Jonathan Gallagher Lección 11. Jesús los llamaba: “Síganme.” (3T 2016—La Iglesia en la Comunidad)

Jesús los llamaba: “Síganme.” (3T 2016—La Iglesia en la Comunidad)

Textos bíblicos: Juan 10:1–5, 16; Lucas 9:2; Apocalipsis 14:6, 7; Lucas 19:1–10;bHechos 26:11–27; Apocalipsis 3:20.

Citas
• Cristo no designó profesantes sino seguidores. Si el cristianismo no se refleja en la vida de quien lo profesa, entonces no refleja cristianismo, porque elcristianismo es un mensaje de vida, y solo puede expresarse al ser explicado al ser reconocerse en las vidas de los hombres. Soren Kierkegaard
• La forma que toma el discipulado está condicionada por los tiempos históricos en que se vive, así como por el contexto de la vida de un individuo, pero el principio básico sigue siendo el mismo: cada uno de nosotros está llamado por amor para amar; llamados a salir de nuestro individualismo estrecho y nuestro pequeño
mundo privado, para permitir que seamos “revolucionados” por la seducción de Dios, y así vivir para él, como lo hizo Jesús. Thelma Hall
• Es difícil recordar que Jesús no vino por nuestra seguridad, sino para hacernos discípulos, ciudadanos de la nueva era de Dios, un reino sorpresa. Stanley Hauerwas
• Adopta una fórmula o una lista con el fin de “vivir la vida cristiana,” y estarás condenado a la frustración. Gene Edwards
• El discipulado es la preparación de los amigos en los que se puede confiar. Larry Neville
• Jesús prometió a sus discípulos tres cosas: que iban a perder totalmente el miedo, que serían absurdamente felices, y que iban a meterse en problemas. W. Russell Maltby

Para debatir
¿Cuál es realmente el significado de seguir a Jesús? ¿Qué se supone que debemos aprender? ¿Cuáles son las posibles interpretaciones erróneas que podemos tener sobre el concepto de discipulado? ¿Cómo explicaríamos lo que significa ser un discípulo de Jesús? ¿Qué se supone que deben representar los discípulos? ¿Cómo representamos a
Dios al mundo? ¿Qué clase de discípulos debemos ser?

Resumen bíblico
Jesús es el verdadero pastor de las ovejas, y ellas le siguen (Juan 10: 1-5, 16). Él envía a sus discípulos a anunciar el Reino de Dios y curar a los enfermos (Lucas 9: 2). El evangelio eterno se menciona en Apocalipsis 14: 6, 7. La salvación viene a Zaqueo y a toda su casa porque él decide seguir a Jesús (Lucas 19: 1-10). Pablo da su testimonio
personal como seguidor de Jesús (Hechos 26: 11-27). Jesús está llamando a nuestra puerta (Apocalipsis 3:20).

Comentario
Los relatos sobre el llamado a los discípulos insisten en la inmediatez de una respuesta. Inmediatamente, de una vez, sin demora. No hubo indecisión por parte de los discípulos, y dejaron todo para seguir a Jesús. ¿Es así como tiene que ser? El claro informe de Andrés a su hermano expresa la convicción que tenía, pero sin duda esto se basaba en la evidencia. Nadie debe seguir a otro basado en simples afirmaciones y es interesante que Jesús no hace reclamos sobre sus afirmaciones, sino que simplemente daba la invitación. ¿Cuáles son las lecciones? Jesús simplemente es. Él no tiene que hacer ninguna reclamación. La evidenciaestá en sí mismo, como él es realmente. Jesús no quería discípulos en el sentido de siervos. Más bien, él se refirió a de sus discípulos en términos de amigos, porque ellos no
funcionaban a un nivel de obediencia incondicional, sino de la aceptación reflexiva de todas las cosas verdaderas y correctas.
¿Qué decir acerca de imitar de Jesús? ¿En verdad se supone que debemos imitarlo? El problema con la imitación es que a menudo imitamos lo que podemos ver, los aspectos externos. Lo que Jesús pide es nuestra comprensión reflexiva, no una imitación irreflexiva. Cuando él ora al Padre por nuestra unidad, es una unidad en nuestra comprensión de la verdad sobre Dios, no una uniformidad de la práctica. En todas sus acciones, y en su invitación para que lo sigamos, Jesús nunca presentó un “manual de discipulado.” Y es que no se trata de seguir un curso, o pasar un examen de discipulado. Se trata de conocer a la persona, de identificarnos con sus pensamientos y convicciones, sus creencias y objetivos. Es irónico que cuando los discípulos le pidieron a Jesús que les enseñara a orar, y él les dio ideas reflexivas con las cuales empezar. Luego nosotros, los discípulos, tomamos esas directrices y las convertimos en un canto para ser recitado. Las vanas repeticiones de oraciones no logran nada. El problema, dijo Jesús, citando a Isaías, es con esos discípulos que no piensan, que creen que sólo tienen que hacer lo que se les dice: “Este pueblo con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí. Ellos me honran en vano; sus enseñanzas no son más que reglas enseñadas por los hombres.” (Mateo 15: 8, 9 NVI). Jesús enfatizó este punto una y otra vez en su enseñanza. Él no desea seguidores que simplemente le sigan la corriente. Él no está en busca de números para demostrar su popularidad. Él sabe que los gritos de “hosanna” de hoy serán el grito de “crucifíquenle” al día siguiente. Él quiere discípulos honestos que piensen y cuestionen, no mirando su propia arrogancia y orgullo, sino que se dejen enseñar y estén abiertos a Dios. De hecho, los discípulos que están pensando solo en cuán importantes son ellos, son un pasivo para Dios. No se trata de una obediencia basada en reglas, sino a una sentida necesidad de
Dios en nuestra desesperanza humana, poniéndonos en manos del único ser en el universo que puede curar el daño del pecado y restaurarnos a su imagen una vez más. El verdadero discipulado significa entender la verdadera base de nuestra relación con Dios.

Comentarios de Elena de White
Con el llamamiento de Juan, Andrés, Simón, Felipe y Natanael, empezó la fundación de la iglesia cristiana. Juan dirigió a dos de sus discípulos a Cristo. Entonces uno de éstos, Andrés, halló a su hermano, y lo llevó al Salvador. Luego Felipe fue llamado, y buscó a Natanael. Estos ejemplos deben enseñarnos la importancia del esfuerzo personal, de dirigir llamamientos directos a nuestros parientes, amigos y vecinos… {Conflicto y Valor, p. 280} El hombre encontrará descanso en el cumplimiento de las condiciones de la invitación. Y el llamado no es para unos pocos, sino para todos. Cristo es el Redentor del mundo. Su mayor mensaje al mundo fue: “Aprended de mí; que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas.” “Si alguno quiere venir en pos de mí,
niéguese a sí mismo, tome su cruz cada día, y sígame.” Jesús aceptó la cruz, con toda su humillación y sufrimiento, para posibilitar que todos los miembros de la familia humana siguieran sus pasos. Él no exige de los seres humanos ninguna cosa que, en su propia humanidad, no haya sufrido él mismo. Él sabe que la fuerza del hombre en sí mismo es totalmente ineficaz; pero también sabe que la provisión hecha es amplia y abundante, capaz de fortalecer y hacerle capaz de responder al llamado. {The Review and Herald, 6 de Diciembre de 1898}

Preparado y escrito por: © Jonathan Gallagher 2016
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

escuela sabatica jonathan gallagher

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