Lección 8: Edicion Maestros “Jesús en los escritos de Pedro” Para el 20 de mayo de 2017

Edición para maestros. Segundo trimestre (abril-junio) de 2017

“Jesús en los escritos de Pedro”

Lección 8: – Para el 20 de mayo de 2017

 

El sábado enseñaré…

Texto Clave: 1 Pedro 1:18-21.

Enseña a tu clase a:

Saber: Ver que Jesucristo está en el centro de la teología y de las enseñanzas de Pedro, incluyendo Su condición de Mesías, Su sufrimiento y muerte, Su resurrección, y Su segunda venida.

Sentir: Comprender el privilegio de ser llamado por Dios para participar de los sufrimientos de Cristo, y experimentar fe y esperanza en la gloria que nos será revelada a Su regreso.

Hacer: Renunciar a una forma de vida sin propósito y cumplir fielmente con lo que es bueno: servir a otros con amor.

 

Bosquejo de la Lección

  1. Saber: Jesús como Mesías, Redentor y Señor
    1. ¿Qué aspectos específicos de la vida y ministerio de Jesús destaca Pedro en esta epístola?
    2. ¿Cuál parece ser el interés principal de Pedro en sus referencias a la vida y ministerio de Jesús?
  2. Sentir: El llamado a seguir los pasos de Jesús.
    1. ¿En qué contexto específico Pedro llama a sus lectores a seguir los pasos de Jesús?
    2. ¿De qué manera el cumplimiento de las profecías del Antiguo Testamento en Jesús influyen en nuestras decisiones de seguir a Jesús hoy?
  3. Hacer: Preparación para el regreso de Jesús.
    1. ¿Qué les aconseja hacer Pedro a sus lectores para prepararse para el regreso de Jesús?
    2. ¿Cómo vemos el juicio venidero? ¿Con miedo o con gran interés?

 

Resumen

Pedro entreteje un claro mensaje sobre Jesús en todas sus reflexiones. Jesús es el Mesías Divino de la profecía del Antiguo Testamento, enviado para redimir a su pueblo de su pecaminosa manera de vivir por su propio sacrificio. El resucitó de entre los muertos y pronto se manifestará nuevamente en gloria. La esperanza de los cristianos está en él.

 

CICLO DE APRENDIZAJE

Textos destacados: 1 Pedro 1:3-9.

Concepto clave para el crecimiento espiritual: Dios ha hecho renacer a los cristianos a una esperanza viva por medio de la resurrección de Jesucristo de los muertos. Esta esperanza incluye una herencia en el cielo que nunca se marchitará ni podrá ser destruida o contaminada. Es preservada para nosotros que estamos protegidos por el escudo de la fe por el poder de Dios hasta que llegue la salvación que será revelada cuando regrese Cristo. Alabamos a Dios con alegría por esta esperanza de salvación, y nuestra conducta se transforma a la espera de las glorias que nos serán reveladas. Amamos a Jesús, y nos amamos unos a otros. Sobrellevamos las pruebas con paciente firmeza. Confiamos en Dios y Su Palabra, y, finalmente, recibimos el propósito de nuestra fe, la salvación de nuestra alma.

 

PASO 1: ¡Motiva!

Solo para los maestros: Jesús transformó la vida de Pedro. Pedro era naturalmente atrevido, presuntuoso, impetuoso y directo. A menudo hablaba antes de pensar bien sus palabras. Como resultado, hizo promesas que no pudo cumplir y terminó negando a su Señor. Sin embargo, a diferencia de Judas, en vez de perder la esperanza y rendirse, Pedro se arrepintió y buscó una nueva experiencia con Cristo, convirtiéndose en uno de sus más ferviente seguidores y defensores. Pedro fue quizá el líder más destacado de la iglesia primitiva hasta que Pablo cobró notoriedad como apóstol a los gentiles. Pablo consideraba que Pedro era una de las principales “columnas” de la iglesia (Gál. 2:9). Pedro sabía quién era Jesús y el poder de Jesús en la vida. No es sorprendente que su epístola esté llena de pasajes que hablan de la importancia de Jesús en la vida del creyente.

