Leccion 8 Edicion Maestros: “Pedro y la Roca” Para el Sabado 21 de Mayo de 2016

Edición para maestros. Segundo trimestre (abril-junio) de 2016

 “Pedro y la Roca”

Lección 8: Para el 21 de mayo de 2016

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Mateo 16:15.

 

Enseña a tu clase a:

Saber el verdadero significado de la identidad mesiánica de Cristo, y sus implicaciones en la vida del creyente.

Sentir el deseo de tener una relación dinámica con el Mesías, para que su poder celestial fluya a través de ellos.

Hacer: Dar pasos para eliminar al Jesús que creamos en nuestra mente, a fin de reflejar mejor a Jesús en nosotros.

 

 Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Desarrollar una imagen clara de la identidad de Jesús
    1. ¿Por qué es importante que Jesús cumpliera las promesas del pacto que prefiguraron al Mesías?
    2. ¿Por qué las imágenes de una roca se usaron para representar a Cristo?
    3. ¿De qué manera la experiencia de la Transfiguración confirmó en los discípulos la identidad real de Cristo?
  2. Sentir que el poder obrador de milagros de Cristo proviene de una comprensión correcta de su identidad
    1. ¿En qué sentido una comprensión incorrecta de la identidad de Jesús limita su capacidad de empoderarnos?
    2. ¿De qué forma experiencias inusuales del poder de Dios nos ayudan a confirmar la identidad de Cristo?
    3. ¿Cómo podemos vencer la tentación de luchar por el control de nuestras circunstancias, en vez de confiar en Jesús?
  3. Hacer: Permitir que la Roca (Jesús) guíe nuestras vidas
    1. ¿De qué modo podemos evitar que Jesús se conforme a nuestras ideas, lo que limitaría su capacidad de transformarnos?
    2. ¿Qué significó para Pedro su declaración: “¡Tú eres el Cristo!”? ¿Qué significa ella para nosotros hoy?

 

 Resumen

Al conocer la identidad de Cristo, podemos llegar a ser semejantes a Jesús.

 

 CICLO DE APRENDIZAJE

Texto destacado: Mateo 16:15.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Comprender la identidad de Jesús nos permite experimentar más de su poder en nuestras vidas. Si creemos que él fue solo un profeta, o solo otro rabí, limitamos lo que puede hacer en y por nosotros.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Cuando alguien pierde la percepción de sí mismo, a menudo decimos que está pasando por una “crisis de identidad”. Esas pérdidas pueden llevarlo a perder el empleo, a su cónyuge, a sus padres, al ambiente familiar, etc.; la pregunta “¿Quién soy?” es fundacional para construir relaciones, planes futuros, y mucho más.

Recordando esto, nuestra lección se inicia cuando el ministerio terrenal de Jesús está terminando. Pronto sus discípulos iniciarán la misión de Dios, pero sin la presencia física de Cristo. Jesús comprende que su éxito dependerá de que comprendan quién es él. ¿Es él otro profeta como Jeremías o Isaías? ¿O es un rabí fuera de contacto con el judaísmo tradicional? ¿Es un lunático o un fanático alucinado? ¿O es un maestro iluminado tratando de elevar la ética social? ¿O es alguien que está más allá de cualquier cosa que hayan experimentado antes, como un Dios encarnado? La conclusión a la que lleguen estos discípulos afectará su capacidad de cumplir su misión celestial. La conclusión que alcancen los creyentes hoy, afectará también su capacidad de hacer lo mismo.

