Lección 2 Edicion Adultos: “De Jerusalén a Babilonia” Para el 11 de enero de 2020

Primer trimestre (enero-marzo) de 2020

“De Jerusalén a Babilonia”

Lección 2: – Para el 11 de enero de 2020

Sábado 4 de enero

Lee Para el Estudio de esta Semana: 2 Reyes 21:10–16; Daniel 1; Gálatas 2:19, 20; Mateo 16:24–26, 2 Corintios 4:17; Santiago 1:5.

Para Memorizar: “A estos cuatro muchachos Dios les dio conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias; y Daniel tuvo entendimiento en toda visión y sueños” (Dan. 1:17).

La Biblia no teme mostrar las debilidades de la humanidad caída. Desde Génesis 3 en adelante, el pecado humano y sus tristes resultados saltan a la vista. Al mismo tiempo, también vemos casos de personas que muestran una gran fidelidad a Dios, incluso cuando se enfrentan a incentivos poderosos para ser cualquier cosa, menos fieles. Y algunos de los ejemplos más conmovedores de esa fidelidad los vemos en el libro de Daniel.

Sin embargo, mientras estudiamos a Daniel, tengamos en cuenta que el verdadero héroe del libro es Dios. Estamos tan acostumbrados a las historias que enfatizan la fidelidad de Daniel y sus amigos, que podemos olvidarnos de exaltar la fidelidad de Aquel que guió y sostuvo a esos cuatro jóvenes mientras confrontaban el poder y el encanto del Imperio Babilónico. Ser fiel ya es un desafío en la propia tierra y lugar, y ni hablar de enfrentar presiones de una tierra, cultura y religión extranjeras. Pero los protagonistas humanos enfrentan los desafíos porque, como el apóstol Pablo, ellos saben “a quién h[an] creído” (2 Tim. 1:12), y en él confían.

 

Domingo 5 de enero:

La soberanía de Dios

A simple vista, el libro de Daniel comienza con un sombrío dejo de derrota. Judá ha capitulado ante Nabucodonosor y los vasos del Templo han sido llevados de Jerusalén a la tierra de Sinar. La palabra Sinar aparece en la Biblia en Génesis 11:2 como la ubicación de la torre de Babel. Sinar es una señal siniestra, ya que alude a un proyecto arraigado en un desafío abierto de Dios. Pero aun cuando los constructores de Babel fracasaron en su intento de llegar al cielo, las apariencias externas sugerían que Nabucodonosor y sus dioses, ubicados en la tierra de Sinar, habían subyugado el pacto de Dios con Israel.

Aun así, las primeras líneas de Daniel dejan en claro que la derrota de Jerusalén no se atribuye al poder superior del rey babilónico; más bien, ha ocurrido porque “el Señor entregó en sus manos [de Nabucodonosor] a Joacim rey de Judá” (Dan. 1:2). Mucho antes, Dios anuncia que si su pueblo se olvidaba de él y transgredía el pacto, lo enviaría como cautivo a una tierra extranjera. Por ende, Daniel sabe que detrás del poder militar de Babilonia y más allá de él, el Dios del cielo está liderando la marcha de la historia. Es esta visión clara de la soberanía de Dios la que sostiene a estos jóvenes y les da fuerza y ​​valor para enfrentar la tentación y la presión del Imperio Babilónico.

Lee 2 Reyes 21:10 al 16; 24:18 al 20 y Jeremías 3:13. ¿Por qué Dios entrega a Judá y a Jerusalén en manos de los babilonios?

Al enfrentar los desafíos del siglo XXI, necesitamos recuperar la percepción de Dios que se refleja tan vívidamente en el libro de Daniel. Según este libro, el Dios a quien servimos no solo impulsa las fuerzas de la historia mediante su soberanía, sino también interviene misericordiosamente en la vida de su pueblo para brindarle una ayuda crucial en momentos de necesidad. Y como veremos más adelante, lo que Dios hizo por los cautivos hebreos lo hará por su pueblo en el tiempo del fin, independientemente de los diversos ataques contra ellos y su fe.

