Lección 3 Edicion Alumnos: “Los mensajes de Jesus a las 7 Iglesias” Para el 19 de enero de 2019

Primer trimestre (enero-marzo) de 2019

“Los mensajes de Jesus a las 7 Iglesias”

Lección 3: – Para el 19 de enero de 2019

 

Sábado 12 de enero

Lee Para el Estudio de esta Semana: Apocalipsis 2:8-11; 3:7-11; 2:12-17; 14:12; 2:18-29; 3:1-6; 3:14-22; Isaías 61:10.

Para Memorizar:Al que venciere, le daré que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido, y me he sentado con mi Padre en su trono.” (Apoc. 3:21).

Desde Patmos, por medio de Juan, Jesús envió una carta con siete mensajes a su pueblo. Si bien esos mensajes originalmente incumbían a las iglesias de Asia de la época de Juan, también se escribieron para todos los cristianos a lo largo de la historia.

Una comparación paralela de estos mensajes muestra que siguen la misma estructura séxtuple. Cada uno comienza cuando Jesús se dirige a la iglesia específica mencionando su nombre. La segunda parte comienza con la frase: “El que tiene […] dice esto”, donde Jesús se presenta a cada iglesia mencionando las características autodescriptivas que se encuentran en el capítulo 1. Esas descripciones de Jesús se adecuaban a las necesidades específicas de cada iglesia. Por lo tanto, Jesús destacó su habilidad para enfrentar las diferentes luchas y situaciones de cada iglesia. A continuación, Jesús hace una evaluación de la iglesia y luego aconseja a la iglesia cómo salir de su aprieto. Finalmente, cada mensaje concluye con un llamado a escuchar al Espíritu y con promesas para los vencedores.

Al analizar los mensajes, veremos que Jesús era capaz de satisfacer las necesidades de cada iglesia, independientemente de la situación. Por ende, indudablemente también puede satisfacer nuestras necesidades actuales.

 

Domingo 13 de enero:

Los mensajes de Cristo para Esmirna y Filadelfia

El segundo y el sexto mensajes de Jesús originalmente estaban dirigidos a las iglesias de Esmirna y Filadelfia. Estas dos iglesias no recibieron reproches de Jesús.

Esmirna era una ciudad hermosa y rica, pero también un centro de culto obligatorio al emperador. Las consecuencias por negarse a cumplir con este mandato podían conducir a la pérdida de la condición jurídica, la persecución e incluso el martirio.

Lee Apocalipsis 2:8 al 11. La forma en que Jesús se presenta a esta iglesia ¿qué relación tiene con la situación de la iglesia? ¿Cuál era la situación de la iglesia? ¿Qué advertencia le da Jesús a la iglesia sobre lo que vendría?

El mensaje a la iglesia de Esmirna también se aplica a la iglesia en la era postapostólica, cuando los cristianos fueron brutalmente perseguidos por el Imperio romano. Los “diez días” mencionados en Apocalipsis 2:10 señalaban los diez años de persecución iniciados por Diocleciano en el año 303 d.C., que continuaron hasta el 313 d.C., cuando Constantino el Grande emitió el Edicto de Milán, que otorgaba libertad religiosa a los cristianos.

La sexta iglesia a la que Jesús se dirigió se encontraba en Filadelfia (“amor fraternal”). La ciudad estaba en el camino comercial del imperio que conectaba todas las partes del este con todas las partes del oeste de la provincia. Se fundó como un centro para promover el idioma y la cultura griegos en la zona de Lidia y Frigia.

Lee Apocalipsis 3:7 al 13. La forma en que Jesús se presenta a esta iglesia ¿qué relación tiene con la situación de la iglesia? La declaración de Jesús: “Tienes poca fuerza” (Apoc. 3:8) ¿qué dice acerca de la condición de la iglesia? ¿Qué le promete Jesús a esta iglesia?

El mensaje a esta iglesia se aplica acertadamente al gran reavivamiento del protestantismo durante los siglos XVIII y XIX. Efectivamente, dada la luz que tenían, buscaron guardar “mi palabra” (Apoc. 3:8). La iglesia de este período fue impulsada por un deseo auténtico de llevar el evangelio a todo el mundo. Como resultado, hubo un gran auge del evangelio que no se había experimentado desde la época del Pentecostés.

