Bosquejo de la Lección 3 ”¿Dios o Mamón?” (1º Trim/2018)

¿Cuáles son los puntos más importantes de la posición cristiana que sustenta la afirmación de que Dios debe ser adorado exclusivamente?
La balanza nos ayuda a entender la importancia y el peso que tiene para nuestra vida saber quién es Dios.
Cuando comparamos entre la dependencia del dinero por un lado y la dependencia de Dios por otro lado? Cuál de ellas tiene primacía? O cual pesa más?
Cuál de ellas puede satisfacer verdaderamente las necesidades emocionales, necesidad de tener paz, de tener esperanza, satisfacción y plenitud.
Veremos 5 características de Dios que sustentan porque Dios debe ser adorado exclusivamente.

1. DIOS dueño
El fundamento del materialismo tiene premisa de que somos propietarios.
Dios, como el Propietario de todo, describe su perspectiva y su relación con nuestras posesiones sobre la Tierra: “De Jehová es la tierra y su plenitud, el mundo y los que en él habitan” (Sal. 24:1; ver también 50:12).
Es espiritualmente letal para los cristianos pensar que son dueños de sus posesiones.
Desde ser el dueño del ganado (Sal. 50:10) hasta de la plata y el oro (Hag. 2:8), todo en el cielo y en la Tierra es de él (1 Crón. 29:11). Un dueño verdadero actúa a voluntad y no trabaja para nadie. Solo Dios puede hacer esa afirmación.
Así como queremos asegurar la propiedad a la que tenemos acceso, así Jesús, quien nos redimió, considera a la humanidad como su propiedad moral.
Somos de tan alto valor para él que él quiere proteger su inversión. Él nos “sella” como su propiedad (2 Cor. 1:21, 22).

2. Dios CREADOR
Solo Dios tiene la capacidad de crear algo de la nada.
Esto define quién es él y nos da una mejor perspectiva acerca de la posesión de este mundo (Heb. 11:3)
Juan 1:3 “Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho”

El hombre, aunque ignore a Dios, no puede ignorar su creación, porque él vive en ella y es también parte de ella.
Génesis 1:1, expresa lo que sucedió: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”. Eso quiere decir que antes de que él creara el cielo y la tierra, no había nada, excepto él mismo.

3. DIOS con nosotros
El título “Hijo del Hombre” aparece 88 veces en el Nuevo Testamento y ha sido considerado el nombre favorito de Jesús para sí mismo. Lo identifica con la raza humana.
1 Timoteo 2:5 dice que vivir en la Tierra, como plenamente Dios y como plenamente hombre, sin duda que le dio a Cristo una perspectiva singular y también autoridad sobre la existencia humana.
“Al venir a morar con nosotros, Jesús iba a revelar a Dios tanto a los hombres como a los ángeles.
Él era la Palabra de Dios: el pensamiento de Dios hecho audible”.
La Teoría de la Evolución, pinta un cuadro de Dios como una fuerza impersonal.
Si Cristo no hubiera llegado a ser humano, habría sido percibido como vengativo, insensible e impersonal.
El materialismo despersonaliza a Dios reemplazándolo con cosas.
A su vez, nosotros nos despersonalizamos si nos aferramos a nuestras posesiones.
Reconocer a Cristo como el Dios-hombre nos enseña el valor de su cuidado personal por nosotros, y pone nuestras posesiones en la perspectiva correcta.

4. Dios REDENTOR
Jim Rohn, declaró: “Usted no puede cambiar su destino de la noche a la mañana, pero puede cambiar su dirección de la noche a la mañana”
La decisión de Adán y Eva de desobedecer creó una deuda que nunca pudieron devolver.
Afortunadamente, Dios asumió la responsabilidad de su deuda.
Esencialmente, él llegó a ser el primer poseedor de una hipoteca.
Y ya que en el cielo no hay tal cosa como una deuda pendiente,
Cristo, nuestro Redentor, pagó la deuda.
Por eso no puede haber exaltación propia o jactanciosa pretensión de algún mérito humano.
Colosenses 1:13 Él nos libró de la potestad de las tinieblas y nos trasladó al reino de su amado Hijo.

5. DIOS celoso.
Por toda la Biblia leemos historias de cómo los seres humanos sustituyeron a Dios por otros dioses (Jer. 2:11).
En respuesta, él dice: “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios; y no hay otro Dios, ni nada hay semejante a mí” (Isa. 46:9)
Dios nos quiere como propiedad exclusiva de Él. (Deuteronomio 26:18)
Aplicaciones:
1. Pablo declaro en 1 Corintios 6:19,20 que nuestro cuerpo no es nuestro.
Este principio sin duda alguna debe influir en nuestras elecciones respecto de nuestra vida y especialmente de nuestra salud.

2. Dios es dueño no solamente de nuestras vidas, si no también de todo lo que poseemos.
Como esto influye en nuestras actitudes y decisiones respecto de las cosas.
Creatividad:
Descubrir quién es Dios, tal vez sea el mayor desafío de la vida.
Conocer a Dios, nos ayudará a amarlo y priorizarlo encima de todas las cosas humanas.
Te desafío esta semana a mostrar a alguien quien es ese Dios maravilloso.

Radio Adventista
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