Diálogo inicial: Pide a la clase que lean juntos 1 Pedro 1:3 al 9, 18 y 21. Invita a los miembros a identificar los diferentes elementos del proceso de salvación que son mencionados en estos pasajes, y su conexión con la vida y la obra de Jesús.

 

PASO 2: ¡Explora!

Solo para los maestros: La vida y la obra de Jesús permea toda la primera epístola de Pedro. Pero el foco central en la vida y obra de Jesús se encuentra en 1 Pedro 3:18, más precisamente, la muerte de Jesús por nuestros pecados y su posterior resurrección a la vida en el Espíritu. Existen diez referencias explícitas al sufrimiento y la muerte de Jesús en la epístola (1 Ped. 1:2, 11, 19; 2:21, 23, 24; 3:18; 4:1, 13; 5:1), con al menos una referencia en cada capítulo. Y existen cuatro referencias explícitas a Su resurrección (1 Ped. 1:3, 21; 3:18, 21). Además, hay una referencia a Su ascensión (1 Ped. 3:22) y cinco a Su segunda venida (1 Ped. 1:5, 7, 13; 5:1, 4).

Comentario de la Biblia

I. El sufrimiento y la muerte de Jesús

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 1:18, 19; 2:24; 3:18.)

La mayoría de las referencias a la vida y obra de Jesús hacen alusión a Su sufrimiento y muerte. Su sufrimiento es el más mencionado, mayormente como un ejemplo para aquellos que también están sufriendo (1 Ped. 1:11, 12; 2:21-23; 4:1, 13-16), pero la muerte de Jesús como un sacrificio por nuestros pecados es teológicamente más significativa para nuestra salvación (1 Ped. 1:18, 19; 2:24; 3:18). Estos pasajes enseñan una expiación sustitutiva para pagar el precio de la redención por nuestros pecados. Fuera del sacrificio sustitutivo de Jesús, no había otra provisión para nuestra salvación. Este acuerdo es la única forma en que podemos acercarnos a Dios (1 Ped. 3:18; Juan 14:6; Hech. 4:10-12; Heb. 9:27, 28; 10:19-22).

Considera: ¿Cuánto tiempo diario o semanal dedico a la contemplación del sufrimiento y de la muerte de Jesús?

II. Resurrección de Jesús

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 1:3, 21; 3:18, 21)

Aún con la importancia que la muerte de Jesús tiene para nuestra salvación, ésta hubiera sido en vano sin Su resurrección (1 Ped. 1:3; 3:21; 1 Cor. 15:14, 17-19). Tenemos esperanza de vida eterna porque no está muerto, sino que ha resucitado (Mat. 28:5, 6; Luc. 24:5, 6) y se ha convertido en las “primicias de los que durmieron” (1 Cor. 15:20). Es en Su resurrección que tenemos la seguridad de nuestra futura resurrección a vida eterna. Pedro comprende claramente este principio y lo sostiene ante sus lectores como la base de su esperanza, sin importar el sufrimiento o incluso la muerte que puedan padecer en esta vida.

Considera: En Romanos 6:4, Pablo no sólo hace de la resurrección de Jesús nuestra única esperanza de vida eterna a futuro, sino también una forma de nueva vida espiritual en el presente. ¿En qué se fundamenta la esperanza de nuestra vida eterna?

III. La ascensión y el regreso de Cristo

(Repasa, con tu clase, 1 Ped. 1:5, 7, 13; 3:22; 5:1, 4.)

Además del sufrimiento, muerte y resurrección de Jesús, Pedro señala otros momentos importantes en la vida y obra de Jesús. En 1 Pedro 3:22, se refiere a la ascensión de Jesús y hasta insinúa Su ministerio como sumo sacerdote cuando afirma que “está a la diestra de Dios” (Compara con Hech. 5:31; Heb. 8:1; 9:24; 10:11, 12). Luego hace cinco referencias a la segunda venida de Cristo, a la que describe como Su revelación en gloria en el tiempo postrero (1 Ped. 1:5, 7, 13; 5:1), o su manifestación (1 Ped. 5:4). Esta manifestación en gloria es la culminación de todas las esperanzas de los cristianos (Tito 2:13). Será la herencia bendita que ha sido reservada para nosotros en el cielo; la que hemos estado buscando y para la que hemos sido llamados (1 Ped. 1:4; 3:9).

