Lección 5. Las naciones: Parte 2 (2T 2025 Alusiones, imágenes y símbolos)
Textos bíblicos:Gén. 2:9-17; Dan. 2:31-35; Isa. 17:12, 13; Dan. 7:1-3; Rom. 3:10-19; Apoc. 12:15, 16; Apoc. 10:1-11; Sal. 46:10.
Citas
- • “Dios dio las profecías no para satisfacer la curiosidad de los hombres, habilitándolos a conocer las cosas por adelantado, sino para que, una vez cumplidas, pudieran ser interpretadas a la luz de los acontecimientos, y así se manifestara al mundo Su propia providencia, no la de los intérpretes.”Isaac Newton
- • “Por mi parte, prefiero disfrutar de las dulces influencias del Espíritu. Prefiero mostrar la belleza divina y espiritual de Cristo, su gracia infinita y su amor hasta la muerte. Prefiero sacar a relucir los santos ejercicios de la fe, el amor divino, la dulce complacencia y el humilde gozo en Dios. Prefiero experimentar todo esto por un cuarto de hora que tener visiones y revelaciones proféticas durante todo un año.”Jonathan Edwards
- • “Dios no nos ha dado la profecía para asustarnos, sino para prepararnos.”Joel C. Rosenberg
- • “Las personas que fueron honradas en la Biblia eran los falsos profetas. Fueron aquellos a quienes hoy llamamos profetas quienes fueron encarcelados y enviados al desierto.”Noam Chomsky
- • “El libro de Apocalipsis puede ser difícil y exigente de leer, pero es el único libro de la Biblia cuyo autor promete una bendición a quienes lo lean.”Billy Graham
Para debatir
¿Qué dirías que es el propósito de la profecía? ¿Por qué Dios le dio a Nabucodonosor su sueño, y por qué le dio a Daniel tanto el conocimiento de ese sueño como su interpretación? ¿Qué vemos a lo largo de toda la historia humana? ¿Cómo podemos presentar de la mejor manera al Dios de la profecía ante los demás? ¿Cuáles son las implicaciones en el contexto del gran conflicto?
Resumen bíblico
“No debes comer del árbol del conocimiento del bien y del mal, porque el día que comas de él, ciertamente morirás.” (Génesis 2:17). En Daniel 2:31–35, Daniel expone el sueño de Nabucodonosor. En Isaías 17:12, 13, el profeta habla del desastre que viene sobre muchas naciones. Daniel 7:1–3 describe la visión que Daniel tuvo acerca de cuatro bestias. Nadie actúa correctamente (véase Romanos 3:10–19). La serpiente/dragón busca destruir a “la mujer” (Apocalipsis 12:15, 16). Apocalipsis 10:1–11 habla del librito. “Ríndanse, reconozcan que yo soy Dios. Yo domino las naciones; yo domino la tierra.” (Salmo 46:10).
Comentario de la lección
La lección comienza con una variación de la felix culpa o “feliz pecado,” argumentando que fue beneficioso que Lucifer, sus ángeles y Adán y Eva pecaran, pues ello le dio a Dios la oportunidad de demostrar hasta dónde llegaba su amor. En vez de adoptar esta idea pervertida, recordemos que Dios concedió a todos los seres pensantes la libertad de elección. No era su voluntad que nadie pecara, pero estaba preparado y listo para proveer la solución.
El estudio se centra especialmente en la Caída y en Daniel 2 y 7, prestando especial atención al surgimiento y la caída de las naciones. Este material es familiar en nuestra comunidad de fe y, en lugar de repetir la sucesión de imperios, deberíamos fijarnos en los principios que motivan las acciones de Dios en la historia y en el futuro.
Cuando presentamos Daniel 2, solemos enfocarnos en demostrar que la Biblia es confiable y que la profecía se cumple. Eso está bien. Sin embargo, con demasiada frecuencia perdemos la oportunidad de hablar del Dios que está detrás de todo esto, y de cómo este relato también ilustra su carácter y sus propósitos. Daniel no se hace ilusiones al exponer la perspectiva profética y su relevancia ante el rey. No se atribuye ningún mérito, y recalca que ningún ser humano puede conocer el futuro. Su constante referencia es al Dios del cielo. Si leemos todo el pasaje con esta perspectiva, vemos que Dios está dando su mensaje personal—su “tarjeta de presentación”—a Nabucodonosor. Cualquier uso que queramos dar a este pasaje para convencer a otros no debería hacernos olvidar que, ante todo, se trata de Dios y de sus planes y propósitos dentro de la historia humana. También se muestra el lado opuesto del gran conflicto.
