Lección 6: -La Creación y la Caida – Para el 9 de febrero de 2013 – Leccion Adultos

 

Sábado 2 de febrero

rclaroLee Para el Estudio de esta Semana: Génesis 3:1-15; Mateo 4:3-10; Colosenses 2:20-23; Juan 3:17; Apocalipsis 14:6, 7.

rojoPara Memorizar: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar” (Gén. 3:15).

Un cómico solía representar a una mujer llamada Geraldine. En un monólogo, ella era la esposa de un pastor, y había vuelto de compras con un vestido muy costoso. Su esposo (también representado por el mismo comediante) se enojó. Geraldine le gritó como respuesta: “¡El diablo me hizo comprar este vestido! Yo no lo quería comprar, pero él me siguió molestando”.

Se supone que ese diálogo es divertido. Pero nuestro mundo y el mal que hay en él muestran que Satanás no es asunto de risa.

Para algunos, la idea del diablo es una antigua superstición que no debe tomarse en serio. Sin embargo, la Escritura es inequívoca: aunque Satanás es un enemigo vencido (Apoc. 12:12; 1 Juan 3:8), él está aquí en la tierra, decidido a hacer tanto desastre y destrucción como le sea posible, en contra de la creación de Dios.

Esta semana consideraremos el ataque original de Satanás y lo que podemos aprender de él, de modo que mientras seamos asaltados por él, podamos reclamar la victoria que es nuestra en Cristo.

 

Domingo 3 de febrero:

La serpiente era más astuta

Lee Génesis 3:1. ¿Cómo se describe a Satanás, bajo la forma de una serpiente?

La astucia de la serpiente se ve en la forma en que presenta su tentación. No ataca directamente, sino intenta iniciar una conversación con la mujer. Nota que las palabras de la serpiente incluyen por lo menos dos aspectos problemáticos. Primero, le pregunta si Dios realmente hizo una declaración específica. Al mismo tiempo, hace la pregunta como para plantear dudas acerca de la generosidad de Dios. En efecto, él pregunta: “¿Realmente Dios les retuvo algo? ¿No les dio permiso para comer de todos los árboles del jardín?” Al citar errónea e intencionalmente las instrucciones de Dios, la serpiente incita a la mujer a corregir esa declaración y la lleva a conversar. La estrategia de la serpiente es realmente “astuta”.

Por supuesto, nada de esto debe sorprendernos. Jesús llamó mentiroso al diablo, y padre de mentira (Juan 8:44). En Apocalipsis 12:9 el diablo engaña a todo el mundo, lo que significa que ninguno de nosotros, aun como cristianos adventistas del séptimo día, estamos a salvo. Satanás, obviamente, no ha perdido nada de su astucia o capacidad de engañar. Sigue usando la estrategia que le dio éxito con Eva. Plantea preguntas acerca de la Palabra y las intenciones de Dios, esperando generar dudas y llevarnos a “conversar”. Debemos ser vigilantes (1 Ped. 5:8) para resistir sus tretas.

Compara Mateo 4:3 al 10 con Génesis 3:1. ¿Qué estratagema similar probó Satanás con Jesús, y por qué falló? ¿Qué lecciones podemos aprender de cómo respondió Jesús a los ataques del diablo en el desierto? ¿De qué modo trata Satanás de hacer lo mismo con nosotros, ahora?

 

Lunes 4 de febrero:

La mujer y la serpiente

Lee Génesis 3:2, 3. ¿Cómo contestó la mujer a la serpiente? ¿Qué error cometió?

Aunque Eva conocía claramente el mandato de Dios, lo que muestra su culpabilidad, ella hace una afirmación que va más allá de lo que Dios dijo, por lo menos, de lo registrado en la Biblia. Dios había instruido claramente a Adán y Eva a no comer de ese árbol; nada les dijo acerca de tocarlo. Como no sabemos qué la animó a decir eso, es mejor no especular acerca de su origen. Sin duda, al pensar que no debería tocar la fruta, ella habría estado menos inclinada a comerla, porque no podía comer lo que no podía tocar.

¿Cuán a menudo afrontamos lo mismo hoy: alguien viene con una enseñanza que, en la mayoría de los puntos, aunque no en todos, están en armonía con las Escrituras? Son esos pocos puntos que no lo están los que pueden arruinar todo lo demás. El error, aun mezclado con la verdad, sigue siendo error.

Lee Mateo 15:7 al 9. ¿Qué reprensión les dio Jesús a los escribas y fariseos con respecto a añadir el pensamiento humano a la Palabra de Dios? Compara esto con Apocalipsis 22:18 y Colosenses 2:20 al 23. ¿Qué peligro surge de fabricar reglas que pensamos nos protegerán contra el pecado? Vers. 23.

El problema con el pecado no es la falta de reglas, sino un corazón condenado. Aun en una sociedad secular, a menudo oímos pedidos de más leyes contra el crimen, aunque ya existan suficientes leyes. No necesitamos tanto leyes nuevas como corazones nuevos.

