Lección 8 Edicion para adultos: “Adorad al Creador” Para el 26 de mayo de 2018

Segundo trimestre (abril-junio) de 2018

“Adorad al Creador”

Lección 8: – Para el 26 de mayo de 2018

 

Sábado 19 de mayo

Lee Para el Estudio de esta Semana: Apocalipsis 14:6, 7; Mateo 24:14; Gálatas 3:22; Lucas 23:32-43; Génesis 22:12; Apocalipsis 14:8-12.

Para Memorizar: “Vi volar por en medio del cielo a otro ángel, que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los moradores de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apoc. 14:6).

Como cristianos y adventistas del séptimo día, creemos en el concepto bíblico de “la verdad presente” (2 Ped. 1:12). Es básicamente la idea de que Dios revela la verdad a la humanidad en el momento en que se necesita y que a lo largo de las edades el Señor da cada vez más luz. La primera promesa del evangelio, en Génesis 3:15, le reveló a la pareja caída que la esperanza vendría a través de la simiente de la mujer. La promesa de que llegaría a “ser Abraham una nación grande y fuerte, y [de que] hab[rían] de ser benditas en él todas las naciones de la tierra” (Gén. 18:18), es una revelación más completa de la promesa del evangelio. La venida de Jesús, que proclamó que “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Mar. 10:45) es, por supuesto, un revelación aún mayor de la verdad del evangelio. Hoy creemos que el mensaje de los tres ángeles de Apocalipsis 14:6 al 12 es “la verdad presente” para los que viven en los últimos días antes del regreso de Cristo y el cumplimiento de todas nuestras esperanzas como cristianos.

Esta semana, nos centraremos particularmente en el mensaje del primer ángel, ya que contiene verdades fundamentales para aquellos que tratan de mantenerse fieles en medio de los peligros del tiempo del fin.

 

Domingo 20 de mayo:

La universalidad del evangelio

Lee Apocalipsis 14:6, y Mateo 24:14 y 28:19. ¿Qué tema en común se encuentra en estos versículos? ¿De qué manera estos versículos en conjunto nos ayudan a entender cuán importante es el alcance y el testimonio de nuestro propósito como iglesia?

En cierto sentido, se puede decir que el mensaje del primer ángel es la gran comisión (Mat. 28:19) dada ahora en el contexto de los últimos días. De hecho, es “la verdad presente”.

Observa que los tres pasajes enfatizan el hecho de alcanzar a todo el mundo, a “todas las naciones”, y a “a toda nación, tribu, lengua y pueblo”. En otras palabras, este mensaje es de alcance universal. Todos deben oírlo.

Lee Gálatas 3:22. ¿Qué dice este versículo que nos ayuda a comprender por qué todo el mundo necesita oír el evangelio?

La universalidad del pecado explica la universalidad de nuestra misión y llamado. “Toda nación, tribu, lengua y pueblo” ha cometido un error, ha violado la Ley de Dios y “lo encerró todo bajo pecado”. La caída de Adán en el Edén ha impactado en cada ser humano; ninguna nación, tribu o pueblo ha sido inmune. Todos afrontamos las consecuencias inmediatas del pecado, y a menos que se proveyera un remedio, todos enfrentaríamos la consecuencia final: la muerte eterna.

Sin duda, se proveyó ese remedio: la vida, la muerte, la resurrección y el ministerio en el Santuario celestial de Jesús, que es la única solución al problema del pecado. Todo el mundo necesita conocer la gran esperanza de lo que Dios les ha ofrecido en Jesucristo. Es por eso que los adventistas del séptimo día han ido por todo el mundo, tratando de llevar el mensaje de Jesús a los que aún no lo han oído.

¿Por qué la difusión el mensaje evangélico a los demás es tan beneficioso espiritualmente para quienes lo esparcen? Es decir, ¿por qué ayudar a los demás es una de las mejores formas de estar preparados para la venida de Jesús?

 

Lunes 21 de mayo:

El ladrón en la cruz y el “evangelio eterno”

En Apocalipsis 14:6, el mensaje que debe proclamarse al mundo es “el evangelio eterno”. Es un mensaje de esperanza para las personas de un mundo que, en sí, no ofrece absolutamente ninguna esperanza.

Lee Lucas 23:32 al 43. ¿Cómo revela esta historia la gran esperanza del “evangelio eterno” para todos los pecadores?

Al escribir sobre el ladrón, Elena de White dijo que, aunque no era un criminal empedernido, había estado tratando de “ahogar su convicción acerca de Jesús, y se había “hundido más y más en el pecado, hasta que fue arrestado, juzgado como criminal y condenado a morir en la cruz” (DTG 697).

No obstante, ¿qué ocurrió con él? Mientras pendía de la cruz, el ladrón tuvo un destello de quién era Jesús, por lo que clamó: “Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino” (Luc. 23:42).

Y, ¿cómo le respondió Jesús? ¿Le dijo: Bueno, amigo, me gustaría ayudarte, pero no deberías haber reprimido tus convicciones hundiéndote cada vez más en el pecado? Jesús, ¿citó uno de sus sermones anteriores: “Si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos” (Mat. 5:20)? ¿Acaso Jesús, de alguna manera, trajo a colación los errores pasados del ladrón?

