Lección 13: Edición Maestros “Lecciones de Jeremías” para 26 de Diciembre de 2015

Edición para maestros. Cuarto trimestre (octubre-diciembre) de 2015

 “Lecciones de Jeremías”

Lección 13: Para el 26 de diciembre de 2015

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: Jeremías 2:13; Deuteronomio 6:5; Jeremías 23:1-8.

Enseña a tu clase a:

Saber identificar las lecciones principales del libro de Jeremías, que están centradas principalmente en el carácter de Dios y en nuestra respuesta a él.

Sentir las serias implicaciones del tema del remanente en el libro de Jeremías y del contraste entre los “muchos” y los “pocos”.

Hacer: Apreciar el concepto de la religión del corazón, que es el único camino hacia la verdadera felicidad y la vida eterna.

 

 Bosquejo de la Lección

  1. Saber: El carácter de Dios
    1. ¿Cuáles eran las distorsiones del carácter de Dios populares en el tiempo de Jeremías?
    2. El mensaje de juicio, tema más frecuente de Jeremías, ¿implica una imagen de Dios como un juez severo que desea castigarnos? ¿Por qué sí, o por qué no?
  2. Sentir: Solo unos pocos
    1. ¿Cuáles son las serias implicaciones del tema del remanente? ¿De qué modo fue desarrollado en Jeremías?
    2. ¿De qué manera el tema del remanente es todavía relevante hoy frente al crecimiento que experimenta la Iglesia Adventista del Séptimo Día?
  3. Hacer: Religión del corazón
    1. La religión del corazón, ¿es una experiencia religiosa basada en emociones?
    2. ¿Qué es lo opuesto a la religión del corazón?
    3. ¿Cómo se vive la religión del corazón cada día?

 Resumen

Al mirar el libro de Jeremías, vemos el tema que recorre todo el libro, y que realmente es el centro de la gran controversia: el carácter de Dios, y los malos conceptos y representaciones humanas de él. Dios quiere nuestros corazones y no estará satisfecho con nada menos. Nosotros tampoco nos sentiremos satisfechos con nada menos.

 

 CICLO DE APRENDIZAJE

Pasaje destacado: Jeremías 2:13.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: El costo del discipulado es elevado. Jeremías, a lo largo de su vida, enfrentó tremendas dificultades al proclamar el mensaje de Dios y mostrar a éste, quien es la verdadera “fuente de agua viva”; un Dios que busca con amor a su pueblo para llevarlos de regreso a él vez tras vez y una vez más.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Jeremías profetizó durante más de cuarenta años a su pueblo, primero en Judá y luego en Egipto. En diversos momentos de su vida, se quejó amargamente a Dios acerca de su ministerio y sus mensajes (Jer. 11:18-12:5; 15:10-18; 17:12-18; 18:19-23), Su queja máxima fue cuando maldijo el día de su nacimiento (Jer. 20:14-18). No obstante, siguió acompañando a Judá hasta sus días finales, que fueron marcados por la rebelión y la destrucción.

Aun así, se mantuvo junto al pueblo de Dios y los acompañó a Egipto, donde murió en circunstancias desconocidas. Realmente fue uno de los profetas más grandes y, al mismo tiempo, muy humano. Analiza con la clase la grandeza de Jeremías que brilla a través de su humanidad.

Diálogo inicial: A todos nos gustan los finales felices. Sin embargo, la historia de Jeremías no termina bien. Jerusalén es destruida, Gedalías brutalmente asesinado, el profeta de Dios ignorado, los judíos restantes desaparecen con Jeremías de regreso a Egipto. Toda la historia se desvanece en medio del sincretismo y la muerte.

Imagina a un pastor que predicó sermones evangelizadores toda una vida, visitó siempre a los miembros de su rebaño y cumplió fielmente sus deberes pastorales y que, sin embargo, nunca bautizó a una sola persona. ¡Qué desalentador! O piensa en el gran número de misioneros que dejaron sus vidas en húmedas selvas sin ver ningún resultado concreto de sus esfuerzos de toda la vida.

El costo del discipulado realmente no es bajo. ¿Cómo reaccionas cuando tu jornada cristiana es difícil, o cuando afrontas oposición de todo ángulo imaginable?

