Jonathan Gallagher Lección 11 – Contratiempos (2T 2026 Creciendo en una Relación con Dios)

Lección 11. Contratiempos

(2T 2026 Creciendo en nuestra relación con Dios)

Textos bíblicos:Mar. 4:35–41; Mar. 5:21–34; Rom. 5:3–5; Job 19:23–27; Job 23:8–12; Luc. 24:13–27; Rom. 8:18, 28.

Citas

No es la victoria lo que te enseña a ser resiliente. Es el contratiempo. Es la pérdida. Beth Brooke

Pídele a Dios que transforme tu contratiempo en una recuperación. Él está esperando ser invitado a intervenir divinamente. Ninguno de nosotros desea pasar por tiempos de prueba. Pero te animo a que tomes tiempo para pedirle a Dios que te muestre cualquier forma en la que estés siendo engañado al aferrarte a la amargura, el dolor o la ira. Y cuando Él lo haga, puedes permitirle actuar para eliminar esas emociones tóxicas. Encontrarás gozo y paz en la verdad de Gálatas 5:1: “Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Manténganse firmes, pues, y no se dejen oprimir nuevamente por el yugo de esclavitud.” ¿Qué estás esperando? Sheryl Giesbrecht Turner

La experiencia es lo que obtienes cuando no obtuviste lo que querías. Randy Pausch

Recuerda que los contratiempos son solo desafíos disfrazados. Míralos como lecciones; no pierdas tiempo castigándote. Simplemente vuelve al camino y enfócate en lo que quieres. Depende de ti, ¡y lo lograrás! Jorge Cruise

[La Biblia] es la historia de las decepciones de Dios. Martin Buber

A veces lo que parece un contratiempo es la forma en que Dios nos eleva. Roderick L. Evans

Cuando mires hacia atrás en tu vida, mira hacia adelante, no tengas arrepentimientos y reconoce que, a través de todos los errores y contratiempos que has experimentado, Dios aún no ha terminado contigo. Carniel Dunlop

En todos los contratiempos de tu vida como creyente, Dios está obrando para tu gozo. John PiperIt’s not the winning that teaches you how to be resilient. It’s the setback. It’s the loss. Beth Brooke

Para debatir
¿Por qué los contratiempos en nuestra experiencia cristiana se sienten tan decepcionantes? ¿Cómo definimos el éxito en nuestra relación con Dios? ¿Nos sentimos tentados a culpar a Dios cuando las cosas no salen como queremos, y cómo tratamos con esto? ¿Cómo habrías reaccionado si hubieras experimentado lo que Job vivió? ¿Qué nos enseña esto sobre cómo se desarrolla el gran conflicto?

Resumen bíblico
Marcos 4:35–41 es la historia de Jesús calmando la tormenta. En Marcos 5:21–34, una mujer es sanada de su problema de hemorragia. Permanecemos confiados cuando llegan las dificultades (ver Romanos 5:3–5). Job, a pesar de sus problemas, aún espera ver a Dios (ver Job 19:23–27). Permanece confiado (ver Job 23:8–12). La desesperación de los discípulos se convierte en gozo cuando encuentran a Jesús en el camino a Emaús (ver Lucas 24:13–27). “Estoy convencido de que lo que sufrimos ahora no se puede comparar con la gloria futura que se nos revelará…
Sabemos que en todas las cosas Dios obra para el bien de los que lo aman, de los que han sido llamados conforme a su propósito” (Romanos 8:18, 28).

Comentario
Como deja claro el material bíblico para este estudio, los contratiempos y las decepciones son una parte muy real de la vida. A esto se añade la idea generalizada de que siempre deberíamos estar felices y satisfechos; que cualquier cosa distinta a lo que aspiramos debería descartarse como negativa.
Pero ¿es esta la realidad? La Declaración de Independencia de los Estados Unidos afirma que “todos los hombres son creados iguales, que están dotados por su Creador de ciertos derechos inalienables, entre los cuales están la vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”. ¿Y qué hay de la “búsqueda de la felicidad”? Es interesante que, siendo algo que todos desean, tan pocos piensen haberla encontrado… De hecho, todas las encuestas realizadas sobre el “estado de la felicidad” revelan que los felices son una minoría. La mayoría persigue la felicidad;
unos pocos la crean.

