Jonathan Gallagher Lección 12. – Adoración sin fin (1T 2024— El libro de los Salmos)

Lección 12. Adoración sin fin(1T 2024— El libro de los Salmos)

Textos bíblicos:Salmos 134; Isa. 42:10–12; Rev. 14:3; Salmos 15; Salmos 101:1–3;
Salmos 96; Apoc. 14:6–12; Juan 4:23, 24; Salmos 104:33.

Citas

  • • La idea del culto se transforma entonces en la filosofía del culto como estilo de
    vida, un enfoque de la vida en el que el culto se considera interminable y se convierte en lo que somos frente a lo que hacemos. Es un culto que nunca
    termina. Pervis O. Blake
  • • La llama perpetua en el candelabro de oro era un símbolo de la adoración celestial que nunca termina. Lo que Dios merece es nada menos que alabanza eterna. W. Janzen
  • • Cuando el ángulo de visión del vidente se desplaza de nuevo del interior al exterior, se guía, en cierta medida, por los sonidos del himno de alabanza, que, emergiendo del estrecho círculo de las cuatro criaturas, es recogido por el círculo más amplio de los ancianos. La escena se amplía así a una visión global del culto celestial que nunca termina. JurgenRoloff, El Apocalipsis de Juan, Comentario
    continental
  • • Mi corazón está lleno de alabanza sin fin. LailahGifty Akita
  • • La gratitud abre una oportunidad infinita para que tu boca se llene de alabanzas y
    acciones de gracias sin fin. BamideleAdebumiti
  • • Ningún ojo ha visto, ningún oído ha oído, ningún corazón humano ha imaginado
    jamás: una bienaventuranza en la que alabar a Dios eternamente. Catecismo de
    Heidelberg

Para debatir
¿Qué hay de significativo en una alabanza que nunca termina? ¿Cómo evitar que la
alabanza se vuelva repetitiva y sin sentido? ¿Está Dios necesitado de alabanzas? ¿Cómo podemos adorar de una manera que nunca termina? ¿Y el mandamiento de cantar un cántico nuevo de alabanza y adoración a Dios? ¿Qué significa esto? ¿Cómo podemos asegurarnos de que estamos adorando de verdad?

Resumen bíblico
El Salmo 134 es un breve himno de alabanza. Isa. 42:10-12 pide un cántico nuevo, mientras que Apoc. 14:3 también habla de un cántico nuevo cantado a Dios. El Salmo 15 pregunta quién tiene derecho a venir a adorar. En el Salmo 101:1-3 David canta alabanzas a Dios por su amor fiel y su buen juicio. El Salmo 96 pide un nuevo cántico de alabanza. Apoc. 14:6-12 son los mensajes de los tres ángeles. Juan 4:23, 24 explica que lo que Dios quiere son adoradores que adoren en espíritu y en verdad. “Cantaré al Señor mientras viva; cantaré alabanzas a mi Dios toda mi vida”. Salmo 104:33.

Comentario
En la película de 1967 “Al Diablo con el Diablo”, el Diablo y su seguidor Stanley Moon interactúan. Parte del diálogo dice así: El Diablo: Soy Dios. Este es mi trono, ¿ves? A mi alrededor están los querubines, serafines, gritando continuamente ‘Santo, santo, santo’. los ángeles, arcángeles, ese tipo de cosas. Ahora tú eres yo, Lucifer, el ángel más hermoso de todos. Stanley Moon: ¿Qué debo hacer?
El Diablo: Bueno, para comenzar, baila y alábame Stanley Moon: ¿Qué clase de cosas debo decir?

El Diablo: Cualquier cosa que se te pase por la cabeza y que sea bonita: lo hermoso que soy, lo sabio que soy, lo guapo… ese tipo de cosas. ¡Vamos, empieza a bailar! Stanley Moon: ¡Eres sabio! ¡Eres guapo! Eres guapo… El Diablo: Muchas gracias.
Stanley Moon: ¡El universo! Qué idea tan maravillosa – ¡me quito el sombrero!… El Diablo: Ahora hazlo más personal… un poco más efusivo por favor. Por favor. Stanley Moon: Inmortal… invisible… eres guapo… eres glorioso… ¡eres la persona
más bella del MUNDO! [Stanley hace una parada de cabeza, se quita el sombrero y se limpia la frente.] Me estoy aburriendo un poco aquí. ¿Podemosintercambiar de personaje otra vez?
El Diablo: Eso fue justo lo que yo sentí. Una caricatura terrible, sin duda. Pero tenemos que pensar en Dios, en cómo le alabamos y por qué.En primer lugar, ¿es la alabanza algo que Dios necesita, o es para nosotros? Creo que todo -la oración, el canto, la alabanza, la adoración- es para nuestro beneficio. No podemos hacer a Dios más grande de lo que es con nuestra adoración o alabanza. Él es lo que es. La alabanza es nuestra exclamación de alegría al descubrir que Dios es quien es, y al deleitarnos en toda su bondad.