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: Al terminar este trimestre, miremos el cuadro general que surge del estudio del libro de Jeremías y el modo en que encaja dentro del panorama mayor de la gran controversia. El libro no es solo acerca de los últimos días de Judá y los mensajes de juicio, sino acerca del carácter de Dios y cómo Satanás ha tenido éxito en distorsionarlo y, en consecuencia, la imagen divina en nosotros.

Los intentos continuos de Dios de atraer a su pueblo rebelde de regreso a él, que son dolorosamente repetitivos, muestran a un Dios de amor que vez tras vez busca alcanzarnos. Y aun cuando el llamado al arrepentimiento fracasa y viene el exilio, el siguiente mensaje es de restauración y de esperanza futura para un remanente. Estos son los grandes temas bíblicos que comunican el evangelio tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamentos.

Comentario de la Biblia

Los comentadores modernos generalmente ven el juicio en el centro del mensaje teológico del libro de Jeremías. Sin embargo, el juicio nunca es un fin teológico en sí mismo, sino solo un medio para atraer una vez más a la humanidad cerca de su Creador. El juicio –como con espada, hambre y pestilencia (una maldición triple que aparece unas quince veces en Jeremías; p. ej., Jer. 14:12; 21:7; 29:17; etc.)− nunca es la última palabra de Dios, sino la salvación (ver Jer. 30 al 33, el así llamado Libro del Consuelo) y la promesa de un remanente que vivirá la voluntad de Dios para sus vidas.

I. El carácter de Dios

(Repasa, con tu clase, Jer. 2:11-13.)

Si el carácter de Dios está en juego en la gran controversia, entonces Jeremías hace muy claro desde el comienzo que la rebelión de Judá está arraigada en una distorsión del carácter de Dios. Jeremías 2:11 al 13 describe el centro del mensaje a Judá (e Israel antes de ellos): habían reemplazado la gloria de Dios con la vanidad (vers. 11). El término hebreo kabod (“gloria”) en relación con Dios se refiere, a veces, a su presencia en el templo (p. ej., Éxo. 16:10) y, especialmente, a llenar el templo, lo que indica el deseo de Dios de habitar entre los hombres y a llenarnos con su presencia.

Israel (Judá) cambió esta presencia tangible de Dios con ritos vacíos, o la “fuente de agua viva” con “cisternas rotas”·. Qué cambio lamentable. El agua viva en la Biblia es un tipo cristológico (ver Éxo. 17:6), así como una poderosa metáfora de la salvación (ver Juan 4:10-14), señalando rasgos inherentes del carácter de Dios. Él quiere salvarnos y llenarnos con su presencia continua. Este Dios se revela a sí mismo mediante Jeremías desde el principio del libro. Con cualquier cosa que lo cambiemos, siempre nos quedaremos cortos.

Considera: La gloria de Dios y el agua viva son imágenes poderosas en la Biblia. ¿Qué significan estas imágenes en tu experiencia cristiana?

II. Ritos e ídolos

(Repasa, con tu clase, Jer. 6:20; 7:1-10; 10:1-14.)

Una religión formal expresada con ritos sin sentido, va de la mano con la idolatría y, por lo general, coexiste con ella en una extraña relación simbiótica. La triple expresión “templo de Jehová” que Jeremías citó a la puerta de esa misma estructura (Jer. 7:4), sirvió como una expresión vívida de este tipo de religión sustituta de cisternas secas.

La mera presencia del templo era suficiente, pensaban ellos, como un amuleto mágico contra los ataques de los babilonios; Dios había sido enclaustrado dentro de ese edificio, de modo que se lo pudiera invocar cuando fuera necesario. No importaba siquiera que el estilo de vida personal y la conducta ética estuvieran fuera de tono con la Ley de Dios (Jer. 7:5-10), y que la idolatría estuviera extendida (Jer. 10:1-9) y se desarrollara aún dentro del templo (ver Eze. 8).
Pero todo esto es solo religión muerta, orientada hacia las obras, y se presenta en agudo contraste con el Dios del Agua Viva, que es el dinámico Dios-Creador. Una vez más, la batalla es acerca del carácter de Dios.