Diálogo inicial: Algunas veces algún esposo dice: “¡Esa no es la mujer con la que me casé!”, o viceversa. Está diciendo que la identidad del cónyuge estaba escondida antes del matrimonio, o que el carácter de la persona y su personalidad han cambiado. ¿Cuán difícil es edificar relaciones duraderas con personas si hay incertidumbre acerca de su carácter e identidad? ¿Cómo sería tu relación con Jesús si tuvieras alguna duda acerca de su identidad?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: La iglesia está establecida en forma segura sobre el sólido fundamento de Jesucristo. Cuán consolador es que las opiniones y caracteres humanos cambiantes, y los fracasos humanos que avergüenzan, no afectan esa seguridad. La iglesia de Cristo está siempre identificada con Jesús el Mesías. Los escándalos humanos han dañado su reputación, y los errores individuales han retardado su progreso. No obstante, la iglesia de Cristo avanza a través de la historia, sobreviviendo a los adversarios y escépticos que predijeron su caída. La parábola de Jesús acerca de los dos constructores encuentra su aplicación aquí. Las personas sabias edifican sobre el fundamento de granito, y las necias edifican sobre arena inestable, que genera resultados negativos. Pero el pueblo cuyas vidas están edificadas sobre la Roca que es Jesús, no puede ser derrumbado por Satanás.

Comentario de la Biblia

I. El fundamento seguro

(Repasa, con tu clase, Mat. 16:17-20.)

La frase “esta roca” se interpreta de diversos modos. El catolicismo romano insiste en que Pedro (del griego pétra) fue designado por Cristo mismo como la roca. La evidencia la obtiene del hecho de que Jesús asignó este sobrenombre a Simón, el que, insisten ellos, demuestra que la intención de Cristo era hacer de Pedro el fundamento de su iglesia naciente. De este modo, su doctrina de la sucesión apostólica asigna a Pedro la posición del primer papa como designado por Jesús mismo.

Los intérpretes protestantes, sin embargo, difieren, y se centran en otras dos posibilidades.La primera, hay intérpretes que creen que la “roca” se refiere a la confesión de Pedro, indicando que la verdad de la proclamación de Pedro de que Jesús era el Cristo (el ungido Hijo de Dios) fue el fundamento sobre el cual Cristo edificaría la iglesia. La segunda, otros intérpretes sugieren que la roca a la que se refirió Cristo no es la confesión de Pedro, sino más bien Jesús mismo. Pensando en esto, Cristo puede haber usado el sobrenombre de Simón Pedro (“Piedrita”) para presentarse como la principal piedra del ángulo sobre la cual se fundaría la iglesia de Dios. Tal vez Jesús dijo, señalando a Pedro: “Tú eres ‘Piedrita’”, y dirigiendo luego su dedo hacia sí mismo añadió: “Sobre esta roca (sin duda indicando a Cristo mismo) edificaré mi iglesia”. (Después de todo, fuera de Cristo cualquier fundamento humano no es nada más que una piedrita o algo inestable.)

La evidencia bíblica señala en dirección contraria a la interpretación católica hacia otras posibilidades, como se indicó arriba. Por ejemplo, Pedro nunca se refiere a sí mismo como la piedra del ángulo, pero lo identifica a Cristo como tal (Hech. 4:8-12; 1 Ped. 2:4-8). Los evangelios (Luc. 20:16-18; Mat. 21:40-42) registran que Jesús usó la terminología de la roca del ángulo como refiriéndose a sí mismo. El Antiguo Testamento se refiere con frecuencia a Dios con metáforas de roca-vida (p. ej., Gén. 49:24; Deut. 32:4, 15, 30, 31; 1 Sam. 2:2; 2 Sam. 22:47; 23:3; Sal. 18:46; 31:2, 3; Sal. 61:2; 62:2-7; 71:3; 78:35; 89:26; 92:15; 94:22; 95:1; Isa. 17:10; 44:8; Hab. 1:12). Pablo se une a Pedro al identificar a Jesús con las metáforas de la roca y similares (Rom. 9:31-33; 1 Cor. 10:4). Dada esta evidencia, parece más plausible que Cristo se refirió a sí mismo como la roca fundamental. Jesús, como Hijo de Dios, era el fundamento sobre el cual se edificaría la iglesia de Dios.

Considera: ¿Qué implicaciones surgen de la idea de que los humanos pueden reemplazar a Cristo como el fundamento de la iglesia?

II. La afirmación

(Repasa, con tu clase, Mat. 17:1-9.)

