Lección 11 Edicion Maestros: “Pedro y la gran controversia” Para el 12 de marzo de 2016

Edición para maestros. Primer trimestre (enero-marzo) de 2016

“Pedro y la gran controversia”

Lección 11: – Para el 12 de marzo de 2016

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: 1 Pedro 4:1, 2.

 

Enseña a tu clase a:

Saber y examinar la enseñanza de Pedro de que la vida de fe está llena de oposiciones.

Sentir que es necesario nutrir la fe en las promesas de Dios para vencer el escepticismo, la persecución y las tentaciones para pecar.

Hacer: Tomar la resolución de vivir en armonía con la voluntad de Dios.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Vivir según la voluntad de Dios en un mundo hostil
    1. ¿Qué es esencial para la identidad propia del creyente que le permita ser guiado por la voluntad de Dios?
    2. ¿De qué modo el mundo es hostil cuando se vive según el propósito de Dios?
    3. ¿Qué recursos espirituales están disponibles para el cristiano a fin de vivir guiado por la voluntad de Dios?
  2. Sentir: Adoptar la mente de Cristo en medio del sufrimiento
    1. ¿Cómo pueden los creyentes vencer la presión a conformarse con la manera pecaminosa del mundo que lo rodea?
    2. ¿De qué modos puede la perspectiva del juicio animar al creyente a valorar el llamado de Dios de las tinieblas a la luz?
  3. Hacer: La gran controversia y la ley de amor de Dios
    1. ¿En qué medida tu fe en la venida de Cristo ha influido en el modo en que vives cada día? ¿Cómo influirá la lección de esta semana sobre la forma en que vives? ¿Puedes decir que estás viviendo de acuerdo con la voluntad de Dios? ¿De qué manera tu decisión de vivir según la voluntad de Dios traerá “sufrimientos”?
    2. ¿Cuáles son las presiones mundanas que afrontas, y cómo las tratarás de aquí en adelante?

 

 Resumen

Cristo sufrió por nosotros para que con él podamos vivir para Dios en vez de vivir para el mundo.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Pasaje destacado: 1 Pedro 4:1, 2.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Vivir de acuerdo con la Palabra de Dios requiere que renunciemos al mundo y sus placeres. Esta tarea no se realiza fácilmente en un mundo que busca los placeres, especialmente considerando nuestra propia naturaleza pecaminosa y las influencias que nos rodean. Sin embargo, comprendiendo nuestra identidad en Cristo, podemos apoyarnos en sus promesas para vivir en armonía con su voluntad.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: La lección de esta semana se concentra en la realidad que afrontamos como cristianos y como adventistas del séptimo día, es decir, calumnias por las cosas que creemos y resistencia a las presiones de los no creyentes que quieren influir sobre nosotros para que nos unamos con ellos en prácticas malas. Anima a los miembros de tu clase a perseverar en su determinación de mantenerse fieles a Cristo en medio de la persecución, y a cultivar la paciencia y la fortaleza necesarias para resistir las presiones ejercidas por las influencias mundanas

Actividad inicial: Invita a tres o cuatro personas de tu clase a analizar sus propias experiencias de enfrentar la oposición a su fe, y cómo trataron con ese problema.

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Una comprensión apropiada de nuestra identidad como cristianos es el fundamento para vivir de acuerdo con la voluntad de Dios. Esta semana estudiamos 1 y 2 Pedro en relación con el tema de la gran controversia. Pedro exalta a Cristo como el Gran Sufriente que no solo nos dio un ejemplo sino que su sacrificio expiatorio nos capacita para vivir vidas piadosas en un mundo hostil. Los esfuerzos incansables de Satanás para trastornar nuestro progreso llega a ser la oportunidad que Dios usa para hacer que nuestra vocación y elección sean seguras; en esencia, demostrando al universo que nos contempla que somos un pueblo especial, sacerdocio real.

Comentario de la Biblia

I. Un pueblo con un propósito: el pueblo especial de Dios

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 2:9.)

El antiguo Israel fue elegido como el pueblo especial de Dios (Éxo. 19:5, 6). Primera Pedro aplica esta elevada vocación a los creyentes esparcidos por el Asia Menor (1 Ped. 1:1; 2:9) y a la iglesia cristiana en general.

El tema de Israel como pueblo especial de Dios es repetido en Deuteronomio dentro del contexto del pacto entre Dios e Israel (Deut. 7:6; 14:2, 21; 26:18, 19, hebreo, segullāh, “posesión exclusiva”, NVI). Recuerda que el libro de Deuteronomio está enmarcado sobre la base de los tratados de soberanía del antiguo Cercano Oriente. En estos tratados, una nación fuerte entraba en un tratado con una nación débil. La nación fuerte ofrecía protección a la débil contra la agresión de enemigos. A su vez, la nación débil rendía lealtad y servicio a la nación fuerte. La nación débil pagaba impuestos, tributos y otras formas de servicios a la nación fuerte. Tan estrechas eran algunas de las relaciones en el tratado que el rey de la nación fuerte se refería al rey de la nación débil como hijo, mientras el vasallo se refería al soberano como padre. Este concepto de “pertenecer a” subyace la relación entre los creyentes y Dios.
Israel llegó a ser el pueblo especial de Dios cuando él los sacó de Egipto. Ser el pueblo de Dios era la identidad de Israel, y esta identidad había de dar forma a sus acciones (guardar los mandamientos de Dios). Como cristianos, hemos de guardar los mandamientos de Dios; es decir, vivir en armonía con su voluntad, no para que podamos llegar a ser el pueblo de Dios, sino porque somos el pueblo de Dios. Esta es nuestra identidad, y esto es sobre lo que se basan nuestras acciones.