No. Al contrario, Jesús se dirigió a este criminal, este ladrón con un carácter defectuoso que no tenía nada que ofrecer del lado de la justicia y que antes lo había estado maldiciendo (Mat. 27:44). Al verlo como un hombre nuevo, Jesús básicamente le dijo: Te digo, ahora mismo, te doy la seguridad, ahora mismo, de que tu pecado, tus delitos, tus faltas, te son perdonados, y por lo tanto “estarás conmigo en el paraíso” (Luc. 23:43).

Este es el “evangelio eterno”, el fundamento del mensaje del primer ángel. Sin esta verdad, nada de lo que enseñemos acerca de la Ley, el sábado o el estado de los muertos tiene importancia. ¿De qué sirven estas enseñanzas sin que el “evangelio eterno” esté en el corazón de todas ellas?

¿Qué esperanza puedes obtener de esta historia?

 

Martes 22 de mayo:

Temed a Dios y dadle gloria

Después de hablar de la proclamación del “evangelio eterno” a todo el mundo, el mensaje del primer ángel luego se expande en este mensaje. Al proclamar el “evangelio eterno”, debemos incluir las verdades que forman parte de este mensaje del evangelio para este tiempo. En otras palabras, la “verdad presente” para los últimos días también incluye Apocalipsis 14:7.

Lee Apocalipsis 14:7. ¿Qué significa temer a Dios y darle gloria? ¿Cómo vamos a hacer eso? ¿Cómo encajan estos conceptos con el evangelio?

Temer a Dios y darle gloria no son conceptos inconexos. Si realmente tememos a Dios en el sentido bíblico, le daremos gloria. Una cosa debiera llevar directamente a la otra.

Lee Génesis 22:12, Éxodo 20:20, Job 1:9, Eclesiastés 12:13 y Mateo 5:16. ¿De qué modo estos versículos nos ayudan a entender lo que significa “temed a Dios” y de qué manera eso se relaciona con darle gloria?

En estos versículos, la idea de temer a Dios estaba vinculada a la obediencia, y cuando obedecemos a Dios, cuando hacemos lo correcto, le damos gloria. Aunque a menudo se dice que temer a Dios es reverenciarlo, debiera ser más profundo que eso. Se nos dice que temamos a Dios. Somos seres caídos. Somos pecadores. Merecemos la muerte. ¿Quién alguna vez no se ha visto sorprendido al darse cuenta de la maldad de sus actos y lo que ellos merecerían a manos de un Dios justo por esas obras? Este es el temor de Dios. Y es el temor que nos lleva en primer lugar a la cruz en busca de perdón, y en segundo lugar a reclamar el poder de Dios para limpiarnos del mal que, si no fuera por la cruz, nos haría perder nuestra alma (ver Mat. 10:28).

¿Cuál ha sido tu experiencia con el temor de Dios? ¿En qué sentido una buena dosis de este temor podría ser bueno para nosotros espiritualmente y nos ayudaría a tomar más en serio nuestra fe y lo que Dios nos pide?

 

Miércoles 23 de mayo:

La hora de su juicio ha llegado

En el mensaje del primer ángel, la idea de temer a Dios y darle gloria está relacionada con el juicio (Apoc. 14:7). Si hay una enseñanza clara en la Biblia, es la de que Dios es un Dios de justicia y de juicio. Un día, el juicio y la justicia tan escasos en este mundo ciertamente llegarán.

No es de extrañar que la gente necesite temer a Dios.

Y por eso el “evangelio eterno” también incluye la realidad del juicio. ¿Cuál es la relación entre estos dos elementos? Si el evangelio expresa “buenas nuevas”, significa que aunque todos somos pecadores y transgredimos la Ley de Dios, cuando llegue el día del juicio, como el ladrón en la cruz, no enfrentaremos la pena ni el castigo que merecemos por nuestro pecado y transgresión.

Lee Mateo 12:36, Eclesiastés 12:14, Romanos 2:6 y 1 Corintios 4:5. Luego hazte esta pregunta: ¿Cuán bien me iría si me valiera de mis propios méritos?

El Dios que conoce el número de cabellos de nuestra cabeza juzgará al mundo. Pero es precisamente por eso que el “evangelio eterno” es una buena noticia. Se viene el juicio, pero no hay “condenación” para los fieles seguidores de Jesús, los lavados, los santificados y justificados en el nombre del Señor Jesús (ver 1 Cor. 6:11), porque Jesucristo es su justicia, y su justicia es lo que los hace salir adelante en ese juicio.

“El hombre no puede por sí mismo hacer frente a estas acusaciones. Con sus ropas manchadas de pecado, confiesa su culpabilidad delante de Dios. Pero Jesús, nuestro Abogado, presenta una súplica en favor de todos los que mediante el arrepentimiento y la fe le han confiado el cuidado de sus almas. Intercede por su causa y vence a su acusador con los poderosos argumentos del Calvario. Su perfecta obediencia a la Ley de Dios, aun hasta la muerte de cruz, le ha dado toda potestad en el cielo y en la tierra, y él solicita a su Padre misericordia y reconciliación para el hombre culpable” (EJ 228).

