Jonathan Gallagher Lección 5. – La pascua (3T 2025 El Éxodo de Egipto)

Lección 5. La Pascua(3T 2025 El Éxodo de Egipto)

Textos bíblicosÉxodo 11:1–10, Miq. 6:8, Éxodo 12:1–30, 1 Cor. 5:7, Éxodo 13:14–16, Heb. 11:28.

Citas

  • 1.- Los judíos leen los libros de Moisés no solo como historia, sino como mandato divino. La pregunta a la que responden no es: “¿Qué ocurrió?”, sino: “¿Cómo debo vivir entonces?” Y es solo con el éxodo que la vida de los mandamientos realmente comienza. Jonathan Sacks
  • 2.- Desde el Éxodo, la libertad siempre ha hablado con acento hebreo. —Heinrich Heine
  • 3.- La libertad está a nuestro alcance, y Pésaj [Pascua] nos recuerda que debemos extender la mano. Rabino Bradley Shavit Artson
  • 4.- La Pascua tiene un mensaje para la conciencia y el corazón de toda la humanidad. ¿Qué conmemora? Conmemora la liberación de un pueblo de una esclavitud degradante, de una tiranía vil y cruel. Y así, es la protesta de Israel —no, de Dios— contra la injusticia, sea individual o nacional. Rabino Morris Joseph
  • 5.- Al conectar la Pascua judía, la Semana Santa y la Pascua cristiana, unimos el Antiguo y el Nuevo Testamento y podemos ver el tema general de los actos redentores de Dios en favor de su pueblo. Pascua y Pascua cristiana: no es “una u otra”, es “ambas”. Melanie Leach
  • 6.- La probabilidad de que Jesús muriera antes de que comenzara esa Pascua apenas preparada también hace muy poco probable que su Última Cena haya sido una celebración de Pascua, y mucho menos un Séder. Jonathan Klawans

Para debatir
¿Cómo afecta el tipo de personas con las que Dios tiene que tratar la manera en que actúa? ¿Cómo entendemos que Jesús es el cordero pascual? ¿Qué hay del simbolismo de la Pascua? ¿Qué conexión hay con Miqueas 6:8? ¿Por qué este memorial del Éxodo ha sido un aspecto tan significativo, no solo para los judíos, sino para la humanidad en general? ¿Cómo encaja esto con el gran conflicto?

Resumen bíblico
Éxodo 11:1–10 forma parte de las instrucciones detalladas sobre cómo celebrar la Pascua. “El Señor te ha dicho lo que es bueno, y lo que Él pide de ti: que practiques la justicia, ames la misericordia y camines humildemente con tu Dios.” Miqueas 6:8. Éxodo 12:1–30 y Éxodo 13:14–16 incluyen información sobre cómo los israelitas debían enseñar a las siguientes generaciones acerca de la Pascua. 1 Corintios 5:7 declara que Jesús es nuestro cordero pascual. Hebreos 11:28 hace referencia al papel de Moisés en la Pascua.

