Lección 8: Edicion Maestros “Las misiones interculturales” Para el 22 de agosto de 2015

Edición para maestros. Tercer trimestre (julio-septiembre) de 2015

“Las misiones interculturales”

Lección 8: – Para el 22 de agosto de 2015

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Mateo 21:42, 43.

 

Enseña a tu clase a:

Saber los principios básicos que deben guiarnos en la misión transcultural.

Sentir compasión por la gente de otras culturas que no han escuchado las buenas nuevas acerca de Jesús, y fomentar este sentimiento.

Hacer: Encontrar maneras de apoyar las misiones transculturales mediante oraciones, finanzas y, si es posible, participación personal.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Por todas las culturas
    1. Aunque Jesús pasó la mayor parte de su tiempo ministrando en Israel, varias veces fue a territorios no judíos, y ministró a gentiles. ¿Qué principios de ministerios transculturales puedes encontrar en la manera en que Jesús habló con la mujer samaritana (Juan 4:4-30)?
    2. ¿Es posible compartir las buenas nuevas en otro ambiente cultural sin llevar contigo tu propio bagaje cultural? ¿Cómo podemos asegurarnos de que el evangelio se conecte con el ambiente cultural de la persona?
  2. Sentir: Misión de corazones abiertos
    1. ¿Qué clase de sentimientos podría hacer que alguien se sintiera renuente a participar en una misión transcultural? ¿Qué principios bíblicos podrían ayudar a cambiar esos sentimientos?
    2. ¿Cuán importante es la empatía en una misión transcultural, y por qué no es suficiente compartir solo la verdad doctrinal?
  3. Hacer: Participar
    1. No es necesario cruzar el océano para encontrar una cultura diferente. ¿Cuáles son algunas de las culturas diferentes que encuentras en tu vecindario?
    2. ¿Qué pasos prácticos puedes dar para participar en una misión transcultural?

 

Resumen

Las buenas nuevas de la salvación nunca tuvieron la intención de estar limitadas al pueblo judío; son buenas nuevas para toda la gente. Como seguidores de Cristo, estamos invitados a unirnos a él en su misión a todos los pueblos.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Pasaje destacado: Mateo 8:11.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La comisión evangélica es un llamado a cada creyente a participar en la tarea de hacer discípulos entre todos los grupos étnicos. El mandato de Jesús de ir no es una sugerencia; debería ser una manera de vivir para cada uno de sus seguidores.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: El apóstol Juan pinta un cuadro persuasivo de los resultados de la misión transcultural de Dios en la tierra, en Apocalipsis 7:9. Explora con tu clase la amplia visión transcultural de Dios en la que cada uno de nosotros está invitado a participar.

Diálogo inicial: “Todo lo que crees que es correcto puede estar equivocado en otro lugar”, dice un personaje en el libro de Barbara Kingsolver, The Poisonwood Bible, en el que describe la familia de un pastor bautista en el Congo Belga a fines de la década de 1950. En un incidente, Nathan, el pastor misionero, trata de predicar en el dialecto local. “¡Tata Jesus is bangala!” afirma, queriendo decir “Jesús es ‘precioso’ ”. El problema es que en la lengua kikongo, el énfasis es muy importante. Lamentablemente, a Nathan no le sale bien y su acento norteamericano cambia el significado de bangala de “precioso” a “árbol de madera venenosa”. El libro es un ataque despiadado a la falta de sensibilidad de misioneros que exportan su cultura junto con su cristianismo. Este libro es solo uno de los muchos ejemplos en la cultura popular que critican las misiones cristianas.

Analiza en qué sentido términos como “conversión”, “proselitismo” y “misionero” han llegado a ser palabras feas en donde vives. ¿De qué forma podemos explicar que algo tan maravilloso –contar a la gente acerca del plan de Dios para su salvación− sea tratado a menudo con tanta sospecha y hostilidad? ¿Qué pasos podemos dar para protegernos contra esa falta de sensibilidad, ya sea nuestra misión en un país extranjero o en nuestro vecindario?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: La encarnación de Cristo marca un cambio radical –en su foco y su actividad− en el plan de la misión divina. En tu clase, plantea estas dos ideas: 1) Cristo vino para afirmar y continuar la misión del Padre, y 2) la venida de Cristo también lanzó ese plan misionero a una era completamente nueva. Sobre todo, reflexionen de qué manera Cristo nos invita a asociarnos en su misión.

Comentario de la Biblia

I. Jesús derriba muros culturales

(Repasa, con tu clase, Mat. 8:5-13.)

La increíble fe del centurión no judío asombró a Jesús y lo hizo comentar: “Os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos” (Mat. 8:11). En el informe que hace Lucas del comentario de Jesús, él subraya aún más que la salvación se extiende en todas direcciones: “Porque vendrán del oriente y del occidente, del norte y del sur”, y que “hay postreros que serán primeros, y primeros que serán postreros” (Luc. 13:29, 30).

Sentados en esa fiesta habrá gigantes de la fe: Abraham, Isaac y Jacob. Como sabemos, Abraham fue el padre de muchas naciones (Gén. 17:4-6), y es apropiado que esté sentado con personas de toda lengua, tribu y pueblo.

En todo su ministerio, Jesús dejó bien claro que las buenas nuevas se extienden a todas las personas y que él preveía la fiesta celestial cada vez que se sentaba a comer con pecadores. La mesa abierta enfurecía a los dirigentes judíos. Y, por supuesto, cuando echó a los cambistas del templo, citó a Jeremías: “Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones” (Mar. 11:17); es decir, no solo para los judíos.

Aunque Dios llamó a un pueblo especial en los tiempos del Antiguo Testamento, siempre fueron sus intenciones que compartieran su Palabra y amor hasta los confines de la tierra. Como sus seguidores, se nos llama a extendernos a través de las culturas a todos los hijos de Dios, de toda nación, lengua y pueblo.

