Jonathan Gallagher Lección 2. “La Gran Controversia” (4T 2016—El libro de Job)

 La Gran Controversia (4T 2016—El libro de Job)

Textos bíblicos: Job 1:1–5, Job 1:6–12, Zacarías 3:2, Mateo 4:1, Ezequiel 28:12–16,
Romanos 3:26, Hebreos 2:14.

Citas
• La teología Cristiana solo puede entenderse si hemos incorporado un panorama más amplio de un conflicto celestial que cayó sobre el planeta tierra. Lo que descubriremos es que al incorporar este conflicto cósmico como tema central, esto nos permite tener una profunda comprensión de todas las demás doctrinas cristianas, incluyendo la salvación personal. De hecho, la manera extrema y radical en que Dios ganó el conflicto universal con Satanás es la misma manera en que Dios hizo provisión para la salvación personal. Brad Cole
• El problema que enfrenta la familia humana y el tema central del conflicto cósmico se enfocan en el carácter de Dios. Sigve Tonstad
• Dios busca amigos y pide amor, pero el Diablo busca esclavos y exige obediencia Rabindranath Tagore

Para debatir
¿Qué podríamos decir que es el asunto central en el Gran Conflicto? ¿Cómo le explicaríamos esto a una persona que no está familiarizada con la Biblia? En el relato, vemos que Dios mismo es quien llama la atención de Satanás hacia Job, ¿por qué Dios hace esto? ¿Acaso intenta Dios ponerle una trampa a Job? ¿Cómo se revelan aquí los asuntos implicados en el conflicto cósmico, y qué nos dice esto sobre la verdadera naturaleza de Dios?

Resumen bíblico
Job 1:1-5 establece el escenario en el planeta tierra, presentando a Job como un hombre rico y extremadamente piadoso. En el relato a Job se le define como un hombre respetuoso de Dios y apartado del mal, tanto así que ofrece sacrificios en favor de sus hijos en caso de que hubieran pecado de algún modo. (Esto también indicaría que aún no
se había inaugurado el Sistema sacerdotal). La siguiente sección del capítulo, Job 1:6-12, nos muestra la escena en el cielo, donde se lleva a cabo un concilio, y Dios le muestra a Satanás la fidelidad de Job. Zacarías 3:2 también nos presenta un diálogo entre Dios y Satanás, mientras que Mateo 4:1 nos muestra la introducción de las tentaciones de Jesús en manos de Satanás. En Ezequiel 28:12–16 se describe la caída de Lucifer en el cielo, después de haber sido creado perfecto, hasta que se halló maldad en él. (Aquí también podríamos citar Isaías 14). Romanos 3:26 FBV explica lo siguiente: “pero en el tiempo presente ha ofrecido a Jesucristo para manifestar su justicia. De este modo Dios es justo y, a la vez, el que justifica a los que tienen fe en Jesús.” En Hebreos 2:14 FBV leemos que “…a través de la muerte, él [Jesús] pudo destruir al que tiene el poder sobre la muerte, es decir, al diablo.”

