Jonathan Gallagher Leccion 4. Conflicto y Crisis: Los Jueces (1T 2016—Rebelión y Redención)

Leccion 4. Conflicto y Crisis: Los Jueces (1T 2016—Rebelión y Redención)

Textos bíblicos: Jueces 4, Jueces 6, Jueces 14, Hebreos 11:32, 1 Samuel 2:1; 2:12–25,
8:1–7.

Citas
• Creo que todos hemos experimentado una pasión que es irracional en todos los
sentidos. Stephen Fry
• Cada vida es una marcha que parte de la inocencia, pasa por la tentación, y se
dirige ya sea a la virtud o al vicio. Lyman Abbott
• Evidentemente es más difícil intentar ser un buen chico que ser uno malo. Tal
parece que el mundo es en esencia un lugar lleno de maldad. Así que para ser una
buena persona, tienes que luchar contra la tentación y el vicio. Michael Shannon
• Estoy cansado de oír a la gente decir que un mal carácter es la razón por la que la
gente hace cosas malas. En realidad, son las circunstancias las que hacen que las
personas actúen de cierta manera. Es a partir de esas circunstancias que la actitud
de una persona se ve afectada, seguido de un debilitamiento de su carácter. No lo
contrario. Si no tuviéramos nuestros propios defectos, no nos deleitaríamos en ver
los defectos de los demás y juzgar sus vidas radicalmente, como si todo fuera
blanco o negro, bueno o malo. Todos vivimos vidas con sombras grises. Shannon
L. Alder
• Un héroe es alguien que a pesar de la debilidad, de las dudas o de no tener
siempre las respuestas, sigue adelante y triunfa de todas maneras. Christopher
Reeve

Para debatir
¿Cómo vemos el desarrollo del gran conflicto en las historias del libro de Jueces?
¿Cuál es el tema principal en esta parte de la historia de Israel? ¿Qué quiere decir la frase
“cada uno hacía lo que le parecía correcto según su propio criterio”? (Jueces 21:25 NTV).
¿Qué podemos aprender de estas historias? ¿Cómo percibimos la relación del pueblo con
Dios?

Resumen bíblico
La profetisa Débora desempeña un papel crucial en el éxito de Israel que se
documenta en Jueces 4, mientras que en Jueces 6 Dios llama a Gedeón para conducir a su
pueblo. Pero quizás la mejor ilustración de “conflicto y crisis” es la de Sansón en Jueces
14. En Hebreros 11:32 se hace referencia al tiempo de los Jueces. 1 Samuel 2 narra el
llamado de Samuel en una época de mucha maldad que incluía hasta a los hijos del Sumo
Sacerdote Elí, y notamos que más tarde en la vida de Samuel tuvo que lidiar con el deseo
del pueblo por tener un rey (1 Sam. 8)

Comentario
La vida apasionada de Sansón, llena de peleas y lujuria, es un relato de conflictos.
Sin duda alguna, el contexto y las circunstancias sociales explican algo de ello, pero es
difícil leer comentarios como: “Entonces el Espíritu del Señor vino con poder sobre
Sansón, quien descendió a la ciudad de Ascalón, mató a treinta hombres…” Jueces 14:19
NVI. De hecho, cada vez que “el Espíritu del Señor” desciende sobre Sansón, él actúa
con violencia…

El clímax de la historia llega con Dalia, aunque no debemos olvidarnos de su rol
con los israelitas durante veinte años. Parece casi inconcebible que después de repetidas
traiciones Sansón siga con Dalila. Ella había dejado claro de parte de quién estaba. Estaba
de parte de su pueblo, los filisteos, y no de Sansón. Pero Jueces 16:4 nos dice claramente
que él se había enamorado de ella.

Sansón parece creer que puede seguir jugando son fuego sin quemarse. Dalila se
queja de que Sansón se burla de ella por mentirle sobre la fuente de su fuerza. ¿Por qué él
no le responde diciéndole que ella no debería estar tratando de entregarlo al enemigo?
Después de esta repetida evidencia, ¿por qué no se fue? La respuesta sin duda es que él
estaba tan seguro de su fuerza y su capacidad de burlar a sus enemigos, que siguió con el
jueguito, no solo para descubrir que no era un juego tonto, sino que al traicionar a Dios
rompiendo su voto nazareo, terminó como un esclavo ciego.

Notemos que más adelante en la historia los filisteos comenzaron a trabajar por
medio de Dalila. Ella debía saber lo que había ocurrido con la esposa de Sansón. Y ella
demostró claramente que no lo amaba de verdad. ¿En qué pensaba ella, entonces? ¿Cómo
estaba Sansón representando a Dios a quienes lo rodeaban? E incluso al final, ¿qué logró
con su suicidio homicida, si no es más odio, amargura y sufrimiento? Es un triste
episodio para un pueblo que conocía al verdadero Dios, pero que no testificó
correctamente.

¿Y Dios? Lamentándose por el necio Sansón, con todo ese poder malgastado.
Llorando por su pueblo, liderado por un hombre fuerte e intemperante que se dejaba
distraer fácilmente por mujeres hermosas. Lloraba también por los filisteos, que no
recibieron una buena imagen de Dios, y que lamentaban su muerte en manos de este
necio “hombre de Dios.”
La época de los jueces está caracterizada por el hecho de que cada uno hacía lo
que le parecía bueno según su criterio. Esto muestra hasta dónde podemos abandonar la
verdad y seguir nuestras propias ideas y deseos, siendo necios como Sansón, y jugando
con Dalila. Aquí también se desarrolla el gran conflicto, con las mentiras seductoras del
Diablo que a menudo ganan ante la realidad del amor de Dios por su pueblo errante…

Comentarios de Elena de White
La promesa de Dios de que por medio de Sansón comenzaría “a salvar a Israel de
manos de los filisteos” se cumplió; pero ¡cuán sombría y terrible es la historia de esa vida
que habría podido alabar a Dios y dar gloria a la nación! Si Sansón hubiera sido fiel a su
vocación divina, se le habría honrado y ensalzado, y el propósito de Dios se habría
cumplido. Pero él cedió a la tentación y no fue fiel a su cometido, y su misión se cumplió
en la derrota, la servidumbre y la muerte. {Conflicto y Valor, p. C 132}
En ese tiempo moraba en Israel una ilustre mujer conocida por su piedad; se
llamaba Débora, y Dios eligió liberar a su pueblo mediante ella. Débora era conocida
como profetisa, y en ausencia de los magistrados regulares, la gente acudía ante ella para
buscar consejo y justicia. El Señor comunicó a Débora su propósito de destruir a los
enemigos de Israel. Se le ordenó buscar a un hombre llamado Barac, de la tribu de
Neftalí, y darle las instrucciones que había recibido…

Barac era consciente de cuán desanimados, esparcidos y desarmados estaban los
hebreos, y de la fuerza y habilidad de sus enemigos. Aunque había sido designado por el
mismo Señor para liberar a Israel, y había recibido la seguridad de que Dios iría con él y
subyugaría a sus oponentes, todavía actuaba en forma tímida y desconfiada. Aceptaba el
mensaje de Débora como palabra de Dios, pero tenía poca confianza en Israel y temía que
no obedecieran su llamado a las armas. Rehusaba entrar en tan dudosa empresa, a menos
que Débora lo acompañase y apoyase sus esfuerzos con su influencia y consejo. Débora
consintió, pero le advirtió que por su falta de fe, la victoria no le traería honores a él, sino
que Sísara sería entregado en manos de una mujer… {Hijas de Dios, p. 36}

escuela sabatica jonathan gallagher

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2016
Traducción: Shelly Barrios De Ávila.

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