Leccion 9 Para Maestros – “Reforma: consecuencia del reavivamiento” – sabado 31 de Agosto

Edición para maestros. Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2013

 

“Reforma: consecuencia del reavivamiento”

 

Lección 9: Para el 31 de agosto de 2013

escuela-sabatica-mEl sábado enseñaré…

Texto Clave: 2 Crónicas 20:17-20.

 

 

Enseña a tu clase a:

Saber identificar los factores que condujeron a la reforma en tiempos del rey Josafat, del apóstol Pablo en Corinto y Éfeso, de Lutero y, finalmente, los principios del movimiento adventista.

Sentir un deseo más profundo de crecer en la gracia, de abandonar hábitos malos y de llegar a ser más semejantes a Jesús.

Hacer la resolución de seguir el consejo de Josafat: “Creed en Jehová vuestro Dios, y estaréis seguros; creed a sus profetas, y seréis prosperados” (2 Crón. 20:20). El alumno también aceptará el hecho de que los mensajes proféticos del Cielo son relevantes para su vida hoy, gracias al poder del Espíritu Santo y a vivir en armonía con su verdad revelada.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Comprender la reforma
    1. Cuando piensas en la palabra reforma, ¿qué palabras te vienen de inmediato a la mente? Si alguien es llamado un reformador, ¿qué imagen tienes de esa persona?
    2. ¿Cómo se describe la reforma en la Biblia? (Ver 2 Ped. 3:18.)
    3. ¿Por qué las iglesias de Corinto y de Éfeso necesitaban una reforma? ¿Qué tenían que cambiar?
    4. ¿Qué hace de la Iglesia Adventista del Séptimo Día un movimiento reformador?
  2. Sentir: Aplicar los principios de la reforma
    1. ¿Qué lecciones aprendemos de la apelación que hizo Josafat al pueblo de Dios?
    2. ¿Cuál es la verdad más importante para tu vida hoy, que aparece en la apelación de Pablo a los corintios?
    3. ¿Cómo se relaciona el mensaje de Apocalipsis 2 con la iglesia de Éfeso?
  3. Hacer: Actuar sobre la base de nuestro conocimiento
    1. ¿Qué pasos necesitamos dar cuando Dios nos toca por el ministerio del Espíritu Santo en el reavivamiento?
    2. ¿Por qué es más fácil decir: “Señor, te entrego mi vida” que entregar a Jesús hábitos o actitudes que el Espíritu Santo nos señale?

 

 Resumen

La reforma es un cambio en nuestra manera de pensar, por el cual vemos el pecado desde la perspectiva de Dios, y renunciamos a cualquier práctica, hábito o actitud que no está en armonía con su voluntad. La reforma no ocurre por medio de nuestras fuerzas, sino por medio de la presencia y el poder de convicción del Espíritu Santo.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Pasaje destacado: 2 Pedro 3:18.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El reavivamiento genuino conduce a la reforma. La reforma ocurre al continuar creciendo en gracia y al permitir que el Espíritu Santo ponga nuestras actitudes, hábitos y prácticas en línea con la voluntad de Cristo. Jesús llama a su pueblo del tiempo del fin a vivir vidas de devoción y consagración a la luz de su pronto regreso.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Enfatiza los ejemplos de Josafat, Pablo y Juan, que llamaron a un reavivamiento y una reforma. Señala los cambios que estas personas demandaban, y los resultados de sus apelaciones urgentes.

¿Por qué cambiar nuestras actitudes y conducta es tan difícil? ¿Podría ser que hemos confundido la función de la voluntad con el poder de la voluntad? Intentar vencer las tentaciones con nuestra fuerza de voluntad únicamente nos lleva a una derrota frustrante. Nuestro poder de voluntad no tiene suficiente fuerza para vencer nuestras tendencias heredadas y cultivadas hacia el mal. Solos, somos impotentes. Comprender la importancia de nuestra voluntad y nuestra libertad de elección es otra cosa diferente.