¿Qué nos enseña la realidad del juicio acerca de nuestra absoluta necesidad de perdón? ¿Cómo puedes aprender a darles a los que te han hecho mal la clase de gracia y perdón que Dios nos ofrece a través de Jesús?

 

Jueves 24 de mayo:

Adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra

Vuelve a leer Apocalipsis 14:6 y 7. ¿Cuáles son los elementos específicos encontrados en el mensaje del primer ángel y cómo se relacionan entre sí?

Junto con el evangelio, el llamado a dar testimonio al mundo y el llamado a temer a Dios y a darle gloria está el llamado a adorar a Dios como Creador. Y no es de extrañar. Todos estos otros aspectos de la “verdad presente” (el evangelio eterno, el llamado a dar testimonio, el juicio), ¿qué significan al margen de Dios como nuestro Creador? Estas verdades, y todas las demás verdades, surgen de la verdad fundacional de que el Señor es el que hizo todas las cosas. Al adorar al Señor como Creador, estamos volviendo a la base de lo que significa ser un ser humano, estar vivo y, a diferencia de cualquier otra criatura terrenal, ser hecho a la imagen de Dios. Al adorar al Señor como Creador, reconocemos nuestra dependencia de él para nuestra existencia y para nuestra futura esperanza. Por eso es tan importante guardar el sábado. Es un reconocimiento especial de que solo Dios es nuestro Creador, y solo le adoramos a él. Es decir, junto con el evangelio, junto con el juicio, se le da prominencia al llamado a adorar al Señor como Creador.

Lee Apocalipsis 14:8 al 11. ¿Qué dicen estos versículos que podrían ayudarnos a entender la importancia de adorar al Señor como Creador?

A medida que se desarrollen los acontecimientos finales, la presión para adorar a la bestia y su imagen en vez de al Creador vendrá sobre todo el mundo. Si consideramos la temible advertencia sobre el destino de aquellos que adoran a la bestia y a su imagen, podemos entender mejor el énfasis en adorar a Dios como Creador como el único digno de la adoración humana. En la crisis final, esta verdad se volverá más crucial que nunca.

Tómate el tiempo para meditar en las increíbles maravillas del mundo creado. ¿Qué nos enseñan acerca de Aquel que lo creó todo y por qué solo él es digno de nuestra adoración?

 

Viernes 25 de mayo

Para Estudiar y Meditar:

Los estudiantes de la Biblia han visto durante mucho tiempo un vínculo entre el llamado de Apocalipsis 14:7, “adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas”, y el cuarto Mandamiento, en Éxodo 20:11, cuando el sábado vuelve a señalar que “en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay”. Por más que el lenguaje esté muy estrechamente relacionado, hay un cambio en el que el texto de Apocalipsis señala al Señor como el que hizo “las fuentes de las aguas”.

El autor John Baldwin comenta: “Si asumimos que hay intencionalidad divina detrás de la frase ‘las fuentes de las aguas’, ¿por qué Jesús hace que el mensajero interrumpa la lista paralela de las cosas que se mencionan en Éxodo 20:11? ¿Por qué el ángel menciona ‘las fuentes de las aguas’ y no alguna otra clase de cosas creadas, como árboles, pájaros, peces o montañas?

“Quizá la referencia a ‘las fuentes de las aguas’ en el contexto de un anuncio divino de la llegada de un momento único de juicio divino busca llamar la atención del lector a un período anterior de juicio divino […]. Tal vez Dios quiera que la posible alusión al diluvio en las palabras ‘las fuentes de las aguas’ subraye la verdad de que él es en verdad un Dios de juicio, al igual que un Dios de fidelidad y gracia eternas (ambas se evidencian en el relato del diluvio del Génesis). Si es así, las implicaciones personales y espirituales de las connotaciones del diluvio que desencadena la frase ‘las fuentes de las aguas’ podrían ser alentar al lector a que se tome en serio la llegada trascendental de un nuevo proceso final de juicio divino e individual que ahora anuncia el primer mensajero de Apocalipsis 14”.–John Baldwin, ed. Creation, Catastrophe, and Calvary: Why a Global Flood Is Vital to the Doctrine of Atonement, p. 27.

Preguntas para Dialogar:

  1. Isaías 53:6 dice: “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas”. La palabra en hebreo para “todos nosotros” es cullanu. En el mismo versículo, Isaías dice que el Señor puso sobre Jesús “el pecado de todos nosotros”. La palabra para “todos nosotros” aquí también es cullanu. ¿De qué manera esto nos muestra que sin importar cuán grande sea el problema del pecado, la solución es más que suficiente para resolverlo?
  2. ¿Qué otras lecciones podemos aprender de la historia del ladrón en la cruz? Supongamos que el ladrón hubiese recibido un perdón, lo hubiesen bajado de la cruz y hubiese sobrevivido. ¿Cuán diferente habría sido la vida que habría llevado? ¿Qué nos dice esa respuesta acerca del poder de Cristo para cambiar nuestra vida?
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