 

Lunes 14 de enero:

El mensaje de Cristo para Pérgamo

Pérgamo era el centro de varios cultos paganos, incluido el culto a Asclepio, el dios griego de la curación, llamado “el Salvador”, y estaba representado por una serpiente. La gente acudía de todas partes al santuario de Asclepio para sanarse. Pérgamo desempeñaba un papel primordial en la promoción del culto al emperador, que era obligatorio como en Esmirna. No es de extrañar que los textos digan que los cristianos de Pérgamo vivían en la ciudad “donde mora Satanás” y donde se encontraba su trono.

Lee Apocalipsis 2:12 al 15. ¿Cómo se presenta Jesús a esta iglesia? ¿Cuál fue el diagnóstico que hizo de su condición espiritual?

Rodeados por el paganismo y sus grandiosos templos, los cristianos de Pérgamo enfrentaban tentaciones externas e internas en la iglesia. Si bien la mayoría de ellos permanecieron fieles, algunos, llamados nicolaítas, defendían la transigencia con el paganismo para evitar la persecución. Estos estaban vinculados a otro grupo herético que lleva el nombre de Balaam, quien sedujo a los israelitas camino a la Tierra Prometida (Núm. 31:16). Estos dos grupos defendían el conformismo con las prácticas paganas para evitar la incomodidad de la persecución.

Lee Apocalipsis 2:16 y 17. Jesús ¿qué le pide que haga a la iglesia para ayudarla a mejorar su condición espiritual? ¿Qué promesas le da Jesús?

El mensaje a la iglesia de Pérgamo también describe acertadamente la situación de la iglesia en el período posterior al año 313 d.C. Aunque el cristianismo había ganado su lucha contra el paganismo, muchos de la iglesia comenzaron a transigir. Si bien algunos permanecieron firmes y fieles al evangelio, los siglos IV y V fueron testigos del declive espiritual y la apostasía, durante los que la iglesia luchó contra la tentación de transigir, y evidentemente perdió.

¿Qué significa no negar “mi fe” (Apoc. 2:13; ver, además, Apoc. 14:12). ¿Qué nos dice esto sobre el origen de la fe y sobre nuestro deber sagrado de aferrarnos a ella, incluso bajo amenaza de muerte o, aún más peligrosa, la amenaza de la avenencia?

 

Martes 15 de enero:

El mensaje de Cristo para Tiatira

En comparación con otras ciudades, no tenemos conocimiento de que Tiatira haya tenido alguna importancia política o cultural en la historia antigua. Se la conocía más bien por el comercio. Para tener un negocio o un trabajo, la gente tenía que pertenecer a gremios comerciales. Los miembros tenían que asistir a los festivales del gremio y participar de los rituales del templo, que a menudo incluían actividades inmorales. Quienes no se atenían a estas prácticas experimentaban exclusión de los gremios y sanciones económicas. Los cristianos de esta ciudad tenían que optar entre transigir o ser fieles al evangelio.

Lee Apocalipsis 2:18 al 29. ¿Cómo se presenta Jesús a esta gente (ver, además, Dan. 10:6)? ¿Cuáles fueron las cualidades por las que Jesús elogió a la iglesia y qué cuestión le preocupaba?

Al igual que la iglesia de Pérgamo, lo que amenazaba a la iglesia de Tiatira era la avenencia con el entorno pagano. El nombre “Jezabel” se refiere a la esposa del rey Acab, quien condujo a Israel a la apostasía (1 Rey. 16:31-33). Jesús la describe como una ramera espiritual. Aquellos que toleraban su enseñanza cometían adulterio espiritual con ella.

La situación descrita de la iglesia de Tiatira se aplica a la condición de la iglesia en general durante el período de la Edad Media. El peligro para la iglesia no provenía del exterior, sino de quienes afirmaban recibir su autoridad de Dios. Durante ese período, la tradición reemplazó a la Biblia; un sacerdocio humano y las reliquias sagradas reemplazaron al sacerdocio de Cristo; y las obras se consideraban medios de salvación. Los que no toleraban las influencias corruptoras de la iglesia oficial sufrían persecución e incluso la muerte. Durante muchos siglos (ver Dan. 7:25) el evangelio casi se había perdido.

