Jonathan Gallagher – Leccion 9. Nuestra Mision (3T 2014—Enseñanzas de Jesús)

Leccion 9. Nuestra misión (3T 2014—Enseñanzas de Jesús)

Citas

• El Espíritu de Cristo es el espíritu de las misiones, y cuanto más nos acerquemos a
él, más intensamente misioneros debemos llegar a ser. Henry Martyn
• La Palabra de Dios no es sólo para consumo interno, sino también para
exportación. William Freel
• Testimonio no es un sinónimo de autobiografía. Cuando realmente somos testigos
presenciales, no hablamos de nosotros mismos, sino de Cristo. Juan R. W. Stott
• El fin más elevado y supremo del evangelismo no es el bienestar de los hombres,
ni siquiera su felicidad eterna, sino la glorificación de Dios. R.B. Kuiper
• ¿Cuál es la primera hipótesis para el evangelismo? Que Dios está ahí, y es la clase
de Dios que la Biblia dice que es, y que no ha estado en silencio, sino que nos ha
dado una verdad proposicional. Francis Schaeffer
• El evangelio no es más que un bien embargado a menos que lo comuniquemos.
J.B. Phillips

Para debatir
¿Cuál es nuestra misión? Al pensar en Cristo y su misión, ¿qué podemos
aprender? ¿Cuáles son los aspectos positivos y negativos en nuestra misión? ¿Qué es lo
que nunca debemos dejar de enfatizar? ¿Cuál es nuestra misión más amplia ante el
universo entero? ¿Cómo respondemos los cargos contra Dios? ¿De qué manera somos un
espectáculo ante los ángeles y la humanidad?

Resumen bíblico
Jesús nos dice que nuestra misión es ser una luz para el mundo (Mateo 5:14-16), y
ser testigos de Jesús (Lucas 24:48, 49). Jesús nos envía de la misma forma en que él fue
enviado (Juan 20:21). Mateo 28:19, 20 nos dice que debemos ir por todo el mundo y
hacer discípulos para Jesús. El mensaje de los tres ángeles de 14:6-12 refleja la
comprensión de nuestra misión. “La buena noticia del reino será proclamada en todo el
mundo de tal modo que todos la escucharán, y entonces vendrá el fin.” Mateo 24:14 FBV.

Comentario
¿Cómo definimos nuestra misión? Se puede decir de muchas maneras, pero qué
tal esto: “Diciendo la verdad en amor debemos crecer en todo, en Cristo, que es nuestra
cabeza.” (Efesios 4:15 FBV). Primera pregunta: ¿cuál es la verdad? Respuesta: la verdad
de Dios, la verdad acerca de Dios. Pregunta: ¿podemos decir la verdad sin amor?
Respuesta: sólo al tergiversar la verdad. Pregunta: ¿podemos hablar en el amor sin la
verdad? Sólo al distorsionar el significado del amor por lo que no es la verdad. Y así
sucesivamente. En última instancia, todo vuelve al punto de ser testigos de Dios,
representándolo correctamente, entendiendo e identificando su carácter, aceptando y
conviniendo con él, porque tiene sentido.
Verdad. Oh, esa palabra tan difícil, esa idea de realidad, lo correcto y lo absoluto
que es tan difícil de definir. ¿Qué es la verdad? preguntó un agente famoso del mentiroso
original, sin detenerse por la respuesta y sin darse cuenta de que la Verdad se puso justo
delante de él. “Yo soy la verdad.” ¿Qué quería decir Jesús? Y ¿qué hay de caminar en la
verdad y permanecer en la verdad y la verdad que nos hace libres?
¿Por qué vino Jesús? Para que pudiéramos ver, conocer y entender la verdad.
Porque todas las mentiras nos habían cegado de Dios, así que no podíamos ver. Por la
manera como somos, preferimos las mentiras, y creemos en ellas. ¿No es cierto que “una
mentira viaja por todo el mundo mientras la verdad se pone sus botas”? Pero, como
amigo y padre, Dios no podía dejar las cosas así. Pues por nosotros tenía que asegurarse
de que entendiéramos la diferencia entre la verdad y la mentira.
Esta es nuestra misión: ser un espectáculo delante de todo el Universo. No sólo
para decir la verdad, sino para vivirla. Para convencer no sólo con las palabras, sino
demostrarlo con acciones.
De hecho nuestra misión es la misma que la de Jesús: mostrar a través de nuestras
vidas y la experiencia la clase de persona que Dios realmente es. El hecho de que a
menudo fallemos no niega esta idea. Nuestra misión se define a menudo en términos de la
obtención de miembros de iglesia o el aumento de las ofrendas, pero este nunca fue el
enfoque de Jesús. Él quería asegurarse de que Dios fuera representado a través de él,
porque cuando él fue levantado atrajo a todos hacia él. A través de su amor abnegado
demostró más allá de toda duda de que Dios es verdaderamente el Ser amoroso que
siempre ha sido, y es exactamente lo contrario de lo que el diablo ha dicho.
¿Qué nos convence? ¿Las afirmaciones, o la evidencia? Jesús es la evidencia de
Dios, y nosotros somos parte de ese proceso de presentar pruebas. Al ser vindicado ante
el universo, nosotros jugamos nuestra parte. En lugar de limitar nuestra misión a nuestra
pequeña esfera, aceptemos la misión de Dios de representarlo a él de la mejor manera
posible—lo cual traerá como resultado la convicción de muchos, no por palabras, ¡sino
por la demostración de que se puede confiar en Dios!

