Leccion 13 Edicion Adultos – ¡Para que no Olvidemos! Malaquias – Sabado 29 de Junio 2013

rclaroLEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA: Malaquías 1; Levítico 1:1-3; Malaquías 2; Efesios 5:21-33; Malaquías 3; Éxodo 32:32; Malaquías 4.

rojoPARA MEMORIZAR: “Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos” (Malaquías 1:11).

rclaroPENSAMIENTO CLAVE: Malaquías enseña el compromiso de Dios con
su pueblo y las sagradas responsabilidades de este.

EL NOMBRE MALAQUÍAS significa mi mensajero. No sabemos nada de él excepto lo que vislumbramos en su breve libro, que concluye la sección del Antiguo Testamento llamada Profetas Menores (o El libro de los doce). El mensaje central de Malaquías es que, aunque Dios ha revelado su amor
por su pueblo a lo largo de la historia, ese amor hizo que el pueblo debiera ser responsable ante él. Dios esperaba que la nación elegida y sus líderes obedecieran sus mandamientos. Aunque la idolatría abierta parecía haber desaparecido, el pueblo no estaba viviendo a la altura de las expectativas del Pacto (parece que se escribió para los judíos que retornaron de la cautividad babilónica). Aunque simulaban una observancia religiosa, era un formalismo
árido, sin una convicción del corazón. ¡Como iglesia, prestemos atención!

Domingo 23 de junio

GRANDE ES JEHOVÁ

Lee Malaquías 1. ¿Qué problema está tratando el profeta? ¿Cómo podemos hoy ser tan culpables de la misma actitud que condujo a este reproche? Malaquías contrasta el amor de Dios por su pueblo con la actitud de los sacerdotes, a quienes acusa del pecado de desprecio del santo nombre de  Dios. Cuando realizaban sus deberes en el Templo, estos descendientes de Aarón aceptaban animales cojos, ciegos y enfermos para los sacrificios a Dios. De este modo, el pueblo fue descarriado hasta pensar que los sacrificios no eran importantes. No obstante, Dios había indicado a Aarón y a sus hijos, en el desierto, que los animales para los sacrificios debían ser físicamente perfectos, sin mancha (ver Levítico 1:1-3; 22:19). El profeta, luego, enumera tres razones importantes por las que el pueblo de Dios debía honrar y respetar a Dios. Primera, Dios es el Padre de ellos. Así como un hijo debe honrar a sus padres, el pueblo debe respetar a su Padre celestial. Segunda, Dios es su Amo y Señor. Así como los siervos obedecen a sus amos, el pueblo de Dios debía tratarlo del mismo modo. Tercera, Dios es un gran Rey, y un rey terrenal no aceptaría un animal enfermizo o defectuoso como regalo de uno de sus súbditos. Así, el profeta está preguntando por qué el pueblo presentaría tales animales al Rey de reyes, el que gobierna todo el mundo. Por supuesto, sus acciones eran más ofensivas a la vista de Dios porque todos estos sacrificios señalaban a Jesús, el inmaculado Hijo de Dios (Juan 1:29; 1 Pedro 1:18, 19). Los animales debían ser sin mancha porque Jesús tenía que ser sin mancha para poder ser nuestro sacrificio perfecto. “Para honra y gloria de Dios, su amado Hijo –el Garante, el Sustituto– fue entregado y descendió a las prisiones de la tumba. La tumba nueva lo encerró en sus rocosas cámaras. Si un solo pecado hubiera manchado su carácter, la piedra nunca habría sido quitada de la puerta de la rocosa cámara, y el mundo con su carga de culpabilidad hubiera perecido” (Manuscritos liberados, tomo
10, p. 385). ¿Sorprende, entonces, que los sacrificios que señalaban a Jesús debieran ser perfectos?

Lunes 24 de junio

AMAR Y RESPETAR A OTROS

La voz de Dios, que domina el libro de Malaquías, es la voz de un padre amante que suplica a sus hijos. Cuando el pueblo plantea preguntas y presenta sus quejas, él está listo para dialogar con ellos. La mayor parte de los problemas analizados por Dios y su pueblo tienen que ver con unas pocas actitudes básicas.
Lee Malaquías 2. Aunque se tratan numerosos problemas, ¿cuáles prácticas condena Dios especialmente? Ver Malaquías 2:13-16. Aunque todos los judíos reconocían a Dios como Padre y Creador en su adoración, no todos ellos vivían como si Dios fuera el Señor de sus vidas. Malaquías toma el matrimonio como un ejemplo para ilustrar la falta de fidelidad y compromiso mutuos. De acuerdo con la Biblia, el matrimonio es una institución sagrada establecida por Dios. El pueblo de Israel fue advertido contra los casamientos fuera de la fe, porque el hacerlo pondría en riesgo su compromiso con el Señor y caería en la idolatría (ver Josué 23:12, 13).
Dios tuvo la intención de que el matrimonio fuera un compromiso de por  vida. En el tiempo de Malaquías, sin embargo, muchos hombres estaban quebrantando sus votos que habían hecho antes, con “la mujer de tu juventud”, como dijo el profeta. Viendo que sus esposas se volvían mayores, los esposos
se divorciaban de ellas, y se casaban con mujeres más jóvenes y atrayentes. Por esta razón, Dios dice que él aborrece el divorcio (Malaquías 2:16). Esta fuerte declaración revela cuán serio es Dios acerca de los compromisos del matrimonio, que a menudo la gente toma muy livianamente. Las reglas estrictas
de la Biblia acerca del divorcio muestran cuán sagrado es el matrimonio. Como el divorcio era legal en Israel (Deuteronomio 24:1-4), algunos hombres no vacilaban en romper sus votos matrimoniales. Hacia el fin del período del Antiguo Testamento, el divorcio parece que había llegado a ser común, algo así como sucede en muchos países hoy. No obstante, en la Biblia, el matrimonio es presentado en forma consistente como un pacto santo ante Dios (Génesis 2:24; Efesios 5:21-23).