Medita en las palabras de Apocalipsis 2:25: “Lo que tenéis, retenedlo hasta que yo venga”. ¿Qué significan esas palabras para nosotros, tanto colectiva como individualmente? ¿Qué tenemos de Jesús que debamos retener?

 

Miércoles 16 de enero:

El mensaje de Cristo para Sardis

Sardis tenía una historia gloriosa. Pero en la época romana, la ciudad había perdido prestigio. Si bien la ciudad todavía disfrutaba de riquezas, su gloria estaba arraigada en su historia pasada más que en la realidad presente. La ciudad fue construida en la cima de una colina empinada y, como tal, era inaccesible. Los ciudadanos se sentían tan seguros que no ponían atención a la custodia de los muros de la ciudad.

Lee Apocalipsis 3:1 al 6; Mateo 24:42 al 44; y 1 Tesalonicenses 5:1 al 8. ¿Qué tres cosas exhorta a hacer Jesús a los cristianos de Sardis para sanar su condición espiritual? La advertencia de Jesús de “velar” ¿cómo se conecta con el trasfondo histórico de la ciudad?

Si bien Jesús reconoce que algunos cristianos de la iglesia de Sardis son fieles, en su mayoría están espiritualmente muertos. No se acusa a la iglesia de ningún pecado abierto ni de apostasía (como las de Pérgamo y Tiatira), sino de letargo espiritual.

El mensaje a la iglesia de Sardis se aplica acertadamente a la situación espiritual de los protestantes en el período posterior a la Reforma, a medida que la iglesia caía gradualmente en un formalismo inerte y un estado de complacencia espiritual. Bajo el impacto de la creciente ola de racionalismo y secularismo, el énfasis en la gracia salvadora del evangelio y el compromiso con Cristo disminuyó, dando lugar al racionalismo y a los argumentos filosóficos áridos. La iglesia en este período, aunque parecía estar viva, en realidad estaba espiritualmente muerta.

La carta también se aplica a todas las generaciones de cristianos. Hay cristianos que siempre hablan en términos gloriosos de su antigua fidelidad hacia Cristo. Lamentablemente, estos no tienen mucho para compartir sobre su experiencia actual con Cristo. Su religión es nominal, carecen de la verdadera religión del corazón y de un auténtico compromiso con el evangelio.

Teniendo siempre presente la gran verdad de la salvación solo por la fe en Cristo, ¿en qué sentido podríamos decir que nuestras obras no han sido halladas “perfectas” delante Dios? ¿Qué significa eso, y cómo podemos “perfeccionar” nuestras obras delante de él? Mat. 5:44-48.

 

Jueves 17 de enero:

Los cristianos de Laodicea

La última iglesia a la que se dirigió Jesús estaba ubicada en Laodicea, una ciudad rica situada en la principal ruta comercial. Era famosa por su industria manufacturera de lana, sus bancos (que tenían una gran cantidad de oro) y una escuela de medicina que producía ungüento para los ojos. La prosperidad colmó a los ciudadanos de autosuficiencia. Alrededor del año 60 d.C., cuando un terremoto destruyó la ciudad, los ciudadanos declinaron un ofrecimiento de ayuda por parte de Roma, alegando tener todo lo necesario para hacer el trabajo. Como la ciudad carecía de agua, la abastecía un acueducto proveniente de las aguas termales de Hierápolis. Como estaba lejos de Laodicea, el agua se entibiaba antes de llegar allí.

Lee Apocalipsis 3:14 al 17; y Oseas 12:8. Traza paralelismos entre las características históricas de la ciudad y la valoración de Cristo de esta iglesia. ¿Cómo dominaba a los cristianos de Laodicea el espíritu autosuficiente de la ciudad?

Jesús no reprende a los cristianos de Laodicea por ningún pecado grave, herejía ni apostasía. Su problema era, más bien, la complacencia que conduce al letargo espiritual. Al igual que el agua que llegaba a la ciudad, ellos no eran ni refrescantemente fríos ni calientes, sino tibios. Decían ser ricos y sin necesidad de nada; sin embargo, eran pobres, desnudos y ciegos ante su condición espiritual.