Comentarios de Elena de White
La misión de Cristo era revelar a los hombres que Dios no es un déspota, sino un
Padre lleno de misericordia y amor por sus hijos. Él hablaba de Dios con el nombre
entrañable de “Padre”. {Signs of the Times, 23 de septiembre de 1908}

La misión de Jesús consistió en reconciliar a los hombres con Dios, y así a unos
con otros. {El Conflicto de los Siglos, p. 43}
No cabe en la misión de Cristo obligar a los hombres a que le reciban. Satanás y
los hombres que actúan bajo su espíritu son los que procuran obligar a las conciencias.
Pretendiendo manifestar celo por la justicia, los hombres que están confederados con los
ángeles caídos infligen a veces sufrimiento a sus semejantes a fin de convertirlos a sus
ideas religiosas. Pero Cristo manifiesta siempre misericordia, procura en todo momento
ganar por medio de la revelación de su amor. No puede admitir un rival en el alma ni
aceptar un servicio parcial; pero desea tan sólo un servicio voluntario, la entrega gozosa
del corazón por la compulsión del amor. {Los Hechos de los Apóstoles, p. 431}
Cristo exaltó el carácter de Dios, atribuyéndole la alabanza y dándole el crédito de
todo el propósito de su misión en la tierra, para justificar a los hombres a través de la
revelación de Dios. En Cristo se revistió delante de los hombres la gracia paternal y las
perfecciones incomparables del Padre. En su oración, justo antes de su crucifixión, Jesús
declaró: “He manifestado tu nombre.” “Te he glorificado en la tierra. He acabado la obra
que me diste que hiciera” cuando alcanzó el objeto de su misión, – la revelación de Dios
al mundo, – el Hijo de Dios anunció que su trabajo se había llevado a cabo, y que el
carácter del Padre había sido manifestado a los hombres. {Signs of the Times, 20 de enero 20 de 1890}
Preparado y escrito por:  © Jonathan Gallagher 2014
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Jonathan Gallagher escuela sabatica

Radio Adventista
3 comments… add one
  • Buen enfoque del QUE es la comisión, queda pendiente del COMO y otras proposiciones
    Felicitaciones y gracias

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  • Excelente punto de vista del doctor Gallagher, al evangelizar estamos haciendo una obra de testificacion ante todo el universo, que Dios es Santo Bueno y Justo.

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  • Dios los bendiga

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