Considera: Jesús era generalmente conocido como Jesucristo (Cristo, el Ungido, el Mesías). De este modo, Pedro proclama repetidamente que Jesús es el Mesías prometido en la profecía del Antiguo Testamento, y lo señala claramente en 1 Pedro 1:10 al 12. ¿De qué modo es Jesús para mí el Mesías prometido, con todo lo que este nombre representa?

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Qué rol juega la referencia de Pedro a los profetas del Antiguo Testamento y sus predicciones en 1 Pedro 1:10 al 12 con respecto de su énfasis en Jesús, Su vida y Su ministerio?
  2. Al señalar los sufrimientos y la muerte de Jesús como el foco principal de su epístola, ¿por qué, en 1 Pedro 3:15, Pedro aprovecha la oportunidad para animar a sus lectores a “santificar a Dios el Señor” en sus corazones?

 

PASO 3: ¡Aplica!

Solo para los maestros: A menudo nos resulta más fácil concentrarnos más en cuestiones doctrinales que de relaciones. La lección de esta semana se centra en ambas, deteniéndose en algunos momentos de la vida de Jesús que son importantes para nuestra salvación, y también en la relación personal de Pedro con Jesús que fue transformadora para su propia vida y ministerio. Al enseñar esta lección, asegúrate que no se descuiden las cuestiones de relaciones priorizando los textos que abordan los temas doctrinales para la salvación. Busca la oportunidad de conversar sobre la relación que Pedro tenía con Jesús, que lo llevó a que Jesús sea el centro de su epístola. No deje de personalizar la relación de Pedro con Jesús. ¿De qué forma hemos hecho que Cristo sea el Señor de nuestros corazones?

Preguntas para reflexionar:

  1. ¿Cuáles fueron los factores decisivos en la conversión de Pedro que lo hicieron el líder espiritual que llegó a ser, poniendo a Jesús en el centro de su enseñanza y su esperanza?
  2. Cuando aceptamos que Jesús sea Cristo y Señor de nuestro corazón, debemos esforzarnos por tener una relación significativa con El. Si no lo hemos hecho, ¿qué podemos hacer para comenzar una esperanza viva en Jesús?

Actividad:

Invita a la clase a leer 1 Pedro 4:1, 2, 7 y 8; y 5:6 al 10. Analicen de qué maneras el ejemplo de Jesús debería tener una influencia transformadora en nuestras vidas como la tuvo en la vida de Pedro. ¿Cómo verá nuestra comunidad nuestra relación con Jesús, basándose en lo que observan en nosotros? ¿Qué cambios necesitamos hacer?

 

PASO 4: ¡Crea!

Solo para los maestros: Pedro abre su epístola señalando los cambios que Dios quiere que hagamos en nuestras vidas. Dios nos ha elegido a través de la obra santificadora del Espíritu, para obediencia a Jesucristo y aspersión (limpieza metafórica) con su sangre (1 Ped. 1:2). “Según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible” (1 Ped. 1:3, 4). Después de describir cómo estos cambios sucederán en nuestras vidas y cómo podemos reclamar esa esperanza viva, Pedro cierra su epístola asegurando a sus lectores que el Dios de toda gracia “los restaurará y los hará fuertes, firmes y estables” (1 Ped. 5:10, NVI). “Esta [restauración]”, según confirma a sus lectores en 1 Pedro 5:12 “es la verdadera gracia de Dios. Manténganse firmes en ella” (NVI).

Actividades:

Con tu clase, desarrolla una estrategia para que la verdadera gracia de Dios, tal como fue revelada por medio de la vida y el ministerio de Jesucristo, pueda ser proclamada a la comunidad de tu iglesia, ofreciéndoles un nuevo nacimiento a una esperanza viva y una herencia que no se corromperá ni se marchitará con el tiempo. ¿Cómo puede el mensaje de 1 Pedro cumplir un propósito en esa estrategia?

2 comments… add one
  • necesito el resumen de la lección cada semana resumida para compartirlo con mi iglesia

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  • Gracias por compartir de esta forma…..bendiciones!!!!!

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