Lección 7: Edicion Maestros “Líderes siervos” Para el 13 de mayo de 2017

Edición para maestros. Segundo trimestre (abril-junio) de 2017

“Líderes siervos”

Lección 7:  Para el 13 de mayo de 2017

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: 1 Pedro 5:1-6.

 

Enseña a tu clase a:

Saber: Reconocer que la humildad es un componente fundamental para un liderazgo y un servicio eficaz a favor del prójimo.

Sentir: Valorar, en el ejemplo de Jesús, el espíritu de humildad y de servicio por amor, y desear manifestar lo mismo a otros.

Hacer: Responder al llamado a humillarse bajo la poderosa mano de Dios para que pueda utilizar eficazmente a cada uno en su obra.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: El liderazgo cristiano eficaz.
    1. ¿Cuáles son el espíritu y la actitud que Pedro invita a los líderes de la iglesia a mostrar?
    2. Pedro llama a los ancianos a cumplir dos funciones específicas, ¿cuáles son? (Compara con Hech. 20:28.)
  2. Sentir: El llamado a la humildad y el servicio.
    1. Según el consejo de 1 Pedro 5:2 y 3, ¿cuáles son las tres actitudes específicas que los ancianos deberían tener?
    2. ¿Qué actitud espera Pedro de todos sus lectores (1 Ped. 5:5, 6)?
  3. Hacer: Humillarse bajo la poderosa mano de Dios.
    1. ¿De qué maneras los líderes de la iglesia pueden dar ejemplo de un liderazgo de servicio mientras que, al mismo tiempo, son obispos?
    2. ¿Qué espera Pedro de los jóvenes de la iglesia con relación a los ancianos (1 Ped. 5:5)?

 

Resumen

En la iglesia, los ancianos cumplen la función tanto de pastor como de obispo. Pedro hace un llamado a un espíritu de humildad y de servicio en los líderes, como así también en todos los creyentes, ya sean jóvenes o ancianos. A su debido tiempo, Dios exaltará a aquellos que se humillaron bajo su mano poderosa.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Textos destacados: 1 Pedro 5:5, 6, 10.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: La iglesia necesita buenos líderes que sean eficientes en su doble función de cuidadores y obispos. Como tales, necesitan ser humildes, y estar deseosos de servir y dispuestos a ser ejemplos en vez de tiranos. Los ancianos son llamados a mostrar su espíritu de servicio. Los jóvenes son llamados a someterse a este tipo de liderazgo. Todos son llamados a vestirse de humildad. La feligresía que muestra este espíritu de humildad y servicio será fuerte y se mantendrá firme mientras Dios los exalta frente a la comunidad.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Sólo para los maestros: La iglesia primitiva tenía una estructura de organización mínima. Los apóstoles fueron los primeros líderes, pero la iglesia superó rápidamente la capacidad de los apóstoles para administrarla adecuadamente. Hechos 6:1 al 6 describe el primer intento por incorporar nuevos líderes para compartir las responsabilidades con más eficacia. Más tarde, estos hombres fueron llamados “diáconos” (diakonoi), que significa “aquellos que ministran las necesidades de otros”. Posteriormente, los apóstoles también tuvieron la necesidad de designar líderes espirituales en cada congregación (Hech. 14:23; Tito 1:5). Estos hombres fueron conocidos como “ancianos” (presbyteroi) que, literalmente, significa hombres mayores y de experiencia. Los apóstoles eran líderes itinerantes, mientras que los ancianos eran líderes de iglesias locales. Según Hechos 15, estos dos grupos se unieron por primera vez para representar a la iglesia en el Concilio de Jerusalén.

Diálogo inicial: Invita a la clase a leer Hechos 20:17, 18, y 28 al 31. Hablen sobre las funciones que Pablo esperaba que estos ancianos cumplieran en la iglesia y compárenlas con lo que Pedro esperaba de los ancianos de las iglesias a las que estaba escribiendo.