¿Cuáles son algunos de los desafíos que enfrenta tu fe ahora, ya sea de fuentes externas, de dentro de la iglesia o de tus propios defectos personales de carácter? ¿Cómo puedes aprender a apoyarte en el poder de Dios para superar lo que se te presenta?

 

Lunes 6 de enero:

Fe bajo presión

Lee Daniel 1. ¿Qué presiones se imponen sobre estos jóvenes para que se sometan?

Al llegar a Babilonia, estos cuatro jóvenes deben enfrentar un gran desafío para su fe y sus convicciones: son seleccionados para recibir capacitación especial para servir al rey. Los reyes de la antigüedad a menudo reclutaban a algunos de sus mejores cautivos para servir en el palacio real y, por lo tanto, estos transferían su lealtad al rey y a los dioses del imperio que los conquistaron. De hecho, todo el proceso tenía la intención de efectuar algún tipo de conversión y adoctrinamiento que daría lugar a un cambio de cosmovisión. Como parte de ese proceso, les cambiaron el nombre a los cautivos hebreos. Un nombre nuevo señala un cambio de propiedad y un cambio de destino. Así, al cambiar el nombre de los cautivos, los babilonios tenían la intención de ejercer autoridad sobre ellos y obligarlos a asimilar los valores y la cultura de Babilonia. Sus nombres originales, que referían al Dios de Israel, son reemplazados por nombres que honran a deidades extranjeras. Además, el rey determina que los jóvenes deben comer de su mesa. Comer de la comida del rey tenía profundas implicaciones en la antigüedad. Significaba una lealtad indivisa al rey y reflejaba dependencia de él. Y como la comida se ofrecía a los dioses del imperio, comer también tenía un profundo significado religioso. Obviamente, significaba aceptar y participar del sistema de adoración del rey.

Por lo tanto, Daniel y sus compañeros se encuentran en circunstancias complejas. Para permanecer leales a Dios y sobrevivir al poder abrumador del sistema imperial, se requiere nada menos que un milagro. Para complicar aún más las cosas, la ciudad de Babilonia en sí también era una expresión monumental de las proezas humanas. La belleza arquitectónica de los Templos babilónicos, los jardines colgantes y el río Éufrates que serpenteaba a través de la ciudad transmitían una imagen de poder y gloria insuperables. Entonces, a Daniel y sus amigos se les ofrece la oportunidad de ascender y disfrutar de los beneficios y la prosperidad de este sistema. Pueden dejar de ser cautivos hebreos y convertirse en funcionarios reales. ¿Comprometerán sus principios para recorrer el camino fácil a la gloria?

Estos muchachos, ¿de qué manera podrían haber racionalizado una decisión para abandonar sus convicciones? ¿De qué manera podrías enfrentarte a desafíos similares, aunque más sutiles?

 

Martes 7 de enero:

Resueltos y firmes

Lee Daniel 1:7 al 20. ¿Qué dos factores vemos obrando aquí: el libre albedrío de Daniel y la intervención de Dios? ¿Qué principio importante se presenta también aquí?

Al parecer, los cuatro cautivos hebreos no se oponen a sus nombres babilónicos. Lo más probable es que no haya nada que puedan hacer al respecto, aparte de usar sus nombres hebreos entre ellos. Pero con respecto a la comida y el vino de la mesa del rey, sin duda está en sus manos consumirla o no. Por lo tanto, el libre albedrío de los cuatro hombres es muy importante aquí.

Sin embargo, si un funcionario puede cambiar sus nombres, también puede cambiar el menú. Probablemente haya dos razones por las que los cuatro no quieren comer de la mesa del rey.

En primer lugar, las comidas de la mesa del rey pueden contener carnes inmundas (Lev. 11). En segundo lugar, la comida se ofrece primero a la imagen del dios y luego se la envía al rey para su consumo. Por lo tanto, cuando Daniel deja en claro, sin recurrir al subterfugio ni al engaño, que su solicitud tiene una motivación religiosa (es decir, la comida del palacio lo contaminará a él y a sus amigos) (Dan. 1:8), está siendo muy valiente.

