EL SÁBADO ENSEÑARÉ…
RESEÑA
Texto clave: 1 Corintios 13:13.
Enfoque del estudio: 1 Corintios 13:1-13.
Introducción
Anna vive con su abuela anciana. Sus amigos la invitan a menudo a salir, pero ella prefiere permanecer en casa, cocinando, limpiando y leyendo para su abuela, quien a veces olvida el nombre de su nieta a causa de la demencia senil que padece.
Cierta noche, la abuela de Anna se frustra y le responde bruscamente, olvidando toda la amabilidad que su nieta le ha mostrado. En lugar de enojarse o marcharse, Anna toma suavemente su mano y le dice: «No hay problema, abuela. Te quiero», y sigue cuidándola, incluso cuando no recibe gratitud en respuesta a su amor.
Anna no sirve para obtener reconocimiento o recompensa. No busca elogios. Simplemente ama, con paciencia, amabilidad, sin envidia, orgullo ni resentimiento. Su amor perdura, incluso cuando resulta difícil.
Pablo describe este tipo de amor en 1 Corintios 13, un amor que no consiste solo en palabras o emociones, sino que es la decisión diaria de ser altruista, comprensivo y perseverante. Ese tipo de amor refleja el que Dios siente por nosotros, el tipo de amor que perdura.
Temas de la lección
Primera a los Corintios 13, a menudo llamado «el capítulo del amor», es uno de los pasajes más profundos de la Biblia. Pablo sitúa el amor en el centro de la vida cristiana, mostrando que es superior a los dones espirituales, al conocimiento e incluso a la fe. Esta semana analizaremos los siguientes tres temas principales del capítulo del amor:
1. La supremacía del amor (1 Cor. 13:1-3).
2. Las características del amor (1 Cor. 13:4-8).
3. La perseverancia del amor (1 Cor. 13:8-13).
COMENTARIO
Trasfondo: El amor en los escritos griegos y en la filosofía del siglo I d. C. El amor era un concepto ampliamente debatido en la filosofía y la literatura grecorromanas del siglo I, así como una parte importante del pensamiento judío. Sin embargo, la forma de entender el amor variaba considerablemente. Los poetas romanos, como Ovidio en El arte de amar, se centraban más en la idea del amor como una búsqueda hábil, a menudo entrelazada con la manipulación y la seducción. El amor se asociaba con frecuencia a la belleza, el deseo y la conquista más que a la abnegación.
Los antiguos griegos y romanos tenían múltiples palabras para referirse al amor, cada una de las cuales reflejaba diferentes aspectos de las relaciones humanas. Er?s era utilizado principalmente para denotar el amor apasionado, romántico o sexual. Se lo consideraba a menudo un deseo intenso o incluso una fuerza peligrosa que podía conducir a la irracionalidad. Sin embargo, Platón, en su obra El banquete, describía el er?s como algo que podía conducir a una persona desde la atracción física a la búsqueda de una belleza superior y divina.
Por su parte, la palabra filia era utilizada para describir la amistad o el amor fraternal y a menudo caracterizaba las relaciones entre iguales. Aristóteles describía la filia, en Ética a Nicómaco, como esencial para una vida virtuosa y plena, especialmente en las amistades basadas en la bondad mutua.
A su vez, el término storg? describía el amor familiar, como el vínculo natural entre padres e hijos. Esta forma de amor era considerada instintiva y protectora. Por último, agap? solía tener la connotación de amor altruista e incondicional.
Aunque este término existía antes del cristianismo, no se hacía énfasis en él en los textos filosóficos griegos. Los escritos de Pablo, en particular su uso de esta palabra en 1 Corintios 13, destacan esta clase de amor.
En el pensamiento judío, el amor estaba estrechamente vinculado a las relaciones de pacto o alianza, tanto entre Dios e Israel como entre los individuos. Las Escrituras hebreas enfatizaban:
1. El amor inquebrantable de Dios ( jesed) en el contexto del pacto o alianza con su pueblo. Este amor es leal, misericordioso y duradero. Presta atención, por ejemplo, al estribillo que se encuentra en Salmo 136:2: «Su amor es para siempre!»
