Lección 3. Orgullo versus humildad
(2T 2026 Creciendo en nuestra relación con Dios)
Textos bíblicos:1 Juan 2:15–17, Lucas 18:9–14, 1 Juan 1:9, Heb. 11:24–26, Lucas 22:24–27, Fil. 2:3–8; Lucas 14:11.
Citas
- Y el diablo sonrió, porque su pecado favorito es el orgullo que imita la humildad. —
Samuel Taylor Coleridge - Fue el orgullo lo que convirtió a los ángeles en demonios; es la humildad lo que hace a los hombres como ángeles. — Agustín
- Debes pedir a Dios poder para luchar contra el pecado del orgullo, que es tu mayor enemigo—la raíz de todo lo malo y el fracaso de todo lo bueno. Porque Dios resiste a los soberbios. — Vicente de Paúl
- La humildad es lo único que ningún demonio puede imitar. — Juan Clímaco
- El orgullo nos hace artificiales y la humildad nos hace reales. — Thomas Merton
- La verdadera humildad no es un espíritu miserable ni de desprecio propio; es una correcta evaluación de nosotros mismos como Dios nos ve. — Tryon Edwards
- Con el orgullo vienen muchas maldiciones. Con la humildad llegan muchas bendiciones. — Ezra Taft Benson
Para debatir
¿Cuál es el verdadero problema del orgullo? ¿Cómo afecta el orgullo a las relaciones? ¿Puede el ser humano caído transformar por sí mismo el orgullo en humildad? ¿Cómo definirías la humildad? ¿Cómo refleja el orgullo los temas del gran conflicto? ¿Cómo acercarnos a personas orgullosas o arrogantes que no están dispuestas a considerar la verdad sobre Dios?
Resumen bíblico
1 Juan 2:15–17 advierte contra amar el mundo. Lucas 18:9–14 presenta la parábola del fariseo y el publicano. 1 Juan 1:9 explica el perdón de Dios cuando confesamos nuestros pecados. Hebreos 11:24–26 describe a Moisés, quien prefirió identificarse con el pueblo de Dios antes que ser príncipe de Egipto. En Lucas 22:24–27 los discípulos discuten sobre quién es el mayor. Jesús se humilló al hacerse humano (Filipenses 2:3–8). “El que se enaltece será humillado, y el que se humilla será enaltecido.” (Lucas 14:11)
Comentario
Las razones detrás de la rebelión de Lucifer se describen en Isaías 14: orgullo personal y celos hacia Dios, lo que lo llevó a la locura de pensar que podía ser como Dios. También en Ezequiel 28 se dice: “Eres tan orgulloso que dices: ‘Soy un dios’… eras perfecto en hermosura… estabas en Edén… eras perfecto hasta que se halló maldad en ti… te enorgulleciste por tu belleza y corrompiste tu sabiduría por creerte grande.” (Ezequiel 28:2, 12, 13, 15, 17)
Aquí vemos el énfasis en el orgullo. Bíblicamente, el orgullo es una autoestima llevada al exceso: arrogancia, egoísmo, centrarse en uno mismo. A veces vemos el orgullo como algo positivo (“siéntete orgulloso de tus logros”), pero ese no es el orgullo pecaminoso de Lucifer. Su orgullo era rebelión contra Dios.
¿Cuál es el verdadero problema del orgullo? Proverbios 8:13 dice: “Yo aborrezco el orgullo y la arrogancia.” ¿Por qué? Porque el orgullo está en el centro del rechazo a Dios. Dios no puede llegar a una persona llena de sí misma.
En el caso de Lucifer:“El momento había llegado para una decisión final… casi decidió volver, pero el orgullo se lo impidió.” {PP 39} Lucifer no pudo admitir que estaba equivocado, y su orgullo lo mantuvo en rebelión. Es una gran lección sobre el problema del orgullo.
Para que Dios nos ayude, primero debemos reconocer nuestra condición. Si somos como los fariseos que no creían necesitar médico (Marcos 2:17), Dios no se impondrá. El orgullo espiritual crea una barrera entre nosotros y Dios. Aquí entra la verdadera humildad. No la falsa humildad (como el personaje UriahHeep en
David Copperfield), que en realidad es orgullo disfrazado. La humildad no es debilidad. A veces requiere gran fuerza. Jesús, especialmente en la cruz, soportó provocaciones sin responder. Eso es verdadera humildad. Ser humilde significa negar el egoísmo, amar a los demás, no centrarse en uno mismo. Dios es completamente desinteresado, y la vida de Jesús muestra hasta dónde llega su amor por nosotros.
La humildad es un regalo del Espíritu que muchas veces ignoramos. No es algo espectacular, pero es el corazón del carácter que debemos desarrollar.
Hoy en día, la humildad casi no se valora. Se promueve el éxito personal, la fama, el logro individual. Pero cuando el éxito se nos sube a la cabeza, nos transforma.
El orgullo nos enfoca en nosotros mismos, y por eso es difícil que Dios llegue a nosotros. A veces Dios permite situaciones difíciles para hacernos reflexionar. Los sabios reconocerán la humildad de Dios mismo. Dios no busca poder o posición, aunque le corresponden. Él muestra humildad y servicio desinteresado.
El objetivo final de Dios es que todos vivamos en paz y armonía, siguiendo los principios de su gobierno, basado en la humildad y el amor desinteresado.
Comentarios de Elena de White
El cristiano denota verdadera humildad siendo afable como Cristo, estando siempre dispuesto a ayudar al prójimo, pronunciando palabras cariñosas y haciendo obras de altruismo que elevan y ennoblecen el más sagrado mensaje dirigido a nuestro mundo. {NBEW 94.3} Vemos que la mente de muchos se pierde en los enredos del escepticismo. Las causas de esto son la ignorancia y el orgullo y un carácter deficiente. La humildad es una lección difícil de aprender para el hombre caído. Hay en el corazón humano algo que se opone a la verdad
revelada. {CSI 412.3} Cristo había vivido sin riquezas ni honores ni pompas mundanas. Su abnegación y humildad contrastaban señaladamente con el orgullo y el egoísmo de los sacerdotes y ancianos. {PE 178.1}
Hay que vencer la irritabilidad, la vanagloria, el orgullo, la pasión y cualquier otro rasgo de carácter que no se ajuste a nuestro santo Modelo; y entonces la humildad, la mansedumbre y la sincera gratitud hacia Jesús por su gran salvación brotarán continuamente de la fuente pura del corazón. La voz de Jesús debe resonar en el mensaje que sale de los labios de su embajador. {Traducción de GospelWorkers 1892, p. 28} Cuando contemplamos la cruz, podemos ver la admirable provisión que ha proporcionado a cada creyente. Dios en Cristo […] si se lo ve correctamente, nivelará la exaltación y el orgullo humano. No habrá exaltación propia, sino que habrá una verdadera humildad {1MCP 43.5} Hay momentos en que la apostasía se cuela entre las filas, cuando la piedad se apaga en el corazón de quienes deberían haber seguido el paso de su Líder divino. El pueblo de Dios se aleja de la fuente de su fuerza, y le siguen el orgullo, la vanidad, la extravagancia y la ostentación. Hay ídolos por dentro y por fuera… {Traducción de Christian Education, p. 95}
Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2026
Traducción: Shelly Barrios De Ávila




