Hoy en día, la cruz es un símbolo querido que adorna las iglesias, tanto dentro como fuera. La gente lleva una cruz al cuello sin pensar en lo que significaba el símbolo para quienes estaban en el Imperio Romano durante y después de la época de Cristo. Muchos en aquella época habrían presenciado a alguien sufriendo en una cruz cruel. Para ellos, la cruz era un símbolo de muerte y vergüenza, algo de lo que uno se apartaría y evitaría, si fuera posible.
Que Pablo y sus asociados predicaran sobre la cruz como símbolo del poder y amor de Dios iba en contra de la mentalidad predominante tanto de judíos como de griegos. Incluso los ángeles celestiales sin pecado deben luchar por comprender el poderoso amor que mostró el Padre en el Calvario.
La mayoría de los judíos de entonces no eran conscientes de la verdadera misión del Mesías en su Primera Venida. Esto nos lleva a estudiar continuamente el plan de salvación de Dios tal y como se revela en Su palabra, para no malinterpretar los acontecimientos que se desarrollarán en Su Segunda Venida.




