Lección 13. Imágenes del fin (2T 2025 Alusiones, imágenes y símbolos)
Textos bíblicos: Mt. 12:38-42; Jonás 3:5-10; Ap. 18:4; Dan. 5:1-31; Ap. 16:12-19; 2 Crón. 36:22, 23; Jonás 1:9.
Citas
- • Nuestra tierra se ha degenerado en estos últimos días; el soborno y la corrupción son comunes; los hijos ya no obedecen a sus padres; y evidentemente se acerca el fin del mundo.Tabla de arcilla asiria, 2800 a. C.
- • Para ser brutalmente francos, no lo lograremos. La raza humana está condenada… La vida en la Tierra resultará entonces ser una anomalía temporal, un pálido destello, un breve grito en la oscuridad y el silencio, visto y oído solo por Dios.Bryan Appleyard
- • Sucedió que se declaró un incendio tras bambalinas en un teatro. El payaso salió para informar al público. Creyeron que era una broma y aplaudieron. Repitió su advertencia. Ellos gritaron aún más fuerte. Así pienso que llegará el fin del mundo, en medio de los aplausos generales de todos los ingeniosos que creerán que es un chiste.Søren Kierkegaard
- • La mayoría de los hombres del siglo XX, tanto creyentes como no creyentes, contemplan el fin del mundo tal como lo conocen como lo peor que podría suceder. Los primeros cristianos no compartían esta opinión. Al contrario, aguardaban con ansias el fin del mundo y casi nunca abrían la boca en oración sin incluir una petición para que sucediera pronto.Henry McKeating
- • Lo que la oruga llama el fin del mundo, el maestro lo llama mariposa.Richard Bach
Para debatir
¿Qué obtenemos de todas las imágenes y símbolos sobre la cercanía del fin? ¿Cómo evitamos parecer portadores de destrucción y desesperanza? ¿Solo queremos que se vindique nuestra interpretación profética, o miramos más allá de todo eso hacia el regreso de nuestro Señor amoroso? ¿Cómo podemos compartir mejor la perspectiva del gran conflicto para brindar esperanza a las personas en los tiempos difíciles que se avecinan?
Resumen bíblico
En Mateo 12:38–42 Jesús se niega a dar una señal a “una generación malvada y adúltera”. La gente de Nínive decide arrepentirse (ver Jonás 3:5–10). Apocalipsis 18:4 es un llamado a salir de Babilonia. Daniel 5:1–31 relata la historia del banquete de Belsasar. Apocalipsis 16:12–19 detalla cómo los ángeles derraman sus copas de desastre. En 2 Crónicas 36:22, 23 Ciro cumple la profecía dada por Jeremías. En Jonás 1:9 él afirma ser seguidor de Dios, ¡pero está huyendo de Él!
Comentario de la lección
La Biblia presenta una amplia gama de imágenes sobre el Fin venidero. Sin embargo, el enfoque que da Jesús es su regreso. Nos definimos como adventistas, no “salidistas”. No estamos principalmente anunciando el Fin del Mundo sino el regreso de nuestro Salvador. Así que, a medida que esperamos el fin del conflicto, la conclusión del gran conflicto, nuestro tema central es la vindicación de Dios, de su naturaleza y de sus acciones.
Dios se propuso crear el universo. Como parte de su vasta creación hizo el Planeta Tierra. Lo hizo tal como Él quería que fuese: en perfecta armonía, toda la naturaleza en un hermoso equilibrio, un mundo maravilloso que era “muy bueno”. Pero entonces llega la Caída—tanto la de Lucifer y sus ángeles, como la de Adán y Eva. La creación de Dios ya no está en estado de “muy bueno”. Así comienza el gran conflicto, con todos sus terribles resultados. Pero avanza inexorablemente hasta su fin definitivo a medida que Dios cumple sus propósitos y mientras llegamos a comprender en verdad qué implica la rebelión.
¿Realmente necesitamos todas estas señales sobre la cercanía del fin? Olvidémonos de los cálculos de fechas y miremos hacia la resolución final del conflicto que Dios logrará en su vindicación. Toda la Biblia apunta hacia el tiempo en que “Dios será todo en todos” (1 Corintios 15:28).
