Sábado, Julio 27
Milagros alrededor del lago
Lee para el estudio de esta semana
Marcos 4:35-41; Salmos 104:1-9; Marcos 5; Números 27:17.
Para memorizar
“Pero Jesús no le permitió, sino que le dijo: ‘Vete a tu casa, a los tuyos, y cuéntales las grandes cosas que el Señor ha hecho contigo y cómo tuvo compasión de ti’ ” (Mar. 5:19).
El ministerio de Jesús estuvo centrado mayormente en Galilea, especialmente en el lago, de aproximadamente 21 kilómetros de largo y 13 de ancho, y en sus alrededores. El lago de Galilea es el cuerpo de agua más grande de la zona y el centro de la vida de quienes habitaban cerca.
Marcos 4 termina con Jesús y sus discípulos cruzando el lago de Galilea. Se levanta entonces una tormenta que Jesús calma hablando al viento y a las olas. Marcos 6 termina con una escena similar, pero esta vez con Jesús caminando sobre el agua hacia sus discípulos, que estaban en el bote. Entre ambas escenas en el agua, hay numerosos milagros que Jesús hizo en tierra y la primera actividad misionera de sus discípulos. Esas historias son el tema de estudio de esta semana.
La característica general de estas historias dramáticas consiste en permitir que el lector vea quién es Jesús. Él es aquel que puede calmar una tormenta, restaurar a un endemoniado, sanar a una mujer que simplemente toca su manto, resucitar a una niña, predicar en su propio pueblo, enviar a sus discípulos a una misión evangelizadora, alimentar a cinco mil personas con unos pocos panes y peces, y caminar sobre el agua. Increíbles demostraciones de poder que acercan a sus discípulos a la comprensión de que él es el Hijo de Dios.
Domingo, Julio 28
Calmando una tormenta
Lee Marcos 4:35 al 41. ¿Qué ocurre en esta historia y qué lecciones podemos aprender en ella acerca de quién es Jesús?
Al comienzo de Marcos 4, Jesús se sube a un bote para enseñar a la multitud que estaba en la playa. En Marcos 4:10 al 12, parece haber descendido del bote y ahora conversar con los discípulos en privado. Ahora, tras un largo día de instrucción, los discípulos toman consigo a Jesús en el bote “como estaba” (vers. 36); es decir, muy cansado. Él se duerme inmediatamente sobre una superficie mullida que estaba tal vez en la popa del barco. Una gran tormenta se desata en el lago, y el bote corre peligro de naufragar cuando los discípulos despiertan a Jesús, quien drásticamente ordena al viento y a las olas que cesen. Una gran calma se apodera del lago. Es comprensible que los discípulos teman profundamente ante semejante manifestación de poder divino.
Lee Salmos 104:1 al 9. ¿Cómo se asemeja la descripción de Jehová aquí con la acción de Cristo de calmar la tormenta?
La historia registrada en Marcos 4:35 al 41 armoniza con un patrón común en la Biblia, el de una “teofanía”; es decir, la aparición de Dios o de uno de sus ángeles. Estos eventos tienen comúnmente cinco características: 1) la demostración de poder divino, 2) temor humano, 3) la exhortación “no temas”, 4) las palabras de la revelación por la que Dios o el ángel aparecieron, 5) la respuesta humana a la revelación. Cuatro de las cinco están presentes en esta historia: la acción de calmar la tormenta es la demostración de poder divino. El miedo de los discípulos es el componente correspondiente al temor humano. La pregunta “¿Por qué están así atemorizados?” es el “no temas”. La pregunta de los discípulos “¿quién es este?” es la respuesta humana. Lo que está faltando aquí son las palabras de revelación. Este detalle faltante juega un papel dentro del tema o motivo teológico revelación/secreto que recorre todo el libro, donde la verdad acerca de Jesús finalmente emergerá. La pregunta de los discípulos “¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?” empuja al lector a responder, supliendo la revelación explícita faltante en la fórmula de la teofanía: él es el Hijo de Dios, el Señor mismo.
Piensa en el poder de Dios. ¿Cómo puedes aprender a apoyarte en ese poder y a confiar en él para todo en tu vida?
Lunes, Julio 29
¿Puedes oír un susurro por encima de un grito?
