Muchos versículos del Nuevo Testamento giran en torno a la transformación que todos podemos experimentar cuando nos centramos en servir a Dios con todo nuestro corazón, como los dos héroes de la fe del Antiguo Testamento, Caleb y Josué.
La vida ejemplar de Jesús de servicio humilde y desinteresado nos hace querer ser más como Él. Y a través del poder del Espíritu Santo, podemos alcanzar ese objetivo de transformación espiritual. Dios trabaja para cambiarnos desde dentro hacia afuera. Nada en nosotros es igual cuando creemos plenamente y le llamamos para que entre en nuestras vidas.
Aunque hay fuerzas en competencia en el mundo que intentan alejarnos de Dios, Él seguirá armándonos con las armas espirituales necesarias para derrotar a nuestros enemigos. Seremos como Josué y Caleb, que lucharon contra sus vecinos paganos y ganaron muchas victorias para Dios.