El Dios que hizo el mundo no piensa irse y dejarlo a su suerte. Sí, está en un caos. Sí, lo estamos destruyendo. Sí, con nuestro egoísmo pecaminoso demostramos que somos rebeldes en el universo de Dios. Pero, al igual que un padre que ve a su hijo a punto de romper un jarrón precioso, Dios no va a dejarnos hacerlo. No del todo. Dios promete: “¡Miren! Voy a crear cielos nuevos y tierra nueva” (Isaías 65:17). Dios tomará esta vieja Tierra rota y la volverá a hacer. Se nos dice que esperemos el día en que “los elementos se derretirán con el calor” (2 Pedro 3:12), pues Dios estará moldeando y formando de nuevo este mundo hasta convertirlo otra vez en su hermosa creación. “Nosotros esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva, conforme a la promesa de Dios, donde todo será justo y bueno” (2 Pedro 3:13).
Comentario adicional
“Una breve historia del fin del mundo”. No es el tipo de titular que uno esperaría encontrar en la prensa secular. Sin embargo, en su edición especial de Navidad (18 de diciembre de 2004), la revista británica de noticias y actualidad The Economist dedicó su artículo de portada a tal análisis. Por supuesto, incluye las referencias obligatorias a la teoría del rapto y a la serie de novelas “LeftBehind”, algunos comentarios sobre las primeras sectas cristianas y burlas hacia quienes creen que el fin llegará de la mano de ovnis. Y sí, también aparecemos nosotros. “Nuevos credos apocalípticos han surgido incluso a partir de esos momentos incómodos en que el mundo no se acaba según lo programado”, dice el artículo, y pasa a dar una breve mención de la gran desilusión y sus secuelas. “Así nació la Iglesia de los Adventistas del Séptimo Día”. Nos habría gustado un análisis un poco más positivo acerca de quiénes somos y qué defendemos… Pero los comentarios históricos son razonablemente acertados, aunque suenen un tanto extraños.
Sin embargo, detrás de las bromas periodísticas de costumbre, hay algo más. Un reconocimiento de que ejerce un enorme atractivo la creencia de que este mundo antiguo y malvado llegará a su fin. Y que el fin no es una terminación, sino un nuevo comienzo: el artículo incluso observa que la palabra “apocalipsis” significa develar o revelar: “La mentalidad apocalíptica ve a través de la realidad superficial del mundo y contempla la verdadera naturaleza épica de la historia”. Hasta The Economist percibe que nuestro mundo dista mucho de ser perfecto, que la humanidad anhela algo mejor y que todos buscamos algo más allá de esta vida. “Todos necesitan redención”, afirma el artículo. Al final, no se trata de un texto de burla. Es la constatación de que, pese a la atención habitual en los mercados bursátiles, los negocios y las agendas políticas, queremos algo más. Como concluye The Economist: “Tal vez, en el fondo, haya algo en todos nosotros que anhele la Nueva Jerusalén, un lugar donde, como expresa maravillosamente una parte de Apocalipsis: ‘Dios enjugará toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más duelo, ni clamor, ni dolor, porque las primeras cosas han pasado’”. ¿Cuál es la buena noticia sobre el fin del mundo? ¿Será posible que la gente esté más dispuesta a escuchar lo que hemos estado predicando todos estos años de lo que normalmente pensamos?
Comentarios de Elena de White
El Señor vendrá pronto. Hablad de ello, orad por ello, creedlo. Háganlo parte de su vida. {7T 237} Estamos esperando la segunda venida de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. No sólo debemos creer que el fin de todas las cosas está cerca. Debemos estar llenos del espíritu del advenimiento para que cuando el Señor venga nos encuentre listos para recibirlo, ya sea que estemos trabajando en el campo, o construyendo una casa, o predicando la Palabra; listos para decir: «He aquí, éste es nuestro Dios; le hemos esperado, y él nos salvará» (Isaías 25:9).-Carta 25, 1902, pág. 7. («A los que ocupan puestos de responsabilidad en el Campo del Sur», 5 de febrero, 1902). {10MR 388}
Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2025
Traducción: Shelly Barrios De Ávila