Lee Marcos 5:1 al 20. ¿Qué podemos aprender acerca del Gran Conflicto y del poder de Jesús gracias a este asombroso relato?
Si la noche anterior sobre el lago fue inolvidable, el arribo al día siguiente, adonde estaban los gadarenos, no fue menos impresionante. La historia del hombre endemoniado es presentada con detalles desgarradores. Rompiendo con toda restricción, él vivía en los sepulcros y se hería a sí mismo con piedras. “Nadie lo podía dominar” (Mar. 5:4). Entonces, se encontró con Jesús.
El hombre se precipitó hacia Jesús. Ni una palabra se dice acerca de los discípulos, quienes probablemente hayan huido despavoridos. Cuando el hombre llegó cerca de Jesús, se postró ante él. La frase “se postró” es traducción del verbo griego proskyneō, usualmente traducido como “adorar”. Parece que el hombre reconoció que Jesús era alguien que podía ayudarlo. Pero, cuando abrió su boca, los demonios que estaban dentro de él le gritaron a Jesús, quien fue, sin embargo, capaz de escuchar por sobre los gritos de ellos la súplica de ayuda susurrada por el hombre. Cuando ellos rogaron a Jesús que les permitiera ir a un hato de cerdos, él les permitió entrar en estos. Todos esos animales, cerca de dos mil, se precipitaron al mar por un despeñadero y se ahogaron. Aquello fue un desastre financiero para sus dueños.
Lo asombroso es que los demonios sabían exactamente quién era Jesús y también conocían su impotencia frente a él, razón por la que “le rogaron” dos veces que hiciera lo que pedían (Mar. 5:10, 12). Obviamente, sabían de su poder sobre ellos.
Esta historia tiene dos características fundamentales. Para empezar, contiene numerosos elementos relacionados con la impureza o la contaminación ceremonial de acuerdo con la ley del Antiguo Testamento. Las tumbas y los muertos eran impuros (Núm. 19:11, 16). Los cerdos eran animales inmundos (Lev. 11:7).
Pero, en segundo lugar, esta letanía de impureza es la batalla de idas y venidas entre las fuerzas del bien y del mal. Jesús expulsa a los demonios (dos puntos para Jesús), los demonios matan a los cerdos (dos puntos para Satanás). La gente del pueblo pide a Jesús que se vaya (dos puntos para Satanás), pero Jesús envía de regreso al hombre sanado como su testigo (tres puntos para Jesús). En más de un sentido, este hombre era el más insólito de los misioneros, pero tenía ciertamente una historia asombrosa para contar.
¿Qué esperanza puedes extraer de esta historia en cuanto al poder de Jesús para ayudarte en cualquier cosa con la que estés luchando?
Martes, Julio 30
En la montaña rusa con Jesús
Lee Marcos 5:21 al 24. ¿Qué características de Jairo se destacan en particular?
Los dirigentes religiosos como Jairo no eran típicamente amigos de Jesús (ver Mar. 1:22; 3:2, 6; Luc. 13:14). Por lo tanto, todo parece indicar que estaba desesperado. Esta desesperación se hace evidente al postrarse ante Jesús. Su ruego resulta comprensible para cualquier padre; su hija está agonizando. Pero tiene fe en que Jesús puede ayudarlo. Sin pronunciar una sola palabra, Jesús parte con el padre rumbo a su casa.
Lee Marcos 5:25 al 34. ¿Qué interrumpe la marcha hacia la casa de Jairo?
El relato se traslada súbitamente a otra escena que evoca piedad. Una mujer sufre terriblemente a causa de una enfermedad durante doce años. Esta historia acerca de Jairo y de la mujer enferma es el segundo relato sándwich de Marcos (ver Mar. 3:20-35, que fue estudiado en la lección 3). En esta historia, los dos personajes contrastantes, Jairo y la mujer, acuden a Jesús en busca de ayuda.
La mujer se acerca a Jesús desde atrás y toca su manto. Inmediatamente recupera la salud. Pero Jesús se detiene y pregunta: ¿Quién ha tocado mi ropa?”
La mujer, que había estado tan enferma, estaba de pronto recuperada. Pero temía que Jesús estuviera disgustado por lo que había ocurrido. Aquello fue un viaje vertiginoso para las emociones de ella. Pero Jesús quería sanar su alma, no solo su cuerpo.
