Bosquejo de la leccion 1 “La Creación y la Caída” Sabado 6 de Octubre 2018

Durante la semana de la creación, Dios estableció dos instituciones que revelan el deseo original de que hubiera unidad en la familia humana; ambas centradas en las relaciones humanas. El sábado y la familia.
1. El sábado desde el principio fue establecido para toda la raza humana (Mar. 2: 27-28). Era un día de descanso diseñado para recordar a los descendientes de Adán y Eva su vínculo común con Dios y con los demás.
2. Por otro la familia que también fue instituida para siempre al sábado. Más que en cualquier otro día es un anticipo de la vida que Dios deseó que hubiera en toda la creación. Es un anticipo de la tierra nueva (Isa. 65: 17) Bienvenidos al bosquejo de la Escuela Sabática, estamos comenzando un nuevo trimestre y una nueva lección. Y el titulo general del trimestre es: Unidad en Cristo. Y el título de la lección de esta semana es: La creación y la caída. Vamos a concentrarnos en dos asuntos:
1. Las consecuencias de la caída
2. Abraham, el padre del pueblo de Dios

I. Las consecuencias de la caída Una de las más terribles consecuencias de la desobediencia de Adán y Eva es que fracturó la interdependencia entre todas las formas de vida y sumió a los seres humanos en la desunión, la discordia y la división. El primer día de su transgresión tanto Eva como Adan se culparon mutuamente por lo sucedido e indirectamente culparon a Dios (Gén. 3: 12-13). Posteriormente Caín y Abel, dos hermanos que deberían haberse amado y protegido, de repente riñeron porque uno deseaba seguir sus propias inclinaciones egoístas. Después de unas pocas generaciones, la vida se había degenerado, ocasionando continuos conflictos. Después del diluvio, los descendientes de Noé construyeron la Torre de Babel que fue un monumento a la desconfianza y la independencia de Dios. La respuesta de Dios a aquel acto desafiante fue interrumpir la comunicación entre ellos. La caída de Adán y Eva dio inicio a la triste cadena de la desunión humana. Afortunadamente, el plan de salvación no se frustró. Dios mantuvo un remanente fiel.

II. Abraham, el padre del pueblo de Dios Cuando a Abraham se le pidió que abandonara su país en Mesopotamia, se le dijo también que en él serían «benditas todas las familias de la tierra» (Gén. 12: 3) Hebreos 11: 8-19 presenta tres elementos importantes que son claves para lograr la unidad en el pueblo de Dios:
1. El primer elemento es la obediencia a la voluntad de Dios. «Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba» (Heb. 11: 8).
2. Un segundo elemento es la confianza en las promesas de Dios. Hebreos 11: 9,10 dice: «Por la fe habitó como extranjero en la tierra prometida como en tierra ajena,
3. El tercer y último elemento es la confianza en el plan de salvación de Dios. La prueba definitiva para la fe de Abraham surgió cuando Dios le pidió que sacrificara a Isaac en el Monte Moria (Gén. 22: 1-19; Heb. 11: La unidad cristiana sigue siendo posible siempre y cuando se base en las realidades de un Dios fiel y de una vida fiel. Algunas aplicaciones:
1. Cuando estamos desunidos con Dios es imposible cumplir la misión, porque simplemente una interrupción de nuestro contacto con Dios, siempre bloqueará nuestro amor por los demás.

2. Dios es el único que puede restaurar cualquier tipo de desunión y conflicto.

Radio Adventista
1 comment… add one
  • Excelente

    Reply

Leave a Comment