Leccion 10 Edicion para Maestros – ¡Las primeras cosas primero! (Hageo) – 08/06/2013

Edición para maestros. Segundo trimestre (abril-junio) de 2013
 

¡Las primeras cosas primero! (Hageo)

 

Lección 10:  Para el 8 de junio de 2013

 

El sábado enseñaré...
Texto Clave: Hageo 2:8.

Enseña a tu clase a:

Saber comprender que, como Creador de todo y Fuente de toda bendición, Dios impulsa a su pueblo a la acción y desea bendecirlo.

Sentir consuelo al saber que todo pertenece a Dios y que él provee todo.

Hacer: Responder al amor y cuidado de Dios.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Dios de relaciones
    1. ¿Por qué es tan importante saber que Dios está con nosotros?
    2. ¿Cuáles son las señales de la bendición de Dios?
    3. ¿Cómo pueden las dificultades de la vida, durante las cuales parece que Dios está ausente, inspirarnos a tener más confianza y fe?
  2. Sentir: Ánimo y bendición
    1. ¿Cuál fue la bendición máxima para el pueblo de Dios en los días de Hageo?
    2. ¿Cómo reaccionarías si Dios te dijera que él estaría contigo y te bendeciría si siguieras sus indicaciones?
    3. ¿Por qué era tan importante que el pueblo de Dios supiera que el Deseado de todas las naciones iría al nuevo templo?
  3. Hacer: Dios en acción
    1. ¿Cuán importante es estar unidos en hacer la obra de Dios?
    2. ¿De qué maneras estás tú, personalmente, activo en tu iglesia? ¿De qué modo podrías estar más activo aún?
    3. ¿Qué diferencia marcaría que todos en tu congregación usaran sus talentos para enriquecer a otros?

 

Resumen

Dios asegura a su pueblo su presencia y su deseo de bendecirlos. El Deseado de todas las naciones vendrá, y la única respuesta adecuada es confiar en que él nos guiará y protegerá, aun en tiempos de angustia.
CICLO DE APRENDIZAJE

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Siendo que Dios quiere bendecir a su pueblo con prosperidad, él los anima a reconsiderar sus prioridades y trabajar en edificar la casa de Jehová.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Texto destacado: Hageo 1:7, 8.

Solo para los maestros: En el tiempo de crisis, cuando las expectativas del pueblo habían colapsado, Dios llamó al profeta Hageo para despertar las mentes del pueblo y amonestarlos a la acción de edificar la casa de Jehová. Esta lección nos recuerda que debemos reconsiderar nuestro estilo de vida y poner a Dios primero en todo lo que hagamos. Anima a la clase a llegar a ser Hageos de nuestros días. Necesitamos nuevos Hageos que animen al pueblo de Dios a trabajar juntos en hacer la obra de Dios.

Diálogo inicial: ¿Por qué es tan tentador concentrarnos en lo que consideramos las prioridades más importantes en la vida, en lugar de concentrarnos en los valores eternos? ¿Cuál es la razón de que, tan a menudo, pongamos a Dios en segundo lugar? ¿Por qué es más fácil dar dinero que nuestro tiempo y compromiso personal en las cosas que hay que hacer en la iglesia?

Más preguntas para dialogar:

  1. ¿Cómo podemos honrar a Dios por medio de nuestras acciones?
  2. ¿Qué significa que Dios tendrá placer en su pueblo?

 

PASO 2: ¡Explora!

 

Comentario de la Biblia

Panorama: Hageo predica en total cinco sermones, cuatro a toda la comunidad de la fe, y el último a Zorobabel, gobernador y líder político del pueblo de Dios en ese momento. El ministerio de Hageo duró menos de cuatro meses, en la segunda parte del año 520 a.C. Sirvió durante el tiempo de Darío, el rey medopersa que, con sus edictos, ayudó notablemente al pueblo de Dios, dándoles permiso para completar su obra en el templo (para los detalles, ver Esd. 5:1-6:14). Afortunadamente, cada uno de los mensajes de Hageo están fechados; por lo tanto, sabemos con exactitud cuándo predicó cada uno.

