Jonathan Gallagher Lección 13 – Gracia, amor y comunión – (3T 2026 1 y 2 Corintios)

Lección 13. Gracia, amor y comunión

(3T 2026 Primera y Segunda a los Corintios)

Textos bíblicos:2 Corintios 8:9; Romanos 16:20; 1 Juan 4:8–11; 2 Corintios 13:11; Filipenses 2:1–2; Gálatas 4:4–6; 2 Corintios 13:14.

Citas

  1. La gracia es lo que realmente importa en todo, especialmente en la vida, especialmente en el crecimiento, la tragedia, el dolor, el amor y la muerte. Esa es una cualidad que admiro profundamente. Te impide recurrir al arma con demasiada rapidez. Te impide destruir las cosas de manera insensata. En cierto modo, te mantiene con vida. Jeff Buckley
  2. Mi confianza en Dios nace de la experiencia de su amor por mí, día tras día, ya sea que el día esté lleno de tormentas o de calma, ya sea que esté enfermo o goce de buena salud, ya sea que me encuentre en un estado de gracia o de desgracia. Él viene a mi encuentro allí donde vivo y me ama tal como soy.Brennan Manning
  3. Deberíamos estar asombrados por la bondad de Dios, maravillados de que Él se tome la molestia de llamarnos por nuestro nombre, con la boca abierta ante su amor, desconcertados de que, en este mismo momento, estemos de pie sobre tierra santa.Brennan Manning
  4. La gracia de Dios es peligrosa. Es abundante, desbordante, extraordinaria y escandalosa. La gracia de Dios es increíblemente inclusiva. Al parecer, a Dios no le preocupa a quién ama. No es muy selectivo con las personas a las que llama sus amigos ni con las personas a las que llama su Iglesia. Mike Yaconelli
  5. El legalismo dice que Dios nos amará si cambiamos. El evangelio dice que Dios nos cambiará porque nos ama. Tullian Tchividjian
  6. Y la comunión del Espíritu Santo. La palabra “comunión” (κοινωνία, koinōnía) significa propiamente participación, compañerismo o tener algo en común… Esto también constituye un deseo o una oración del apóstol Pablo: que ellos pudieran participar de los pensamientos y sentimientos del Espíritu Santo; es decir, que tuvieran comunión con Él; o que todos, en común, participaran de los dones y las gracias que el Espíritu de Dios concede. Albert Barnes

Para dialogar
¿Por qué son tan importantes estas tres virtudes?¿Qué nos ayuda a comprender la situación en Corinto acerca de la manera en que el Diablo está actuando hoy en nuestras iglesias?¿Cómo podemos reemplazar el conflicto por la gracia, el amor y la comunión?¿Cómo actúa Dios al enfrentar ataques similares contra su naturaleza y su carácter?¿Qué debemos aprender de todo esto?

Resumen bíblico
En 2 Corintios 8:9, Pablo recuerda a la iglesia lo que Jesús ha hecho por ellos mediante su gracia.Pablo ora para que la gracia del Señor esté con la iglesia de Roma (véase Romanos 16:20).Estamos llamados a amar como Dios ama (véanse 1 Juan 4:8–11 y también Filipenses 2:1–2).El último ruego de Pablo a los corintios es que crezcan espiritualmente y vivan en paz y en armonía unos con otros (véase 2 Corintios 13:11).Dios demuestra su amor al enviarnos a su Hijo (véase Gálatas 4:4–6).A pesar de todo lo que tuvo que escribirles, Pablo concluye con una oración por los miembros de la iglesia de Corinto:“Que la gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu Santo sean con todos ustedes”. (2 Corintios 13:14)

Comentario
2 Corintios 13:14 no solo expresa el deseo de que todos disfruten de las bendiciones mencionadas en el título de este estudio, sino que también constituye una afirmación muy clara de la Trinidad. Resulta sorprendente que tantas personas, incluida la mayoría de los primeros adventistas, no aceptaran la doctrina de la Trinidad. Sin embargo, gracias a la influencia posterior de Elena de White, la iglesia se fue orientando en esa dirección, aunque, por consideración hacia la sensibilidad del tema, ella nunca utilizó la palabra “Trinidad” en sus escritos. Dejando a un lado ese comentario, este resumen final abarca la amplitud de la participación de Dios en nuestra vida. Somos salvos por la gracia de Jesús, que procede del amor de Dios y se manifiesta mediante la presencia del Espíritu Santo.