Considera:La religión/fe no es solo un conjunto de creencias, sino también una identidad propia. Si nos identificamos como el pueblo santo y peculiar de Dios, esta identidad dará forma a lo que hacemos. ¿Qué diferencia habría si los cristianos pensaran más en quiénes son antes de ceder a las presiones de las familias, amigos, o la cultura que los rodea? En forma similar, ¿cuánta diferencia haría si los adolescentes preguntaran quiénes son antes de unirse a sus colegas en el uso de drogas, etc.? ¿Cuán diferente serían nuestras vidas cristianas si, antes de actuar, si nos preguntáramos: “¿Quiénes somos?

II. Vivir de acuerdo con la voluntad de Dios: La vocación

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 4:1-9.)

Los incrédulos se entregan libremente a sus pasiones: borracheras, orgías, francachelas, idolatría abominable (1 Ped. 4:3). Los cristianos no pueden con limpia conciencia hacer estas cosas. Más bien, son llamados a vivir santamente (“Sed santos, porque yo soy santo”, 1 Ped. 1:16), y a sostener su fe con “virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, paciencia; a la paciencia, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor” (2 Ped. 1:5-8); comparar con 1 Ped. 4:8, 9). Como cristianos, vivimos por la voluntad de Dios, más bien que por los deseos humanos (1 Ped. 4:2), pues Cristo ha sufrido por nosotros (vers. 1), negando su propia carne a fin de que podamos tener libertad de la tiranía de la carne y del pecado.

Considera: ¿Por qué es erróneo y peligroso creer que la presión de los pares se limita solo a los jóvenes? ¿Cuáles son algunas de las presiones que los adultos de diversas edades afrontan de sus pares? ¿En qué principios bíblicos nos apoyamos para afrontar y manejar tales presiones a cualquier edad durante nuestro caminar cristiano?

III. Vivir de acuerdo con la voluntad de Dios: La promesa

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 1:4-10.)

Vivir de acuerdo con la voluntad de Dios no es salvación por las obras. Está basado sobre las promesas de Dios por lo que Cristo ha hecho por nosotros. Esta es la salvación de la que los profetas hablaron profetizando (1 Ped. 1:10, 11). Vivir de acuerdo con la voluntad de Dios se basa en las buenas nuevas de la salvación que tenemos en Cristo (vers. 12). “Todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia” (2 Ped. 1:3), de modo que podamos haber “huido de la corrupción que hay en el mundo a causa de la concupiscencia” (vers. 4).

IV. Muchísimos burladores

(Repasa, con tu clase, 2 Ped. 3:3-14.)

Pedro habla acerca de la certeza de la Segunda Venida y del juicio final (2 Ped. 3:7, 10), y del hecho de que, hacia el tiempo del fin, algunos se burlarán de estas ideas. Argumenta que podemos estar seguros acerca de la Segunda Venida sobre la base de eventos pasados, comenzando con la Creación y el Diluvio de Noé (vers. 6). También argumenta, en los versículos 11 y 14, que la percepción de la venida de Cristo debería conducirnos a una vida de dedicación.

Considera: ¿Cuál es la relación entre la fe en la Segunda Venida de Cristo, y la moralidad (conducta buena y mala)?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Ayuda a los miembros de tu clase a aplicar el estudio de esta semana a sus vidas personales. Hay una distinción clara entre el estilo de vida de un creyente y la de un no creyente, como vimos en nuestro estudio de 2 Pedro 1:5 al 8; compara con 1 Pedro 4:8 y 9 con 1 Pedro 4:3, para estos estilos de vida contrastantes. El estudio de esta semana desafía la tendencia de borrar las distinciones entre el estilo de vida cristiano y el de los no creyentes. Este desafío lo hace sin caer en la trampa de intentar ganar la salvación por la observancia legalista de la Ley.

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Qué áreas de mi vida necesito cambiar, apoyándome en la gracia divina y el don gratuito de la rectitud en Cristo, a fin de que mi vida esté de acuerdo con la voluntad de Dios?
  2. ¿De qué forma las presiones de los pares son un impedimento para vivir según la voluntad de Dios?
  3. ¿Qué desafíos afrontan los cristianos en su creencia en la segunda venida de Cristo?
  4. ¿Cuál es la relación entre nuestro concepto de la segunda venida de Cristo y nuestras acciones en nuestra vida diaria?
  5. ¿Qué función desempeña la profecía en nuestra comprensión de la Segunda Venida?

Actividad:

La presión de los pares no es solo un fenómeno de los adolescentes. Aunque ellos a menudo están bajo presión para conformarse con las normas definidas por sus pares, los adultos también luchan con presiones para conformarse a las normas establecidas por las culturas que los rodean o por la clase social a la que pertenecen. Para los adventistas del séptimo día, es probable que la presión sea de los otros cristianos que van a la iglesia el domingo. ¿Cómo le responderías a alguien que te pregunta por qué los adventistas del séptimo día guardan el sábado cuando la inmensa mayoría de los cristianos observan el domingo?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Cómo creemos influye directamente sobre cómo nos comportamos; y cómo nuestro comportamiento a menudo es influenciado por la clase de personas con las cuales nos rodeamos. Invita a los miembros de tu clase a meditar en la relación entre lo que uno cree y cómo uno vive.

Actividad:

Enumera ejemplos concretos que ilustran la relación entre la creencia y la conducta. Debemos añadir también que quiénes somos –en este caso, el pueblo especial de Dios– debe determinar cómo nos comportamos. ¿De qué maneras concretas podrías ministrar a otros creyentes que están pasando por varias clases de sufrimiento: por ejemplo, sufriendo como resultado de la presión de los pares, la exposición a ambientes en los cuales la gente cae presa de los deseos de la carne, encuentros con escépticos que no creen, ni en la Segunda Venida, ni en las enseñanzas proféticas, etc.?

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