Jonathan Gallagher Lección 7. – Tu amor es grande hasta los cielos (1T 2024— El libro de los Salmos)

Leccion 7.Tu amor es grande hasta los cielos(1T 2024— El libro de los Salmos)

Textos bíblicos:Salmos 136, Salmos 51, Salmos 130, Salmos 113, Salmos 123; Salmos 57:9, 10.

Citas
• Soy un pecador muy notable, pero he clamado al Señor por gracia y misericordia,
y me ha cubierto por completo. He encontrado el consuelo más dulce desde que
me propuse disfrutar de Su maravillosa Presencia. Cristóbal Colón
• Siempre he encontrado que la misericordia da frutos más ricos que la estricta
justicia. Abraham Lincoln
• Un poco de misericordia hace que el mundo sea menos frío y más justo. Papa
Francisco
• Pero la misericordia está por encima de este cetro; está entronizada en los
corazones de los reyes, es un atributo de Dios mismo; y el poder terrenal se
muestra entonces como el de Dios, cuando la misericordia sazona a la justicia.
William Shakespeare
• Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresor. Si un
elefante pisa la cola de un ratón y tú dices que eres neutral, el ratón no apreciará
tu neutralidad. Monseñor Desmond Tutu
• El poder es de dos clases. Uno se obtiene por el miedo al castigo y el otro por
actos de amor. El poder basado en el amor es mil veces más eficaz y permanente
que el derivado del miedo al castigo. Gandhi

Para debatir
¿Por qué nos gusta insistir en la misericordia de Dios y cómo puede
malinterpretarse? ¿Cómo entendemos el carácter misericordioso de Dios, especialmente cuando se trata de conceptos como el juicio? ¿De qué manera refleja la misericordia el uso que Dios hace del poder? ¿Podemos presumir de la naturaleza misericordiosa de Dios, y cuáles son las consecuencias? ¿Se nos ocurren algunos ejemplos bíblicos al respecto?

Resumen bíblico
El Salmo 136 contiene el estribillo repetido en la RV, “para siempre es su misericordia”. El Salmo 51 es una súplica de David a Dios para que tenga piedad de él después de su pecado con Betsabé. El Salmo 130 es un llamamiento a Israel para que ponga su esperanza en el amor digno de confianza de Dios. El Salmo 113 es un himno de alabanza a Dios por su naturaleza. El salmo 123 es una breve llamada a Dios para que sea misericordioso con su pueblo. “Te daré gracias entre los pueblos, Señor; cantaré tus alabanzas entre las naciones. Tu amor fiel llega hasta los cielos; tu fidelidad hasta las nubes”. Sal. 57:9, 10.

