Leccion 7 Edicion Maestros – Cristo y el fin de la Ley – Sabado 17 de mayo de 2014

El sábado enseñaré…
Texto clave: Romanos 10:4.

escuela sabaticaEnseña a tu clase a:
Saber comprender la relación entre la Ley y la gracia.
Sentir la convicción de una necesidad personal de Jesús.
Hacer: Procurar vivir una vida piadosa y fiel, sin caer en el legalismo.

BOSQUEJO DE LA LECCIÓN:

I. Saber: La Ley nos conduce a Cristo.
A. En Romanos 5, ¿por qué Pablo asocia estrechamente el pecado y la
muerte?
B. ¿De qué modo la relación del Primer Adán con la Ley trajo muerte,
mientras que la relación del Segundo Adán con la Ley trae vida?
C. ¿De qué modo puede la Ley servir como un recordativo a los cristianos
de que Cristo es nuestra justicia?
II. Sentir: Jesús es nuestra única esperanza del cielo.
A. Después de conocer la Ley de Dios, ¿por qué debemos ser más conscientes
de nuestras faltas y limitaciones?
B. ¿Sientes tú que la Ley de Dios es más como un guardián personal o
como un oficial de policía? ¿Por qué?
III. Hacer: Ser piadoso por medio de la gracia.
A. Si estoy luchando para hacer las cosas que sé que debo hacer, ¿significa
esto que no estoy convertido? Explica tu respuesta.
B. ¿Por qué no puedo ser lo suficientemente bueno para merecer el cielo
por medio de la obediencia a la Ley?

Resumen: Obedecer la Ley no está en conflicto con la gracia. Obedecer es
lo que hacemos como resultado de recibir la gracia.

Ciclo de aprendizaje
Texto destacado: Romanos 10:4.
Concepto clave para el crecimiento espiritual: La Ley señala nuestro
pecado, y despierta en nosotros la necesidad de un Salvador.

 1: ¡Motiva!

• Solo para los maestros: Desde los días de Pablo, ha habido preguntas
con respecto a la relación de la Ley con la gracia. Una lectura superficial
de algunos escritos de Pablo ha llevado a algunos a sugerir que obedecer la Ley
está en conflicto con recibir la gracia. Pero, una lectura más cuidadosa muestra
que, aunque Pablo se oponía fuertemente a quienes trataban de ganar su salvación
por una adhesión estricta a la Ley, la obediencia tiene un lugar central en
la vida cristiana. La Ley nos convence de pecado, y luego nos señala a Jesús.
Después de la conversión, vivimos nuestra vida según la Ley como resultado
de recibir la gracia.
Casi en todas partes adonde fue Pablo y estableció una iglesia cristiana
parece que lo seguía un grupo con la intención de deshacer su mensaje de
salvación por medio de Jesús. Este grupo insistía en una observancia estricta de
la Ley como el verdadero camino para ser salvos. Pablo reaccionó fuertemente
ante este grupo y a menudo volvió a la función de la Ley y de la gracia, usando
diferentes ejemplos del mundo en el que vivían sus oyentes. Esta semana,
exploraremos algunos de sus escritos sobre este tema.
El 15 de octubre de 1492, algunos indígenas del Caribe le ofrecieron a Cristóbal
Colón hojas secas de tabaco como regalo. Poco después, los marineros
llevaron tabaco de regreso a Europa, y la planta se cultivó por todo el continente.
Una de las razones principales para la popularidad del cultivo del tabaco en
Europa era sus supuestas propiedades curativas. Los europeos creyeron que
el tabaco podía curar casi cualquier cosa, desde el mal aliento hasta el cáncer.
Un médico español, Nicolás Monarde, escribió un libro acerca de las plantas
medicinales del nuevo mundo y llegó a afirmar que el tabaco podía sanar 36
problemas de salud. Al principio, mascaban el tabaco. Luego, en 1588, un
hombre llamado Thomas Harriet promovió el fumar el tabaco como medio para
obtener la dosis diaria de tabaco. Aun cuando él murió de cáncer de la nariz (los
fumadores exhalaban el humo a través de la nariz), la gente siguió firme en su
creencia de los beneficios del tabaco.
Durante la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), los cigarrillos eran incluidos
en las raciones de los soldados, y se los consideraba tan esenciales como los
alimentos. Durante la década de 1950, aparecieron más y más evidencias que
vinculaban el fumar con el cáncer de pulmón. Finalmente, se promulgaron leyes
que exigían que la industria advirtiera del peligro a sus clientes en los paquetes.
Hoy, el fumar en lugares públicos es ilegal en muchos países.
Actividad inicial: Como clase, consideren la breve historia del fumar, y
observen lo siguiente: ¿Estaba la gente muriendo de enfermedades relacionadas
con el tabaco antes de que hubiera leyes acerca de ello? ¿Puede la legislación
acerca del fumar salvar vidas? ¿Puede la legislación ayudar a la gente
que es adicta a la nicotina?
Analiza: Los que ignoran la Ley de Dios ¿sufren las consecuencias de quebrantar
su Ley? Si es así, ¿cómo? ¿De qué forma el conocer la Ley de Dios
ayudaría a la gente?

