Jonathan Gallagher Lección 2. – El Génesis como fundamento (2T 2025 Alusiones, imágenes y símbolos)

Lección 2. Génesis como fundamento(2T 2025 Alusiones, imágenes y símbolos)

Textos bíblicos:Isaías 40:7, 8; Génesis 22:1-13; Juan 3:16; Apocalipsis 5:5-10; 1 Cor. 15:15- 19; Apocalipsis 12:1-9; Juan 1:29.

Citas

  1. • El primer pecado en nuestro universo fue la vanidad de Lucifer. Thomas Carlyle
  2. • Y el Diablo sonrió, pues su pecado favorito / es el orgullo que imita la humildad. S. T. Coleridge
  3. • Los hombres no son castigados por sus pecados, sino por medio de ellos. Kin
    Hubbard
  4. • Todos los pecados proyectan largas sombras. Proverbio irlandés
  5. • Dicen primero que Dios debe castigar al pecador, porque la justicia lo exige; luego dicen que no castiga al pecador, sino que castiga en su lugar a un hombre perfectamente justo, atribuye su justicia al pecador y así sigue siendo justo. ¿Ha existido jamás tal confusión, tal inversión del bien y el mal? George MacDonald
  6. • El pecado no es dañino porque esté prohibido, sino que está prohibido porque es dañino.Benjamin Franklin

Para debatir
¿Por qué recurrimos al Génesis para descubrir principios de interpretación profética? ¿Qué significa el concepto de “primera mención” en la comprensión del significado primordial de los símbolos en la Biblia? ¿Por qué es importante entender el verdadero significado de la advertencia de Dios a Adán y Eva de no comer el fruto, pues de lo contrario morirían? ¿Cómo contradice la serpiente la advertencia de Dios?

Resumen bíblico
Nos marchitamos como la hierba, pero la palabra del Señor permanece para siempre. Isaías 40:7, 8. Génesis 22:1–13 narra la historia de Abraham a punto de sacrificar a Isaac. “Porque de tal manera amó Dios al mundo…” Juan 3:16. Apocalipsis 5:5–10 habla del Cordero. Si Cristo no resucitó, nuestra fe es inútil (ver 1 Corintios 15:15–19). Apocalipsis 12:1–9 señala el conflicto cósmico en curso y también menciona la guerra en el cielo. Jesús es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo (ver Juan 1:29).

Comentario de la lección
Este estudio analiza algunos conceptos clave que se desarrollan a lo largo de las Escrituras: el amor de Dios, el cordero, la muerte y la serpiente. Los primeros capítulos de Génesis son esenciales para comprender a Dios, a nosotros mismos y al mundo en el que vivimos. Lo más significativo es la idea de cómo el pecado está relacionado con la muerte. ¿Dios amenazó con matar a Adán y Eva si comían el fruto? No, simplemente afirmó que morirían (el hebreo es enfático: “muriendo morirás”). La manera en que algunos cristianos han descrito a Dios es representándolo con los colores del Enemigo: un Dios vengativo, hostil y airado, empeñado en destruirnos a menos que reciba un pago en sangre.

La expiación descrita de esta manera no parece diferente al apaciguamiento de algún dios pagano que exige sangre como condición para otorgar su bendición. No es de extrañar que las naciones paganas mencionadas en el Antiguo Testamento sean categóricamente condenadas por el Dios verdadero, ya que su sistema sacrificial tergiversaba completamente lo que Él intentaba enseñar a su pueblo. Debido a este pensamiento distorsionado, incluso el pueblo de Dios llegó a practicar sacrificios humanos. ¡Qué trágico es que la muerte de Jesús en la cruz sea representada en términos similares, como un sacrificio humano destinado a apaciguar la ira de un Dios airado y aterrador!

Un aspecto clave aquí es la visión de Dios como alguien que impone un castigo por la transgresión, en lugar de comprender que el pecado trae consigo sus propias consecuencias. Por ejemplo, estas palabras del predicador de Nueva Inglaterra, Jonathan Edwards: “Es necesario que Dios castigue todo pecado con un castigo infinito, porque todo pecado, al ser contra Dios, es infinitamente atroz, tiene un demérito infinito y es, con razón, infinitamente odioso para Él, lo que provoca en Él una indignación y aborrecimiento infinitos.” ¿Dios interviene para castigar a quienes desobedecen, o es nuestro pecado el que nos separa de Dios y eventualmente nos mata? Estas son preguntas fundamentales. Dios no dijo: “El día que comas del fruto serás ejecutado.” La muerte proviene de separarnos de la fuente de la vida.