Lee Malaquías 2:17. ¿Qué advertencia debe tomarse de estas palabras, especialmente en el contexto de esta lección? ¿O aun en forma más general? ¿Cómo podríamos estar en peligro de abrigar la misma actitud, aun inconscientemente?

Martes 25 de junio

EL DIEZMO EN EL GRANERO

Lee Malaquías 3:1 al 10. ¿Qué dice Dios aquí a su pueblo? ¿Qué elementos específicos se encuentran en estos textos, y por qué estarían todos vinculados? Es decir, ¿de qué manera estas cosas están mutuamente relacionadas? Con estos versículos, Dios declara otra vez el mensaje básico de los Profetas
Menores: su amor permanece constante e invariable. En el versículo 7, el llamado de Dios se oye una vez más: “Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros”.
El pueblo, entonces, pregunta: “¿En qué hemos de volvernos?” Esta pregunta es similar a la que hay en Miqueas 6:6, acerca de traer sacrificios a Dios. En el caso de Malaquías, sin embargo, se da una respuesta específica y, sorprendentemente, tiene que ver con la cuestión de diezmar, o la falta de hacerlo.
De hecho, los acusa de robar lo que le pertenece a Dios. Esto sucedió porque no eran fieles en la devolución de sus diezmos y ofrendas. La costumbre de diezmar, entregar el diez por ciento de los ingresos, se presenta en la Biblia como un recordativo de que Dios es el Dueño de todo y lo que la gente tiene viene de él. El diezmo era usado en Israel para el sostén de los levitas, que ministraban en el Templo. Descuidar la devolución del diezmo es, de acuerdo con Malaquías, lo mismo que robar a Dios. Malaquías 3:10 es uno de los pocos textos de la Escritura en los que Dios desafía a la gente a ponerlo a prueba. En las aguas de Meriba, en el desierto, los hijos de Israel repetidamente “probaron” la paciencia de Dios, algo que había hecho enojar al Señor (Salmo 95:8-11). Sin embargo, aquí Dios está invitando a Israel a ponerlo a prueba. Quiere que ellos vean que pueden confiar en él en este asunto, que, de acuerdo con los textos, es algo de gran importancia espiritual.

¿En qué forma el acto de devolver el diezmo (y de dar ofrendas) te fortalece espiritualmente? En otras palabras, cuando haces trampa con el diezmo, ¿por qué te haces trampa a ti mismo, y no solo a Dios?

Miércoles 26 de junio

UN ROLLO DE MEMORIA

En Malaquías 3:13 al 18, el pueblo se queja de que Dios no se preocupa por los pecados de la Nación. Los que practicaban el mal y la injusticia parecían escapar sin que los notaran, y así muchos se preguntaban por qué debían servir a Dios y vivir rectamente, cuando el mal parecía quedar sin castigo.
Lee Malaquías 3:14 y 15. ¿Por qué es fácil comprender esa queja? ¿Cómo respondió Dios? (Malaquías 3:16-18) Es fácil en este mundo, donde existe tanta injusticia, preguntarse si alguna vez se hará justicia. Sin embargo, aquí el mensaje es que Dios sabe todas esas cosas y que él recompensará a los que son fieles a él.
La expresión “un rollo (o, un libro) de memoria” se encuentra solo aquí en la Escritura. ¿Qué enseñan los siguientes pasajes acerca de los libros de Dios en los que se registran los nombres y los actos de la gente? Éxodo 32:32; Salmo 139:16; Isaías 4:3; 65:6; Apocalipsis 20:11-15.

La conclusión es que Dios conoce todas las cosas. Él sabe quiénes son los suyos (2 Timoteo 2:19) y quiénes no lo son. Todo lo que podemos hacer, como pecadores, es clamar por su justicia, reclamar sus promesas de perdón y poder, y luego –dependiendo de los méritos de Cristo– morir al yo, y vivir para él y para los demás, sabiendo que al final nuestra única esperanza es su gracia. Si ponemos nuestra esperanza en nosotros mismos, seguramente hemos de quedar chasqueados, de un modo u otro.

