Cuando la reina Esther se enteró de que su tío llevaba un recipiente y sentada en cenizas, un signo de profundo dolor y humilde arrepentimiento, trató de descubrir cuál era el problema. Tristemente le contó sobre el desastroso evento que estaba a punto de ocurrir. También le recordó que quizás su ascenso al trono había sido “durante un momento como este” (Esther 4:14).
Sin dudarlo, Esther tomó la decisión de intervenir y usar cualquier influencia que pudo con el rey para revertir la terrible situación. Pero, primero solicitó que Mordecai corriera la voz de que necesitaba tres días para que su gente ayunara y reza por ella. Ella sabía instintivamente que necesitaba la sabiduría de Dios para prepararse para una empresa tan peligrosa. Solo él podría hacer que intente salvarles un éxito.
Sabiendo que la misión podría significar su muerte, si el rey no acepta su aparición no invitada en su corte, ella resolvió hacerlo de todos modos, declarando “si perezco, perezco” (Esther 4:16). Era su deseo de ayudar directamente con la digna misión de Dios al poner su vida en juego.





Desde joven esa historia de Esther y Mardoqueo me ha fascinado hoy es imperativo hacer muchos mas tres dias de Ayuno y Oracion. Preparandonos para el LLamado Final a este mundo tambaleante, el libro de Daniel y el de Apocalipsis se estan cumpliendo a pasos AGIGANTADOS.
MARANATHA