En su carta a los Romanos, Pablo comparte una visión de la salvación de Dios a personas en lugares no alcanzados por el mensaje del evangelio. Para establecer ese punto, él retrocede unos ochocientos años y cita a Oseas: “Llamaré pueblo mío al que no era mi pueblo, y a la no amada, amada. Y en el lugar donde se les dijo: Vosotros no sois pueblo mío, allí serán llamados hijos del Dios viviente” (Rom. 9:25, 26).

Considera: ¿De qué modo estos pasajes son un correctivo para la arrogancia cultural o espiritual? Los primeros seguidores de Jesús necesitaban captar una visión más amplia de la misión. Pero ¿en qué forma necesitamos nosotros hoy que se nos recuerde que Jesús es el Salvador de todas las personas, en todas partes?

II. Jesús para todos

(Repasa, con tu clase, Luc. 4:21-28.)

En la sinagoga de su ciudad natal, Nazaret, Jesús citó la historia de la viuda de Sarepta (1 Rey. 17:7-24) y la de Naamán (2 Rey. 5). Usó esas narraciones para ilustrar el modo en que Dios había encontrado fe fuera de Israel, y no dentro de la nación, y destaca aquí que él no encontraría fe en su propio pueblo natal. Esto enojó tanto a sus oyentes que trataron de matarlo.

Considera: ¿De qué maneras podrían servir las palabras de Jesús como una advertencia para nosotros, adventistas del séptimo día?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: “Contextualización” es un término que se usa en misionología, y que a menudo se entiende mal. Al ver esa palabra, muchas personas creen que es un compromiso y una dilución del mensaje. Sin embargo, entendida correctamente, es un principio fundamental y esencial en la misión, demostrado por Jesús, el apóstol Pablo y otros personajes bíblicos. Básicamente, significa “vestir” el mensaje de tal manera que sea comprendido y resulte significativo en ambientes culturales diferentes. Nos recuerda que un método de compartir el evangelio que sirve bien en América del Norte, por ejemplo, puede no ser apropiado en el centro de la China, y viceversa.

Elena de White señala: “La gente de cada país tiene sus propias características peculiares y distintivas, y es necesario que los hombres sepan adaptarse a las ideas peculiares de los habitantes e introducir de tal manera la verdad que puedan hacerles bien” (TM 143).

Aplicación para la vida:

Jesús desafió a sus oyentes al enfocar los “camellos” de la fe y relegó los “mosquitos” a una condición menor. Esto es también una parte esencial de la contextualización: identificar los principios eternos que pueden aplicarse, no importa cuál sea el contexto cultural.

Pregúntales a los miembros de tu clase: “¿Han sentido alguna vez confusión entre lo que es vital para la fe y lo que es cultural?” Anímalos a que compartan su experiencia. ¿Cómo resolvieron el problema y llegaron a comprender mejor lo que la obediencia a Dios demanda?

Preguntas para reflexionar:

A lo largo de los años, los educadores han debatido si los maestros deben ajustar sus esfuerzos en el aula a los alumnos (enfocándose en las necesidades individuales y los estilos de aprendizaje), o concentrarse en el currículo (enfocándose principalmente en el contenido de lo que el alumno debe aprender). ¿Puede haber aquí una analogía espiritual? ¿Cómo encontramos un equilibrio entre adaptar nuestro enfoque misional al “estudiante” (siendo sensibles a sus antecedentes culturales y su capacidad de comprensión), y presentar el “currículo” (las verdades de la Escritura)?

Al tratar de contextualizar nuestro enfoque misional, ¿cómo hacemos que el mensaje sea comprensible y significativo, y no obstante evitar caer en la trampa del sincretismo, en el que nuestro mensaje queda tan enterrado en las creencias y prácticas de la audiencia que pierde su significado?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Don y Carolina Richardson, misioneros al pueblo Sawi, en Irian Jaya (o Papuasia, Indonesia), encontraron que simplemente “predicar a Jesús”,·como lo hacían en su país natal, no les servía. Descubrieron que los Sawi consideraban la traición como una virtud. Así que, en la historia de Jesús, Judas surgía como el héroe.−Don Richardson, Peace Child.

Aparentemente bloqueados, los Richardson al final descubrieron que los Sawi habían hecho las paces cuando un padre de cada una de las aldeas en guerra entregó a uno de sus hijos como un hijo de la paz, a sus enemigos. Inmediatamente, ellos vieron la oportunidad de contar la historia del evangelio en términos que la gente podía comprender: Jesús, el Hijo de la paz, entregado por un Padre amante. Los misioneros contextualizaron el mensaje, sin comprometerlo, y finalmente pudieron trasmitir el significado de Jesús en términos en que la gente podía comprender. En la siguiente actividad, explora con la clase el proceso de contextualización.

Actividad:

Repasa algunas de las parábolas de Jesús. Observa la forma en que adaptó sus historias de acuerdo con los oyentes específicos. Por ejemplo, cuando hablaba a los agricultores, les narró historias acerca del trigo, los animales y la siembra; contó a los pescadores historias de peces y redes. Invita a tus alumnos a considerar qué clase de parábolas, tal vez, podría contar Jesús hoy. Anota en un papel una lista de las diferentes clases de oyentes (adáptala a tu situación local), tales como:

  1. Plomeros
  2. Maestros
  3. Programadores de computación
  4. Contadores
  5. Médicos
  6. Carpinteros
  7. Atletas

Pide a la clase que considere qué tipo de parábolas contaría Jesús a cada grupo de tales oyentes para conectar la verdad espiritual a sus vidas diarias.

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