2. El amor al prójimo, tal como se encuentra en el mandamiento de Levítico 19:18 («Amarás a tu prójimo como a ti mismo») y como Jesús reafirmó (Mar. 12:31).
3. El amor en el círculo de la familia y del matrimonio, tal como se describe en Proverbios y en el Cantar de los Cantares.
En el siglo I, los rabinos enfatizaban la obediencia a la ley como expresión del amor a Dios (Deut. 6:5). La descripción que Pablo hace del amor en 1 Corintios 13 era revolucionaria para su época. A diferencia del amor competitivo y basado en el estatus, típico del mundo grecorromano, o del legalismo de algunos maestros judíos, Pablo presentó el agap? como la virtud más elevada, superior al conocimiento, al poder e incluso a los dones espirituales. A diferencia del er?s, centrado en la realización personal, el amor que Pablo describió en 1 Corintios 13 era abnegado.
En contraste con el egoísmo, este amor iba más allá de la mera emoción, era duradero, estaba orientado a la acción y representaba una forma de vida que requería paciencia, amabilidad y humildad. El concepto paulino del amor estaba más en línea con el jesed del pacto de Dios que con los ideales filosóficos griegos. Sin embargo, su perspectiva también trascendía las opiniones judías tradicionales al insistir en que el amor, y no la Torá, era la base de la ética cristiana.
La supremacía del amor (1 Cor. 13:1-3)
El capítulo 13 de 1 Corintios forma parte de la enseñanza de Pablo acerca de los dones espirituales (1 Cor. 12-14) y destaca que el amor está por encima de cualquier don o capacidad. El amor supera en importancia al conocimiento, al poder o incluso a la fe misma. Pablo describe el amor no como una emoción, sino como una actitud paciente, amable, altruista y duradera. Este tipo de amor (agap?) es fundamental en la vida cristiana. No es solo un ideal, sino un llamado a la acción que desafía a los creyentes a reflejar el amor de Dios en cada relación y situación.
Elena de White escribió lo siguiente: «El Señor desea que llame la atención de su pueblo al capítulo 13 de 1 Corintios. Léanlo todos los días y obtengan de él consuelo y fortaleza. Aprendan de él el valor que Dios asigna al amor santificado y celestial, y permitan que la lección que enseña llegue a sus corazones. Aprendan que el amor cristiano es de origen celestial y que, sin él, todas las demás cualidades carecen de valor» («The Value of Christlike Love», Review and Herald, 21 de julio de 1904, p. 7).
Pablo comienza enfatizando que, sin amor, incluso los dones espirituales y los actos religiosos más impresionantes carecen de sentido. Enumera tres ejemplos. (1) Según el apóstol, hablar «lenguas humanas y angélicas» sin amor es como «bronce que resuena o címbalo que retiñe» (1 Cor. 13:1). (2) El don profético, el conocimiento e incluso la fe no son «nada» (1 Cor. 13:2) sin amor. (3) Los actos de extrema generosidad y sacrificio «de nada sirven» (1 Cor. 13:3) si no están motivados por el amor. Puesto que Dios es amor (1 Juan 4:8), «solo puede ser plenamente conocido a través del amor. […] Sin amor no podemos conocer a Dios, y sin Dios no somos nada» (Comentario bíblico Andrews [Florida: ACES, 2024], p. 544).
Esta sección destaca el hecho de que los dones espirituales y la devoción religiosa deben estar arraigados en el amor para tener sentido.
Las características del amor (1 Cor. 13:4-8)
En los siguientes versículos, Pablo explica la naturaleza del amor, que no es simplemente una emoción, sino una forma activa de vivir. Curiosamente, Pablo no utiliza adjetivos sino verbos para definir la naturaleza del amor. En total, utiliza 16 verbos, nueve de los cuales describen el amor de manera contrastante o antitética («el amor no es…») mientras que los otros siete describen sus rasgos positivos o constructivos. La siguiente tabla ofrece una visión general:
Frases afirmativas sobre el amor (lo que el amor sí hace):
El amor es paciente.