Comentario
Toda la historia del libro de Job es una demostración viva de la fidelidad de Dios y los engaños del Diablo. Tal como la escribe Moisés, esta experiencia de Job constituye uno de los análisis más antiguos del problema del pecado y el mal en el buen universo que Dios creó.
Aunque no tenemos una evidencia concluyente en cuanto a cómo era Job y cómo vivía, vemos que en Génesis 46:13 se menciona a un Job como el tercer hijo de Isacar. En cuanto a la tierra de Uz, probablemente se llamaba así por el hijo de Nahor, que era hermano de Abraham (Gen. 22:21, 31:53) y estaría ubicada en lo que hoy se conoce como el sur de Siria. Siendo que se menciona que Job realizaba sacrificios, y no era un sacerdote, esto indica que vivió antes del Éxodo. (Además, según su edad—vivió 140 años más después de su prueba—indica que Job vivió en una época en la que los seres humanos tenían un periodo de vida extenso).
Pero más allá de estos detalles, la historia de Job tiene relevancia sin importar la época en que haya ocurrido. En ella podemos ver los asuntos implícitos en el Gran Conflicto desarrollándose en la vida de este hombre, y un devoto seguidor de Dios.
El problema central en el gran conflicto se basa en quién es Dios y cómo actúa. El Diablo lo ha acusado de tener muchísimos defectos de carácter, y como autor de acciones que de ser ciertas serían demoníacas. Este conflicto cósmico en el que está sumergido todo ser pensante, es de gran importancia al entender nuestra propia situación. Solo entendiendo este conflicto cósmico como trasfondo permanente podremos entender el mundo y nuestro lugar en él, y nuestra relación con el Dios creador.
Dios procura demostrar los problemas de la gran controversia y los resultados finales de la rebelión. ¿Acaso mata el pecado? Sin duda alguna e inevitablemente sí, pero ¿cómo? A través de la larga, dolorosa y sangrienta historia de la humanidad, Dios nos permite ver las consecuencias. No nos trata como marionetas de alguna clase de juego divino, sino como agentes morales libres, que tomamos decisiones que determinan lo que sucede. Sin embargo, por los efectos del pecado, los inocentes sufren a la par con los culpables, y Dios también quiere que entendamos esa realidad.
A menudo Dios tiene que hacer demasiado con un material de muy mala calidad: ¡Nosotros! La Biblia nos muestra cómo Dios ha manejado las crisis en el pasado, el conflicto en su universo se enfoca en si Dios es realmente Bueno o no. ¿Nos ama Dios o solo lo hace bajo términos dictatoriales? ¿Actúa Dios arbitrariamente, o es un Dios
sensato y consistente? ¿Acaso se deleita él en castigar y destruir, o siente tristeza por la pérdida de cada uno de sus hijos? A veces podríamos preguntarnos por qué Dios no actúa con más “decisión,” tomando el control y por qué no dictamina lo que debería suceder. Pero este no es el tema fundamental del conflicto. Nadie, ni siquiera el Diablo, ha debatido el hecho de que Dios es todopoderoso. De hecho, este es uno de los cargos que él usa en su contra: que Dios es todopoderoso, y que por ello es un Dios dictador, tirano, déspota que gobierna a la fuerza.
Así que el conflicto no se trata de que Dios necesite revelar su asombroso poder para imponernos obediencia a su voluntad autocrática. La Biblia registra que en ocasiones Dios ha usado su poder. Sin embargo, tales acciones no han sido para imponer su voluntad, ni para lograr un acuerdo sobre la verdad y la justicia, sino una relación basada en el amor y no en el temor. Porque cuando se trata del uso del poder, incluso los demonios creen en Dios. Pero ellos tiemblan: simplemente reconocen la supremacía de Dios en cuanto al poder. Y Dios dice claramente que lo que
él desea no es por fuerza ni por espada, sino por su espíritu (ver Zacarías 4:6): la persuasión que viene de la tercera persona de la trinidad que nos convence y nos conduce a toda verdad.
Nuestro papel en el momento presente consiste en ayudar a las personas a pensar bien de Dios, a entender su naturaleza y su carácter, y a que ven a través de un panorama más amplio que involucra a todo el universo. Sin esa perspectiva las acciones de Dios no pueden entenderse. Sin duda alguna nosotros no tenemos el monopolio de la verdad, pero un panorama más amplio sobre lo que tiene que ver con Dios, su uso del poder y cómo él
gobierna en el universo, nos ayuda considerablemente a entender y a comportarnos en este conflicto cósmico.
¿Cuál es, entonces, el problema fundamental en el conflicto cósmico? ¿Acaso es que el Diablo y todos los que lo siguen no quieren obedecer a Dios? ¿Acaso el problema es que Dios exige una obediencia incondicional? Si ese es el problema, Dios habría podido imponer la obediencia hace mucho tiempo. Sin embargo, Dios ha llegado lejos
por demostrarnos que esa no es la manera como él gobierna en su universo. La prioridad de Dios es ganar la batalla por las mentes de sus criaturas, convencerlos por medio de la demostración que su modo de gobernar es el único modo, y que é les justo, amoroso y verdadero. Solo al convencer a sus hijos de que las acusaciones del Diablo no son ciertas Dios podrá concluir el conflicto sobre su carácter y su gobierno. De hecho, una de las principales acusaciones del Diablo es que Dios exige obediencia. Tal afirmación tiene implicaciones más profundas: ¿qué clase de obediencia
y por qué? Es lamentable que algunas respuestas dadas por creyentes cristianos suelen estar en concordancia con las acusaciones del Diablo. Incluso muchos de los que creen que están hablando bien de Dios pueden estar confundidos sobre lo que Dios realmente quiere y cómo logra sus objetivos. Algunos términos como “justificación” podrían sugerir que la prioridad de Dios es declararnos como no culpables, más que restaurar nuestra salud
espiritual. Pero la obediencia que Dios busca es un acuerdo voluntario en que lo bueno es bueno y lo malo es malo, y que nos dediquemos a servir a los demás y no a nosotros mismos.

Comentarios de Elena de White
La rebeldía de Satanás, cual testimonio perpetuo de la naturaleza y de los resultados terribles del pecado…De este modo la historia del terrible experimento de la rebeldía, sería para todos los seres santos una salvaguardia eterna destinada a precaverlos contra todo engaño respecto a la índole de la transgresión, y a guardarlos de cometer
pecado y de sufrir el castigo consiguiente. {GC 499} “Dios permitió que Satanás siguiese con su obra hasta que el espíritu de desafecto se trocó en una activa rebelión. Era necesario que sus planes se desarrollasen en toda su
plenitud, para que su verdadera naturaleza y tendencia fuesen vistas por todos….
Su política era confundirlos con argumentos sutiles acerca de los designios de Dios. Cubría de misterio todo lo sencillo, y por medio de astuta perversión, ponía en duda las declaraciones más claras de Jehová.. La intriga fue tan sutil que no reveló lo que era ante las huestes celestiales; y de ese modo hubo guerra en el cielo, y Satanás fue expulsado con todos los que no quisieron permanecer leales al gobierno de Dios. {La Fe por la cual Vivo, p. 71}
Satanás se esfuerza siempre en presentar de un modo falso el carácter de Dios, la naturaleza del pecado y las verdaderas consecuencias que tendrá la gran controversia. Sus sofismas debilitan el sentimiento de obligación para con la ley divina y dan a los hombres libertad para pecar. Al mismo tiempo les hace aceptar falsas ideas acerca de Dios, de suerte que le miran con temor y odio más bien que con amor. Atribuye al Creador la crueldad inherente a su propio carácter, la incorpora en sistemas religiosos y le da expresión en diversas formas de culto. Sucede así que las inteligencias de los hombres son cegadas y Satanás se vale de ellos como de sus agentes para hacer la guerra a Dios.
Debido a conceptos erróneos de los atributos de Dios, las naciones paganas fueron inducidas a creer que los sacrificios humanos eran necesarios para asegurarse el favor divino; y perpetráronse horrendas crueldades bajo las diversas formas de la idolatría. {El Conflicto de los Siglos, p. 556}

Preparado y escrito por © Jonathan Gallagher 2016
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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