Morimos, y Dios no nos mata. Es crucial entender cuál fue el problema. Debemos volver al principio y comprender qué salió mal. Todo se trata del libre albedrío, de una cuestión de elección. ¿Qué entendemos por “libertad”? ¿Ausencia de coerción? ¿Liberación de la cárcel? ¿Una vida sin leyes? A menudo definimos la libertad por lo que no es, pero en realidad, la libertad no puede describirse en términos negativos, de la misma manera en que la verdadera paz no es simplemente la ausencia de guerra.

Algunos tienen ideas extrañas sobre la libertad, diversas concepciones erróneas, especialmente cuando se trata de Dios y la libertad. A lo largo de la historia, la iglesia ha afirmado que con Dios no hay verdadera libertad: debes hacer lo que Él dice, y punto. No hay otra opción. La única alternativa… bueno, mejor no hablamos de eso, ¿verdad? Como si Dios le hubiera dicho a Adán y Eva: aquí está la elección, hagan exactamente lo que les digo o… muerte. “¡Vaya elección!”, podrían haber dicho. Es como la expresión inglesa “Hobson’schoice”, que proviene de un comerciante de caballos en Cambridge que ofrecía un solo caballo para alquilar—la elección era tomarlo o dejarlo.

¿Qué tipo de libertad ofrece Dios si lo entendemos de esta manera? Apenas sería libertad si la única opción viable es seguir ciegamente lo que Él dicta.
A esto se suma el hecho de que lo que Dios más desea es nuestro amor, y la situación se complica aún más. “Ámame o te ejecuto.” ¿Ese es el mensaje que deberíamos recibir? Porque la alternativa es la no existencia, eso es cierto.

Miremos nuevamente lo que Dios realmente está diciendo: “Eres libre de comer de cualquier árbol del jardín.” Libertad total dentro del marco de la creación de Dios, con una única restricción: un solo árbol, el del conocimiento del bien y del mal. ¿Por qué? Porque la libertad de Dios también debe incluir a la serpiente. Lucifer ya había caído y había acusado a Dios de restringir la libertad y actuar injustamente. El árbol ilustra la manera en que Dios ejerce la libertad de expresión, ¡incluido Lucifer! Y, sin embargo, Dios también protege: si Adán y Eva hubieran decidido mantenerse alejados del árbol, no habrían sido seducidos. Así que Dios es verdaderamente libre.

Y las consecuencias de desconfiar de Dios no son una ejecución legal impuesta por Él, sino el resultado intrínseco del pecado: el pecado paga un salario, y ese salario es la muerte. Dios no mata a Adán y Eva. La elección no es una obediencia arbitraria con una sentencia impuesta.
La elección no es “Haz lo que digo o sufrirás las consecuencias.” Es una súplica desde un corazón lleno de amor que se niega a interferir con nuestra libertad de elegir. Libertad que dura para siempre, libertad que solo está limitada por nuestra propia elección, reconociendo que el camino elegido por Lucifer no conduce a la verdadera felicidad ni a la realización personal.

Comentarios de Elena de White
Dios no asume nunca para con el pecador la actitud de un verdugo que ejecuta la sentencia contra la transgresión; sino que abandona a su propia suerte a los que rechazan su misericordia, para que recojan los frutos de lo que sembraron sus propias manos. Todo rayo de luz que se desprecia, toda admonición que se desoye y rechaza, toda pasión malsana que se abriga, toda transgresión de la ley de Dios, son semillas que darán infaliblemente su cosecha.{CS 34.1} Dios no destruye a ningún hombre. Todo hombre que sea destruido se habrá destruido a sí mismo.

Todo el que ahogue las amonestaciones de la conciencia está sembrando las semillas de la incredulidad, y éstas producirán una segura cosecha {PVGM 62.4} Dios no destruye a nadie; pero cuando un hombre sofoca la convicción, cuando se aparta de la evidencia, está sembrando incredulidad, y cosechará lo que ha sembrado. {17 de febrero de 1891}
Toda la vida espiritual es moldeada por nuestros pensamientos acerca de Dios; y si mantenemos conceptos erróneos de su carácter, nuestras almas se dañarán. Deberíamos ver en Dios a Uno que ama a los hijos de los hombres y desea hacerles bien… En todas las Escrituras se presenta a Dios como Alguien que habla tiernamente a los corazones de sus hijos descarriados. Ningún padre terrenal podría ser tan paciente con los errores y faltas de sus hijos como es Dios
con los que procura salvar. {AFC 262.1}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2025
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

IA Para Docentes
0 comments… add one

Leave a Comment

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.