Jonathan Gallagher Leccion 11. “Pablo: su historia y llamado” (3T 2015—Misioneros)

Leccion 11. Pablo: su historia y llamado (3T 2015—Misioneros)

Textos bíblicos: Hechos 9:1, Filipenses 3:6, 1 Corintios 15:10, Hechos 9:1–22, 26:18,
Gálatas 2:1–17; Hechos 9:15, 16.

Citas
• Si Dios te llama a ser un misionero, no te rebajes a ser un rey. Jordan Groom
• “¡No me llamaste!” ¿Qué has dicho? Creo que deberías decir: “No he escuchado
el llamado.” Pon tu oído en la Biblia, y escucha la orden de ir y rescatar a los
pecadores del fuego del pecado. Pon tu oído en los agobiados, en los corazones
agonizantes de la humanidad, y escucha su gemido lastimero pidiendo ayuda. Ve
y ponte de pie a las puertas del infierno, y escucha a los condenados suplicándote
para ir a la casa de su padre y hacen un llamado a sus hermanos y hermanas y a
los siervos y amos para que no vayan allí. Luego, busca el rostro de Cristo, cuya
misericordia has profesado obedecer, y dile si dedicarás tu corazón, alma y cuerpo
en las circunstancias en la marcha para predicar su misericordia al mundo.
William Booth
• Creo que en cada generación Dios ha llamado a suficientes hombres y mujeres
para evangelizar a todas las tribus aún no alcanzadas de la tierra. No es que Dios
no llame. ¡Es el hombre quien no responde! Isobel Kuhn
• En algún lugar del camino, sutil y trágicamente hemos tomado la costosa orden de
Cristo de ir, bautizar y enseñar a todas las naciones y la hemos convertido en un
llamado cómodo para los cristianos de venir, ser bautizados, y escuchar en un solo
sitio. David Platt

Para debatir
¿Qué era significativo acerca de Pablo, su vocación y experiencia? ¿De qué
manera él fue un agente de cambio en el mundo religioso de su tiempo? ¿A qué
problemas tuvo que hacer frente muy específicamente? ¿De qué manera una comprensión
de Pablo nos ayudaría a comprender los problemas de la gran controversia? ¿De qué
manera Dios se está haciendo cargo de estos problemas para llevarlos a su fin?

Resumen bíblico
Comenzamos con Saulo, quien se convirtió en Pablo, quien “estaba enviando
amenazas violentas contra los discípulos del Señor, deseoso de matarlos” Hechos 9: 1
FBV. Más tarde, dijo acerca de sí mismo, “en cuanto a la dedicación religiosa, yo era un
perseguidor de la iglesia; mientras que en lo que respecta a hacer lo correcto de acuerdo
con la ley, era intachable.” Filipenses 3: 6 FBV. Fue transformado por la gracia de Dios
(1 Corintios 15:10) en el camino a Damasco (Hechos 9: 1-22). Pablo presenta ante el Rey
Agripa un relato personal de su conversión, en Hechos 26, concluyendo con la orden que
Dios le dio: “Te salvaré de tu propio pueblo y de los extranjeros. Yo te envío a ellos para
abrir sus ojos y que así puedan volverse de las tinieblas a la luz, del poder de Satanás
hacia Dios, y que así reciban perdón por sus pecados y un lugar con aquellos que son
justificados por creer en mí.” Hechos 26:17, 18 FBV. Luego Pablo cuenta más acerca de
su historia y su experiencia con los otros apóstoles en Gálatas 2: 1-17.