Moisés, uno de los personajes amados del Antiguo Testamento, entregó la legislación divina sobre el estilo de vida judío. Él entró a la presencia de Dios y vivió. Los escritos de Moisés, la “Torá” (Génesis a Deuteronomio) marcaban la vida diaria de los judíos. Él libertó a los esclavos hebreos de la opresión egipcia, dividió el mar, y obró milagros. Entre los judíos, ser comparado con Moisés era una gran alabanza.

La narración de la Transfiguración contiene varias alusiones: a la autorevelación de Dios a Moisés en el Sinaí, que posiblemente se pierden para los lectores modernos, pero son reconocibles para los lectores judíos: 1) Los seis días registrados en Mateo 17:1 aluden a Éxodo 24:16, cuando las nubes rodearon a Dios antes de su gloriosa revelación. 2) La transformación facial de Jesús (“resplandeció”) refleja la transformación facial de Moisés (“resplandor”) causada por la exposición a la gloria divina (Éxo. 34:29). 3) Tanto Elías como Moisés experimentaron a Jehová de primera mano en el monte (Sinaí) (Éxo. 24:15-17; 1 Rey. 19:8-14). 4) Los israelitas habían vivido en tabernáculos (carpas) durante sus viajes por el desierto rodeados por la presencia de Dios. 5) La voz de Dios llamó a Moisés desde la nube, mientras que la voz de Dios afirmó a Jesús desde la nube (comparar Mat. 17:1-9 con Éxo. 24:15-18). 6) El temor de los discípulos reflejaba el mismo asombro del antiguo Israel cada vez que se encontraron con Dios.

Estas alusiones sugieren que Jesús era el nuevo Moisés, o tal vez, aun, el Profeta futuro predicho por Moisés (Deut. 18:15). La percepción de la gloria de Dios, oscurecida durante muchas generaciones, había regresado con el ministerio del Hijo de Dios ¿Qué posibles circunstancias podrían haber provisto una mayor afirmación de la identidad, el ministerio, y la posición divina de Cristo?

Considera: Con tantas evidencias afirmando la identidad de Cristo, ¿qué excusas podríamos dar para no reconocerla?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Todos necesitamos modelos con quienes podamos identificarnos, en especial cuando somos jóvenes. Nuestro modelo, Jesucristo, atrae nuestra atención y comprender su identidad es necesario para “identificarnos con” él. ¿Cómo podemos asegurarnos de tener una identificación exacta?

Preguntas de aplicación:

  1. ¿De qué modo tu autoidentificación puede protegerte de sobreponer esa identidad sobre Jesús?
  2. ¿En qué aspectos una mala identificación de Cristo llega a ser un estorbo espiritual?
  3. ¿De qué manera las experiencias (por ejemplo, la Transfiguración de Cristo) refuerzan nuestra comprensión de la identidad de Cristo?
  4. ¿Qué encuentros espirituales te han clarificado la identidad de Cristo?
  5. ¿Por qué las experiencias espirituales individuales no deben ser usadas para establecer la identidad de Cristo, aparte de la revelación de las Escrituras?
  6. Si Cristo te preguntara quien dices que es él, ¿cómo responderías?
  7. ¿De qué manera confesar verbalmente nuestra comprensión de la identidad de Cristo refuerza nuestra vida espiritual?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Identificarse con Jesús, por sí solo, no nos salva. Tampoco el conocer la identidad de Jesús nos transforma en discípulos cristianos. Hacer decisiones, basados en la identificación bíblica de Cristo, es indispensable para la conversión. ¡Cuán desafortunado sería si la identidad de Cristo fuera bien comprendida sin la acción de elegir a Cristo y comprometernos eternamente con Jesús!

Actividad final: Pide a los miembros que escriban su respuesta a la pregunta de Cristo: “¿Quién decís que yo soy?”, dejando una línea en blanco debajo de cada línea escrita. Una vez que terminaron la descripción, invítalos a llenar las líneas que quedaron en blanco con sus respuestas personales con su retrato del carácter de Cristo. Sin duda bosquejarán su compromiso con algún aspecto de la identidad de Cristo.

Actividad alternativa: Plantea la pregunta directamente a la clase. Pídeles que hagan un retrato hablado del carácter de Cristo, compartiendo lo que esta identidad significa para ellos.

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