Lección 6. Dones espirituales
(3T 2026 Primera y Segunda a los Corintios)
Textos bíblicos:1 Cor. 12, Eph. 4:11–13,1 Cor. 13,1 Ped. 4:8–11, 1 Cor. 14:27, Amós 3:7; 1 Cor. 14:1.
Citas
- Con una perversidad tan lamentable como empobrecedora, hoy nos hemos preocupado excesivamente por los ministerios extraordinarios y esporádicos del Espíritu, descuidando los ministerios más generales y universales. J. I. Packer
- Tener dones espirituales no garantiza que escuchemos correctamente la voz de Dios en todos los asuntos. Craig S. Keener
- ¿Tiene la palabra “permitan”, en 1 Corintios 14:34, un sentido permisivo o imperativo? Si es imperativo, ¿por qué los adventistas del séptimo día la incumplen abiertamente cada semana del año? Si estas palabras son realmente del apóstol, diríamos que “permitan” tiene un carácter de consejo, no obligatorio ni simplemente permisivo. Sin embargo, nos inclinamos a creer que estas son las palabras de un objetor que Pablo está citando, porque: (1) Pablo ya había explicado anteriormente cómo debían presentarse las mujeres que profetizaban o enseñaban (1 Cor. 11:5), algo que claramente permitía bajo determinadas circunstancias; (2) Pablo elogia a mujeres que trabajaban públicamente o semipúblicamente, colocando incluso a Priscila antes que a su esposo (Hech. 18:2, 26; Rom. 16:1–3); (3) la profecía declara que Dios utilizaría también a mujeres (Hech. 2:17– 18), y la historia confirma su cumplimiento (Hech. 21:8–9). En otros lugares el apóstol también cita las palabras de sus opositores (véase 2 Cor. 12:16–18; 10:10). Por ello, 1 Corintios 14:34 debería leerse como las palabras de los objetores: “Que sus mujeres guarden silencio en las iglesias; porque no les es permitido hablar… pues es vergonzoso que una mujer hable en la iglesia”. A continuación vendría la respuesta de Pablo: “¿Acaso la palabra de Dios salió de ustedes? ¿O solamente a ustedes les ha llegado?”Editor (M. C. Wilcox), Signs ofthe Times, 18 de julio de 1906
Para dialogar
¿Cuáles son los dones del Espíritu?¿Deberíamos clasificarlos según su importancia? ¿Coincidiría nuestra lista con la de otras personas?¿Quién determina qué constituye un don espiritual?¿Las habilidades naturales también pueden considerarse dones espirituales?¿Podemos depender simplemente de recibir un don en lugar de realizar el trabajo?¿Debería considerarse el entendimiento lleno de verdad como una prioridad entre los dones?
Resumen bíblico
En 1 Corintios 12, Pablo responde a una pregunta acerca de los dones espirituales y también al tema de si las mujeres debían hablar en la iglesia.Efesios 4:11–13 también trata acerca de los dones espirituales.1 Corintios 13 presenta la mayor virtud cristiana: el amor. En 1 Pedro 4:8–11, Pedro exhorta al uso de los dones para servir a los demás.En 1 Corintios 14:27, Pablo pide que todo mensaje pronunciado en lenguas sea interpretado.Dios revela sus planes a sus profetas (Amós 3:7).
Pablo concluye:“Que el amor sea su mayor objetivo. Pero procuren también alcanzar los dones espirituales, especialmente el don de comunicar el mensaje de Dios.” (1 Corintios 14:1).
Comentario
Es lamentable que la lección no dedique tiempo a examinar las declaraciones de Pablo sobre las mujeres en 1 Corintios 14:34-36, ya que estas han sido algunas de las afirmaciones más controvertidas de todo lo que supuestamente escribió. Recordemos que Pablo está respondiendo a cuestiones planteadas en la carta que la iglesia de Corinto le envió. Con frecuencia cita las opiniones de ellos antes de responder con las suyas.
Esto queda claro en pasajes como 1:13; 6:16; 9:6, 8, 10; 11:22, donde Pablo comienza su comentario con el participio griego ē, que significa “o”, en el sentido de contrastar lo que ahora dice con lo que se había dicho antes. Se utiliza principalmente para indicar una elección o distinción entre dos alternativas. En otras palabras, lo que sigue después de este participio está en oposición a lo que se ha afirmado previamente. Esto es exactamente lo que encontramos en
14:36. Entonces, ¿por qué utilizaría Pablo este recurso literario aquí? Claramente desea dejar en evidencia que no está de acuerdo con el argumento anterior y, de hecho, al formular dos preguntas muy directas que interrumpen el desarrollo del pasaje, manifiesta su firme oposición a él.