Un antiguo gobernante, que claramente era un observador cuidadoso, se observó a sí mismo con atención. Abd Er-Rahman III, un rey moro que gobernó en lo que hoy es España alrededor del año 960 d.C., escribió esto acerca de su propia experiencia: “He reinado ahora aproximadamente 50 años en victoria o en paz, amado por mis súbditos, temido por mis enemigos y respetado por mis aliados. Riquezas y honores, poder y placer, han estado a mi disposición, y ninguna bendición terrenal parece haber faltado a mi felicidad. En esta situación, he contado diligentemente los días de felicidad pura y genuina que me han tocado. Suman catorce.” Así que, de aproximadamente 18,250 días como rey hasta ese momento, calculó que solo catorce habían sido verdaderamente felices—es decir, alrededor de 0.08%. Ese es un porcentaje muy bajo según cualquier medida, y revela nuestra realidad…

Y como él mismo señala, como rey podía tener prácticamente todo lo que quisiera, y aun así era infeliz el 99.92% del tiempo. ¿Era simplemente una personalidad negativa? ¿O refleja una característica más general de nuestra sociedad: la incapacidad de lidiar con las decepciones? Otro rey también reflexionó sobre la felicidad y el significado de la vida. Salomón concluyó: “Pero cuando consideré todo lo que había trabajado tanto por lograr, todo lo que había hecho, vi que era algo pasajero—tan insignificante como tratar de atrapar el viento. No hay beneficio duradero aquí en la tierra… Terminé sintiendo disgusto por la vida, porque todo lo que sucede bajo el sol es tan angustiante.

Es incomprensible, como intentar controlar el viento. Incluso llegué a odiar todo lo que había logrado aquí en la tierra, porque tengo que dejarlo a quien venga después de mí. ¿Y quién sabe si será sabio o necio? Sin embargo, tendrá control sobre todo lo que logré con mi sabiduría aquí en la tierra. ¡Esto es tan frustrante, tan difícil de entender! Decidí rendirme, mi mente cayó en desesperación por el significado de todo lo que había logrado en la vida.” (Eclesiastés 2:11, 17–20).
Todos tenemos que enfrentar contratiempos. Pero, ¿qué haces cuando sientes que toda tu vida es un contratiempo? La respuesta tiene que ser Dios. Porque solo en Él hay permanencia, confianza y significado para nuestras vidas. Los contratiempos que experimentamos, todas las amargas decepciones, se desvanecen en el conocimiento de que, como Job, nuestro Redentor vive, ¡y que lo veremos con nuestros propios ojos!

Comentarios de Elena de White
No debemos permitir que nuestras perplejidades y chascos carcoman nuestras almas y nos llenen de inquietud e impaciencia {CPI 312.1} Temo que no exista la fe que es esencial. ¿No nos fortaleceremos contra los chascos y la tentación a desanimarnos? Dios es misericordioso, y con la verdad que despierta regocijo y que purifica y ennoblece la vida, podemos hacer una obra buena y sólida para Dios. La oración y la fe harán maravillas. La Palabra debe ser nuestra arma de combate. Pueden obrarse milagros por medio de la Palabra; porque es provechosa para todas las cosas {Ev 357.4} Hay pruebas y perplejidades que todos nosotros hemos de encontrar, porque estamos en un mundo de preocupaciones, ansiedades y chascos. Pero estos continuos contratiempos deben enfrentarse con el espíritu de Cristo. A través de la gracia podemos elevarnos sobre nuestro ambiente, y mantener nuestros espíritus en calma y serenos en medio de las irritaciones y
preocupaciones de la vida diaria. Así representaremos a Cristo ante el mundo {MGD 227.4} Esta vida, aun en su mejor expresión, es solamente el invierno del cristiano; y los fríos vientos del invierno—chascos, pérdidas, dolor y angustia—son nuestra suerte aquí; pero nuestras esperanzas están puestas en el verano del cristiano, cuando cambiaremos de clima; dejaremos todas las ráfagas invernales y las fieras tormentas detrás, y seremos llevados a las mansiones que Jesús ha ido a preparar para aquellos que lo aman. {NBEW 264}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2026
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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