¿De qué manera estamos en peligro si seguimos aquello contra lo cual se nos advierte aquí? Las normas basadas en los principios bíblicos son vitales. La pregunta es: ¿cómo podemos estar seguros de que las normas y reglas que aplicamos no nos desviarán? Lleva tu respuesta a la clase.

 

Martes 5 de febrero:

Engañados por la evidencia

Lee Génesis 3:4 al 6. ¿Cuáles son los principios que condujeron a la caída de Adán y Eva? ¿Qué podemos aprender de su experiencia que nos puede ayudar a tratar con cualquier tentación que afrontemos?

Satanás tuvo éxito en atraer a Eva a una conversación y a generar dudas acerca de lo que Dios dijo y el por qué. Ahora le dice a Eva que Dios no está diciendo la verdad y proporciona una explicación de los motivos de Dios detrás de su prohibición de comer de esa fruta. De acuerdo con Satanás, Dios está reteniendo algo bueno para mantener a Adán y Eva por debajo de todo su potencial. Al hacer esto, Satanás construye sobre su pregunta anterior acerca de si Dios ha retenido de ellos algunos de los árboles.

Eva usó tres líneas de evidencias que la llevaron a la conclusión de que podría beneficiarse al comer la fruta. Primero, ve que el árbol es bueno para comer. Tal vez ella observó a la serpiente mientras comía el fruto. Es interesante que aunque se les había dicho a Adán y Eva que no lo comieran, ella nota que es “bueno para comer”. ¡Aquí vemos un conflicto entre los sentidos y un claro “Así dice Dios”!

Una segunda línea de evidencia que convence a Eva a comer el fruto es que es agradable a la vista. Sin duda toda la fruta del jardín era hermosa, pero por alguna razón, Eva es atraída especialmente al fruto que Satanás le ofrece.

El supuesto poder de la fruta de dar sabiduría es una tercera razón por la que Eva quiere comer la fruta. La serpiente le aseguró que comer la fruta expandirá su conocimiento y la hará semejante a Dios. La triste ironía es que, según la Biblia, ella ya era semejante a Dios (Gén. 1:27).

Se nos dice que Eva fue engañada, pero que Adán no lo fue (1 Tim. 2:14). Si Adán no fue engañado, ¿por qué comió él? Adán desobedeció conscientemente a Dios, eligiendo seguir a Eva más bien que a Dios. ¿Cuán a menudo se ve esta misma clase de conducta? Cuán fácilmente podemos ser tentados por lo que otros dicen o hacen, sin tomar en cuenta cuán contrarias son sus palabras y actos a la Palabra de Dios. Adán escuchó a Eva en lugar de escuchar a Dios, y el resto es la pesadilla conocida como la historia humana (ver Rom. 5:12-21).

 

Miércoles 6 de febrero:

Gracia y castigo en Edén. Parte 1

En Génesis 3, después de la Caída, las palabras iniciales de Dios son todas preguntas: “¿Dónde estás tú? … ¿Quién te enseñó que estabas desnudo? … ¿Qué es lo que has hecho?” (Gén. 3:9, 11, 13).

En contraste, la primera afirmación de Dios en el capítulo 3 –su primera declaración de un hecho– sigue a estas preguntas. Al hablar de la serpiente, ¿qué dice Dios, y que significan sus palabras? Ver Gén. 3:14, 15.

Medita en las implicaciones de lo que sucede aquí. La primera afirmación declarativa de Dios al mundo caído es, de hecho, una condenación de Satanás, no de la humanidad. En realidad, aun en esa condenación de Satanás, Dios da la humanidad la esperanza y la promesa del evangelio (vers. 15). Al afirmar la suerte de Satanás, proclama la esperanza de la humanidad. A pesar de su pecado, Dios revela de inmediato a Adán y Eva la promesa de redención.

Nota también que solo después de esta promesa, solo después de dar la esperanza de gracia y salvación en el versículo 15 (conocido también como la “Primera Promesa del Evangelio”), Dios pronuncia un castigo sobre Adán y Eva: “A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus preñeces; con dolor darás a luz los hijos… Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer….” (Gén. 3:16, 17).

No pierdas de vista este punto: la promesa de salvación vino primero, luego el castigo. Solo contra el fondo del evangelio, entonces, viene el castigo; de otro modo, el castigo no significaría más que condenación, pero la Escritura es clara: “Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él” (Juan 3:17).

¿Por qué es tan importante meditar siempre en el hecho de que el propósito de Dios es el de salvarnos, no condenarnos? ¿De qué modo el pecado en nuestra vida nos hace perder de vista esa verdad vital? Es decir, ¿cómo el pecado nos hace apartarnos de Dios?