Comentario
Este pasaje en Éxodo detalla las instrucciones de Dios para la Pascua. Una vez más se describe a un Dios muy específico: aquel que libera en medio de la destrucción. Sin embargo, Dios está actuando en un nivel muy bajo de comprensión humana: este es un “conflicto de poder” con los dioses de Egipto, y aquellos que han sido esclavos durante mucho tiempo solo pueden ver las cosas de esa manera. De manera similar, en Éxodo 20 (los Diez Mandamientos), Él tiene que identificarse como el que los liberó de Egipto y que requiere su adoración solo a Él, como si esto fuera algo que podrían olvidar.
Entonces, ¿qué hay de la sangre? ¿Cómo debe entenderse? Como dijo Dios respecto a la sangre pintada en los postes de las puertas durante la Pascua: “Y la sangre os será por señal” (Éxodo 12:13, RVR). Una señal, un símbolo entre Dios y su pueblo. La “sangre del pacto” (Éxodo 24:8) confirmaba su relación especial. La sangre física no tenía ningún significado por sí sola. La sangre era vista como la fuente de la vida (Levítico 17:14; Deuteronomio 12:23, etc.); y se convirtió en una metáfora muy significativa en la relación de la humanidad con Dios, pero no había nada en la sangre en sí que hiciera algo.
Esa es la diferencia. Para la mente pagana, su dios consumía el sacrificio como comida y bebía la sangre. En la literatura de las naciones paganas que rodeaban a Israel, los dioses eran representados reuniéndose como moscas alrededor de alguna ofrenda especial, como gourmets alrededor de una comida de CordonBleu. Pero para el Dios verdadero, los sacrificios solo tenían sentido y propósito si los adoradores observaban y comprendían las lecciones que enseñaban las muertes de los animales. Toda la sangre del mundo no haría diferencia en las mentes de quienes no miran más allá del ritual.
Los sacrificios no pueden salvar. La sangre no puede salvar. Solo Dios puede salvar. Incluso la sangre literal de Jesús no puede salvar, excepto en tanto simboliza el regalo total de sí mismo para nosotros. La sangre real de Cristo no era más “mágica” que la sangre de toros y machos cabríos. Lo que cuenta es lo que esa sangre significa. La frase “la sangre de Jesús” expresa esto: una imagen de la gran bondad de nuestro glorioso Dios salvador. Un símbolo del modo en que Él nos reconcilia y nos gana nuevamente como amigos. Así que no más “sangre mágica”, literal o espiritual. Dios es quien nos salva, no la hemoglobina. Los símbolos son útiles, pero al final debemos conocer a la Persona que dice: “Yo soy el camino, la verdad y la vida.” [Debemos notar aquí la controversia sobre cuándo Jesús celebró la Pascua antes de su crucifixión. Los evangelios sinópticos afirman que fue el jueves por la noche, mientras que Juan sugiere que fue el viernes por la noche (ver Juan 13:1). Se han propuesto varias soluciones (ver el Comentario Bíblico Adventista del Séptimo Día, “Notas adicionales sobre el capítulo 26” de Mateo).]
Sea cual sea el momento exacto, Jesús celebró la Pascua con sus discípulos. Esto es más que la “inauguración de la Cena del Señor”; es Jesús tratando aún de explicar, en términos que pudieran entender, el tipo de persona que es, el Dios que verdaderamente demuestra ser. Incluso deja lo más claro posible que sabe del plan de Judas para traicionarlo. El amor de Dios llega hasta el extremo, y aun así permite el rechazo.

Comentarios de Elena de White
Nuestro pueblo no aprecia como debiera el poder salvador de la expiación. No entienden como deberían el significado de las palabras: “Cristo, nuestra pascua, ha sido sacrificado por nosotros.” Carta 175, 1904, p. 3. (A ministros y maestros, 21 de mayo de 1904.) {12MR 61} La expiación de Cristo no fue realizada para inducir a Dios a amar a aquellos a quienes de otro modo aborrecía; ni fue hecha para producir un amor que no existía; sino que fue realizada como una manifestación del amor que ya estaba en el corazón de Dios, una expresión del favor divino ante las inteligencias celestiales, ante los mundos no caídos y ante una raza caída…
No debemos abrigar la idea de que Dios nos ama porque Cristo murió por nosotros, sino que nos amó tanto que dio a su Hijo unigénito para que muriera por nosotros. (Signsofthe Times, 30 de mayo de 1893) Después de condenar a Jesús, el concilio del Sanedrín se había dirigido a Pilato para que confirmase y ejecutase la sentencia. Pero estos funcionarios judíos no querían entrar en el tribunal romano. Según su ley ceremonial, ello los habría contaminado y les habría impedido tomar parte en la fiesta de la Pascua. En su ceguera, no veían que el odio homicida había contaminado sus corazones. No veían que Cristo era el verdadero Cordero pascual, y que, por haberle rechazado, para ellos la gran fiesta había perdido su significado. {El Deseado de todas las Gentes, p.671}
En su discurso a los discípulos, Jesús no hizo alusión aflictiva a sus propios sufrimientos. Su último legado a ellos fué un legado de paz. Dijo: “La paz os dejo, mi paz os doy: no como el mundo la da, yo os la doy. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. “Antes de salir del aposento alto, el Salvador entonó con sus discípulos un canto de alabanza. Su voz fué oída, no en los acordes de alguna endecha triste, sino en las gozosas notas del cántico pascual: “Alabad a Jehová, naciones todas; Pueblos todos, alabadle. Porque ha engrandecido sobre nosotros su misericordia; Y la verdad de Jehová es para siempre.” {El Deseado de Todas las Gentes, p. 627}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2025
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

IA Para Docentes
0 comments… add one

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.