La iglesia de Laodicea representa acertadamente la condición espiritual de la iglesia al final de la historia de esta Tierra. Esto se evidencia por las fuertes conexiones verbales con Apocalipsis 16:15, en relación con la preparación para la crisis final, que muestra que la iglesia de Laodicea iba a ser el modelo de la iglesia del tiempo del fin. La última iglesia existirá en tiempos de grandes agitaciones políticas, religiosas y seculares, y enfrentará desafíos que ninguna generación anterior conoció. Sin embargo, esta iglesia es autosuficiente y lucha con su autenticidad. La advertencia de Cristo para ella tiene una implicación de gran alcance para todos los que son parte de su iglesia en los últimos días.

Jesús les asegura a los laodicenses que los ama y que no los abandonará (Apoc. 3:19). Concluye su llamado describiéndose como el amante de Cantares 5:2 al 6, parado en la puerta, tocando y suplicando que lo dejen entrar (Apoc. 3:20). A todos los que abren la puerta y lo dejan entrar se les promete una cena íntima con él. No hay que desaprovechar este llamado.

Lee Apocalipsis 3:18 al 22. ¿Qué consejo les dio Jesús a los laodicenses? ¿Qué simbolizan el oro, la ropa blanca y el colirio (ver 1 Ped. 1:7; Isa. 61:10; Efe. 1:17, 18)? ¿Qué nos dice todo esto a nosotros, que como adventistas del séptimo día nos consideramos la iglesia de Laodicea?

 

Viernes 18 de enero

Para Estudiar y Meditar:

Lee “El Apocalipsis”, en Los hechos de los apóstoles, pp. 462-473.

Los siete mensajes a las iglesias muestran un declive espiritual en ellas. La iglesia de Éfeso todavía era fiel, aunque había perdido su primer amor. Las iglesias de Esmirna, Pérgamo y Filadelfia eran fieles; solo un número reducido de miembros díscolos eran infieles. Tiatira era una iglesia dividida en dos fases en relación con su fidelidad a Cristo. La iglesia de Sardis estaba en una condición muy seria. La mayoría en esta iglesia no estaba en armonía con el evangelio, mientras que el remanente representaba a los pocos fieles. La condición de la iglesia de Laodicea era tal que no había nada bueno que decir acerca de esa iglesia.

Al concluir cada mensaje, Jesús hizo promesas a los que aceptaban sus consejos. Sin embargo, se puede observar que, junto con la evidente decadencia espiritual de las iglesias, hay un aumento proporcional en las promesas dadas. Comenzando con Éfeso, que recibe solo una promesa, ya que cada iglesia sigue la tendencia espiritual descendente, cada una recibe más promesas que la anterior. Finalmente, la iglesia de Laodicea, si bien recibe una sola promesa, esta es la mayor: compartir el trono de Jesús (Apoc. 3:21).

Preguntas para Dialogar:

  1. Este aumento en las promesas junto con el declive espiritual de las iglesias ¿en qué medida refleja la declaración de que cuando el pecado abunda, la gracia sobreabunda (Rom. 5:20)? Piensa en eso a la luz de la afirmación de que “la iglesia, aunque débil y defectuosa, constituye el único objeto en la Tierra al cual Cristo otorga su consideración suprema. Él la observa constantemente lleno de solicitud por ella, y la fortalece mediante su Espíritu Santo” (MS 2:457).
  2. A menudo, los cristianos dicen que es difícil ser cristiano en las ciudades industriales, comerciales y metropolitanas. ¿Qué se puede aprender del hecho de que en las ciudades prósperas de Asia había cristianos que se mantuvieron leales al evangelio e inquebrantables en medio de toda la presión del ambiente pagano?Piensa en esos cristianos de Asia a la luz de la oración de Jesús en Juan 17:15 al 19. ¿Cómo se aplica el concepto de estar en el mundo pero no ser del mundo para los cristianos actuales, en particular para los que viven en ciudades metropolitanas?
  3. ¿Cómo podemos, como adventistas, prestar atención a las palabras que recibimos en el mensaje a los laodicenses?
Radio Adventista
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