Volviendo a Jairo (ver Mar. 5:35-43), también su experiencia fue un viaje vertiginoso para este principal de la sinagoga. Jesús solo permitió que Pedro, Santiago y Juan lo acompañaran, junto con los padres de la muchacha. Jesús declara entonces que ella no está muerta, sino dormida. Hace salir a todos los plañideros y enlutados, y se dirige a la habitación donde yace la niña muerta. Tomando su mano, dice: “talita cumi”. Marcos traduce estas palabras: “Niña, a ti te digo, levántate”. La palabra talita significa en realidad “cordero” y pudo haberse tratado de una expresión cariñosa acostumbrada para designar a un niño en el ambiente del hogar. La orden de que nadie lo supiese es parte del patrón teológico revelación/secreto que recorre el Evangelio de Marcos y que apunta a quién es Jesús; algo que, en última instancia, no puede permanecer oculto.
Miércoles, Julio 31
Rechazo y aceptación
Lee Marcos 6:1 al 6. ¿Por qué Jesús fue rechazado por la gente de su propio pueblo?
Suele ocurrir que, cuando un habitante de un pueblo pequeño se vuelve popular, sus conciudadanos le brindan toda su atención cuando está de visita. No así en Nazaret. Estaban ofendidos y sorprendidos por el éxito de Jesús como maestro y sanador. Su paso de ser un obrero manual a un maestro les resultaba difícil de aceptar. Otra razón para la animosidad de ellos pudo haber sido el hecho de que realizó la mayoría de sus milagros en Capernaum (ver Luc. 4:23). Además, él ya había tenido un desacuerdo con su familia (Mar. 3:31-35).
Lee Marcos 6:7 al 30. ¿Qué contraste existe entre la misión de los doce apóstoles y la decapitación de Juan el Bautista?
Esta es la tercera historia sándwich en Marcos (ver la lección 3). La misión de los doce apóstoles consistente en llevar el mensaje de Jesús a todas partes se encuentra en abierto contraste con la encarcelación y el silenciamiento de Juan el Bautista. A los discípulos se les dice que viajen sin equipaje y que dependan de otros para su sostén. Esta estrategia hace que los misioneros precisen de las personas a las que sirven, lo que los ayuda a vincularse con quienes necesitan su mensaje.
Pero el Bautista no tenía un vínculo tal con Herodes y la familia de este. La muerte de Juan se describe de una manera impactantemente detallada a medida que la conspiradora Herodías se aprovechaba de la ambivalencia y la lujuria de Herodes. La hija de Herodías añade al escandaloso plan con su grotesca solicitud de que la cabeza del Bautista le fuera traída en un plato.
El acallamiento de la voz estentórea del Bautista ocurre mientras los doce apóstoles proclaman su mensaje de arrepentimiento, así como lo había hecho antes Juan. La muerte de Juan presagia la de Jesús. Juan es ejecutado, sepultado y reportado como resucitado de entre los muertos (Mar. 6:14-16, 29), como ocurriría con Jesús (Mar. 15; 16). Estas historias paralelas apuntan a una futura crisis para Jesús y sus seguidores.
¿Has sido alguna vez rechazado como lo fue Jesús, o tuviste que pasar por alguna crisis difícil de entender? ¿Qué aprendiste de esas experiencias que podría ayudarte la próxima vez que algo así suceda?
Jueves, Agosto 01
Una clase diferente de Mesías
Lee Marcos 6:30 al 52. ¿Qué problema enfrentaron Jesús y los discípulos, y cómo fue resuelto?
Tras volver de su misión, los discípulos van con Jesús a una zona tranquila de la costa oriental del mar de Galilea para descansar, pero una gran multitud de cinco mil hombres llega al lugar antes que ellos. Jesús ve que son como ovejas sin pastor. Los instruye durante todo el día.
Al atardecer, los discípulos recomiendan despedir a la multitud para que vayan a buscar comida, pero Jesús les dice que alimenten al gentío. El diálogo subsiguiente (Mar. 6:35-38) ilustra el hecho de que los discípulos están pensando en términos humanos acerca de cómo resolver el problema. Pero Jesús lo soluciona alimentando milagrosamente a la gran multitud con apenas cinco panes y dos peces.
