Lección 4. El papel de la Biblia
(2T 2026 Creciendo en nuestra relación con Dios)
Textos bíblicos:Lam. 3:22, 23; 2 Tim. 3:15–17; Juan 17:17; Ef. 1:13; Sal. 119:11; 1 Cor. 2:14; Heb. 4:12.
Citas
- El propósito principal de leer la Biblia no es conocer la Biblia, sino conocer a Dios. James Merritt
- A veces he visto más en una línea de la Biblia de lo que podía explicar, y sin embargo, en otros momentos toda la Biblia me ha parecido tan seca como un palo. John Bunyan
- Las preguntas que hacemos a la Biblia influyen en la sabiduría que obtenemos de ella. Tara-Leigh Cobble
- Cuando me preguntan: “¿Qué es más importante: orar o leer la Biblia?”, yo pregunto: “¿Qué es más importante: inhalar o exhalar?” Charles Spurgeon
- Las ramas de los árboles en crecimiento no solo alcanzan mayor altura, sino que sus raíces crecen más profundamente. Es imposible que un árbol fuerte tenga ramas altas sin tener raíces profundas. Se volvería inestable y caería con el viento. Lo mismo ocurre con los cristianos. Es imposible crecer en el Señor sin entrelazar nuestras raíces con su Palabra y profundizar nuestra vida en sus mandamientos. Joni Eareckson Tada
- La Biblia es mi iglesia. Siempre está abierta, y allí está mi Sumo Sacerdote esperando recibirme. Allí tengo mi confesionario, mi acción de gracias, mi salmo de alabanza, un campo de promesas y una congregación de la cual el mundo no es digno—profetas y apóstoles, mártires y confesores—en resumen, todo lo que puedo desear, allí lo encuentro. Charlotte Elliot
Para debatir
¿Cómo podemos hacer que la Escritura sea relevante para las personas hoy? ¿Qué es esencial para entender la Biblia? ¿Cuál es el papel de la Biblia en el desarrollo de nuestra relación con Dios? ¿Cómo afecta la manera en que tratamos a los demás? ¿Cómo ayudar a otros a ver la verdad en la Palabra de Dios cuando tienen una interpretación muy diferente? ¿Cómo usa el diablo la Escritura?
Resumen bíblico
Lamentaciones 3:22, 23 nos dice que el amor fiel de Dios nunca falla. “Toda la Escritura inspirada por Dios es útil para enseñar, para redargüir, para corregir y para instruir en justicia” (2 Timoteo 3:16). En Juan 17:17, Jesús dice que la palabra de Dios es verdad. La palabra de verdad es la buena noticia de nuestra salvación (ver Efesios 1:13). Recordar lo que Dios dice nos ayuda a no pecar (ver Salmo 119:11). Según 1 Corintios 2:14, las personas que no son espirituales no pueden entender la Escritura. La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que una espada (ver Hebreos 4:12).
Comentario
En cuanto al desarrollo de una relación con Dios, la Biblia es esencial. Más que un libro guía, la Biblia es un registro de las interacciones de Dios con nosotros a lo largo del tiempo, culminando en su venida para estar con nosotros como Jesús. Sin embargo, cuando se trata de leer la Biblia, todos llevamos muchas presuposiciones al texto. Es prácticamente imposible examinarla solo por sus propios méritos, porque ha llegado a significar muchas cosas diferentes para distintas personas. Pero solo cuando permitimos que la Biblia hable por sí misma, tendrá verdadero significado para nosotros.
La Biblia ha sido llamada el libro más vendido y menos leído del mundo. Se la considera un buen libro, pero pocos examinan por qué y cómo lo es. Puede verse como literatura y leerse de esa manera. Algunos quieren convertirla en un libro de códigos. Otros la descartan por completo como ideas de hombres antiguos.
Entonces, ¿cómo podemos nosotros, que ya aceptamos la Biblia, compartir las buenas nuevas con aquellos para quienes la Biblia no es una autoridad confiable? ¿Cómo es posible transmitir la idea de que esta es la palabra de Dios sin parecer pretenciosamente piadosos o sonar extraños? ¿Cómo podemos usar la Biblia con quienes no la aceptan en absoluto como válida? Algunos practican lo que podríamos llamar “bibliomancia”.
Esto consiste en hojear la Biblia y señalar al azar un texto para determinar el destino, de forma similar a la astrología. Otros toman las palabras y las aplican literal y directamente a su situación, sin considerar su intención original. ¡Eso es como leer el correo de otra persona y creer que todo se trata de uno mismo! Otros más afirman leer la Biblia como si fuera el periódico actual, aplicando cada aspecto a los acontecimientos contemporáneos.
