Asc. Metropolitana MX Lección 11: “¿El sello de Dios o la marca de la bestia?” Sabado 16 de junio de 2018

La rebelión de Lucifer surgió y se desarrolló a causa de una incontrolable voluntad de ser adorado. Y las personas en este mundo generalmente siguen por ese mismo camino. Si no llegan al deseo de ser adoradas, pero quieren tener prestigio, un coche superior, un peinado elegante, un tatuaje diferente y llamativo, una ropa de moda, pintura atractiva, cambio de color de los ojos, diploma superior, estatus superior, ser jefe y, cuanto más alto, mandar, manipular o dominar sobre los demás, interferir en la vida de los demás, chisporrotear en la vida de los demás, mostrarse más importante que los demás, no aceptar consejos, decir que su equipo es superior a los de los demás, ser de artistas y celebridades, querer ser celebridad, ser admirado, ser importante, ser servido, etc. La mayoría de la gente quiere ser superior a las demás de alguna manera. Esto es el mismo espíritu que se desarrolló en Lucifer. Este espíritu es lo contrario de la humildad, tiene que ver con la arrogancia, o sea, es la calidad o carácter de quien, por supuesta superioridad moral, social, intelectual o de comportamiento, asume actitud prepotente o de desprecio hacia los demás, orgullo ostensivo, altivez. Este es uno de los rastros de lo que Lucifer desarrolló en su mente, y que de alguna manera pasó a la humanidad.

Uno de los desafíos para nosotros, cristianos, es ser humildes, virtud caracterizada por la conciencia de las propias limitaciones, tener modestia y sencillez. La humildad es la calidad de quien actúa con sencillez, una característica de las personas que saben asumir sus responsabilidades, sin arrogancia, prepotencia o soberbia. En teoría, la humildad se considera una calidad bastante positiva y benéfica, donde nadie es peor o mejor que los demás, estando todos en el mismo nivel de dignidad, de cordialidad, respeto, sencillez y honestidad. La humildad es tener un concepto equilibrado de sí mismo, sin buscar el honor para sí. La humildad es lo contrario del orgullo. La persona humilde agrada a DIOS (Romanos 12: 3). La Biblia enseña que los humildes serán honrados por Dios. Jesús fue un gran ejemplo de humildad, haciendo siempre la voluntad de Dios (Filipenses 2: 5-8).

Radio Adventista
1 comment… add one
  • Ola graccias por conpartir asi todos los q recibamos su estudio lo compartiremos Gloria a Dios
    Grcias .

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