Sábado, Agosto 08
Un retrato del amor
Lee para el estudio de esta semana
1 Corintios 13; Mateo 24: 12; Gálatas 5: 22-23; 1 Timoteo 1: 14; 1 Juan 4: 8.
Para memorizar
«Ahora permanecen estos tres dones: la fe, la esperanza y el amor. Pero el mayor es el amor» (1 Cor. 13: 13).
El amor conquista todo. Por eso Pablo tenía tanto que decir al respecto. La familia de términos emparentados con el verbo griego agapaō —el más común en el Nuevo Testamento para expresar el concepto de amor— aparece más de 135 veces en sus cartas. Esto representa casi la mitad de todas las ocasiones en que dichos términos aparecen en el Nuevo Testamento. Esto debería decirnos algo acerca del tema central de la Carta de Pablo a la iglesia de Corinto. Existen muchos pasajes notables acerca del amor en el Nuevo Testamento, como Romanos 8: 35-39; 1 Corintios 2: 9; 8: 3; Gálatas 2: 20; Colosenses 1: 13; 1 Tesalonicenses 3: 12; etc. Pero ninguno es comparable con 1 Corintios 13.
La semana pasada vimos que todo carece de valor, incluso los dones espirituales, sin amor. Esta semana profundizaremos en 1 Corintios 13 y su maravilloso retrato del amor.
Como veremos, el amor no es tanto una emoción como una actitud que debe manifestarse en la vida, en los hechos y en las palabras, pues, de lo contrario, no significa nada.
Lo que realmente es y hace el amor se ha revelado plenamente en la vida de Jesús.
Domingo, Agosto 09
La esencialidad del amor
La semana pasada abordamos el tema del amor tal y como se describe en 1 Corintios 13. Necesitamos explorar las palabras de Pablo aquí con mayor profundidad.
Lee 1 Corintios 13 y resume lo que dice acerca del amor.
Pablo no está diciendo que las lenguas (1 Cor. 13: 1), la profecía, el entendimiento, el conocimiento, la fe (vers. 2) y la benevolencia (vers. 3) sean inútiles. Solo lo son si no están motivados por el amor.
El tipo de amor del que habla Pablo no se expresa en frases como «me encantan las frutillas», «aprecio a mis amigos» o incluso «quiero a mi cónyuge y a mis hijos». Tampoco se refiere al tipo de presunto amor que se ve en las películas. Y no, no es amor erótico o romántico, aunque este pasaje se haya utilizado habitualmente en sermones de bodas.
El amor al que Pablo se refiere no puede reducirse al afecto, la caridad, la virtud o la benevolencia. Sin embargo, todos ellos lo representan en mayor o menor medida. Este amor es una gracia especial que nos concede el Espíritu. De hecho, el amor en 1 Corintios 13 es la motivación que nos da el Espíritu y que nos lleva a actuar con afecto, caridad, virtud y benevolencia. Es un compromiso total de nuestras acciones, sentimientos y pensamientos en favor de Cristo y de nuestro prójimo.
Lee Mateo 24: 12. ¿Qué advertencia hace Jesús aquí?
Aquí vemos por qué el agapē es tan esencial y necesario. En virtud del poder que Cristo concede, no podemos permitir que el amor se enfríe en nuestros hogares, iglesias y vecindarios. Cristo nos dio su ejemplo al morir por nosotros en la cruz. ¿Qué mejor y más poderosa expresión de este tipo de amor podría existir? Aunque, por supuesto, nunca podríamos expresar ese tipo de amor de la misma manera, por la gracia de Dios debemos esforzarnos por revelarlo en nuestras propias vidas en la medida de lo posible.
¿En qué ocasiones podría la expresión de este tipo de amor haber causado una impresión muy positiva en alguien que lo necesitaba más que cualquier otra cosa?
Lunes, Agosto 10
Lo que el amor hace
El pasaje de 1 Corintios 13: 4-7 es el corazón del capítulo. Pablo se centra en las características del amor personificándolo para mostrar cómo se comporta una persona llena del amor motivado por el Espíritu. En su descripción, Pablo utiliza una serie de verbos. Para él, el amor tiene más que ver con las acciones que con los sentimientos o las emociones.
Entonces, ¿qué hace el amor?
1. Es paciente (makrothymeō). Makrothymeō significa mostrar paciencia, incluso en circunstancias difíciles. La paciencia también destaca la capacidad de ser tolerantes unos con otros (Efe. 4: 2).