Los magos y astrólogos, quienes afirmaban tener dones especiales de profecía y perspicacia—como el propio Acusador, que siguió un “camino alternativo al conocimiento”—revelan la futilidad de su posición. Son totalmente incapaces de sustentar sus afirmaciones, y el rey percibe su engaño y su falsa verdad. De hecho, se enfurece tanto que está a punto de mandarlos matar a todos cuando Daniel interviene. En muchos sentidos, este es otro enfrentamiento en el gran conflicto. Daniel, solo, puede decir la verdad porque confía plenamente en Dios (véase su oración de alabanza en Daniel 2:19-23). No se atribuye nada a sí mismo, sino que concede todo el reconocimiento a Dios.
Esto es fundamental, porque es Dios quien está utilizando esta situación y quien debe ser visto por quien realmente es. Dios intenta ganarse a Nabucodonosor para sí mismo, demostrando que es digno de confianza. El mensaje se habría arruinado por completo si Daniel se hubiera engrandecido cuando el rey se inclinó ante él. En cambio, nuevamente, el centro de la conversación es Dios, y por un momento Nabucodonosor reconoce que Dios es el Dios de dioses. El contenido del sueño es de gran relevancia, no solo para establecer la correlación entre la historia y el cumplimiento profético, sino, sobre todo, para mostrar la intervención y la acción de Dios dentro de la historia.
El surgimiento y caída de imperios, tan inquietante para la humanidad, no alarma a Dios ni a sus seguidores. Es parte de un proceso. Pero la gran buena noticia es que todo llegará a su fin. Habrá una resolución final. La piedra cortada sin intervención humana es, según Daniel, la instauración definitiva del reino de Dios, que no tendrá fin. La historia humana—junto con el pecado y el mal, y todo lo imperfecto y temporal—tiene un final definido y concluyente. Pero Dios y quienes adoptan los principios de su reino no tienen fin, y los imperios pecaminosos nunca regresarán. Esta es una noticia tremendamente buena, tanto en aquel tiempo como ahora, porque habla del Dios en quien confiamos y que llevará las cosas a su conclusión final antes de establecer su reino de paz, basado en su demostrada fidelidad. Ese es el verdadero mensaje de Daniel 2, tal como el propio Daniel habría dicho.
Comentarios de Elena de White
Los acontecimientos históricos relatados en el sueño del rey eran de importancia para él; pero el sueño le fue quitado, para que los sabios, por su pretendida comprensión de los misterios, no le dieran una falsa interpretación. Las lecciones que en él se enseñan fueron dadas por Dios para los que viven en nuestros días. La incapacidad de los sabios para contar el sueño, es una representación de los sabios de la actualidad, que no tienen discernimiento y aprendizaje y conocimiento del Altísimo, y por lo tanto son incapaces de entender las profecías. Los más doctos en la sabiduría del mundo, que no están atentos para oír lo que Dios dice en Su palabra, y abren sus corazones para recibir esa palabra y darla a otros, no son representantes Suyos. {FE 410-12}
Hay un estudio de la historia que no debe condenarse. La historia sagrada fué uno de los estudios que se hacían en las escuelas de los profetas. En la crónica de su trato con las naciones se trazaban las huellas de Jehová. Así también debemos considerar hoy día los tratos de Dios con las naciones de la tierra. Debemos ver en la historia el cumplimiento de la profecía, debemos estudiar las obras de la Providencia en los grandes movimientos de la Reforma, y entender la marcha de los acontecimientos en la reunión de las naciones para el conflicto final de la gran controversia.Semejante estudio suministrará ideas amplias y comprensivas de la vida. Nos ayudará a entender algo de las relaciones y dependencia de ella, nos enseñará cuán maravillosamente unidos estamos en la gran fraternidad de la sociedad y de las naciones, y hasta qué extensión la opresión y la degradación de un solo miembro perjudica a todos. {ECR 73}
Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2025
Traducción: Shelly Barrios De Ávila