 

Jueves 7 de febrero:

Gracia y castigo en Edén. Parte 2

En Génesis 1 y 2, Dios hace afirmaciones declarativas (o imperativas) tales como: “Haya lumbreras en la expansión de los cielos … Produzca la tierra seres vivientes … No es bueno que el hombre esté solo”. Todas estas declaraciones tratan con la Creación, y con el establecimiento de la humanidad en esa Creación. Como vimos ayer, la siguiente afirmación declarativa registrada en la Biblia aparece en Génesis 3:14 y 15, en la que Dios le ofrece el evangelio a la humanidad.

Así, en la Escritura, las afirmaciones declarativas iniciales tratan con la Creación, y luego con la redención: y esta redención ocurre en el contexto del castigo mismo. Tiene que ser así. Después de todo, ¿cuál es el propósito del evangelio, cuáles son las “buenas nuevas”, si no hubiera juicio, ni condenación que evitar? El mismo concepto del “evangelio” lleva dentro de sí la idea de condenación, una condenación que no necesitamos afrontar. ¡Esas son las buenas nuevas!

Aunque hemos violado la ley de Dios, y aunque Dios juzgará esas violaciones, en Cristo Jesús se nos ahorra la condenación que este juicio traería, inevitablemente.

La Creación, el evangelio y el juicio aparecen no solo en las primeras páginas de la Biblia sino también en las últimas. Lee Apocalipsis 14:6, 7. ¿De qué modo estos versículos están vinculados con los primeros tres capítulos del Génesis? Es decir, ¿qué ideas paralelas se encuentran en todos estos versículos?

En Apocalipsis 14:6 y 7 vemos una declaración de Dios como Creador, un tema clave en las páginas iniciales del Génesis. En Apocalipsis 14, sin embargo, el “evangelio eterno” viene primero y es seguido por el anuncio del juicio, como en Génesis 3. El juicio está aquí, pero no antes del evangelio. De este modo, el fundamento de nuestro mensaje de verdad presente tiene que ser la gracia, las buenas nuevas que aunque merecemos la condenación podemos estar perdonados, purificados y justificados por medio de Jesús. Sin el evangelio, nuestro destino sería el mismo que el de la serpiente y su simiente, no el destino de la mujer y su simiente. Y lo que fascina es que esta gran noticia aparece aún en el Edén, en las primeras palabras declarativas de Dios a un mundo caído.

 

Viernes 8 de febrero

Para Estudiar y Meditar:

“Dios dio a nuestros primeros padres el alimento que él había establecido que la raza humana debía consumir. Era contrario a su plan que se quitara la vida a ningún ser viviente. No había de haber muerte en el Edén” (CpI 410).

“Satanás representa la divina ley de amor como una ley de egoísmo. Declara que nos es imposible obedecer sus preceptos. Imputa al Creador la caída de nuestros primeros padres, con toda la miseria que ha provocado, e induce a los hombres a considerar a Dios como autor del pecado, del sufrimiento y de la muerte. Jesús había de desenmascarar este engaño” (DTG 15).

“Sin embargo, el hombre no fue abandonado a los resultados del mal que había escogido. En la sentencia pronunciada contra Satanás se insinuó la redención. […] Esta sentencia pronunciada a oídos de nuestros primeros padres, fue para ellos una promesa. Antes que oyesen hablar de los espinos y cardos, del trabajo rudo y del dolor que les habían de tocar en suerte, o del polvo al cual debían volver, oyeron palabras que no podía dejar de infundirles esperanza. Todo lo que se había perdido al ceder a las insinuaciones de Satanás se podía recuperar por medio de Cristo” (Ed 27).

Preguntas para Dialogar:

  1. En la clase, repasen las respuestas que dieron a la pregunta final del lunes. ¿Qué reglas hacemos que podrían volvernos en el mismo pueblo que Jesús condenó? Al mismo tiempo, ¿cómo podemos hacer compromisos que podrían ayudarnos a seguir mejor los principios de verdad revelados en la Biblia?
  2. Eva confió en sus sentidos en vez de hacerlo en un mandato muy claro de Dios ¿Por qué encontramos tan fácil hacer lo mismo?
  3. Medita en el contraste obvio entre la historia de la Creación y las diversas ideas evolucionistas que pintan el mal natural como parte del proceso creativo original de Dios. ¿Por qué es imposible armonizar tales conceptos conflictivos de nuestros orígenes, sin destruir el sencillo significado de la Biblia? ¿Por qué una correcta comprensión de la Creación es importante a fin de obtener una correcta comprensión de la Caída?
  4. Algunas culturas encuentran que la idea de un diablo literal no es sino necedad; otras, en contraste, pueden estar obsesionadas con el poder del mal y de los malos espíritus. ¿Qué pasa en tu cultura? ¿Cuál es la tendencia, y cómo puedes aprender a tener el equilibrio correcto al tratar con la realidad de las batallas sobrenaturales en las que nos encontramos?
0 comments… add one

Leave a Comment