Jonathan Gallagher Leccion 12. “Venciendo con el bien el mal” (4T 2017) Sabado 23 de diciembre del 2017

Leccion 12. Venciendo con el bien el mal (4Trimestre de 2017: Salvación solo por fe- El libro de Romanos)

Textos bíblicos: Romanos 12, 13.

Citas
 La entrega de la ley hace parte de la dispensación del pacto de la gracia. DonaldMacLeod
 Las leyes controlan al hombre más pequeño… La conducta correcta, al grande. Mark Twain
 Lasbuenas personas no necesitan leyes que les digan que actúen con responsabilidad, mientras que las personas malas siempre encuentran un camino al margen de las leyes. Platón
 No es deseable que se cultive el respeto por la ley, tanto como el respeto por lo correcto.Henry David Thoreau
 La ley nunca ha hecho a los hombres ni siquiera un poco más justos. Henry David Thoreau
 ¿Es menos deshonesto hacer lo que está mal porque no está expresamente prohibido por la ley? Esperemos que nuestros principios morales aún no estén en esa fase de la degeneración. Thomas Jefferson

Preguntas
¿Cuál es la manera de vivir? ¿Cómo se relacionan el amor y la ley? ¿Cómo se aplican hoy a nosotros estas instrucciones que Pablo dio a la iglesia en Roma? ¿Por qué nuestro culto necesita ser racional? ¿Cuáles son las alternativas? ¿Cómo describe nuestro culto el tipo de persona que creemos que es Dios? ¿Cómo se relaciona esto con los cargos que presentó el Diablo?

Para debatir
Estos dos capítulos toman las ideas previas y ven cuáles deberían ser las consecuencias. Porque Dios nos ha hecho justos delante de él, deberíamos estar totalmente consagrados a Dios. Esto es lo “racional” que debemos hacer, y debería estar en el centro de nuestro culto (12:1).

En consecuencia, debemos ser totalmente renovados, pensar de una manera totalmente distinta (12:2).Agreguemos a esto el mandamiento de que debemos mirarnos a nosotros mismos de manera “moderada” (12:3) ¡y tendremos un resumen de la forma como debemos vivir como cristianos!

No quiere decir que sólo debemos hacer eso. El gran consuelo no se trata solamente de que Dios esté obrando en cada uno de nosotros de manera individual, sino que somos parte de todo el “cuerpo” de aquellos que aman a Dios. Podemos ayudarnos unos a otros y, de hecho, se nos han dado dones espirituales de parte de Dios para hacer precisamente eso en muchas áreas distintas (12:4-8).

El resto del capítulo 12 son instrucciones, – ¡mandamientos, inclusive! – sobre cómo debemos vivir. Éstos son muy directos, y muy útiles. Por ejemplo, “El amor debe ser sincero. Aborrezcan el mal; aférrense al bien. Ámense los unos a los otros con amor fraternal, respetándose y honrándose mutuamente.Nunca dejen de ser diligentes; antes bien, sirvan al Señor con el fervor que da el Espíritu.Alégrense en la esperanza, muestren paciencia en el sufrimiento, perseveren en la oración.Ayuden a los hermanos necesitados. Practiquen la hospitalidad.Bendigan a quienes los persigan; bendigan y no maldigan.Alégrense con los que están alegres; lloren con los que lloran.Vivan en armonía los unos con los otros. No sean arrogantes, sino háganse solidarios con los humildes.No se crean los únicos que saben. No paguen a nadie mal por mal. Procuren hacer lo bueno delante de todos.” (12:9-17).

Estas son aplicaciones muy útiles que se extienden por todo el capítulo 13. Aquí la perspectiva se amplía para considerar cómo deberían relacionarse los cristianos con el gobierno. Inclusive se adentra en asuntos que se encuentran en gran parte de la agenda de hoy: ¡los impuestos!(13:1-8). Después de esta base fundamental para los últimos seis de los diez mandamientos se repiten en las palabras de Jesús acerca de “ama a tu prójimo como a ti mismo.” De esta manera, “el amor es el cumplimiento de la ley” (13:9, 10). Debemos despertar, darnos cuenta de cuáles son nuestras responsabilidades y nuestras oportunidades y revestirnos de Jesús (13:14).

Comentario
Estos capítulos podrían resumirse en la frase “¡Haz lo que es correcto!” El problema está en que a menudo no estamos seguros sobre lo que es exactamente lo correcto… Así que aquíestá explicado en forma detallada, ¡de manera que no tenemos una excusa para no saberlo!
Debemos estar consagrados a Dios, y pensar en cómo nos relacionamos con él, con otros y con la sociedad en general. En estos capítulos la idea de que “la religión no se supone que debe tener sentido” es totalmente rechazada. De hecho, la palabra usada para nuestro culto es “lógico,” en otras palabras, ¡nuestras mentes están muy involucradas!
El resumen sobre la forma como debemos vivir es claramente el resultado de una reflexión espiritual intensa sobre el tema. Estamos destinados a orar por nuestra situación, y usando estas excelentes directrices, trabajar en lo que se supone debemos hacer. La ley se cumple en amor, y los mandamientos describen el tipo de personas que debemos ser. Esto no es un mandamiento arbitrario o una obediencia irracional: todo ello tiene mucho sentido. Como resultado, vivimos una vida completamente diferente, “revistiéndonos” de Jesús y viviendo la vida que Dios quiere. Debemos ser consientes de los tiempos en los que estamos viviendo, estar despiertos sobre lo que estamos hacienda, ¡y lo que no deberíamos estar haciendo! Por encima de toso, debemos ponernos la armadura de la luz y vivir vidas sinceras para Dios.

Comentarios de Elena de White
La justicia es la práctica del bien, y es por sus hechos por lo que todos han de ser juzgados. Nuestros caracteres se revelan por lo que hacemos. Las obras muestran si la fe es genuina o no. [Lecciones Objetivas de Cristo, p. 225].
El hombre que trata de guardar los mandamientos de Dios solamente por un sentido de obligación -porque se le exige que lo haga- nunca entrará en el gozo de la obediencia. Él no obedece. Cuando los requerimientos de Dios son considerados como una carga porque se oponen a la inclinación humana, podemos saber que la vida no es una vida cristiana. La verdadera obediencia es el resultado de la obra efectuada por un principio implantado dentro. Nace del amor a la justicia, el amor a la ley de Dios. La esencia de toda justicia es la lealtad a nuestro Redentor. Esto nos inducirá a hacer lo bueno porque es bueno, porque el hacer el bien agrada a Dios [Lecciones Objetivas de Cristo, p. 59-60].
La razón por la cual los hijos de Dios no tienen más propósito misionero, y no tienen más fe, según se me ha mostrado, es que han sido estrechados por el egoísmo. . . .

No es la abundancia de vuestras reuniones lo que Dios acepta. No es el número de vuestras oraciones sino, el obrar correcto, el hacer lo que corresponde a su debido tiempo. (Testimonios, tomo 2, pág. 36.). [Servicio Cristiano Eficaz, p. 52].
Esta vida está cuajada de felices oportunidades que podéis aprovechar para ejercer la capacidad que Dios os dio en beneficio de los demás. Y al hacer eso, os beneficiaréis vosotros mismos, sin quererlo. Las circunstancias menos importantes a veces se convierten en bendiciones definidas para el que obra basado en principios y en la costumbre de hacer el bien por el bien mismo. [Mi Vida Hoy, p. 226].

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2017
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

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