2. Es bondadoso (jrēsteuomai). Jrēsteuomai solo aparece aquí en el Nuevo Testamento, pero otras palabras de la misma raíz son comunes en otros lugares. En la Septuaginta (la versión griega más antigua del Antiguo Testamento), las palabras de esta raíz aparecen con frecuencia en los Salmos para referirse a la bondad de Dios asociada con su misericordia (Sal. 145: 9). De allí podemos inferir que Pablo quería decir que nuestro amor para con los demás debe asemejarse a la compasión y la misericordia que Dios nos manifiesta.
3. Se alegra (synjairō) de la verdad. Synjairō denota la capacidad de experimentar alegría junto a otra persona (Luc. 1: 58; 15: 6, 9; 1 Cor. 12: 26; Fil. 2: 17-18).
4. Soporta (stegō) todas las cosas. Los eruditos debaten si stegō significa «cubrir», es decir, no divulgar algo confidencial (lo que también tiene un sentido de protección), o «soportar» en el sentido de resistir. El concepto de resistencia aparece claramente en 1 Corintios 9: 12, lo que lleva a la mayoría de los intérpretes y traductores de la Biblia a considerar la segunda opción como más probable.
5. Todo lo cree (pisteuō). Pisteuō proviene de la misma raíz que el término griego que designa la fe (pistis). En el contexto de 1 Corintios 13, creer todas las cosas significa otorgarse mutuamente el beneficio de la duda.
6. Todo lo espera (elpizō). En el Nuevo Testamento, el verbo elpizō siempre se refiere a la creencia o expectativa de que algo bueno sucederá.
7. Todo lo soporta (hypomenō). Probablemente, no haya diferencia entre los verbos stegō e hypomenō en 1 Corintios 13: 7. Son sinónimos y aquí significan perseverar a pesar de las dificultades. Pablo utiliza hypomenō al final del versículo para evitar la repetición de stegō. Al repetir el mismo concepto, aunque con una palabra diferente, el apóstol llama la atención sobre la fe y la esperanza como puntos centrales. En otras palabras, el amor persevera creyendo y esperando.
Compara 1 Corintios 13: 4-7 con Gálatas 5: 22-23. ¿Qué ideas comunes ves entre ambos pasajes? ¿Cómo podemos manifestar este tipo de amor en nuestra vida?
Martes, Agosto 11
Lo que el amor no hace
Lee nuevamente 1 Corintios 13: 4-7. ¿Por qué Pablo menciona características negativas del amor en lugar de solo positivas?
Ayer nos centramos en siete cosas que hace el amor; hoy veremos ocho que no hace. El amor…
1. No envidia (zeloō). Zeloō puede usarse de manera positiva, como en «procuren [_zeloō_] los mejores dones» (1 Cor. 12: 31), «procuren [_zeloō_] los dones espirituales» (1 Cor. 14: 1) y «procuren [_zeloō_] profetizar» (1 Cor. 14: 39). Sin embargo, aquí, como en Hechos 7: 9, tiene un sentido negativo. Está bien desear los dones espirituales, pero no envidiar a las personas que los han recibido, pues esto es causa de divisiones (1 Cor. 3: 3).
2. No es jactancioso, o presumido (perpereuomai). La palabra así traducida transmite la idea de arrogancia y deseo de alabanza por parte de los demás. El amor, sin embargo, no hace que la persona se centre en sí misma. Esto queda aún más claro en lo que sigue.
3. No se envanece (fysioō). El verbo fysioō aparece en 1 Corintios 8: 1 en la notable declaración de Pablo: «El conocimiento envanece, pero el amor edifica». Se refiere a una persona que tiene un concepto exagerado de sí misma.
4. No se comporta de manera grosera (asjēmoneō). El verbo asjēmoneō puede tener una amplia gama de sentidos, pero significa generalmente actuar en contra de las normas sociales y morales de una manera deshonrosa, vergonzosa, indecente o inapropiada. Pablo se refiere probablemente al comportamiento arrogante y grosero de los «fuertes» respecto de los «débiles» de la iglesia de Corinto (1 Cor. 4: 10; 1 Cor. 8).
5. No busca (zēteō) lo suyo, o «no es egoísta» (NVI). Esto es similar a lo que Pablo dice en 1 Corintios 10: 24: «Ninguno busque su propio bien, sino el de otros». El amor está dispuesto a renunciar a ciertos derechos por el bien de los demás (ver la lección 5). En un entorno en el que todos buscan que los derechos de los demás sean respetados, todos resultan beneficiados.
