Leccion 8 Edicion Maestros – “La ley de Dios y la ley de Cristo” Sabado 24 de Mayo de 2014

 “La ley de Dios y la ley de Cristo”

Leccion 8 – Edicion Maestros – Sabado 24 de Mayo de 2014

El sábado enseñaré…
Texto clave: Juan 15:10.
Enseña a tu clase a:
Saber que la Ley de Dios en su totalidad está basada en el principio del
amor.
Sentir la certeza del conocimiento de que Jesús es tanto nuestro Salvador
como nuestro Juez.
Hacer: Demostrar amor a Dios y a los demás en todas las actividades de la
vida.
Bosquejo de la lección:
I. Saber: La Ley y la gracia son dos lados de la misma moneda.
A. Jesús guardó la Ley de su Padre y permaneció en su amor (Juan 15:10);
¿tengo que guardar la Ley de Dios para permanecer en su amor?
B. ¿A quiénes se aplican los Diez Mandamientos?
C. ¿Cómo puede la Ley servir como una medida del nivel de amor que una
persona ha compartido con Dios y con los humanos?
D. ¿Cómo es que el “nuevo” mandamiento de Jesús (Juan 13:34) es una
revalidación de un antiguo Mandamiento (Lev. 19:34)? ¿De qué forma
es nuevo?
II. Sentir: El Juez es amigo nuestro.
A. ¿Cuáles son las “reglas” del amor?
B. ¿Cómo te sientes sabiendo que Jesús es tu Juez (Juan 5:22)?
III. Hacer: El amor debe demostrarse.
A. ¿En qué dos principios guiadores de las acciones resumió Jesús los
Diez Mandamientos?
B. ¿Por qué el amar a otros como Jesús nos amó es más que solo amar a
otros como nos amamos a nosotros mismos (Juan 13:34)?
C. ¿Cómo podemos encontrar formas prácticas de mostrar nuestro amor
a Dios y a otros en nuestra familia de la iglesia, en la comunidad y en
las relaciones personales?
D. ¿Cómo podemos aplicar disciplina eclesiástica y, al mismo tiempo,
mostrar gracia y misericordia?
Resumen: Todo lo que Jesús enseñó, incluyendo el “nuevo” mandamiento
que dio, está en plena armonía con la Ley de Dios.

Texto destacado: Juan 15:10.
Concepto clave para el crecimiento espiritual: La Ley de Dios es
la ley inmutable de amor, que siempre fue y siempre será la norma divina para
el Juicio.

{ 1: ¡Motiva! }

• Solo para los maestros: La idea de que los Diez Mandamientos
fueron dados solo para los judíos y que ya no son necesarios en la Era Cristiana es
una posición teológica popular, pero no bíblica. Algunos dicen que los cristianos
no están atados a los Diez Mandamientos sino solo al “nuevo mandamiento” de
Jesús de amarnos unos a otros. El estudio de esta semana destaca el hecho de
que los Diez Mandamientos fueron dados por Cristo (como parte de la Trinidad)
en el Sinaí, y que constituyen la norma por la cual podemos medir el amor a Dios
y los unos a los otros.
Un muchachito llegó una vez a su casa con un regalo para su madre. Él la
amaba mucho y quería darle algo especial. Había salido temprano en la mañana
y había pasado todo el día buscando eso. Volvió a casa y, orgullosamente,
le presentó a su madre una ¡rana grande! La madre gritó, y luego, dándose
cuenta de que era un regalo de amor, abrazó a su hijo. El muchacho tenía
buenas intenciones, pero al madurar habrá aprendido a expresar su amor con
actos y palabras que otros puedan comprender. Tendrá que aprender a hablar
el lenguaje del amor de ellos.
Gary Chapman, el autor de varios libros sobre los cinco lenguajes del amor,
escribe: “El amor no es una experiencia solitaria. El amor requiere tanto de uno
que ama como de aquel que responde. Si Dios es el divino amador, ¿por qué
no todas sus criaturas sienten su amor? Tal vez porque algunos están mirando
en la dirección equivocada”.-The Love Languages of God [Los lenguajes de
amor de Dios], p. 13. Parte del problema es que a menudo definimos el amor
como sencillamente un sentimiento maravilloso. Los sentimientos nunca pueden
formar la base de una relación amante. La relación debe edificarse sobre
elecciones que se demuestren en actos. La Ley de Dios es un reflejo de quién
es él y nos recuerda el hecho de que Dios es amor. Jesús vino para mostrar
el amor de Dios en acción. Jesús mostró la validez de la eterna Ley de Dios al
vivirla y reforzarla en sus enseñanzas.
Actividad inicial: (Si la clase es grande, puedes dividirla en grupos menores,
para que cada miembro tenga la oportunidad de responder.) ¿Cuál es tu
lenguaje de amor? ¿Qué quisieras que fuera más una expresión de amor: un
regalo, palabras de ánimo, tiempo de calidad, ayuda práctica, o un toque físico?

