Bosquejo de la leccion 9 “Desarrollar una actitud ganadora” Sabado 29 de Agosto de 2020

Bosquejo de la Leccion 9

Jesús no suprimió una palabra de verdad, pero siempre profirió la verdad con amor. En sus relaciones con la gente ejercía el mayor tacto y la atención más cuidadosa y misericordiosa. Nunca fue áspero, nunca habló una palabra severa innecesariamente, nunca produjo en un corazón sensible una pena innecesaria. No censuraba la debilidad humana. Hablaba la verdad, pero siempre con amor.
El objetivo de la lección de esta semana es descubrir cómo aplicar los métodos de Jesús en nuestra testificación diaria. Sean todos bienvenidos al bosquejo de la lección de la Escuela Sabática.

Estamos en la lección 9, que tiene como titulo: “Desarrollar una actitud ganadora”

Veremos en el bosquejo de la lección de esta semana tres actitudes de Jesús en relación a la testificación:

1. Sabiduria
2. Aceptación
3. Amor

I. Sabiduria
En el libro de Juan esta registrada la historia de la conversación de Jesús y la mujer samaritana. En un momento de la conversación ella lo pone a prueba con una discusión muy conocida en aquel tiepo entre judíos y samaritanos: “Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar” (Juan 4:19, 20).
El lugar apropiado de adoración era un problema que dividía a sus respectivos pueblos.
Jesús podría fácilmente haber entrado en un debate teológico con esta mujer sobre la adoración auténtica, pero él miraba más allá de su pregunta intelectual y atendió la necesidad de su corazón. La mayor necesidad de ella no era la respuesta a su pregunta religiosa. Su necesidad era encontrar aceptación, perdón, y una vida nueva que solo Jesús podía dar.
Los resultados fueron notables. El Evangelio de Juan declara: “Y creyeron muchos más por la palabra de él” (Juan 4:41).
Las palabras sabias de Jesús produjeron frutos de arrepentimiento.

II. La segunda actitud de Jesus fue la Aceptación

El fundamento de toda aceptación es el evangelio. Podemos perdonar a otros porque Cristo nos ha perdonado. Podemos tener misericordia hacia otros porque Cristo tuvo misericordia hacia nosotros.
Jesús vio al ladrón en la cruz no como un joven rebelde, sino como un buen muchacho que tomó algunas malas decisiones.
Jesús vio a María Magdalena como una persona que estaba buscando un amor divino que llenara su corazón con paz y gozo.
Jesús vio al centurión romano no como un soldado rudo, sediento de sangre de la oposición, sino como alguien transformado a la imagen de Dios.
Jesús miraba a los parias, a los contaminados, a los inmorales, a los ladrones, al borracho y a los ricos aristócratas, a todos, a través de los ojos del cielo.
Jesús veía tierra fértil donde otros solo veían suelo estéril.
Jesús vio posibilidades donde otros solo veían problemas.
El apóstol Pablo lo dice de este modo: “Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios” (Rom. 15:7)

Radio Adventista
0 comments… add one

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.