Comentario
El trasfondo de Pablo se fundamenta en una fuerte afirmación de sus creencias
religiosas. Él mismo admite que era un “fariseo de los fariseos,” con todo lo que esto
implicaba. Así que debe haber sido muy difícil para él aceptar el mensaje de Jesús, que
iba en contra de su estricta observancia legalista. Él habría estado al tanto de la
condenación que Jesús hizo a los escribas y doctores de la ley por su insistencia en los
rituales externos y regulaciones estrictas. Más que esto, como un judío cumplidor estricto
de ley judía, habría sido inconcebible que el mensaje del evangelio fuera ir a los gentiles
también…

Cuando Saulo – quien se convirtió en Pablo – se encontró con Jesús en el camino
a Damasco, tuvo muchas decisiones que tomar, muchas ideas que cambiar, y mucho que
aprender. (Es por eso que pasó un tiempo en Arabia, muy lejos de Jerusalén). Tenía que
pensar en las implicaciones de este “cambio de paradigma.” Por encima de todo, este fue
un cambio radical en su imagen de Dios. En lugar de ver a un Dios que se deleitaría en su
persecución de los cristianos, llegó a conocer el verdadero Dios revelado por Jesús. Pero
igual que sucede con muchos de nosotros, tuvo que pasar mucho tiempo pensando en esto
y desaprendiendo muchas ideas que le habían enseñado acerca de Dios. Sólo entonces
podría ser un verdadero ‘embajador de Cristo.’ Porque aunque previamente era muy
“celoso de Dios” (Hechos 22: 3), tenía celo por el “dios” representado por el adversario.
Esta es una nota de advertencia para todos nosotros: podemos tener una mentalidad muy
misionera, igual que Saulo antes de su conversión, pero el celo y el entusiasmo no
siempre se relacionan con la verdad.

Después experimentar hostilidad por parte de sus compañeros judíos, quizás no
deba sorprendernos que para Pablo quedara más claro que el evangelio debía llegar a los
gentiles también. Esto fue realmente un cambio radical de perspectiva, más aún para un
“fariseo de fariseos” Pero al final, Pablo concluye: “Por tanto, quiero que sepan que esta
salvación de Dios ha sido enviada a los gentiles, y ellos escucharán.” Hechos 28:28 NVI.
En el siguiente estudio veremos cómo trató de hacer eso: presentar a Dios de la
mejor manera ante todos los que conocía. Pero por el momento tenemos que
concentrarnos en cómo y por qué Saulo se convirtió en Pablo, y cómo su comprensión de
Dios fue crucial en todo este proceso. Al explicar a Dios ante los que le rodeaban, Pablo
nos da un gran ejemplo. Pero su visión es de vital importancia: el Cristo resucitado que
fue a su encuentro en el camino a Damasco y que llamó a este enemigo para convertirse
en su fiel amigo. En consecuencia Pablo escribe: “Que el Dios de la esperanza los
colme… para que rebosen de esperanza.” Romanos 15:13. Así que habiendo cambiado
por completo, la visión de Pablo se basa en esta esperanza fundamental (véase 1
Tesalonicenses 4). Esto tiene el sello de convicción absoluta, la fuerza motriz que
impulsó a Pablo por todo el mundo conocido hasta entonces.

Comentarios de Elena de White
La vida de Cristo es una perfecta revelación del carácter de Dios. ¿Cuál es,
entonces, nuestro deber? Pablo nos lo dice. Cristo se le reveló cuando estaba
persiguiendo a los santos, y él declaró: “No fui rebelde a la visión celestial.” A partir de
allí su único deseo era predicar a Cristo crucificado. {Central Advance, 8 de abril de
1903}
Pablo se había enorgullecido de su estrictez farisaica; pero después de la
revelación de Cristo en el camino a Damasco la misión del Salvador y su propia obra para
la conversión de los gentiles irrumpió con claridad en su mente, y comprendió en su
plenitud la diferencia que existe entre una fe viviente y un muerto formalismo. Pablo
seguía creyendo que era hijo de Abrahán, y guardaba los Diez Mandamientos, tanto en la
letra como en el espíritu, tan fielmente como lo había hecho antes de su conversión al
cristianismo. Pero sabía que las ceremonias típicas debían cesar totalmente y bien pronto,
puesto que lo que prefiguraban ya había acontecido, y la luz del Evangelio estaba
difundiendo su gloria sobre la religión judía, proporcionándole un nuevo significado a sus
antiguos ritos. {La Historia de la Redención, p. 320}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2015
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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