6. No se irrita o enoja fácilmente (paroxynō). Esto significa que el amor no es irascible ni excesivamente susceptible.
7. No guarda rencor (logizomai). El verbo logizomai tiene aquí un sentido contable, lo que significa que el amor no tiene en cuenta las ofensas de los demás. En otras palabras, el amor también significa perdonar.
8. No se alegra (jairō) de la injusticia o la maldad. El amor no solo no guarda rencor por las malas acciones de los demás, sino que tampoco se deleita en ellas. Cuando amamos verdaderamente a los demás, no nos regocijamos por sus errores, sino que procuramos ayudarlos.
Miércoles, Agosto 12
Un retrato de Jesús
Al leer 1 Corintios 13: 4-7, podemos sentirnos frustrados de que, en mayor o menor medida, no logramos mostrar todas esas características del amor. Es probable que Pablo tuviera en mente a la persona de Jesús cuando escribió ese capítulo. De hecho, solo Cristo reveló perfectamente todos esos rasgos distintivos del amor. Por lo tanto, la descripción que Pablo hace del amor es, en última instancia, un retrato de Jesús.
Lee Juan 13: 1, 34; 15: 9, 12; 1 Timoteo 1: 14; 2 Timoteo 1: 7, 13; 1 Juan 3: 16; 4: 7-12, 19-21. ¿Qué enseñan estos pasajes acerca del amor?
Dios es amor (1 Juan 4: 8). Él nos ama tanto que dio a su Hijo único para nuestra salvación (Juan 3: 16). Jesús es la expresión plena de ese amor (Heb. 1: 3). Si deseamos saber cómo se expresa el amor, debemos observar detenidamente a Jesús. Si prestamos cuidadosa atención a la descripción que el Nuevo Testamento hace de él, notaremos que posee todas las características positivas del amor mencionadas en 1 Corintios 13.
Jesús es paciente. «Dios fue misericordioso conmigo, a fin de que en mí, el peor de los pecadores, pudiera Cristo Jesús mostrar su paciencia infinita [_macrothymia_]» (1 Tim. 1: 16, NVI).
Jesús es bondadoso. La Biblia dice que «el Señor es bueno» (1 Ped. 2: 3). La palabra «Señor» en este pasaje se refiere a Jesús. El término «bondadoso», o «bueno», es traducción de la palabra griega jrēstos, que proviene de la misma raíz que el verbo jrēsteuomai («mostrar bondad») en 1 Corintios 13: 4.
Jesús se regocija en la verdad. Él experimentó alegría al hacer la voluntad del Padre y disfrutar de su amor (Juan 15: 9-11; 17: 12-14).
Jesús soporta todas las cosas. Hebreos 12: 2-3 dice que Jesús «soportó la cruz» (NVI) y «soportó tal hostilidad de los pecadores contra sí mismo» (LBLA). Nadie ha soportado tanto como Jesús (Fil. 2: 8). ¡Lo hizo «en vista del gozo que le esperaba» (Heb. 12: 2)!
Jesús lo cree todo. Cuando Ananías cuestionó la autenticidad de la conversión de Pablo (Hech. 9: 13-14), Jesús respondió: «Este hombre es un instrumento elegido por mí» (Hech. 9: 15). Jesús ve a las personas no como son, sino como llegarán a ser en virtud del poder divino.
¿De qué otras maneras nos revela Jesús en qué consiste el verdadero amor?
Jueves, Agosto 13
Fe, esperanza y amor
Hemos aprendido hasta aquí que el amor es paciente, bondadoso, gozoso, tenaz, creyente, esperanzado y perseverante porque Jesús es así. Una vez que vemos estas cualidades en Jesús, el siguiente paso es imitarlo. Ese era el deseo de Pablo para los corintios. Sin embargo, si eliminamos el «no» de las ocho características negativas del amor, «obtenemos una descripción bastante clara de la conducta de los corintios dentro de su círculo eclesiástico. Es decir, eran envidiosos, jactanciosos, arrogantes, groseros, egoístas, irascibles y atentos a los errores ajenos. Pablo adapta los verbos que utiliza aquí a la situación de Corinto» (Verlyn D. Verbrugge, «1 Corintios», en The Expositor’s Bible Commentary: Romans–Galatians [Grand Rapids: Zondervan, 2008], p. 372).
Los corintios tenían mucho que aprender, al igual que nosotros. Después de describir lo que el amor hace y lo que no hace, Pablo concluye su sección enfatizando la naturaleza eterna del amor genuino para estimular así su práctica.
