Dios buscó intencionalmente a Adán y Eva, para renovar su relación desgarrada con él después de su desobediencia. Su primera pregunta relacionada con la misión en el Jardín del Edén, fue “¿Dónde estás?”, ese llamado tambien es para nosotros, dándonos la oportunidad de ayudar a cumplir su misión de salvar a la humanidad. El propósito de nuestro estudio en este trimestre es que desempeñemos un papel activo en esa misión, no solo hablar de ello y planificar estrategias para hacerlo, sino para que nuestras manos y los pies se muevan para cumplir su misión.
Antes de que podamos entender la misión de Dios, primero intentaremos conocer y comprender al Dios de la Misión. Tener una mejor comprensión de la naturaleza misionera y las actividades de Dios nos guiará a tener la mentalidad determinada que necesitaremos para nuestra obra dada por Dios.