2: ¡Explora!

Comentario de la Biblia
I. La salvación más allá de la Cruz
(Repasa brevemente, con tu clase, Lev. 16.)
Para muchos cristianos, la salvación por la fe en Cristo está centrada en
la Cruz. La lógica es como sigue: Jesús se ofreció como expiación por los
pecados de la humanidad; sufrió y murió en la cruz por todos nosotros, y luego
resucitó y -después de haber pasado algunos momentos finales con sus
discípulos- ascendió a los cielos. Fin de la historia. La Cruz ha llegado a ser el
punto focal de la salvación, y debería serlo. Sin embargo, el texto bíblico no se
detiene allí. La salvación no es solo acerca de la Cruz, donde todos los pecados
del mundo fueron expiados; también es acerca del problema del pecado, en sí
mismo. El sistema de sacrificios del Antiguo Testamento provee un indicio clave
para ello. Cuando un pecador reconocía el pecado en su vida, traía la ofrenda
apropiada al Tabernáculo (o, más tarde, al Templo). Ponía sus manos sobre la
cabeza del animal que lo sustituía, antes de degollarlo. La sangre del animal se
recogía y se untaba alrededor del altar, y se rociaba contra la cortina del Lugar
Santísimo en el Santuario. Los restos del animal eran quemados. Pero, debido
a la transferencia del pecado al Santuario, este requería una purificación. La
Ley de Dios demandaba que esto sucediera una vez por año durante el Día de
Expiación (Lev. 16). Levítico 16:16 describe los sacrificios y la manipulación de
la sangre durante ese día: “Así [el sumo sacerdote] purificará el santuario, a
causa de las impurezas de los hijos de Israel, de sus rebeliones y de todos sus
pecados; de la misma manera hará también al tabernáculo de reunión, el cual
reside entre ellos en medio de sus impurezas”. Finalmente, el pecado de toda
la congregación era transferido al macho cabrío, que era conducido al desierto,
y el Santuario quedaba purificado de todos los pecados acumulados (Lev. 16:21,
22; comparar con el vers. 30).

