Jonathan Gallagher Leccion 10. ¡Llorad y aullad! (4T 2014—Santiago)

Leccion 10. ¡Llorad y aullad! (4T 2014—Santiago)

Textos bíblicos: Santiago 5:1–6, Salmos 73:3–19, 1 Samuel 25:2–11, Levíticos 19:13,
Lucas 16:19–31, Mateo 5:39; 6:21.

Citas
• Es mejor vivir rico que morir rico. Samuel Johnson
• No hay ningún propósito en hacerse rico si perdemos nuestra alma en el camino.
Farahad Zama
• La conformidad hace que los hombres pobres sean ricos; la inconformidad hace
que los hombres ricos sean pobres. Benjamin Franklin
• Los tiempos difíciles han ayudado a comprender mejor que antes, cuán
infinitamente rica y hermosa es la vida en todos los sentidos, y que tantas cosas de
las que uno se preocupa no son de ninguna importancia… Isak Dinesen
• Las riquezas terrenales están llenas de pobreza. Agustín
• Si el mundo entero se transformara en un globo de oro, no podía llenar nuestro
corazón. Thomas Brooks

Para debatir
¿Cómo se define la riqueza? ¿Cuál es el valor real del dinero? ¿Por van a “llorar y
aullar” los ricos? ¿Nos hace eso felices? ¿Qué decir de la forma en que ganamos el
dinero? ¿Cómo podemos explotar a otros en una búsqueda por enriquecernos? ¿Cómo se
explica el sistema de valoración de Dios? ¿De qué manera estos asuntos se relacionan con
el gran conflicto?

Resumen bíblico
Santiago 5:1-6 describe a aquellos que piensan que son ricos, pero que no son
ricos para con Dios. Todas las cosas en las que han confiado se las come la polilla o se
destruyen por el óxido. Este es el destino final de todo lo que se basa en este mundo… Sin
embargo, el peor aspecto es que esas personas han obtenido sus riquezas mediante la
explotación de los demás: “Oigan cómo clama contra ustedes el salario no pagado a los
obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha llegado a oídos
del Señor Todopoderoso. Ustedes han llevado en este mundo una vida de lujo y de placer
desenfrenado. Lo que han hecho es engordar para el día de la matanza. Han condenado y
matado al justo sin que él les ofreciera resistencia.” Santiago 5:4-6 FBV. Por el engaño y
el aprovechamiento de los que no podían defenderse, han amasado una fortuna por sí
mismos. Pero ello no les trae ningún beneficio…

Salmos 73:3-19 dice que el salmista envidiaba la prosperidad de los malvados
hasta que vio su fin último: Serán destruidos súbitamente, totalmente consumidos por el
terror” Salmos 73:19. Del mismo modo que Nabal, el hombre rico, llegó a un triste final
(1 Sam. 25:2-11). Lev. 19:13 deja claro: no robar o defraudar a nadie; ni siquiera
mantener los salarios de alguien durante la noche. Lucas 16:19-31 nos cuenta la historia
del hombre rico y Lázaro, y sus diferentes destinos. En todo esto, Jesús nos dice que
debemos poner la otra mejilla (Mateo 5:39), y nos dice: “Porque dondequiera que
acumulen su riqueza, ahí estará su corazón también” Mateo 6:21 FBV.

Comentario
Si su tesoro está en el cielo, allá irá por él; si su tesoro está en la tierra, debe
abandonarlo. Como Jesús nos dice: Donde esté vuestro tesoro, allí también estará vuestro
corazón…

La tragedia de colocar nuestra confianza en la riqueza y las posesiones es que no
nos pueden salvar. Al final, se descubre que todas las cosas físicas que valoramos no
valen nada. Esa es la razón por la que Santiago habla de llanto y aullido. En lugar de
acumular riqueza, vamos a usar nuestros medios mientras podamos. El único valor real
en dinero es el de traer beneficios, sobre todo a los demás. Usted no puede comerse el
dinero, o vestirse con él, o vivir en él. En última instancia, el dinero no tiene ningún valor
en y por sí mismo a menos que se utilice. Teniéndolo en un banco no hacemos nada. Solo
cuando lo cambiamos por cosas de utilidad es que vale la pena. Sí, usted puede pensar
que con guardarlo está trayendo seguridad para el futuro. Pero nada dura, y menos aún la
vida. Y al igual que el avaro Scrooge1, ¿qué beneficio real aportaba él allí sentado,
contando su dinero? Solamente cuando lo utilizó para el bien Scrooge pudo obtener
beneficio.

