Jonathan Gallagher Lección 7. “Claves para la unidad familiar” 2do Trimestre del 2019

Leccion 7. Claves para la unidad familiar (2T 2019—Las etapas familiares)

Textos bíblicos: Gén. 33:12–14, Rut 1:16–18, Juan 17:21–26, Gal. 3:28, Efe. 2:11–22, 5:21– 6:9.

Citas
● No puedes tener una hacienda familiar sin una familia. G. K. Chesterton
● A veces la mejor forma de mantener la paz familiar es estando lejos de la familia por un tiempo. Franklin D. Roosevelt
● Cuando la familia se va, la nación también se va y del mismo modo el mundo entero Juan Pablo II
● El egoísmo es el único ateísmo verdadero; la aspiración, la falta de egoísmo es la verdadera religión. Franklin D. Roosevelt
● El egoísmo no consiste en vivir como uno quisiera, sino pedirle a otros que vivan como uno quiere que vivan. Oscar Wilde

Para debatir
¿Por qué preocuparnos por la unidad familiar? ¿Acaso no debe cada persona vivir su propia vida? ¿Podemos diseñar la unidad familiar o es consecuencia de otros problemas mucho más profundos? ¿Cuál es la base de la unidad? ¿Puede haber tipos de unidad erróneos? ¿Qué dice esto acerca de nuestro Dios que desea restaurar la unidad en su universo? ¿Es Dios verdaderamente carente de egoísmo?

Resumen bíblico
Génesis 33 nos da una descripción maravillosa de la reconciliación de una familia disfuncional. Revela que un espíritu verdaderamente amable puede ganarse incluso al corazón más duro, y es un estímulo para “al menos intentarlo.” Por supuesto, nunca hay garantías, ya que a pesar de las mejores intenciones de una parte, otras pueden optar por rechazar, resistir e ignorar. Pero en tales situaciones se demuestra la importancia de tratar de vivir según los principios del reino de Dios. Del mismo modo, el compromiso de Rut con Noemí y su Dios sugiere un testimonio exitoso. ¿Por qué querría Rut elegir a un Dios “extraño” si Noemí no hubiera revelado de alguna manera algo de del verdadero Dios? Como siempre en las Escrituras, hay mucho entre líneas, y la historia no solo trata acerca de la unidad familiar, sino que es otra demostración de la revelación de Dios a través de nosotros.

La unidad por la que Jesús ora en Juan 17 generalmente se aplica a la comunidad cristiana, pero seguramente también es aplicable a las familias. La pregunta es: ¿cuál es la base de la unidad? Jesús ora para que sus seguidores sean uno. ¿Acaso Dios va a “imponer” esta unidad? ¿Es obligatorio de alguna manera? Entonces, ¿cómo surge esta unidad y cuál es el proceso por el cual esta continúa? Solo al responder estas preguntas veremos cómo funciona la percepción de Dios de la unidad.
Efesios 2 habla de la manera en que Jesús nos reconcilió con Dios a través de su muerte en la cruz. Una vez más, debemos entender lo que esto significa, o podemos malinterpretar la manera en que Dios trae unidad a esta familia fracturada en todo el universo. No es con soborno, ni pagando una multa, ni eliminando la ofensa, etc. Es la gracia de Dios, efectuada a través de un alto costo para él, de rescatarnos y traernos nuevamente al amor y la confianza demostrándose a sí mismo como él verdaderamente es. La unidad, la armonía, la expiación no se logra mediante la negociación, el apaciguamiento o la contratación, sino a través de la restauración de las relaciones basadas en el amor, la verdad y la justicia.

Comentario
La lección del domingo dice: “La cruz de Cristo elimina las barreras que separan a las personas entre sí”. ¿Cómo explicamos cómo sucede esto y por qué es tan importante, no solo para nosotros, sino para todo el universo que observa?
En contraste con los principios de unidad basados en “el otro”, ¿cómo opera el egoísmo para causar destrucción? La lección habla mucho sobre el tema del egoísmo, y con razón, porque está en el corazón del pecado, tal como se reveló en la caída de Lucifer mismo. ¿Cómo lidiamos, entonces, con un problema interno tan arraigado? ¿Podemos nosotros mismos destruir nuestro egoísmo? Si nos concentrarnos en nosotros mismos, ¿podemos eliminar el yo? ¿Y qué dice todo esto acerca de nuestro Dios carente de egoísmo? El bien por causa del bien. La esencia es fomentar un sistema interno de control de hacer lo correcto por la sencilla razón de que es lo correcto, y no solo porque una autoridad externa (los padres en este caso) lo diga. Al final de cuentas los hijos crecerán y ya no estarán bajo nuestro control directo. La tragedia está en que algunos hijos aprovechan la oportunidad
para abandonar no solo a sus padres sino también sus creencias, y esto sucede con más frecuencia si sienten que sus padres las “impusieron” en su educación; si no se han identificado con ellas personalmente o si no las han aceptado como principios. Recordemos que podemos ganar la batalla del momento y aún así perder la guerra. La unidad y la armonía familiar son regalos maravillosos y todos los damos por sentados. Ninguno de nosotros alcanza los ideales, pero todos podemos aprender y progresar, y asegurarnos de que nuestras familias sean lo mejor que puedan ser. Pasar tiempo juntos, vivir, amar y reír: esto es lo que valoramos, saber que los hijos crecen tan rápido y pronto crecerán y vivirán sus propias vidas. Como dice el dicho: Nadie muere deseando haber pasado más tiempo en la oficina. Los padres deben pensar en eso y aprovechar su tiempo y oportunidades con sus hijos. Esperamos mucha felicidad continua aquí y la seguridad de un futuro eterno con Dios nuestro Padre, quien nos ama a todos como Sus hijos y también espera un universo donde moren la
paz, el amor y la armonía.

Comentarios de Elena de White
La primera obra de los cristianos consiste en estar unidos en la familia… Cuánto más estrechamente estén unidos los miembros de una familia en lo que tienen que hacer en el hogar, tanto más elevadora y servicial será la influencia que ejerzan fuera del hogar el padre, la madre, los hijos y las hijas. {El Hogar Cristiano, p.22}
La gracia de Cristo es lo único que puede hacer de esta institución lo que Dios quiso que fuera: un medio de bendecir y elevar a la humanidad. Así pueden las familias de la tierra, en su unidad, paz y amor, representar la familia del cielo. {El Hogar Cristiano, p. 85} Lo que causa división y discordia en las familias y en la iglesia es la separación de Cristo. Acercarse a Cristo es acercarse unos a otros. El secreto de la verdadera unidad en la iglesia y en la familia no estriba en la diplomacia ni en la administración, ni en un esfuerzo sobrehumano para vencer las dificultades—aunque habrá que hacer mucho de esto—sino en la unión con Cristo. {El Hogar Cristiano, p. 158}

Preparado y ecrito por: © Jonathan Gallagher 2019
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Radio Adventista
1 comment… add one
  • ● Cuando la familia se va, la nación también se va y del mismo modo el mundo entero Juan Pablo II
    ESTA SITA EN PARTICULAR PREOCUPA; PORQUE SE QUE HAY MEJORES CITAS; PERO HACER REFERENCIA A JUAN PABLO II : ES PREOCUPANTE Y ALARMANTE.

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