Considera: El complejo sistema de sacrificios estaba basado en leyes divinas.
¿Por qué quería Dios que los hijos de Israel experimentaran el ritual del
Día de Expiación, si ya habían ofrecido un sacrificio por sus pecados? ¿Cuál
era el significado de todos estos actos?
II. El verdadero ‘Cordero de Dios’
(Repasa, con tu clase, las implicaciones del título de Jesús como el “Cordero
de Dios” en Juan 1:29.)
Los escritores del Nuevo Testamento entendieron claramente que Jesús
era el “Cordero de Dios” que llevaría los pecados del mundo (Juan 1:29, 36;
Hech. 8:32; 1 Ped. 1:19; Apoc. 5:6). Después de la crucifixión y la resurrección
de Jesús, ellos comprendieron las implicaciones del sacrificio de Jesús. El
autor de Hebreos era muy consciente del vínculo entre la muerte de Jesús
y su ministerio celestial, y la ley de los sacrificios del Antiguo Testamento.
Hebreos 9:15 habla acerca del sacrificio expiatorio de Jesús en la cruz, que
cubre todas las transgresiones. Unos versículos más adelante, se describe la
entrada de Jesús en el Santuario celestial (el original, no el modelo terrenal
como se indica en Éxodo 25:9) y su ministerio allí (Heb. 9:24-26), que resultará
en la eliminación final del pecado. Después de eso, Jesús retornará para traer
la salvación a quienes lo esperan (Heb. 9:27, 28).
Considera: ¿Cuáles son las implicaciones del título de Jesús como el “Cordero
de Dios”?
III. Lecciones del Santuario celestial
(Repasa, con tu clase, Dan. 8:14.)
La Cruz es solo una detención en el camino del plan de salvación. Realmente,
es el punto central de la historia, pero la salvación requiere más obras en
el Santuario celestial y la eliminación final del pecado. Si la muerte de Cristo
hubiera anulado la Ley, ¿por qué Hebreos destaca la importante obra de Jesús
como el Sumo Sacerdote celestial?
Para el escritor bíblico, la Cruz y el Santuario celestial no eran realidades
opuestas, sino más bien elementos del mismo plan divino de salvación que
había sido reproducido, en pequeña escala, en el Santuario terrenal y sus servicios.
Esta realidad importante fue predicha en los escritos proféticos de Daniel,
particularmente en Daniel 8, donde describe el poder de un cuerno pequeño
que atacaría el Santuario y sus servicios de sacrificios (Dan. 8:9-11), y procuraría
cambiar los tiempos y las leyes (Dan. 7:25). Por cuánto tiempo actuaría este
poder impío, se responde en Daniel 8:14: “Y él dijo: Hasta dos mil trescientas
tardes y mañanas; luego el santuario será purificado”. Esta escena de juicio del
tiempo del fin (comparar con Dan. 7) vincula el Día de Expiación con la solución
definitiva del problema del pecado. La Ley que describe esta secuencia no es
el problema. Más bien, el problema reside en nuestra comprensión imperfecta
de la Ley divina, que está en la base del plan de salvación y demuestra el
carácter del Dador de la Ley. Reconoce el pecado por lo que es: una conducta
destructiva, degradante y egocéntrica, y actitudes que nos separan del Creador
y de la Fuente de la vida.
Considera: ¿Por qué es tan importante el Santuario celestial en la teología y
el mensaje de la Epístola a los Hebreos? ¿Qué nos enseña el Santuario celestial
acerca del plan de salvación y la naturaleza del pecado?

3: ¡Aplica!

PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR:
1. ¿De qué modo Cristo es el “fin” de la Ley (Rom. 10:4)?
2. ¿Qué definición del pecado prefieres: “El pecado es la transgresión de
la ley”, o “el pecado es ilegalidad”? ¿Cuál sería la diferencia?
3. ¿Por qué es tan difícil para el cristiano comprender la función continua
de la Ley para alguien que es salvado por gracia?
PREGUNTAS DE APLICACIÓN:
1. ¿Cómo podemos evitar confundir la Ley con la Fuente de nuestra salvación?
2. ¿Cómo podemos considerar los Diez Mandamientos no como una lista
de prohibiciones sino como una señal del amor de Dios?
3. ¿Cómo me daré cuenta si me estoy volviendo legalista?

4: ¡Crea!

Actividad: Imagínate que eres un salvavidas en una gran piscina pública.
Notas que un niñito saltó del trampolín más alto en la parte más profunda de la
piscina y se está ahogando. Saltas para rescatarlo y reanimarlo. Al día siguiente,
está otra vez en el trampolín más alto y salta de nuevo. Después de que lo
rescataste otra vez, él dice: “Yo sé que usted me rescatará; así que no necesito
obedecer la regla que dice que solo los que saben nadar pueden saltar de
ese trampolín”. ¿Qué le dirías? ¿De qué manera tu respuesta se aplica también
a los requerimientos de guardar la Ley después de que has sido salvado?

Radio Adventista
6 comments… add one
  • Muy buena information DIOS los bendiga

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  • Si todos Los Hermanos tuvieran alcance a Internet para estudiar las lecciones de escuela sabatica que bendicion mas grande tendrian.

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  • Muy bién por las ilustraciones y aplicación de la lección, Nuestro Dios les siga bendiciendo.

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  • Gracias a Dios que continúa dirigiendo a su pueblo y a personas como ustedes, se dejan usar para fortalecer en espíritu a un pueblo que en Cristo a de salir triunfante.Gracias .

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  • MUY BIEN ME GUSTA

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  • Gracias por dejarse guiar por el Espíritu de Dios, Que El Altísimo los siga usando para la edificación del cuerpo de Cristo.

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