Por lo tanto, Pablo no está diciendo que las mujeres deban guardar silencio en la iglesia, y rechaza la ley judía a la que hacen referencia los corintios en 14:34, la cual promueve esa práctica. Además, apenas tres capítulos antes, Pablo se ha referido a mujeres que oran y profetizan en la iglesia.
Pasemos ahora al tema de los dones espirituales, que los corintios también habían planteado en su carta (12:1). Pablo se esfuerza por explicar la diversidad de los dones espirituales y que nadie debe menospreciar el don de otro. ¿Para qué sirven los dones espirituales? En la década de los años 80 dirigí varios talleres diseñados para descubrir cuáles eran los dones espirituales de cada persona. El problema que encontrábamos con frecuencia era que muchos deseaban los dones espirituales para sí mismos, y no para la edificación del cuerpo de Cristo. Pero la Escritura deja muy claro que los dones del Espíritu no son para nuestra propia edificación, sino para el beneficio de toda la comunidad. Por eso algunas supuestas manifestaciones (como hablar en lenguas) pueden resultar problemáticas, ya que con demasiada frecuencia se utilizan como una “insignia de honor”. Esa es la razón por la cual Pablo prefiere hablar cinco palabras con entendimiento antes que diez mil en una lengua desconocida. El énfasis siempre está en el entendimiento y la interpretación, no en la manifestación milagrosa.
Esto revela la verdad acerca de Dios, quien desea que todo se haga “decentemente y con orden”, y cuyo propósito es edificar a la comunidad de fe antes que a cualquier individuo.
Cuando comprendemos para qué están destinados los dones, obtenemos una visión mucho más clara de la intención de Dios. 1 Corintios 12:8-9 menciona los dones espirituales de sabiduría y conocimiento. Curiosamente, estos dones del Espíritu no suelen ser los que más se recuerdan o se comentan. Además, tendemos a pensar que se adquieren mediante nuestro propio estudio y experiencia. ¿Significa esto que deberíamos dejar de leer y estudiar y simplemente esperar a que el Espíritu nos conceda esos dones?
Sin embargo, la verdadera cuestión es que, aunque todos deseamos los dones espirituales, debemos preguntarnos cuál es la razón por la que buscamos los que anhelamos. Todos necesitamos hacernos la siguiente pregunta: “¿Qué don espiritual deseo más, y por qué?”. Porque, en algunos casos, nuestros deseos están centrados en nosotros mismos y no en la edificación del cuerpo de creyentes… Dios concede los dones no para demostrar quién es el más favorecido, sino para difundir las buenas noticias y fortalecer a los fieles.
Comentarios de Elena de White
Pero los dones del Espíritu son prometidos a todo creyente conforme a su necesidad para la obra del Señor. La promesa es tan categórica y fidedigna ahora como en los días de los apóstoles. “Estas señales seguirán a los que creyeren.” Tal es el privilegio de los hijos de Dios, y la fe debe echar mano de todo lo que puede tener como apoyo. {DTG 762.3} Quienes son guiados por el Espíritu Santo no son conducidos por un sentimiento de entusiasmo que pronto se desvanece en la oscuridad. La influencia de Cristo permanece. “Estad quietos y conoced que yo soy Dios”. Esta es una solemne y permanente quietud en Dios. {Publicación de Manuscritos, Tomo 5, Manuscrito No. 317}.
Este es nuestro día de prueba. Cada persona ha recibido un don o talento peculiar para que lo use con el fin de adelantar el reino del Redentor. Todos los agentes responsables de Dios, desde el más humilde y más oscuro hasta los que se ocupan puestos elevados en la iglesia, han recibido en fideicomiso los bienes de Dios. El ministro no es el único que puede trabajar por la salvación de las almas. Los que tienen los dones más pequeños no están excusados de usar sus mejores cualidades y, al hacerlo, sus talentos se aumentarán. No es cosa segura frivolizar con las responsabilidades morales ni menospreciar el día de la cosas pequeñas. La providencia de Dios proporciona sus legados de acuerdo con las variadas capacidades de las personas. Nadie debería lamentarse porque no puede glorificar a Dios con talentos que jamás ha poseído y de los cuales no es responsable {Testimonios para la Iglesia, T. 4, p. 611}.
Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2026
Traducción: Shelly Barrios De Ávila