Supongamos que quedas solo en un auditorio oscuro después de un concierto. Todas las luces están apagadas y estás sentado allí, perdido en la oscuridad, confundido acerca de cómo salir. Tienes algunas opciones. Podrías ponerte a trabajar durante horas para echar afuera la oscuridad. Si tuvieras una escoba o una pala, podrías tratar de barrer la oscuridad o sacarla a paladas. A pesar de tus esfuerzos agotadores, ¿tendrías éxito? ¡Por supuesto que no! ¿Qué pasaría si un amigo siente que faltas y te encuentra en la oscuridad, y te guía a la llave de la luz? Sencillamente, moviendo la llave se iluminaría toda la sala. Cooperando con tu amigo, mueves la llave y conectas una fuente de poder que es mayor que todos tus débiles esfuerzos humanos. Tu elección de dar vuelta la llave es pequeña, pero los resultados son muy importantes. El elegir entregar nuestras voluntades a Dios nos une con la Fuente de poder ilimitado e ilumina la oscuridad de nuestra vida.

El reavivamiento y la reforma ocurren cuando permitimos que el Espíritu Santo nos conduzca a conectarnos con la Fuente de todo poder, Jesús. Por medio de nuestro consentimiento y el ejercicio de nuestra voluntad, permitiremos que el Espíritu Santo haga su voluntad en nuestra vida.

Analiza con la clase: ¿Cuál es la diferencia entre el uso apropiado de la voluntad en vencer al pecado e intentar vencerlo mediante nuestro propio poder de voluntad? ¿Cómo podemos cooperar con Dios en el proceso de vencer?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Analiza con tu clase lo que significa “crecer en la gracia y el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo” (2 Ped. 3:18) a fin de experimentar el verdadero reavivamiento y reforma en su vida personal.

Comentario de la Biblia

I. Crecer como cristianos

(Repasa, con la clase, 2 Ped. 3:18).

La palabra crecer, como dice Pedro en su expresión “creced en la gracia”, no es una palabra estática sino activa. El pasaje podría traducirse como “seguid creciendo en gracia”. Estos primeros cristianos habían dado grandes pasos en su vida espiritual, pero debían seguir creciendo. Con Pablo diría: “Prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús” (Fil. 3:14). La vida cristiana es una aventura de crecimiento, procurando reflejar el amante carácter de Jesús. Crecemos en gracia cuando experimentamos la maravilla de la gracia en nuestra propia vida. Anhelamos crecer “en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo” (Efe. 4:15). Al crecer en la gracia, nuestro amor por él se hace más fuerte, y nuestro aprecio por su sacrificio en la cruz se profundiza.

Considera: Cuanto más conocemos a Jesús tanto más lo amamos, y más transformada es nuestra vida. Este es el sendero del verdadero reavivamiento y reforma. ¿Cómo podemos estar creciendo activamente en la gracia cada día?

II. Ser antes que hacer

(Repasa, con la clase, Apoc. 2:1-6).

Aquí leemos las características positivas de la congregación de Éfeso. Era una iglesia trabajadora. Sus líderes y sus miembros trabajaban hasta quedar exhaustos. La palabra para “trabajo”, en Apocalipsis 2:2, es kópos, que implica un cansancio de un trabajo arduo. La iglesia en Éfeso estaba consagrada a la obra de Dios. No rehuían los deberes y las responsabilidades. Esta iglesia, en lo doctrinal, era conservadora. Defendía la fe vigorosamente. Un grupo llamado los nicolaítas, que no creían en la divinidad de Cristo y despreciaban la obediencia, molestaban a la iglesia de Éfeso con su herejía. Los líderes de la iglesia confrontaron a este grupo con la verdad de la Palabra de Dios. Estaban preocupados por la pureza doctrinal de la iglesia. Eran ardientes defensores de la fe; sin embargo, el Cristo viviente les dirige estas palabras de reproche: “Tengo contra ti, que has dejado tu primer amor” (Apoc. 2:4). Sustituyeron la devoción por el deber. Pusieron la obra de Cristo por encima de Cristo. Eran activos pero no oraban. Cristo los llama a hacer tres cosas: recordar, arrepentirse y regresar. Cuando estamos espiritualmente vacíos, Cristo nos llama a recordar cuando nuestros corazones estuvieron llenos de su gracia. Nos pide arrepentirnos de nuestra vida sin oración, nuestra falta de estudio devocional de la Biblia y nuestra pérdida del foco espiritual, y a regresar a aquellas prácticas cristianas de la oración y la devoción que dan fuerza espiritual.
Considera: El cristiano trata de conocer a Jesús para ser semejantes a él. ¿Por qué es tan fácil sustituir lo que hacemos por Jesús –nuestras obras– en vez de pasar tiempo en su presencia y realmente conocerlo? ¿De dónde viene, realmente, el poder para cambiar?