Preguntas para dialogar:

  1. ¿Qué funciones tienen en común las dos descripciones?
  2. ¿Qué revela esto sobre la terminología utilizada?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: En 1 Pedro 5:1 al 3, se usan tres términos especiales para los líderes de la iglesia: ancianos, obispos y pastores del rebaño, siendo los dos últimos términos expresados en forma de verboides. Los tres mismos términos son utilizados también en Hechos 20:28. El primero, “ancianos”, fue tratado anteriormente. Esta designación era una terminología común usada para los líderes de iglesia locales. En el Antiguo Testamento, los ancianos se desempeñaban como consejeros y jueces de los feligreses. Los ancianos (“obispos”) debían tener cualidades específicas para desempeñarse como líderes espirituales en la iglesia del Nuevo Testamento (1 Tim. 3:1-7; Tito 1:6-9). Pedro se refiere a sí mismo como un “anciano también” (sympresbyteros), identificándose así con ellos (1 Ped. 5:1).
El segundo y el tercer término son funcionales y están expresados como verboides. “Pastores” o “apacentad” (poimainō, 1 Ped. 5:2) describen una función de cuidado, porque es el pastor (poimēn) quien guía al rebaño a las pasturas. En 1 Pedro 2:25, Jesús es llamado “el Pastor de vuestras almas”. En 1 Pedro 5:4, se lo llama “el Príncipe de los pastores” (archipoimēn), indicando que los pastores y los ancianos deben trabajar bajo su autoridad y guía. Hebreos 13:20 llama a Jesús “el gran Pastor de las ovejas” (NVI), y él se llamó a sí mismo “el buen pastor” (Juan 10:11, 14), poniéndose como ejemplo para otros.
Otra frase que utiliza Pedro es “cuiden como pastores” (1 Ped. 5:2, NVI), o “cuiden ustedes de las personas que Dios dejó a su cargo” (episkopeō, TLA), una frase que indica una función de supervisión o gestión. En 1 Pedro 2:25, Jesús es llamado “el Pastor y Obispo” (episkopos) de nuestras almas. Las funciones de liderazgo espiritual que debieran cumplir los ancianos son las mismas que Jesús ejerce al cuidar de nuestras almas. No es llamativo que Hebreos 13:17 amoneste a los creyentes: “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta”.

Comentario de la Biblia

I. Cualidades de los líderes de iglesia eficaces

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 5:1-4.)

Siendo anciano él mismo, Pedro apela a los otros ancianos para cuidar el rebaño de Dios que está bajo su responsabilidad, de manera tal que ninguna oveja de Cristo se pierda. Entonces, cuando regrese el Príncipe de los Pastores, recibirán una corona incorruptible de gloria. Existen tres condiciones bajo las cuales los ancianos deben servir: (1) voluntariamente, no por un deber u obligación; (2) con afán de servir, no con expectativas de beneficios monetarios; (3) humildemente, no como amos del rebaño, sino liderando con su ejemplo.

Considera: ¿De qué maneras Jesús, el Príncipe de los pastores, fue un ejemplo de estas tres condiciones?

II. Consejos a los miembros

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 5:5-7.)

Los más jóvenes deben someterse a la autoridad de sus mayores y compartir el mismo espíritu de poner primero los intereses del prójimo. Dicho sometimiento debe reflejar los consejos previos de Pedro, en 1 Pedro 2:13 al 3:7.

Finalmente, se instruye a todos que se vistan de humildad en sus relaciones, según la amonestación en 1 Pedro 3:10 al 12, basada en Proverbios 3:34. Dado que Dios se opone al orgulloso y desea dar su gracia al humilde, se aconseja que todos se humillen ante Dios y aguarden a que él los exalte a su debido tiempo. Aunque hoy en día, así como en aquel entonces, la humildad se asocia generalmente con la pobreza y una condición social baja, los creyentes no deben preocuparse por esas cosas. Solo necesitan permitir que Dios se preocupe por su bienestar, porque él cuida de ellos y pueden confiar en que satisfará sus necesidades.

Considera: ¿De qué maneras concretas puedo vestirme de humildad en mis relaciones interpersonales?

III. Vivir en el terreno del diablo

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 5:8-11.)

Dios se preocupa por nosotros; no obstante, al mismo tiempo, no debemos olvidar que vivimos en territorio enemigo. Por lo tanto, estamos obligados a tener autocontrol y estar alertas porque nuestro enemigo, el diablo, es como un león, rugiente, rondando y “buscando a quién devorar” (1 Ped. 5:8, NVI). Los leones acechan a su presa furtivamente. Se mantienen ocultos hasta el último minuto y atacan. No podremos ser conscientes del peligro a menos que permanezcamos alertas, con una mente lúcida y ejerciendo autocontrol de modo que nada obstaculice nuestra capacidad de orar (1 Ped. 4:7). No solo necesitamos permanecer alertas y conscientes, sino que también se nos llama a resistirlo “firmes en la fe” (1 Ped. 5:9).