Jueves 27 de junio

EL SOL DE JUSTICIA

En una ocasión previa, la gente preguntó: “¿Dónde está el Dios de justicia?” (Malaquías 2:17). Al comienzo del capítulo 4, se da la solemne seguridad de que un día Dios ejecutará sus juicios sobre el mundo. Como resultado, el orgulloso será destruido junto con el malvado, así como el rastrojo es consumido por el fuego. La paja es la parte de la espiga que no se puede usar, y se quema en solo segundos cuando se la arroja a un horno. En el Día del Señor, el fuego será el agente de destrucción, así como el agua lo fue en los días de Noé. Lee Malaquías 4. ¿Qué contraste se presenta aquí entre los salvados y los perdidos? Ver también Deuteronomio 30:19, Juan 3:16.
Mientras que la suerte de los malvados se describe en el versículo 1, el versículo 2 se concentra en las bendiciones futuras de los justos. La pregunta: “¿Dónde está el Dios de justicia?” se responde nuevamente, pero esta vez da la seguridad de que vendrá un día cuando el Sol de Justicia se levantará con sanidad en sus
alas. El nacimiento del “Sol de Justicia” es una metáfora para el amanecer de un nuevo día que señala una nueva era en la historia de la salvación. Entonces, el mal será destruido para siempre, los salvados gozarán del fruto final de lo que Cristo ha realizado por ellos y el universo quedará eternamente seguro.
Malaquías cierra su libro con dos amonestaciones que caracterizan la fe bíblica. La primera es un llamado a recordar la revelación de Dios por medio
de Moisés, los primeros cinco libros de la Biblia y el fundamento del Antiguo Testamento. La segunda amonestación habla del cometido profético de Elías. Lleno con el Espíritu Santo, este profeta llamó al pueblo a arrepentirse y regresar a Dios. Aunque Jesús mismo vio a Juan el Bautista como el cumplimiento de esa profecía (Mateo 11:13, 14), también creemos que tiene un cumplimiento al final del tiempo, cuando Dios tendrá un pueblo que sin temor proclamará su
mensaje al mundo. “Los que lleven a cabo la obra de preparar el camino para la segunda venida de Cristo están representados por el fiel Elías, del mismo modo en que Juan vino con el Espíritu de Elías para preparar el camino del primer advenimiento de Cristo” (Consejos sobre salud, p. 72).

¿Cómo hemos de cumplir este sagrado cometido? ¿Cuán bien estamos haciendo esta tarea?

Viernes 28 de junio
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR: “Dios bendice el trabajo de las manos
de los hombres, para que ellos le devuelvan la porción que le pertenece. Les
da el sol y la lluvia; hace florecer la vegetación; les da salud y capacidad para
adquirir recursos. Toda bendición proviene de su mano bondadosa, y él desea
que hombres y mujeres manifiesten su gratitud devolviéndole una porción en
diezmos y ofrendas, ofrendas de agradecimiento, de buena voluntad y pacíficas.
Han de consagrar sus recursos al servicio de él, para que su viña no permanezca
árida. Deben estudiar lo que el Señor haría si estuviese en su lugar. Deben llevarle
en oración todos los asuntos difíciles. Han de revelar un interés altruista en el
fortalecimiento de su obra en todas partes del mundo” (PR 522).

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. Medita en la Biblia y el matrimonio. Siendo que el matrimonio es tan sagrado,
algo creado por Dios mismo, hay algunos criterios estrictos acerca de lo
que bíblicamente se permite para disolverlo. Después de todo, ¿cuán sagrado,
cuán importante, sería el matrimonio si se lo pudiera terminar fácilmente? Si
pudieras deshacer tu matrimonio por las razones más triviales, entonces el matrimonio
mismo no tendría importancia. ¿De qué modo las reglas estrictas contra
la finalización del matrimonio demuestran precisamente cuán especial es?
2. Como clase, repasen cuidadosamente Malaquías 2:17. ¿Qué tenemos para
decir, como adventistas, acerca de nuestra comprensión del juicio previo al
advenimiento, a los que expresan los mismos sentimientos indicados en este
versículo?
3. Malaquías 4 habla acerca de la destrucción final de los perdidos. Nada
queda. ¿Cómo contrasta esta enseñanza con la idea de un infierno de fuego que
arde eternamente? ¿Por qué este contraste entre las dos ideas es un buen ejemplo
de la forma en la que la falsa doctrina puede llevar a una falsa comprensión
del carácter de Dios?
4. En su clásica obra El gran inquisidor, el gran escritor ruso Fiódor Dostoievski
describió la institución de la iglesia, en su tiempo, como que tenía todas
las cosas tan bien controladas que ya no necesitaba más a Cristo. ¿Estamos
afrontando el mismo peligro hoy? Si es así, ¿cómo? ¿De qué manera podría este
peligro ser más sutil de lo que nos damos cuenta?

Radio Adventista
3 comments… add one
  • Dios es grande y para siempre es su misericordia

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  • El Todopoderoso está equipando a su pueblo con este excelente material y Ustedes se están dejando usar como instrumento. Gloria al eterno.

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  • gracias a Dios por este ministerio, el Señor los bendiga ricamente

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