Leccion 4. Jonathan Gallagher. “La clave de la unidad” (4T 2018—Unidad en Cristo)

Leccion 4. La clave de la unidad (4T 2018—Unidad en Cristo)
Textos bíblicos: Efe. 1:3–14; Gal. 4:7; Efe. 2:11–22; 4:1–6, 11; Mat. 20:25–28; Efe. 5:15–6:9.

Citas
• Somos tan fuertes como estemos unidos. Somos tan débiles como estemos divididos J.K. Rowling
• La razón por la que el mundo carece de unidad y se encuentra roto en pedazos es porque el hombre está desunido consigo mismo. Ralph Waldo Emerson
• La unidad es fuerza. Cuando hay trabajo en equipo y colaboración se pueden lograr cosas maravillosas. Mattie Stepanek
• Cien personas religiosas que se organizan, no constituyen una iglesia, como tampoco once muertos conforman un equipo de fútbol. El primer requisito es vida, siempre. A.W. Tozer
• Donde hay unidad siempre hay victoria. Publilius Syrus
• Como dicen los constructores: las piedras más grandes no pueden quedar bien asentadas sin las pequeñas. Plato
• Para que la unidad sea real, debe soportar la mayor tensión sin romperse. Mahatma Gandhi

Para debatir
¿Cuál podríamos decir que es la clave de la unidad? ¿Es el énfasis en la unidad la mejor forma de lograrla, o es esta un producto de otra clase? ¿De qué maneras tratamos de exigir la unidad? Considerando todos los textos de esta lección, ¿cuál es el aspecto central que trae unidad? ¿A qué clase de alternativas acudimos con el fin de alcanzar la unidad?

Resumen bíblico de la lección
• Efe. 1:3–14 es un himno de adoración a Jesús, aquél que nos une y nos da esperanza.
• Gálatas 4:7 nos dice que somos hijos de Dios y sus herederos.
• Jesús es nuestra paz, aquél que derribó el muro de hostilidad que nos separaba (Efe. 2:11–22)
• Estamos llamados a hacer todo lo que podamos para mantener la unidad del, pues somos uno (Efe. 4:1–6, 11).
• No debemos ejercer dominio unos sobre otros (Mat. 20:25–28).
• Efe. 5:15–6:9 da instrucciones específicas a distintos grupos sobre las formas de mantener la unidad.

Comentario
Como iglesia, nuestra unidad no se basa en nuestra estructura política, sino en la verdadera naturaleza de Dios, tal como se revela en la Biblia. Lo que nos mantiene unidos es nuestra experiencia común con Jesús, y el estar comprometidos con lo que creemos, convencidos de la verdad de Dios. Ninguna organización humana podría lograr esto. Son nuestras creencias y nuestro compromiso lo que nos mantiene unidos, no una institución humana. Además de eso, aunque tenemos (algunos dirían que lamentablemente) formuladas unas “Creencias Fundamentales”, todavía nos aferramos al principio de nuestros pioneros: “nuestro único credo es la Biblia”. En palabras de Jaime White: “¿Cuál es nuestra posición como pueblo? La Biblia es nuestro credo. Rechazamos todo lo que tenga forma de credo humano. Tomamos la Biblia y los dones del Espíritu. Nos aferramos a la fe de que así el Señor nos enseñará de tiempo en tiempo. Y en este sentido, estamos en contra de la formación de un credo.” Advent Review and Sabbath Herald, Oct. 8, 1861. Luego, en 1874, todavía añadió: “Los credos humanos no puede producir unidad.” Signs of the Times, 9 de Julio de 1874.
El problema aquí es la forma en que pensamos los seres humanos. Parece que creemos que, si podemos expresar lo realmente importante en palabras, entonces podemos garantizar la unidad asegurándonos de que todos estén de acuerdo con lo que se ha escrito. Pero esta es una forma falsa de lograr la unidad. Ya sea que se trate de un credo o políticas o “Creencias Fundamentales”, las palabras humanas nunca pueden ser el sustituto de la unidad en Jesús. Es por eso que debemos ser muy cautelosos de cualquier intento de lograr la unidad exigiendo el cumplimiento de las declaraciones escritas. “La Biblia, y solo la Biblia, debe ser nuestro credo, el único vínculo de unión”, escribió Elena de White. Advent Review y Sabbath Herald, 15 de diciembre de 1885.
Alonzo T. Jones, dijo abiertamente: “Los adventistas del séptimo día no tienen otro credo aparte de la Biblia. Dependen de la unidad y no de credos escritos, ni de resoluciones de sínodos o votos de conferencias, sino del Espíritu de Dios que el Salvador prometió enviar para guiar a su pueblo a toda la verdad. Por lo tanto, aunque en sus conferencias a veces discuten seriamente la doctrina, nunca votan por cuestiones de fe y, sin embargo, son las personas más unidas sobre la faz de la tierra. American Sentinel, 7 de marzo de 1895, p.75. ¡Así de sencillo! Dependemos del Espíritu de Dios y no de ningún voto, resolución o credo. Como lo deja claro Efesios 4, es la unidad del Espíritu lo que nos
mantiene unidos, y nada más. Los métodos humanos no tienen cabida en el logro de la unidad que Dios promete. Estamos llamados a amarnos unos a otros como Dios nos ha amado, y el Espíritu Santo nos une. Nuestros intentos por lograr la unidad exigiendo el cumplimiento, imponiendo la autoridad, o demandando adherencia están destinados al fracaso. ¡La clave de la unidad es Dios mismo!

Comentarios de Elena de White
La unidad que Dios pide no puede asegurarse ni mantenerse mediante ningún método humano. Pero todos los que están unidos a la raíz como la rama está unida al tronco, serán uno en Cristo. {Manuscript Releases, Tomo 5, p. 371.1} Hay demasiados seguidores de hombres y limitación de la luz por las opiniones y tradiciones humanas. Todas las mentes deben buscar la maravillosa verdad de Dios, y los resultados de muchas mentes deben integrarse tomando de muchas fuentes, así como la fe hereditaria en Dios. Así el poder divino funcionará de tal manera que existirá la verdadera armonía. En la revelación de Cristo al mundo, se suplirá la necesidad de los hombres, y la obra de Dios avanzará con hermosa armonía, a medida que la verdad se revela al mundo. {RH, 23 de octubre de 1894}

El Señor requiere que exista unidad en todas las iglesias, pero debe protegerse la política de consolidación. Los trabajadores en nuestras instituciones deben preservar su individualidad; cada uno ha de sentir la responsabilidad que descansa sobre él, mientras trabaja bajo el liderazgo divino del Señor Jesús. Los obreros deben aconsejarse unos a otros, y tratar de traer ideas que estén en armonía con las enseñanzas de la verdad, pero nunca se debe permitir que llegue un poder humano arbitrario y time el lugar y la autoridad de Dios. {Spalding and Magan Collection, p. 377}
Nada puede perfeccionar la unidad en la iglesia sino el espíritu de la paciencia de Cristo. Satanás puede sembrar discordia, pero solo Cristo puede armonizar los elementos de desacuerdo. Entonces permitamos que cada alma se siente en la escuela de Cristo y aprenda de él, quien se declara manso y humilde de corazón. Cristo dice que si aprendemos de él, se acabarán nuestras preocupaciones y hallaremos descanso para nuestras almas. {Manuscript Releases, Tomo 11, pág. 266}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2018
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Radio Adventista
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