Pedro les recuerda a sus lectores que no están solos cuando enfrentan la ira del enemigo, porque “sus hermanos en todo el mundo están soportando la misma clase de sufrimientos” (1 Ped. 5:9, NVI). Sí, Pedro concluye diciendo que “después de que ustedes hayan sufrido un poco de tiempo, Dios mismo, el Dios de toda gracia…, los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables” (1 Ped. 5:10, NVI). Nuestra fuerza no está en nosotros mismos, sino en nuestro Dios, quien nos llamó a su gloria eterna.

Considera: Satanás (el dragón) está particularmente enojado con aquellos que, en los últimos días, guardan los Mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesús (Apoc. 12:17). Como soldados de Cristo, necesitamos permanecer sobrios y en alerta. ¿De qué forma puedo vivir como soldado al servicio de Dios mientras vivo en territorio enemigo?

Preguntas para dialogar:

  1. ¿Qué espíritu mostramos en nuestras relaciones con otros, ya sea que seamos líderes espirituales, jóvenes o cualquier otro miembro de iglesia?
  2. ¿Qué precauciones estamos tomando para mantener el autocontrol, estar alertas y tener una mente clara? ¿De qué manera podemos darnos cuenta de los métodos del diablo? ¿Estamos velando en oración? ¿De qué modo?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: La iglesia de hoy está mucho más estructurada que la iglesia primitiva. Este alto nivel de organización es necesario debido a las complejidades que existen en la iglesia y en el mundo. Los ancianos del Nuevo Testamento eran, esencialmente, lo mismo que los pastores y los obispos (ver, por ej., 1 Tim. 3:1, 2; Tito 1:7; 1 Ped. 2:25), y ejercían ambas funciones. Los únicos otros líderes espirituales eran los apóstoles y los diáconos aunque, aparentemente, estos últimos se encargaban mas de las cuestiones prácticas y de las necesidades materiales de la iglesia, mientras que los apóstoles y los ancianos ejercían una función específicamente espiritual o religiosa (Hech. 6:1-4; 15:2, 4, 22, 23; 16:4; 1 Tim. 5:17).

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Cuál es la base para el sistema representativo en la organización de la iglesia y con qué principios bíblicos se relaciona?
  2. ¿Por qué podemos tener confianza en que Dios dirige permanente el liderazgo en su iglesia? ¿Qué interés tiene Jesús, el Príncipe de los pastores, en guiar a su rebaño en condiciones de seguridad?

Actividades:

Invita a tu clase a leer 1 Timoteo 5:17 y Hebreos 13:7 y 17. Conversen sobre las formas en las que los miembros de la clase pueden mostrar apoyo y aprecio por los líderes espirituales de la iglesia. Planea poner en práctica, pronto, al menos una idea concreta.

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Muchos miembros de iglesia tienen poco conocimiento de la estructura organizacional de la Iglesia Adventista del Séptimo Día y de que funciona, fundamentalmente, sobre una base de elección de representantes y aportes financieros de los niveles locales hacia arriba. Quizá tampoco sepan que, una vez que la estructura se mantiene por un tiempo determinado, existen controles descendentes para buscar el equilibrio y que son implementados hasta las siguientes elecciones en asambleas o sesiones de la Asociación General. Puede resultar útil revisar algunos conceptos básicos sobre las formas en las que se establecen el liderazgo y la autoridad en la Iglesia Adventista, de modo que haya una mejor comprensión del proceso de funcionamiento de la iglesia y por qué está organizada de cierta manera. El Manual de la Iglesia es una herramienta útil para entender este tema.

Actividades:

Si tienes los recursos, crea un organigrama de los niveles de liderazgo y autoridad de la Iglesia Adventista del Séptimo Día. Muestra cómo la autoridad se ejerce en ambas direcciones dentro de la organización de la iglesia, sin que ni un solo individuo (a excepción de Cristo) o entidad posea la máxima autoridad.

Radio Adventista
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