Las características de esta historia encajan en el concepto popular del Mesías en la época de Jesús. La expectativa era que el Mesías liberaría a Israel de sus enemigos y traería justicia y paz. La presencia de un gran número de hombres en un ambiente desértico podría tener ciertos visos de revuelta militar (compara con Juan 6:14, 15; Hech. 21:38).
Esta noción se ve reforzada por la referencia a que Jesús vio a esas personas como “ovejas sin pastor”, una cita parcial de Números 27:17, donde Moisés pide a Dios que designe un líder como sucesor suyo para Israel. Esta fraseología acerca de un pastor para el pueblo de Dios aparece por doquier en el Antiguo Testamento, típicamente en referencia a la falta de un líder o rey para Israel (compara con 1 Rey. 22:17; 2 Crón. 18:16; Eze. 34:5, 6).
No obstante, Jesús no satisfizo sus falsas expectativas, sino que envió a sus discípulos aparte y despidió a la multitud. En lugar de liderar una rebelión contra Roma, ¿qué hizo entonces Jesús? Se retiró a una montaña para orar, no precisamente lo que la multitud esperaba.
En lugar de la opinión popular acerca del Mesías como un rey que libera a Israel, él viene a liberar a las personas de la esclavitud del pecado. Él es, en verdad, el Señor de la naturaleza. Pero no vino a gobernar, sino a dar su vida en rescate por muchos (Mar. 10:45).
¿Qué debería decirnos esta historia acerca de por qué es importante una comprensión correcta de la profecía? Si una comprensión errónea de la primera venida de Cristo condujo a varios al desastre, ¿cuánto peor podría ser el caso de muchos hoy si tuvieran una comprensión equivocada de la segunda venida?
Viernes, Agosto 02
Para estudiar y meditar
Lee los capítulos titulados “Calla, enmudece” y “El toque de la fe” en el libro El Deseado de todas las gentes, de Elena de White, pp. 305-320.
“En todos los que reciben la preparación divina debe revelarse una vida que no está en armonía con el mundo, sus costumbres o prácticas; y cada uno necesita tener una experiencia personal en la obtención de un conocimiento de la voluntad de Dios. Debemos oírlo individualmente hablarnos al corazón. Cuando todas las demás voces son acalladas, y en la quietud esperamos ante él, el silencio del alma hace más distinta la voz de Dios. Nos invita: ‘Estad quietos, y conoced que yo soy Dios’ (Sal. 46:10). Solo aquí puede encontrarse verdadero reposo. Y esta es la preparación eficaz para todo trabajo por realizar para Dios. En medio de la muchedumbre apresurada y la tensión de las intensas actividades de la vida, el alma que es así refrigerada quedará rodeada de una atmósfera de luz y de paz. La vida respirará fragancia, y revelará un poder divino que alcanzará los corazones de los hombres” (DTG 336).
“Con corazón desconforme, preguntaban: ¿Por qué, si Jesús podía hacer obras tan admirables como las que habían presenciado, no podía dar a todos los suyos salud, fuerza y riqueza, librarlos de sus opresores y exaltarlos al poder y la honra? El hecho de que aseverara ser el Enviado de Dios y, sin embargo, se negara a ser el Rey de Israel, era un misterio que no podían sondear. Su negativa fue malinterpretada. Muchos concluyeron que no se atrevía a presentar sus derechos porque él mismo dudaba del carácter divino de su misión. Así abrieron su corazón a la incredulidad, y la semilla que Satanás había sembrado llevó fruto según su especie: incomprensión y deserción” (DTG 355).
Preguntas para dialogar:
Si alguien te preguntara de qué te liberó Jesús, ¿cuál sería tu respuesta?
Dialoguen acerca de por qué a veces Dios permite que algunas personas buenas como Juan el Bautista sean encarceladas y ejecutadas. ¿Qué consuelo o esperanza podemos encontrar a pesar de estas cosas difíciles?
¿Qué lecciones hay en la alimentación de los cinco mil para una iglesia o una congregación que cuenta con pocos recursos?
Comparen las opiniones populares actuales acerca de Jesús con la imagen que Marcos 5 y 6 hace de él. Es decir, ¿qué sucede con quienes usan a Jesús para obtener poder político y para dominar a otros?