Si observamos la interacción entre Daniel y el funcionario babilónico, se destacan algunos puntos importantes. En primer lugar, al parecer Daniel entiende bien la difícil situación del funcionario, por lo que le propuso una prueba. Diez días de consumo de alimentos alternativos deberían ser suficientes para demostrar los beneficios de la dieta y así acabar con los temores del funcionario. En segundo lugar, la certeza de Daniel de que el resultado sería tan positivo en tan poco tiempo se debe a la absoluta confianza en Dios. En tercer lugar, la elección de una dieta de vegetales, legumbres y agua apunta a la comida que Dios le dio a la humanidad en la Creación (ver Gén. 1:29); un hecho que quizá también influya en la elección de Daniel. Después de todo, ¿qué mejor dieta que la que Dios nos dio originalmente?

¿Cuál es la importancia del libre albedrío de Daniel que allana el camino para que Dios actúe (ver Dan. 1:9)? ¿Qué lecciones podemos extraer de esto sobre la importancia de nuestras decisiones? ¿Cómo debe impactar nuestra confianza en Dios en nuestras decisiones?

 

Miércoles 8 de enero:

Intachables y sabios

A Daniel y sus compañeros los eligen para el servicio real porque encajan dentro del perfil establecido por Nabucodonosor. Según el rey, los oficiales del palacio debían ser “jóvenes apuestos” y “sin ningún defecto físico” (Dan. 1:4, NVI). Curiosamente, los sacrificios y las personas que servían en el Santuario debían ser “sin defecto” (Lev. 22:17–25; 21:16–24). El rey de Babilonia parece compararse con el Dios de Israel, por cuanto exige condiciones similares para los que sirven en su palacio. Por otro lado, esas condiciones pueden sugerir inadvertidamente que Daniel y sus compatriotas fueron sacrificios vivos para Dios al enfrentar los desafíos del Imperio Babilónico.

Lee Gálatas 2:19 y 20; Mateo 16:24 al 26 y 2 Corintios 4:17. ¿Qué nos dicen estos versículos acerca de cómo podemos ser fieles en medio de las tentaciones que afrontamos?

Dios honra la lealtad de los cuatro cautivos hebreos, y al final de su período de prueba de diez días se ven más saludables y mejor nutridos que los otros estudiantes que comieron de la mesa real. Entonces, Dios les da a sus cuatro siervos “conocimiento e inteligencia en todas las letras y ciencias”, y solo a Daniel Dios le da “entendimiento en toda visión y sueños” (Dan. 1:17). Este don jugará un papel importante en el ministerio profético de Daniel.

Así como Dios honró la fe de sus siervos en la corte de Babilonia, a nosotros nos da sabiduría al enfrentar los desafíos del mundo. De la experiencia de Daniel y de sus compañeros aprendemos que sin duda es posible no contaminarnos con los elementos corruptos de nuestra sociedad. También aprendemos que no necesitamos aislarnos de la sociedad ni de su vida cultural para servir a Dios. Daniel y sus compañeros no solo vivieron en medio de una cultura erigida sobre mentiras, errores y mitos, sino además se los educa sobre la base de esas mentiras, errores y mitos. Y sin embargo, continúan siendo fieles.

No importa dónde vivamos, todos enfrentamos el desafío de permanecer fieles a lo que creemos en medio de influencias culturales y sociales que son contrarias a esa creencia. Identifica las influencias negativas en tu cultura y hazte esta pregunta: ¿Hasta qué punto las desafío?

 

Jueves 9 de enero:

El examen final

Lee Daniel 1:17 al 21. ¿Cuál es la clave del éxito de los cuatro hombres? (Ver además Job 38:36; Prov. 2:6; Sant. 1:5).