El ministerio de Hageo llegó en un momento en que el pueblo de Dios estaba desanimado. Con grandes expectativas, ellos habían vuelto a su casa desde el exilio babilónico (alrededor de 537 a.C.); sin embargo, cuando comenzaron a reconstruir el templo y Jerusalén, encontraron oposición (ver Esd. 4:1-5, 24). En su desesperación, detuvieron el trabajo en la casa de Dios; y en su lugar, se concentraron solo en sus propios asuntos y casas. Perdieron fe en la ayuda de Dios así como confianza en su liderazgo, aun cuando él había preparado un futuro brillante para ellos. Después de muchos años de crisis, Dios llamó a Hageo para que anunciara sus palabras al pueblo a fin de despertarlos de su letargo (Esd. 5:1, 2; 6:14).

I. Primer sermón: presentado el 29 de agosto de 520 a.C.

(Repasa, con tu clase, Hag. 1:1-12.)

Dios entra en una disputa con su pueblo y les pide que reconsideren sus vidas, sus hábitos y los resultados de su trabajo. Dos veces les pide: “Meditad bien sobre vuestros caminos” (vers. 5, 7), queriendo decir que necesitaban acabar con su incredulidad y estilo de vida egoísta. Trabajaban mucho, pero tenían poco: “Sembráis mucho, y recogéis poco; coméis, y no os saciáis; bebéis, y no quedáis satisfechos; os vestís, y no os calentáis; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto” (Hag. 1:6). Sin la bendición de Dios, la vida es muy difícil. Dios está al mando y hace una apelación: “Subid al monte, y traed madera, y reedificad la casa; y pondré en ella mi voluntad, y seré glorificado, ha dicho Jehová” (Hag. 1:8). La respuesta de ellos no tenía precedentes. Todos juntos (líderes, sacerdotes y pueblo) “obedecieron al Señor su Dios” (NVI), y se volvieron a Dios, temiéndole (Hag. 1:12).

Considera: ¿Cuál era la causa subyacente de la falta de prosperidad del pueblo? ¿Qué ordenó Dios que hicieran para revertir su situación? ¿Cuál es el significado de “meditad [reflexionen, NVI]… sobre vuestros caminos”?

II. Segundo sermón predicado el 21 de setiembre de 520 a.C.

(Repasa, con tu clase, Hag. 1:13-15.)

El segundo mensaje es el más corto, y consiste en solo seis palabras (cuatro en hebreo): “Yo estoy con vosotros, dice Jehová” (vers. 13). Esta proclamación es todo lo que el pueblo necesitaba oír. ¡Dios les aseguró que él estaba y estaría con ellos! Esta es la promesa de Dios que abarca todo. Si Dios está con su pueblo, nadie puede vencerlo. La presencia de Dios proveerá todo lo que necesiten para su vida espiritual y física. Si Dios está por nosotros, ¿quién puede estar contra nosotros? Nada ni nadie puede separarnos del amor de Dios (Rom. 8:35-39). Como resultado, después de tres semanas de profundo reavivamiento, el pueblo de Dios comenzó a trabajar en la casa de Jehová todopoderoso (Hag. 1:14).

Considera: Cuando Dios prometió a su pueblo “Yo estoy con vosotros”, ¿qué seguridad que abarca “todo” incluyó esta proclamación? ¿Cuáles son el significado y las promesas de estas palabras para nosotros?

III. Tercer sermón, predicado el 17 de octubre de 520 a.C.

(Repasa, con tu clase, Hag. 2:1-9.)

Dios fortaleció a los líderes y al pueblo para que no miraran las dificultades y ni compararan ese Templo con el glorioso Templo salomónico. El Santuario presente puede haberles parecido muy sencillo, pero no debían desesperar. Dios los animó: “Esfuérzate […] yo estoy con vosotros […] según el pacto que hice […] mi Espíritu estará en medio de vosotros” (Hag. 2:4, 5). Esta obra sería realizada por el Espíritu de Dios (ver también Zac. 4:6); y “la gloria postrera de esta casa será mayor” (Hag. 2:9) que la del Templo de Salomón pues el Mesías, Jesucristo, estaría en él.

Este tercer sermón contiene una de las más hermosas profecías mesiánicas: “Haré temblar a todas las naciones, y vendrá el Deseado de todas las naciones; y llenaré de gloria esta casa, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Hag. 2:7). El Deseado de todas las naciones, una frase que aparece solo una vez en toda la Biblia, no es otro que Jesucristo.