Ciclo de aprendizaje
¿Cómo puedes experimentar el amor de Dios para ti en tu propio lenguaje?
Analiza: Si Dios es amor y su carácter se expresa en su Ley, entonces ¿cuál
es el lenguaje del amor de Dios? ¿Cómo podemos aprender a hablar ese lenguaje
del amor?

{ 2: ¡Explora! }

Comentario de la Biblia
I. El mayor mandamiento
(Repasa, con tu clase, Mat. 22:35-40; Deut. 6:5.)
Durante toda su vida, Jesús validó en forma consistente los Diez Mandamientos.
Cuando uno de los expertos en religión le pidió que indicara cuál era
el mandamiento más grande de la Ley, Jesús citó Deuteronomio 6:5, parte de
la Shemá que pronuncia cada judío cuando está por leer la Escritura y adorar
a Dios (Mat. 22:35-40). Jesús sabía que esta era una pregunta capciosa, que
tenía la intención de “probar” a este rabí novato del cual, en la mente de los
líderes religiosos de su tiempo, esperaban que diera una cita o una afirmación
que ellos pudieran usar contra él. “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,
y con toda tu alma, y con toda tu mente” es un excelente recordativo de
nuestra lealtad, que abarca todo, al Creador que nos hizo y nos redimió, y que
es digno de nuestra adoración.
Considera: ¿Qué nos dice la referencia al corazón, el alma y la mente acerca
de la naturaleza humana?
II. Las raíces en el Antiguo Testamento
(Repasa, con tu clase, Mat. 22:39; Lev. 19:18.)
Jesús también cita de otro texto del Antiguo Testamento, como el segundo
Mandamiento, pero que debe ser puesto al mismo nivel del que ya citó, por lo
menos según Jesús (Mat. 22:39): “No te vengarás, ni guardarás rencor a los
hijos de tu pueblo, sino amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo Jehová” (Lev.
19:18, el énfasis fue añadido). Ambas citas del Pentateuco resumen la esencia
y el fundamento de los Diez Mandamientos sin poner uno por encima del otro.
Mientras los primeros cuatro Mandamientos enfatizan nuestro compromiso y
relación con Dios (en otras palabras, una dimensión vertical), los últimos seis
destacan el principio de las relaciones horizontales, o cómo tratamos y vivimos
con la gente que nos rodea de una manera ordenada divinamente.
Intriga el notar que la cita de Jesús de Levítico 19 realmente enfatiza toda
la Ley, un hecho que no se les habría pasado por alto a los rabíes y a los escribas.
Como lo notaron muchos eruditos y estudiantes de la Biblia, Levítico 19
describe una vida santa y una ética divinamente ordenada, y lo hace al mezclar
las tres categorías de la Ley bíblica: moral, civil y ceremonial. El motivo princi-
pal para vivir una vida santa aparece al mismo comienzo del capítulo: “Santos
seréis, porque santo soy yo Jehová vuestro Dios” (Lev. 19:2). Muchas veces,
una versión abreviada (“Yo soy Jehová tu Dios”) aparece en el capítulo. Se
hacen referencias a todos los Diez Mandamientos en el capítulo -a veces
repetidamente-, como lo ilustra la siguiente tabla. (La tabla se basa en Mark
F. Rooker, Levítico, p. 252.)
Éxodo 20 Levítico 19
Yo soy Jehová (vers. 2) Vers. 3, 4, 10, 12, 14, 16, 18, 25, 28,
30-32, 34, 37
Imágenes de fundición (vers. 4-6) Vers. 4
El nombre de Dios en vano (vers. 7) Vers. 12
El sábado (vers. 8-11) Vers. 3, 30
Honrar a los padres (vers. 12) Vers. 3
Homicidio (vers. 13) Vers. 16
Adulterio (vers. 14) Vers. 29
Robar (vers. 15) Vers. 11, 13, 35, 36
Falso testimonio (vers. 16) Vers. 11, 16
Codiciar (vers. 17) Vers. 18
Levítico 19 subraya la naturaleza holística de la ley del Antiguo Testamento,
que integra todos los tipos de leyes y enfatiza el vivir una vida santa. La referencia
de Jesús a las dimensiones del amor, tanto vertical como horizontal,
reafirma la estructura básica de los Diez Mandamientos.
Considera: ¿Por qué Jesús, cuando le preguntaron cuál era la Ley mayor,
no eligió una ley específica? ¿Por qué citó Jesús textos que parecen ser más
fundamentales que específicos?
III. La interpretación que dio Jesús a la Ley.
(Repasa, 2 Cor. 5:17; Rom. 10:4.)
Mientras Jesús reafirmó -vez tras vez- la Ley divina, también hay algo
fresco en su manera de interpretar la Escritura. El Sermón del Monte contiene
muchos ejemplos de estas explicaciones frescas. En su antítesis final en Mateo
5, Jesús cita Levítico 19:18, y luego añade una sección que no se encuentra
en la Escritura (“y odia a tu enemigo” [Mat. 5:43]). Muy probablemente, Jesús
no solo se refiere a una cita bíblica sino también añade un mandato positivo de
amor a un añadido mandato negativo de odio que pudo haber sido corriente en
la teología de sus días. Es interesante, existe un concepto similar en los escritos
de la comunidad de Qumram que representa el pensamiento de algunos judíos
que vivieron antes y durante el tiempo de Jesús.