Estas mismas cualidades también deben reflejarse en nosotros, especialmente en la manera en que nos tratamos unos a otros.
Los corintios habrían podido encontrarse en una situación mucho mejor si hubieran manifestado gracia, amor y comunión entre ellos. ¡Y lo mismo sucede con nosotros! Por eso resulta útil preguntarnos cuál fue realmente la causa de las discusiones y divisiones en la iglesia de Corinto.
Por lo que Pablo escribe, parece que el conflicto era, en realidad, una lucha por el poder. Quienes deseaban asumir el liderazgo pensaban que la mejor manera de lograrlo era desacreditar a Pablo. Aunque sin duda utilizaban un lenguaje “cristiano”, dirigían sus ataques contra los supuestos defectos de Pablo como estrategia para reemplazarlo y destruir su influencia.

Pero al apelar a la gracia, al amor y a la comunión, Pablo muestra cómo deben tratarse los cristianos unos a otros, ya que todos son beneficiarios de esas mismas virtudes provenientes de Dios. Además, esa es también la manera en que Dios vence en el gran conflicto: no ejerciendo poder, sino demostrando esas mismas virtudes en todo lo que hace. Satanás, el adversario, lanza insultos contra Dios e intenta socavar su gobierno mediante tergiversaciones y mentiras. Ese mismo espíritu estaba actuando en Corinto y también está presente en la iglesia de nuestros días.
Tenemos el desafío de reformular las gloriosas buenas noticias acerca de Dios utilizando un lenguaje que pueda ser comprendido por las personas de nuestra época. Por eso todos somos llamados a ser testigos, tanto para los ángeles como para los seres humanos, de lo que conocemos acerca de Dios y de su amor que sana y transforma.

La creatividad que Dios ha dado a cada uno de nosotros significa que todos podemos hacerlo de una manera única y personal, convirtiéndonos así en sus testigos mientras Él nos llama a ser parte de su defensa, ya que ha sido puesto en juicio. Cada uno de nosotros tiene esta extraordinaria oportunidad de expresar, a su manera, lo que ha comprendido acerca de la gracia de Dios en medio del conflicto universal que se desarrolla a nuestro alrededor. Aunque nos enfrentamos a una situación completamente nueva, no deberíamos ver el espíritu secular de nuestro tiempo con una actitud derrotista, sino como una oportunidad. ¡Qué privilegio es hablar de Dios, contar a otros lo que nosotros mismos hemos descubierto y dar un testimonio convincente del Dios que responde a las acusaciones del gran conflicto por medio de nosotros!

Comentarios de Elena de White
Cristo vino para manifestar al mundo el amor de Dios y atraer hacia sí el corazón de todos los seres humanos. Dijo: «Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo». El primer paso hacia la salvación consiste en responder al poder de atracción del amor de Cristo.
Es para que los seres humanos comprendan el gozo del perdón y la paz de Dios que Cristo los atrae mediante la manifestación de su amor. Si responden a ese llamado, entregando su corazón a su gracia, Él los conducirá paso a paso hasta un conocimiento pleno de sí mismo; y esto es la vida eterna. {The Bible Echo, 15 de marzo de 1893} Nuestro pequeño mundo es el libro de texto del universo.

El maravilloso propósito de la gracia de Dios, el misterio del amor redentor, es el tema que «anhelan contemplar los ángeles», y será su estudio durante las edades sin fin. Tanto los redimidos como los seres que nunca cayeron encontrarán en la cruz de Cristo su ciencia y su canto. {El Deseado de todas las gentes, pp. 11-12}
En todas las obras de gracia que Jesús realizó, procuró impresionar a los seres humanos con los atributos paternales y benevolentes de Dios. Jesús desea que comprendamos el amor del Padre y procura atraernos hacia Él presentándonos su gracia paternal. Desea que todo nuestro campo de visión esté lleno de la perfección del carácter de Dios. Solo viviendo entre los hombres podía revelar la misericordia, la compasión y el amor de su Padre celestial, porque únicamente mediante actos de benevolencia podía manifestar la gracia de Dios.

Cristo vino para manifestar al mundo el amor de Dios y atraer hacia sí el corazón de todos los seres humanos. {La asombrosa gracia de Dios, p. 99} Nuestra santificación es la obra del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Es el cumplimiento del pacto que Dios ha hecho con quienes se unen a Él para permanecer en santa comunión con Él, con su Hijo y con su Espíritu. ¿Has nacido de nuevo? ¿Te has convertido en una nueva criatura en Cristo Jesús? Entonces coopera con los tres grandes poderes del cielo, que están obrando en tu favor (Manuscrito 11, 1901). {Comentario bíblico adventista, tomo 7, p. 908}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2026
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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