Esta semana veremos cómo las cualidades espirituales del patriarca Abraham (su hospitalidad, amor por los pecadores y oraciones fervientes) le permitieron compartir la misión de Dios de salvar a todos los que pudiera en las ciudades pecadoras de Sodoma y Gomorra.
El amor de Abraham, no sólo por su sobrino Lot, sino por todos aquellos en las ciudades de las llanuras, fue evidente en esta conmovedora historia que se encuentra en Génesis 18 y 19..