Considera: ¿Por qué alguien, en posesión de todos sus sentidos, cambiaría al Dios vivo por un ídolo sin vida? ¿Por qué esto, tristemente, no es tan inconcebible como pensamos?

III. Religión del corazón y el Remanente

(Repasa, con tu clase, Deut. 6:4-6; Jer. 23:1-8.)

El Shemá Yisrael (“Oye, Oh Israel”) es todavía la pieza central de los servicios de oración judíos durante el sábado, y señala lo que sigue, en el versículo 5, como la pieza central de la adoración genuina. Un Dios personal y viviente requiere una religión verdadera del corazón, y nada menos. Este tipo de religión está basada en una relación de amor que involucra todos los aspectos de la persona: el “corazón”, asiento del pensamiento y la voluntad; el “alma” (hebreo néfesh), que se refiere a toda la persona; y nuestras “fuerzas”, o sea, el aspecto físico.

La verdadera religión del corazón necesita ser integral y genuina. Es tanto parte del Antiguo como del Nuevo Testamentos, aun cuando pocas personas sospechan que tuvo sus orígenes en la sección del Pentateuco llamada el segundo Decálogo, que bosqueja los principios del pacto (Deut. 5:1-11:32).

Sin embargo, parece que siempre fue solo un remanente el que fue atraído a tal relación de amor con su Dios. Desde los tiempos de Noé, siempre ha sido solo un remanente, y el remanente prometido en Jeremías, que retornó del exilio babilónico, contó con solo cincuenta mil personas (Neh. 7:66-73). El Talmud babilónico, uno de los documentos religiosos más importantes del Judaísmo Rabínico, se originó en Babilonia, y documenta el gran número de judíos que se asentaron cómodamente en la Mesopotamia y habían hecho de Babilonia su hogar.

Pero más allá del exilio, hay un aspecto mesiánico en la profecía de Jeremías que señala a Cristo como el Rey, cuyo nombre será llamado “JEHOVÁ, JUSTICIA NUESTRA” (Jer. 23:6), un nombre que tomó Pablo en 1 Corintios 1:30. Pero aún más allá de Cristo, el motivo del remanente apunta al final del tiempo, cuando habrá una iglesia en el tiempo del fin que vivirá una verdadera religión del corazón mediante la aceptación del “testimonio de Jesucristo” y la salvación por gracia, y que será obediente a los “mandamientos de Dios” (Apoc. 12:17). El mensaje de Jeremías fue una invitación para que nuestros corazones se encuentren con el corazón de Dios.

Considera: ¿Qué es, para ti, una verdadera religión del corazón?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: Como esta es la última lección del trimestre, es importante que se concentren en aplicaciones más amplias de todo el libro de Jeremías.

Preguntas para reflexionar y aplicar:

  1. ¿Qué te ha conmovido más al estudiar el libro de Jeremías durante este trimestre?
  2. ¿Qué puedes hacer en tu iglesia y en tu comunidad para promover la verdadera religión del corazón?

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: El libro de Jeremías es una historia emocionante y debería conmovernos. A menudo nos emocionamos cuando oímos a otros que comparten su experiencia con Dios.

Actividades para la clase:

Concluye el estudio de este trimestre con una actividad grupal para dar testimonios acerca de cómo las personas experimentaron las grandes lecciones del libro de Jeremías. Pueden tener una comida juntos (tal vez una comida tradicional del Cercano oriente, como “falafel”), y luego presentar testimonios sobre temas como la fidelidad, la obediencia, la verdadera religión del corazón, el escuchar la voz de Dios, el reavivamiento y la reforma, abandonar la idolatría y la falsa religión, y el formar parte de la iglesia remanente.

jeremias escuela sabatica 4° tri 2015

 

1 comment… add one
  • I AM IMPRESION ABOUT LESSON THIS TRIMESTRE BECAUSE TELL US ALL THAT GOD IS GOING TO GO WITH THEIR CHILDREN THE RESCATE YET THAT WE WILL REBELIOUS ..GOD WILL LOVE FOR EVER AND EVER…..

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