SW 12}
Deben tender constantemente la mano para aliviar las miserias de los demás; para iluminar a los que ignoran nuestra fe; para sentir como su trabajo aliviar la opresión dondequiera que la encuentren; para romper de los miembros las ligaduras de la opresión y liberar del poder férreo de los hábitos viciosos; para conducir a los hombres y mujeres malos a una posición pública y social más elevada; para alentar sus capacidades y aumentar su felicidad. Estos objetos serán queridos en el corazón de todo seguidor de Cristo. Todo verdadero cristiano es un reformador. Debe haber un cambio continuo para mejorar a los hombres y la condición de la sociedad en general. {3LtMs Lt. 1, 1882} Niños sin padre y sin madre son arrojados a los brazos de la iglesia, y Cristo dice a Sus seguidores: Tomad a estos niños desamparados, criadlos para Mí, y recibiréis vuestro salario. He visto mucho egoísmo exhibido en estas cosas. A menos que haya alguna evidencia especial de que ellos mismos serán beneficiados al adoptar en su familia a aquellos que necesitan un hogar, algunos se apartan y responden: No parece importarles si se salvan o se pierden. Eso, piensan, no es asunto suyo… Se me ha mostrado que aquellos que rechazan estas oportunidades de hacer el bien oirán de Jesús: En cuanto no lo hicisteis a uno de estos más pequeños, a Mí no me lo hicisteis.” {2T 33}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2024
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

IA Para Docentes
0 comments… add one

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.