Esto nos muestra mucho acerca de Dios y lo que es de valor real en su universo.
No es en oro o en plata, sino en la moneda del cielo: el amor, la bondad, la amabilidad, la
misericordia, la compasión, la generosidad, la hospitalidad, todo cuanto tenga que ver con
la valoración de los demás en lugar de nosotros mismos.

Aunque sin duda tenemos que tener la capacidad para subsistir, nuestra bendición
para los demás está en dar y compartir. No se trata de guardar nuestros recursos para
nosotros mismos. ¿Por qué ama Dios al dador alegre? Porque habla sobre el dador, sobre
la persona no es egocéntrica, que no está principalmente preocupada por sí misma, sino
con ganas de compartir para que otros puedan beneficiarse. De la misma manera que
Dios da más allá de lo que podemos imaginar, estamos dando al ofrendar, no
simplemente a causas organizativas, sino a los que conocemos y sabemos que necesitan
nuestra ayuda.

A menudo podemos criticar fuertemente nuestra manera de dar, y tenemos el
mismo tipo de actitud que tenía el pueblo que Santiago está describiendo. No se trata solo
de tener un montón de dinero, sino de la forma en que pensamos sobre ello. ¡Muchas
veces los que no tienen dinero están tan enfocados en el dinero como lo están los ricos!
No: la clave es reconocer que debemos preocuparnos por las cosas de verdadero valor: En
llegar a ser ricos para con Dios.

Comentarios de Elena de White
Las Escrituras describen la condición del mundo precisamente antes de la segunda
venida de Cristo. El apóstol Santiago presenta la codicia y la opresión que prevalecerán.
Dice: “Ea ya ahora, oh ricos…, os habéis allegado tesoro para en los postreros días. He
aquí, el jornal de los obreros que han segado vuestras tierras, el cual por engaño no les ha
sido pagado de vosotros, clama; y los clamores de los que habían segado, han entrado en
los oídos del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en deleites sobre la tierra, y sido
1 Nota de la traductora: Ebenezer Scrooge es el personaje principal de la novela “Cuento de Navidad” de
Charles Dickens. Aparece allí como un hombre de corazón duro, egoísta y al cual no le gusta la Navidad,
los niños o cualquier cosa que produzca felicidad. disolutos; habéis cebado vuestros corazones como en el día de sacrificios. Habéis
condenado y muerto al justo; y él no os resiste.” Este es un cuadro de lo que existe hoy.
Por toda suerte de opresión y extorsión, los hombres están amontonando fortunas
colosales, mientras que los clamores de la humanidad que perece de hambre están
ascendiendo a Dios. {Palabras de Vida del Gran Maestro, p. 134}

El apóstol Santiago dice a los ricos: Oigan cómo clama contra ustedes el salario
no pagado a los obreros que les trabajaron sus campos. El clamor de esos trabajadores ha
llegado a oídos del Señor Todopoderoso.” Dios condena la injusticia dondequiera que se
manifieste, sea quien sea la persona, cualquiera que sea el negocio. Dondequiera que los
planes están concebidos para retener dinero de aquellos a quienes es debido, o para privar
a alguno de sus derechos, la desaprobación de Dios descansa allí. Es por el interés de
cada alma conectada con la obra de Dios que hemos de recibir sus advertencias y
reproches, y hemos de morir a la voluntad terca que se ha opuesto a la voluntad de Dios.
{Colección Paulsen, p. 413}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2014
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Radio Adventista
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