En su antítesis, Jesús extiende el mandato de amor de Levítico 19:18 para
incluir no solo al prójimo. Específicamente menciona el amor a los enemigos
y la oración por los que nos persiguen. Otra vez Jesús subraya la actitud que
la Ley original había previsto y hace que lo implícito sea explícito. Después de
todo, todos tenemos gente a nuestro alrededor que no siempre nos “ama”.
¿Refleja esto una gran diferencia entre la “Ley de Dios” y la “Ley de Cristo”?
Sí, y no. La antítesis de Cristo, además de señalarlo como el Dador de la Ley,
provee un ángulo nuevo y desafiante que debería llevarnos al pie de la Cruz.
¿Quién de nosotros es capaz de amar a nuestros enemigos, y orar por los que
nos atormentan y persiguen? Aunque esto es humanamente casi imposible,
se nos invita a ir al Salvador y ser transformados en una creación nueva (2
Cor. 5:17). La Ley llega a ser el tutor y guía (Rom. 10:4) que señala al Salvador.
Considera: ¿Por qué añadiría Jesús “y odia a tu enemigo” en Mateo 5:43?
Si Jesús y el Padre son uno (ver Juan 17), ¿por qué habría una diferencia entre
las leyes de Dios y las leyes de Jesús? ¿Cómo contribuye la doctrina de la
Trinidad a dar la respuesta a esta pregunta?

{ 3: ¡Aplica! }

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR:
1. ¿De qué manera, el decir que la Ley no es obligatoria en la era de gracia
del Nuevo Pacto es, en efecto, darnos una licencia para pecar?
2. ¿Cómo usó Pablo la “ley de Cristo” (1 Cor. 9:21) como una herramienta
para alcanzar a otros?
3. Como parte de la Trinidad, Jesús estuvo involucrado en el momento
en que se dio la Ley en el monte Sinaí; así, la Ley de Cristo es realmente una
revalidación de la Ley de Dios con una cláusula adicional. ¿Qué es significativo
acerca de esta adición (Juan 13:34)?
PREGUNTAS DE APLICACIÓN:
1. ¿Por qué necesitas “amar al Señor tu Dios” antes de amar “a tu prójimo
como a ti mismo” (Luc. 10:27)?
2. ¿Cómo puede la Ley de Dios ser la manera en que ha de expresarse el
amor a Dios y a la humanidad?
3. ¿Cuál es la conexión entre la observancia del Mandamiento y el amor?
4. ¿Puedo amar a otros si no me siento amado? ¿Cómo?

{ 4: ¡Crea! }

escuela sabaticaActividad: Basados en los diferentes tipos de lenguajes del amor (palabras
de afirmación, tiempo de calidad, regalos, actos de servicio, toques físicos),
realicen un torbellino de ideas acerca de cómo tu clase puede mostrar el amor
a Dios en tu comunidad.

Radio Adventista
3 comments… add one
  • creo que la ley de Dios es pera darnos cuenta como nos encontramos con nuestro Dios es como un espejo que nos nuestra si realmente estamos andando bien con nuestro señor de lo qu e estoy seguro que la ley es para todos los que estamos en esta tierra y nosotros debemos de cumplirlo ya que nuestro señor Jesús lo hizo fue un ejemplo para con nosotros….. gracias

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  • amar a DIOS, es lo mas grandioso para todos, porque al amarlo le obedeces, oras, lees la biblia, buscas un alma para JESUS. Todos los dias de mi vida y de tu vida.

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  • Es muy importante y muy enrriquecedor estudiar y aprender de estas,enseñanzas tan completas y tan claras, me siento renovada cada vez que las escucho. Doy grasias a mi DIOS por ustedes mis hermanos que escriben y graban estos programas. DIOS los siga bendiciendo

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