No sólo por nosotros mismos, sino por el increíble papel que Dios desempeña en todo el universo, especialmente cuando responde mediante la demostración a los cargos que se le imputan. La gran controversia
gira en torno a Dios y a quién es, y nuestra alabanza y alegría vienen de descubrir que Dios no es el tipo de persona que el Diablo ha descrito, sino que es la fuente de todo lo que es bueno, verdadero y amoroso, revelado en la persona de Jesucristo. David es un buen ejemplo de alguien que, aunque distaba mucho de ser perfecto, al menos sabía dónde acudir para encontrar perdón y sanación. Sus numerosos salmos revelan su profunda conciencia de Dios en su vida, y de que sus fracasos provenían de haberse alejado de su Amigo divino. Sus arrobados cantos de alegría proceden de su experiencia personal de Dios, e ilustran nuestras propias reacciones cuando nos damos cuenta de todo lo que Dios ha hecho por cada uno de nosotros. También son significativas sus confesiones (Sal 32 y 51, por ejemplo), pues no podemos obtener la curación sin aceptar nuestra necesidad, nuestra condición desesperada que nos llevará a la muerte. En el culto, el reconocimiento honesto de nuestra pecaminosidad, específicamente declarada, es esencial cuando acudimos a Dios para encontrar gracia y ayuda en tiempos de necesidad.

Aceptar el don de Dios de la sanación espiritual, ¡qué maravillosa sensación de liberación, qué reconocimiento de ser hechos nuevos a imagen de Dios! ¿Cómo no alabar a un Dios así? Sin embargo, todo esto va mucho más allá de nosotros mismos. El Apocalipsis nos da una idea de este panorama más amplio al vislumbrar lo que ocurre en el cielo. Nuestra alabanza es muy pequeña en comparación con los coros angélicos y las alabanzas descritas en Apocalipsis 4:9-11 y 5:9-13. El universo entero está alabando a Dios. El universo entero está alabando a Dios. ¿Por qué? No sólo por su poder y majestad, sino por la forma en que lo utiliza. Dios no necesita ser alabado por ser Dios. Le alabamos porque ha elegido pensar siempre en el otro, entregarse sin restricciones a todos sus seres creados. En nuestro caso, para venir entre nosotros, sufrir en nuestras manos y ser asesinado, demostrando en su vida y en su muerte la clase de persona que realmente es. Ése sí que es un Dios digno de alabanza y adoración.

Comentarios de Elena de White
Ellos han de estar sobre el monte de Sion con el Cordero, teniendo el nombre del
Padre escrito en sus frentes. Cantan el nuevo himno delante del trono, ese himno que nadie puede aprender sino los ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de la tierra. {Consejos para la Iglesia, p. 644} Si cada criatura buscara a Dios en forma diligente, habría mayor crecimiento en la gracia y cesarían las disensiones. Los creyentes serían de una mente y un corazón, y la pureza y el amor prevalecerían en la iglesia. Somos transformados por la contemplación. Cuando más consideremos el carácter de Cristo, mejor reproduciremos su imagen. Ven a Jesús así como eres y él te recibirá, y pondrá una nueva melodía en tus labios para que puedas alabar constantemente a Dios. {Recibiréis Poder, p. 58} Para nuestro propio beneficio, debemos refrescar en nuestra mente todo don de Dios.

Así se fortalece la fe para pedir y recibir siempre más. Hay para nosotros mayor estímulo en la menor bendición que recibimos de Dios, que en todos los relatos que podamos leer acerca de la fe y experiencia ajenas. El alma que responda a la gracia de Dios será como un jardín regado. Su salud brotará raudamente; su luz nacerá en la obscuridad, y la gloria de Dios la acompañará. CitandoSalmos 104:33, 34. {Ministerio de Curación, p. 68}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2024
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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