Después de tres años de formación en la “Universidad de Babilonia”, los cuatro hebreos se presentan ante el rey para el examen final. Son más saludables que los demás estudiantes y, además, los superan en conocimiento y sabiduría. Inmediatamente contratan a los cuatro para servir al rey. No debemos olvidar que este “conocimiento e inteligencia” sin duda consta de mucho paganismo. Sin embargo, lo adquieren de todos modos y, obviamente, también lo aprenden bien, aunque no crean en eso.
Nabucodonosor quizás haya pensado que ese logro tuvo algo que ver con la dieta del palacio y el programa de estudios que cursaron los cuatro alumnos. Sin embargo, Daniel y sus compañeros saben, y el relato lo muestra claramente, que su desempeño superior no le debía nada al sistema babilónico. Todo proviene de Dios. Qué poderoso ejemplo de lo que Dios puede hacer por quienes confían en él. No debemos temer el poder abrumador de los medios de comunicación, de los gobiernos ni de otras instituciones que puedan amenazar con destruir nuestra identidad como hijos de Dios. Al depositar nuestra confianza en Dios, podemos estar seguros de que él puede sostenernos en momentos difíciles y salvaguardarnos contra todo pronóstico. La clave es tomar las decisiones correctas cuando enfrentamos desafíos para nuestra fe.
Al observar Daniel 1, aprendemos algunas lecciones muy importantes acerca de Dios: (1) Dios controla la historia. (2) Dios nos da sabiduría para que podamos sortear el ambiente hostil de nuestra cultura y sociedad. (3) Dios honra a quienes confían mediante la convicción interna y el estilo de vida.
El capítulo concluye señalando que “continuó Daniel hasta el año primero del rey Ciro” (Dan. 1:21). Esta mención de Ciro es significativa: brinda un atisbo de esperanza en medio de una experiencia de exilio. Ciro es el elegido de Dios para liberar a su pueblo y permitirle regresar a Jerusalén. Aunque el capítulo comienza con apariencia de derrota y exilio, concluye con una vislumbre de esperanza y un retorno al hogar. Este es nuestro Dios: incluso en los momentos más difíciles de nuestra vida, siempre abre una ventana de esperanza para que podamos ver la gloria y la alegría que se encuentran más allá del sufrimiento y el dolor.

Viernes 10 de enero

Para Estudiar y Meditar:

“Daniel y sus compañeros fueron aparentemente más favorecidos en su juventud por la suerte, en Babilonia, que José en los primeros años de su vida en Egipto; sin embargo, fueron sometidos a pruebas de carácter apenas menos severas. De su hogar relativamente sencillo de Judea, estos jóvenes de linaje real fueron transportados a la ciudad más magnífica, a la corte del más grande monarca, y fueron escogidos para ser educados para el servicio especial del rey. En esa corte corrompida y lujosa estaban rodeados de fuertes tentaciones. Los vencedores mencionaban con jactancia el hecho de que ellos, adoradores de Jehová, fueran cautivos de Babilonia; que los vasos de la casa de Dios hubiesen sido colocados en el Templo de los dioses de Babilonia; que el rey de Israel fuese prisionero de los babilonios, como evidencia de que su religión y sus costumbres eran superiores a la religión y las costumbres de los hebreos. En esas circunstancias, por medio de las mismas humillaciones que eran el resultado de que Israel se había apartado de los Mandamientos de Dios, el Señor dio a Babilonia la evidencia de su supremacía, de la santidad de sus demandas y del resultado seguro de la obediencia. Y dio ese testimonio del único modo que podía ser dado: por medio de los que seguían siendo fieles” (Ed 54).

Preguntas para Dialogar:

  1. En clase, hablen de los diferentes desafíos culturales y sociales que enfrentan como cristianos en su sociedad. ¿Cuáles son y cómo puede la iglesia en general aprender a responderles?
  2. Piensa en lo fácil que hubiera sido para Daniel y los demás haber transigido en su fe. Al fin y al cabo, los babilonios eran los conquistadores. La nación judía había sido derrotada. ¿Qué más “prueba” se necesitaba de que los “dioses” babilonios eran más grandes que el Dios de Israel, y que Daniel y sus compañeros necesitaban aceptar ese hecho? En este caso, ¿a qué verdades bíblicas importantes pudieron haberse atenido para sostenerse durante este tiempo? (Ver Jer. 5:19; 7:22–34.) ¿Qué nos dice esto acerca de lo importante que es conocer nuestra Biblia y entender la “verdad presente”?
  3. ¿Por qué es tan importante la fidelidad, no solo para nosotros, sino también para quienes damos testimonio del carácter del Señor mediante nuestra fidelidad?
Radio Adventista
4 comments… add one
  • Excelente!

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  • Hello …god is good.

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  • My bonito el repast de la escuela sabatica

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  • hola

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