Jonathan Gallagher Leccion 4. “Justificacion por la fe” (4T 2017) Sabado 28 de octubre del 2017

Leccion 4. Justificación por la fe (4 Trimestre de 2017: Salvación solo por fe – El libro de Romanos)

Textos bíblicos: Romanos 3:19–31.

Citas
 Dios puede salvar a todos los que confían en Él. Ese es el mensaje de Romanos. A. GrahamMaxwell
 La justificación se lleva a cabo en la mente de Dios y en el sistema nervioso del creyente. C.I. Schofield
 La justificación es el eje mismo y el pilar del cristianismo. Thomas Watson
 Nadie ha comprendido el cristianismo si no ha comprendido… la palabra ‘justificado.’John R.W. Scott
 ¡Si Cristo te justifica, él te santificará! Él no te salvará y te dejará en pecado. Robert Murray M’Cheyne

Preguntas
¿Por qué es este capítulo tan importante? ¿Cómo comprendemos el verdadero significado de justificación? ¿Cuál es el papel de la ley? ¿Qué está ofreciendo Dios? ¿Cómo encajan nuestras acciones en el plan de la salvación? ¿Por qué a menudo estas ideas se conciben como complicadas? ¿En qué forma esto se constituye en una respuesta a los asuntos de la gran controversia? ¿Cómo respondemos de manera personal?

Para debatir
La ley sólo señala el problema. No es que eso sea malo, ¡pero ello sólo confirma lo que ya sabemos!Ante Dios ninguno de nosotros tiene nada por lo cual jactarse. La ley sólo nos ayuda a entender lo que realmente es el pecado (3:19-20). Pero entonces surgen unas de las palabras más alentadoras de la Biblia:“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la
fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y no alcanzan la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin
de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús” Romanos 3:21-26. Ese es el evangelio en una cáscara de nuez, y ésta es realmente una buena noticia.
Dios mismo toma la iniciativa y nos justifica. No de una manera artificial ignorando la verdad sobre lo que somos, sino que con aceptación, empieza su trabajo de transformación, justificándonos. Hace de lo malo algo bueno, sana el pecado, y nos re-crea a su maravillosa imagen. De esta manera, éljustifica a cualquiera que crea y confíe en Jesucristo. Para muchos, esto pareciera ser muy “fácil,”¡y queremos agregarle nuestras propias contribuciones! Además queremos hacerlo sonar complicado y por ello le llamamos “justificación.” Pero ésta es solamente la forma de decir en latín “hacer bueno” o “hacer justo” en inglés. Lo cierto es que ¡Dios salva a cualquiera que confíe en él! Esa confianza no surge a partirde algún bien existente dentrode nosotros, de hecho, es un reconocimiento de nuestra “maldad” al punto de que confiadamente nos colocamos por completo en sus
manos.
De lo contrario, nos privaremos de la gloriosa presencia de Dios eternamente si no respondemos.(Nota que al decir“no alcanzan la gloria de Dios” la forma como a menudo se traducen estas palabras sólo nos brinda un sentido de que algo no está completo, de no alcanzar la gloria de Dios, ¡Como si eso fuera posible! La mejor forma de expresar la ideaes que realmente nos privamos de estar con Dios en su gloria, que no estaremos allí…)
El capítulo concluye haciendo énfasis en que como resultado, no tenemos nada de lo cual jactarnos. No son nuestros esfuerzos los que nos salvan, o alguna observancia legal, sino una confianza totalmente comprometida con nuestro Señor amante y salvador(3:27, 28). Dios es el Dios de todos.Finalmente, no nos deshacemos de la ley, de hecho, confirmamos su importancia cuando confiamos en Dios quien nos hace justos (3:31).

Comentario
Muy a menudo, hablamos en clave aquí. Usamos palabras como santificación y justificación, imputada e impartida, propiciación y expiación… Pero la sencilla verdad es que al creer en Dios, y todo lo que esa confianza implica, entonces Dios puede hacernos y nos hará justos. Palabras sencillas que describen las acciones salvadoras y sanadoras de Dios en y por nosotros. Este es su don “gratuito y clemente,” uno que no podemos decir
que merecemos, sino que está centrado en el amor de Dios por sus hijos caídos y agonizantes. ¿Por qué no podemos apropiarnos de su palabra y simplemente creerla?
Estamos tan condicionadosa trabajar para lograr lo que queremos, somos tan renuentes a aceptar regalos gratuitos, que le decimos a Dios ¡que preferimos pagarle! ¿Cómo se debe sentir Dios ante eso? Él sabe que sin su ayuda, sin su intervención sanadora, moriremos, y moriremos eternamente. Sin embargo, a menudo le damos la espalda, creyendo en una religión de “hazlo tú mismo”. Hablamos de “gracia barata,” queriendo decir que creer en Dios así de simplemente no es suficiente. Que tenemos que estar haciendo el bien. Que tenemos que estar previamente aceptables ante Dios. Que no podemos ser salvos a menos que lo merezcamos.
Dios en esta maravillosa presentación de sus Buenas Nuevas dice que no a todas esas cosas. Confiad en mí, dice él, y seréis justificados. Veréis resultados en vuestras vidas.
No por causa de vuestra justicia, sino porque yo os haré justos. Habrá resultados seguros, pero son resultados, no causas de ser justo.¡Quiera el Señor siempre “hacernos justos.”!

Comentarios de Elena de White
Cristo tiene todo el poder en los cielos y en la tierra, y puede fortalecer a los vacilantes y corregir a los errados. El puede inspirar confianza, esperanza en Dios; y la confianza en Dios siempre produce confianza mutua [Reflejemos A Jesús, p. 13] Los ángeles no podían describir plenamente el carácter de Dios, pero Cristo, quien era la viva personificación de Dios, no podía fracasar en cumplir la obra. La única forma en que él podía hacer y mantener justificados a los hombres era haciéndose visible y familiar ante sus ojos. Ese hombre que podía lograr la salvación vino directamente al ser humano, y
se convirtió en un príncipe de su naturaleza…
Cristo exaltó el carácter de Dios, atribuyéndole la alabanza, y dándole el crédito, por todo el propósito de su propia misiónen la tierra: justificar a los hombres a través de la revelación de Dios. En Cristo se revistió ante los hombres la gracia paternal y la sin igual  perfección del Padre. En su oración justo antes de la crucifixión, él dijo, “Les he manifestado quién eres.” “Te he glorificado en la tierra; he terminado la obra que me diste a hacer.” Cuando se alcanzó el objetivo de su misión – la revelación de Dios al mundo,- el hijo de Dios anunció que so obra estaba consumada, que el carácter del Padre se había manifestado a los hombres. [Signs of the times,20 de enero de1890]

Preparado y escrito por:  © Jonathan Gallagher 2017
Traducción: Shelly Barrios De Ávila

Radio Adventista
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