Considera: El título del libro El Deseado de todas las gentes, escrito por Elena de White y relata la vida de Jesucristo, fue inspirado en este versículo. ¿Qué quiere decir deseado? ¿Qué hay en Cristo que “todas las naciones” desean?

IV. Cuarto sermón, predicado el 18 de diciembre de 520 a.C.

(Repasa, con tu clase, Hag. 2:10-19.)

Hageo les dirigió a los sacerdotes dos preguntas: La carne consagrada ¿traería santidad a las cosas que tocara? (vers. 12). La respuesta a esta primera pregunta era “no”. La segunda pregunta: Una persona contaminada por haber tenido contacto con un cadáver ¿contaminaría las cosas que la rodearan? (vers. 13). La respuesta fue “sí”. ¿Qué significan estas respuestas? El pecado se esparce automáticamente en torno a nosotros; en cambio, si queremos que algo bueno ocurra alrededor de nosotros, ¡debe ser cuidadosamente cultivado! Una maleza crece por sí misma en una huerta pero, para tener verduras, es necesario cultivarlas. Solo Dios puede producir santidad en la vida de una persona, porque él es la única fuente de santidad. La gente, las cosas y el tiempo solo pueden llegar a ser santos si están en relación con Dios. Este es el último mensaje a todo el pueblo. Dios los insta: “Meditad” (repetidas tres veces, vers. 15, 18); el objetivo era llamarlos a reflexionar y a tomar nota cuidadosamente. Luego, les promete: “Desde este día os bendeciré” (vers. 19).

Considera: ¿Por qué a menudo sucede que, cuando tratas de hacer el bien, de repente encuentras muchos obstáculos y dificultades? ¿Qué dice esto acerca de la existencia del mal?

V. Quinto sermón, presentado el 18 de diciembre de 520 a.C.

(Repasa, con tu clase, Hag. 2:20-23.)

El último mensaje es personal, específicamente para Zorobabel, el gobernador de Jerusalén. Dios dijo que él intervendría y sus propósitos serían realizados. El gobernador sería el anillo de sellar si cooperaba con Dios en ser un ejemplo viviente, un modelo de cómo es Dios, revelado por intermedio de un instrumento humano. Zorobabel sería la garantía y la firma de Dios, y no necesitaba preocuparse por nada. Dios obraría en su favor y por intermedio de él (ver el contraste con el rey Joaquín [Conías] en Jer. 22:24). Zorobabel es mencionado más tarde en la genealogía de Jesús (Mat. 1:12, 13).

Considera: Zorobabel fue “elegido” por Dios. ¿Con qué propósito? ¿Qué significa ser un modelo o un instrumento humano de Dios? ¿Qué era un anillo de sellar y para que se lo usaba? ¿Qué alcance tienen las palabras “porintermedio” y “para” en relación con la clase de obra que Dios tiene la intención de realizar a través de nosotros?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Dios quiere bendecir a su pueblo, pero ellos primero necesitan responder al llamado que les hace por medio de su Palabra y su Espíritu. Nota cómo, en la Biblia, la Palabra de Dios y el Espíritu van juntos para producir vida (Gén. 1:1-3; Sal. 33:6; Eze. 37:3-14).

Preguntas de aplicación:

Pide a los miembros de tu clase que definan, con sus propias palabras, la diferencia entre trabajar en la obra de Dios solos o en estrecha colaboración con otros.

¿De qué modo puedes animar a otros en tu congregación a ser parte en la obra de Dios? ¿Cómo puedes edificar tu iglesia en un sentido físico y espiritual?

 

PASO 4: ¡Crea!

Actividades:

  1. Escribe un monólogo como si tú fueras Hageo o Zorobabel, y cuenta su experiencia según el relato del libro de Hageo. Pide a los miembros de la clase que lean o presenten sus monólogos a toda la clase.
  2. Escribe un diálogo imaginario entre los profetas Hageo y Zacarías acerca del tiempo en que querían ayudar a la gente a construir el templo en Jerusalén.
  3. Pide que los miembros de la clase elijan, de entre los sermones de Hageo, uno que les hable más en este momento de sus vidas. ¿De qué maneras las lecciones de los sermones son aplicables a nuestra vida hoy? Pide que compartan en la clase sus pensamientos.
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