El amor es amable y bondadoso.
El amor se alegra con la verdad.
El amor protege y soporta las dificultades.
El amor confía en los demás.
El amor tiene esperanza.
El amor persevera y no se rinde.
Frases negativas sobre el amor:
El amor no tiene envidia.
El amor no es orgulloso ni presumido.
El amor no actúa con arrogancia.
El amor no trata mal a otros ni es irrespetuoso.
El amor no busca solo su propio beneficio.
El amor no se enoja fácilmente.
El amor no guarda rencor.
El amor no se alegra de la maldad ni del daño ajeno.
Esta lista contrasta con el comportamiento de los corintios, quienes luchaban con el orgullo, las divisiones y la competencia por los dones espirituales. Pablo los llama a un nivel más elevado de amor, una noción que también es destacada en los escritos de Elena de White: «El atributo que Cristo aprecia más en el ser humano es el amor que brota de un corazón puro. Este es el fruto del árbol cristiano» (Manuscrito 16, 1892).
La perseverancia del amor (1 Cor. 13:8-13)
Pablo concluye diciendo que «el amor nunca dejará de existir» (1 Cor. 13:8), mientras que los dones (profecía, lenguas, conocimiento) son temporales y desaparecerán. Estos dones solo son necesarios en nuestro estado imperfecto y terrenal, pero ya no lo serán cuando alcancemos el pleno conocimiento en la presencia de Dios.
En 1 Corintios 13:12, Pablo nos recuerda que la vista humana, en el mejor de los casos, solo percibe «oscuramente». El apóstol contrasta esta percepción difusa con la seguridad de que veremos «cara a cara» cuando estemos en el reino de los cielos. Pablo compara nuestra comprensión actual con la acción de contemplar un reflejo borroso en un espejo. En la eternidad, conoceremos plenamente a Dios. De las tres virtudes (fe, esperanza y amor), solo el amor permanecerá, porque «es la mayor» de las virtudes. Si bien la fe y la esperanza son hoy vitales para nuestra vida cristiana, el amor es la única virtud que seguirá existiendo por la eternidad.
APLICACIÓN A LA VIDA
El discurso de Pablo en 1 Corintios 13 enfatiza que el amor es el fundamento de la fe y de las relaciones cristianas. El amor (agap?) no es emoción, atracción o beneficio personal, sino una entrega perdurable y transformadora que refleja el amor de Dios por nosotros.
Pablo desafía a los creyentes a encarnar este amor en su vida cotidiana, convirtiéndolo en la virtud más elevada tanto en el ámbito de la fe como en el de las acciones.
1. Pablo dice que incluso los grandes dones espirituales y los actos de sacrificio carecen de sentido sin amor. ¿Por qué es el amor más importante que el conocimiento, la fe o la generosidad?
2. ¿Se te ocurren ejemplos de personas que realizan buenas acciones sin amor? ¿Cómo afecta eso el impacto de sus acciones?
3. ¿Cómo desafía 1 Corintios 13 nuestra forma de definir el éxito?
4. ¿Cuál de las características del amor (paciencia, bondad, altruismo, etc.) llama más tu atención? ¿Por qué?
5. ¿Cuál de las características mencionadas anteriormente te resulta más difícil de practicar? ¿Cómo puedes crecer en esa área?
6. ¿Cómo puedes practicar el amor agap? cuando no te sientes inclinado a amar (por ejemplo, relaciones difíciles, desacuerdos, frustraciones, etc.)?
7. Piensa en alguien a quien conozcas y que sea un ejemplo del tipo de amor que Pablo describe en 1 Corintios 13. ¿Qué puedes aprender de esa persona?
8. ¿Cómo contribuye una mejor comprensión del amor divino a amar más adecuadamente a los demás?