La Biblia no es solo un buen libro, ni literatura sublime, ni imaginaciones humanas. Acéptalo o recházalo: la Biblia dice de sí misma que es Dios hablándote. La pregunta es: ¿podemos confiar en este Dios?
Porque responder a la pregunta “¿Podemos confiar en la Biblia?” realmente significa responder a una pregunta más profunda: “¿Podemos confiar en el Dios que la Biblia describe?” ¿Qué hay del Dios de la Biblia? No importa realmente si la Biblia puede ser confiable si no podemos confiar en el Dios del que habla.
Desde el Edén hasta el Éxodo, desde el monte Sinaí hasta el monte de los Olivos, desde Galilea hasta Getsemaní, el coro de la Biblia es: ¡Se puede confiar en Dios! Él realmente cumple lo que promete. Él realmente puede cumplir lo que afirma. Él realmente es quien dice ser.
La Biblia no está llena simplemente de dichos piadosos e instrucciones religiosas. Más bien muestra cómo Dios actúa y reacciona ante los seres humanos. La Biblia cuenta la historia de cómo Dios amó tanto al mundo que estuvo dispuesto a hacer absolutamente todo—hasta morir en la cruz—para recuperarnos. Dios no dice: “Cree ciegamente en mí”. Él dice: “Mira. Observa qué tipo de persona soy. Examina mi historial. Comprende mi naturaleza. Luego acéptame por lo que soy. Mira lo que puedo hacer por ti. ¡Salvación ilimitada!” Eso es lo que describe la Biblia.
En términos claros y sencillos nos dice cómo Dios está involucrado con nosotros. La evidencia es abrumadora.
Entonces, ¿por qué tantos ignoran la Biblia? ¿Por qué tan pocas personas confían en ella? Las personas no rechazan la Biblia porque se contradiga, sino porque los contradice a ellos. Tristemente, muchos no quieren saber lo que la Biblia dice porque no quieren conocer a Dios. Como sugirió Josh Billings: “Casi cualquier necio puede demostrar que la Biblia no es verdad; se necesita un hombre sabio para creer en ella.” Dejemos entonces a un lado todas las discusiones inútiles sobre esta “inexactitud” o aquel “error” en la Biblia.
Entonces, ¿cómo decides? ¿Cómo decides personalmente si puedes confiar en la Biblia y en su Dios? Solo hay una manera: ¡léela y descúbrelo! Solo al hacer ese experimento descubrirás la verdad por ti mismo. “La Biblia debe ser su propio argumento y defensa” (H. J. Van Dyke). Solo entonces sabrás realmente, en lugar de depender de las ideas y opiniones de otros. Como dijo Charles Hodge: “La mejor evidencia de que la Biblia es la palabra de Dios se encuentra entre sus cubiertas.” Porque la experiencia personal es la única manera en que la Biblia puede ser analizada y considerada digna de confianza.
Comentarios de Elena de White
Dice el Salvador: “Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna.” Tendrás un conflicto para hacer lo correcto. No te ordeno leer la Biblia—nunca lo haré. Quiero que la leas porque la amas, no porque te sientas obligado, porque entonces será una tarea desagradable. Pero si descuidas la lectura de la Biblia, perderás tu amor por ella. Los que aman la palabra de Dios son los que más la leen. Al leer y buscar referencias bíblicas, verás la cadena de la verdad y descubrirás nuevas bellezas en la palabra de Dios.
A medida que hagas de las Escrituras tu estudio y te familiarices más con ellas, estarás mejor fortalecido contra las tentaciones de Satanás. Cuando estés inclinado a hablar o actuar mal, algún pasaje de la Escritura vendrá a detenerte y a guiarte por el camino correcto. No es natural para el corazón amar la Biblia; pero cuando es renovado por la gracia, entonces la mente se deleitará en las ricas
verdades y promesas contenidas en la palabra de Dios. {AY 79-8} Estudia para aprender qué dice el Señor. Y cuando la convicción te posea mientras investigas, si ves que tus opiniones acariciadas no están en armonía con la verdad, no tuerzas la verdad para que cuadre con tu creencia, sino acepta la luz dada. Abre la mente y el corazón, para que puedas contemplar las cosas admirables de la Palabra de Dios. {PVGM 83.4}
Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2025
Traducción: Shelly Barrios De Avila