III. Consagración en el tiempo del fin

(Repasa, con la clase, Apoc. 14:6, 7).

Apocalipsis 14:6, y 7 presenta el núcleo del mensaje adventista de reforma. Este mensaje es un llamado a regresar a la verdad del evangelio eterno. Elena de White describe con belleza el evangelio y el mensaje de justificación por la fe en estas palabras: “¿Qué es la justificación por la fe? Es la obra de Dios que echa la gloria del hombre en el polvo, y hace por el hombre lo que este no puede hacer por sí mismo. Cuando los hombres ven que no son nada, están preparados para ser vestidos con la justicia de Cristo” (FLB 111).

Este mensaje de su gracia redentora ha de alcanzar los confines de la Tierra antes de la venida de Jesús. El mensaje de Cristo de reavivamiento y reforma, elevando la belleza de Jesús, es un mensaje universal. Llama a todos los hombres a “glorificar” a Dios al poner en orden sus vidas en armonía con su voluntad, a la luz del Juicio Final de la Tierra. Es un llamado a la adoración verdadera, con el sábado en el centro como un recordativo eterno de que Cristo creó el mundo.

Considera: La apelación final del Cielo a un planeta en rebelión es un mensaje de reforma física, mental y espiritual. ¿Qué relación tiene nuestra salud física con nuestra espiritualidad? ¿Cuán importante es guardar las avenidas de nuestras mentes? ¿Qué impacto tienen nuestras actividades en el tiempo libre en nuestra relación con Dios?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Pregunta para reflexionar:

Piensa en un área de tu vida en la que has experimentado “reforma” o un cambio de actitudes, o de conducta, recientemente. ¿Cómo has crecido en la gracia? Sé específico. ¿Quisieras compartir tu experiencia? Indica de qué manera tus actitudes o estilo de vida han cambiado cuando el Espíritu Santo te llevó a la convicción.

Pregunta de aplicación:

¿En qué áreas de tu vida el Espíritu Santo te ha estado impulsando a reformar o cambiar? Pasa unos momentos meditando en estas áreas, ahora mismo, y entrégalas a Jesús, mientras haces una oración silenciosa.

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Anima a tu clase a participar en las actividades devocionales indicadas abajo, para practicar los principios que has estudiado esta semana:

  1. Con tu Biblia abierta, ora esta semana usando las palabras de David en el Salmo 51. Lee dos o tres versículos cada día en voz alta. Pide a Dios que profundice tu comprensión de cómo estos versículos se aplican a tu vida. Permite que la oración de David sea la tuya.
  2. Lee todo el conocido himno “Cúmplase, oh Cristo, tu voluntad” (Himnario adventista [2009], Nº 245) para tus devociones matinales, y pide al Espíritu Santo que aplique las palabras a tu corazón:

Cúmplase, oh Cristo, tu voluntad.
Solo tú puedes mi alma salvar.
Cual alfarero, para tu honor,
vasija útil hazme, Señor.

Cúmplase, oh Cristo, tu voluntad.
Quita de mi alma toda maldad.
Cual blanca nieve, hazla fulgir,
y fiel y humilde hazme vivir.

Cúmplase, oh Cristo, tu voluntad.
Toda dolencia, puedes sanar;
cuitas, pesares, con tu poder,
quieres hacerlos desvanecer.

Cúmplase, oh Cristo, tu voluntad.
Mora en mi alma, dame tu paz,
para que el mundo vea tu amor,
tu obra perfecta, buen Salvador.

Letra de Adelaide A Pollard (1862-1934), tr. Vernon E. Berry.

Radio Adventista
1 comment… add one
  • Estoy entusiasmado de encontrar blogs donde ver informacion tan necesaria como esta. Gracias por poner este post.

    Saludos

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