Comentario
La palabra traducida “misericordia” en el Salmo 136 es el hebreo hesed, un término de uso común que incluye la misericordia, pero que puede traducirse mejor como “amor digno de confianza”, o “bondad”. Describe el carácter misericordioso de Dios, favorable a nosotros y a toda su creación. La palabra “misericordia” puede usarse a veces en oposición a “justicia”, como si Dios no siguiera su ley y permitiera que los condenados “se libraran”.
Hay muchos malentendidos sobre la misericordia de Dios, especialmente en relación con el juicio. Generalmente el juicio se ve como algo negativo, algo que hay que evitar. Pero desde una perspectiva bíblica, ¡no sólo es necesario, sino deseable! De hecho la base de muchas de las palabras usadas para juicio es “hacer recto”. ¿No queremos que Dios haga las cosas bien, que saque lo correcto de cada situación? En la justicia del juicio de Dios, lo que sucede es que se restablece el derecho. Y eso no es incompatible con la misericordia y la gracia.
Porque Dios “quiere que todos se salven y lleguen a comprender lo que es realmente la
verdad” (1 Tim. 2:4), lo que demuestra que lo importante no es sólo salvarnos, sino que, como parte de la respuesta en la gran controversia, es importante que comprendamos y estemos de acuerdo con Dios en lo que es exactamente la verdad. Entonces y sólo entonces podremos “crecer en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo”. (2 Pedro 3:18). Dios no busca siervos obedientes e incuestionables, sino amigos comprensivos: hijos dignos de confianza que estén de acuerdo con su amoroso Padre sobre lo que es verdadero y correcto. Caminan en la luz, siguiendo los mandamientos de Dios, no porque estén obligados a hacerlo, sino porque nunca desearían hacerlo de otro modo.
Dios vino a estar con nosotros, a asumir la humanidad, para que pudiéramos ver y
entender, y por su gracia llegar a ser como Él. Hemos de ser partícipes de la naturaleza divina (2 Pedro 1:4). El aspecto más importante de la venida de Cristo a los seres humanos fue revelar a Dios en su verdadera naturaleza, en contraste con todas las tergiversaciones de Satanás. Sin Jesús, la imagen de Dios seguiría deformándose y malinterpretándose. ¿Quién querría salvarse en presencia de un dictador divino, cruel y severo? Para contrarrestar las acusaciones del Diablo, Dios viene en persona.
Cuanto más leamos sobre la clase de persona que es Dios en realidad, menos
tendremos que temerle. En la Biblia, Dios se acerca a los seres humanos, y las primeras palabras son: “¡No tengas miedo!”. ¿Por qué no? Porque este Dios que vuelve no es un extraño. “Este mismo Jesús volverá…” dijeron los ángeles a los asombrados discípulos que vieron a Jesús dejar la tierra para ir al cielo. Este mismo Jesús se define en los evangelios, y es la prueba de Dios como realmente es: el Dios del amor y la verdad y el derecho, que salvará a todos los que acudan a Él. En última instancia, el amor perfecto echa fuera el miedo…
Entonces, ¿en qué clase de Dios crees y confías? Como todo en la vida, depende de tu relación y de cómo haya actuado la persona. Echa un vistazo a la Biblia y encontrarás ejemplo tras ejemplo de cómo Dios trata a personas como nosotros. Más que eso, la Biblia registra las intenciones de Dios que la historia muestra que se hicieron realidad. El cumplimiento de las profecías es otra garantía de que Dios está “cumpliendo su propósito” y de que se puede confiar en Él. Así que cuando Jesús dice “Vendré otra vez” (Juan 14:3), su certeza se basa en todas las pruebas de Dios a través de la historia.
¿Por qué? Porque Dios es un Dios de inmensa misericordia y gracia, que siempre
hará lo que es correcto, y especialmente en el juicio actúa para poner todo en orden. Es un Dios verdaderamente glorificado, que siempre actúa para nuestro bien y que nos ama con amor eterno. ¿Cómo no amar a un Dios así?

Comentarios de Elena de White
La historia bíblica sostiene el corazón que desmaya con la esperanza de la
misericordia divina. No necesitamos desesperarnos cuando vemos que otros lucharon con desalientos semejantes a los nuestros, cayeron en tentaciones como nosotros, y sin embargo recobraron sus fuerzas y recibieron bendición de Dios. Las palabras de la inspiración consuelan y alientan al alma que yerra. {Conflicto Y Valor, p. 368}
Cada acto, cada obra de justicia y misericordia y benevolencia, hace música en el
cielo. El Padre, desde su trono, contempla y numera al ejecutor de ellos con sus tesoros más preciosos. {RH, 16 de agosto de 1881} Cristo considera todos los actos de misericordia, benevolencia y consideración hacia los desafortunados, los ciegos, los cojos, los enfermos, las viudas y los huérfanos como hechos a Él mismo; y estas obras son preservadas en los registros celestiales y serán
recompensadas. {3T 512-3} La misericordia es un atributo que el agente humano puede compartir con Dios. {IHP 238}
Acerca de su pueblo, Dios dice: “Serán como piedras de una diadema, relumbrando
sobre su tierra. ¡Porque cuán grande es su bondad! ¡y cuán grande es su hermosura!”23Zacarías 9:16, 17 (VM). La exaltación de los redimidos será un testimonio eterno de la misericordia de Dios. “En los siglos venideros,” él revelará “la soberana riqueza de su gracia, en su bondad para con nosotros en Jesucristo.”“A fin de que … sea dado a conocer a las potestades y a las autoridades en las regiones celestiales, la multiforme sabiduría de Dios, de conformidad con el propósito eterno que se había propuesto en Cristo Jesús, Señor nuestro.”
Efesios 2:7; 3:10, 11 (VM). Por medio de la obra redentora de Cristo, el gobierno de
Dios queda justificado. El Omnipotente es dado a conocer como el Dios de amor. Las acusaciones de Satanás quedan refutadas y su carácter desenmascarado. La rebelión no podrá nunca volverse a levantar. El pecado no podrá nunca volver a entrar en el universo. A través de las edades eternas, todos estarán seguros contra la apostasía. Por el sacrificio abnegado del amor, los habitantes de la tierra y del cielo quedarán ligados a su Creador con vínculos de unión indisoluble. {El Deseado de Todas las Gentes, p.17}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2024
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Radio Adventista
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