Un día, las profecías ya no serán necesarias, hablaremos un solo idioma, y el imperfecto entendimiento humano dará paso a un nuevo y completo conocimiento acerca de Dios (1 Cor. 13: 12). Los dones del Espíritu cesarán solo cuando el propósito para el que existen haya alcanzado su cumplimiento (1 Cor. 13: 10). «Pero el amor nunca dejará de existir» (1 Cor. 13: 8).
Del mismo modo, cuando Cristo regrese, la fe dará paso a la percepción visual de lo ahora invisible (2 Cor. 5: 7), y lo que hemos esperado durante tanto tiempo se hará realidad (Rom. 8: 24). Y, sobre todo, el amor perdurará entonces como emblema del carácter de nuestro Dios trino. Sin embargo, en cierto sentido, la fe y la esperanza también durarán para siempre. La fe como experiencia de la salvación (Rom. 4: 3) y la esperanza como deseo y expectativa de nuevos deleites y conocimientos en la nueva tierra marcarán para siempre la experiencia de los redimidos. Pero el amor de Dios prevalecerá eternamente.
Muy pronto veremos a nuestro Señor cara a cara (1 Cor. 13: 12). Hasta que ese día llegue, nuestras vidas deben estar definidas por estas tres virtudes: fe, esperanza y amor. Esta tríada es representativa de la plenitud de la vida cristiana por medio del Espíritu, razón por la cual era mencionada a menudo entre los cristianos (Rom. 5: 1-5; Gál. 5: 5-6; Efe. 1: 15, 18; 4: 1-5). Sin embargo, el amor es la mayor de todas, ya que es la única virtud utilizada para describir la naturaleza misma de Dios (1 Juan 4: 8).
Reflexionemos acerca de la afirmación «Dios es amor». ¿Qué significa exactamente? Y, aunque solo podamos comprender parcialmente la idea, ¿por qué esa afirmación es una buena noticia para nosotros?
Viernes, Agosto 14
Para estudiar y meditar
Lee el artículo «The need of love», en Review and Herald, 28 de agosto de 1888, pp. 545-546, de Elena G. de White.
«Por muy noble que sea lo profesado por aquel cuyo corazón no está lleno del amor a Dios y a sus semejantes, no es verdadero discípulo de Cristo. Aunque posea gran fe y tenga poder aun para realizar milagros, sin amor su fe será inútil. Podrá desplegar gran liberalidad; pero si el motivo es otro que el amor genuino, aunque dé todos sus bienes para alimentar a los pobres, la acción no le merecerá el favor de Dios. En su celo podrá hasta afrontar el martirio, pero si no actúa por amor, será considerado por Dios como engañado entusiasta o ambicioso hipócrita» (Elena G. de White, Los hechos de los apóstoles, p. 237).
«Tenemos una abundancia de sermones. Lo que más se necesita […] es amor por las almas que perecen, ese amor que procede en ricas corrientes del trono de Dios. El verdadero cristianismo difunde el amor por todo el ser. Alcanza a cada parte vital del cuerpo: el cerebro, el corazón, las manos ayudadoras, los pies, y capacita a los hombres a mantenerse firmes donde Dios requiere que se mantengan, de modo que no tracen senderos torcidos para sus pies, para que el cojo no se extravíe. El amor ardiente y abnegado de Cristo por las almas que perecen constituye la vida misma de todo el sistema de la cristiandad» (Elena G. de White, Exaltad a Jesús, p. 128).
«Únicamente el amor que haya fluido del corazón de Cristo puede proporcionar sanidad. Y únicamente de quien fluya ese amor, como la savia del árbol o la sangre en nuestro organismo, podrá restaurar al alma herida» (Elena G. de White, La educación, p. 102).
Preguntas para dialogar:
¿Crees que la lista de características positivas del amor en 1 Corintios 13 es exhaustiva? Si no es así, ¿qué otros elementos añadirías?
¿Qué quiso decir Pablo con el mandato «esfuércense en seguir el amor» (1 Cor. 14: 1, NVI)? ¿Qué tiene esto que ver con lo que él dice en 1 Corintios 13: 4-7?
¿Qué característica del amor necesitas practicar más en tu vida diaria? ¿Cuáles son más necesarias en tu iglesia local? ¿Por qué compara Pablo el amor con dones como la profecía, las lenguas y el conocimiento (1 Cor. 13: 8)?
Pablo da a entender que el amor es la solución definitiva para la falta de unidad entre los miembros de la iglesia de Corinto. ¿Por qué? ¿Cómo se aplica esto a nuestras iglesias hoy?




